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miércoles, 8 de enero de 2025

¿Es posible separar una obra del comportamiento del artista?



Pablo Picasso posa en 1966 en París.TONY VACCARO (GETTY)

El debate | ¿Es posible separar una obra del comportamiento del artista?

La forma en que vemos una novela, una película, una pieza musical o una pintura a menudo queda comprometida por las revelaciones sobre la vida privada del creador. ¿El arte tiene valor por sí solo o hay que tener en cuenta la moral de quien lo firma?


Carmen Domingo / Alejandro Palomas
20 de agosto de 2024

La cultura siempre se ha encontrado con casos en los que el comportamiento privado de los artistas pone muy difícil para el espectador valorar su trabajo. Los últimos episodios han sido los del recientemente fallecido Alain Delon, icono del cine, pero reconocido homófobo y extremista, y la revelación de que Alice Munro, premio Nobel de literatura fallecida en mayo, ocultó los abusos que sufrió su hija a manos de su marido.

lunes, 19 de agosto de 2024

Fascinante y bello, Alain Delon fue una de las estrellas más misteriosas del cine.

 

Alain Delon, 1964


Fascinante y bello, Alain Delon fue una de las estrellas más misteriosas del cine.


Ya sea interpretando al amante junto a Marianne Faithfull o al asesino en Le Samouraï, el prolífico actor francés, que murió a los 88 años , fue un símbolo de la belleza perdida de los años 60.


Peter Bradshaw

18 de agosto de 2024

Alain Delon / Una tragedia shakesperiana


Alain Delon



Alain Delon: cómo una disputa familiar llevó la tragedia shakespeariana a sus últimos años

Las tensiones entre sus hijos estallaron detrás de las puertas de la casa del actor francés en el pueblo de Douchy.


Kim Willsher en Douchy
domingo 18 de agosto de 2024 

IHace ya algún tiempo que Alain no  er visto en el pueblo de Douchy, su casa de campo desde hace medio siglo y el lugar que él mismo designó como su lugar de descanso final. Los habitantes del lugar recuerdan cuando, en los años 70 y 80, se le veía en la farmacia cercana o en el único restaurante, o incluso en la fiesta anual del colegio con Mireille Darc, actriz y uno de los grandes amores de su vida.

Alain Delon / Los romances del eterno galán

 

Alain Delon y Romy Schneider


Alain Delon: los romances del eterno galán francés que casi nunca pudo ser fiel


Bello. De facciones perfectas. Fue el prototipo de la masculinidad elegante y sexual: ojos azules, cabellera cuidadosamente despeinada, cuerpo salvaje. “Alain Delon, mi amigo, es una fiera, uno de esos animales preciosos e indomables en vía de extinción”, escribió su amiga Brigitte Bardot en el prólogo de Las mujeres de mi vida, la biografía que el francés publicó y en la que dio cuenta de su debilidad por el sexo opuesto.

Furor por ‘La piscina’: el tórrido ‘thriller’ que triunfa más de 50 años después

 


Alain Delon y  Romy Schneider en 'La piscina'.

Alain Delon y Romy Schneider en 'La piscina'.


Furor por ‘La piscina’: el tórrido ‘thriller’ que triunfa más de 50 años después

Las idílicas y eróticas vacaciones de Alain Delon, Romy Schneider y Jane Birkin en este clásico del cine francés arrasan en las filmotecas. ¿Cuáles son las claves para que haya atrapado a una nueva generación de espectadores?

Alain Delon / La belleza del diablo

 

Alain Delon en "A pleno sol" (1960), de Réne Clément. 


Alain Delon: la belleza del diablo

Mucho del mejor cine europeo de la segunda mitad del siglo XX –de Luchino Visconti a Jean-Pierre Melville, de Joseph Losey a Jean-Luc Godard- no hubiera sido igual sin la presencia de la estrella francesa, que murió este domingo en su residencia al sur de París, a los 88 años .

Luciano Montealegre

18 de agosto de 2024


Su declarado machismo y su ideología reaccionaria, enarbolada particularmente durante sus últimos años, cuando en la vejez se permitió hablar sin tapujos, no deberían oscurecer lo esencial. Mucho del mejor cine europeo de la segunda mitad del siglo XX –de Luchino Visconti a Jean-Pierre Melville, de Joseph Losey a Jean-Luc Godard, pasando por Michelangelo Antonioni y Alain Cavalier- no hubiera sido igual sin la presencia de Alain Delonmuerto este domingo en su residencia de la región de Loiret, al sur de Paris, a los 88 años de edad, luego de diversos problemas de salud que lo habían llevado a considerar mudarse a Suiza para conseguir una muerte asistida, que no está legalmente autorizada en Francia, su país natal. 

Muere Alain Delon, icono del cine europeo por su talento y su poder de seducción, a los 88 años



Delon, en Cannes en 2019, durante su despedida oficial del mundo del cine.JEAN-PAUL PELISSIER


Muere Alain Delon, icono del cine europeo por su talento y su poder de seducción, a los 88 años

Su irrupción en los años sesenta le llevó al estrellato con películas como ‘Rocco y sus hermanos’ o ‘El gatopardo’. La cinematografía francesa y europea de la segunda mitad del siglo XX no se entienden sin su figura


Sara González

París, 18 de agosto de 2024


El actor francés Alain Delon, uno de los máximos exponentes del cine francés, ha muerto este domingo a los 88 años, según han anunciado sus tres hijos en un comunicado enviado a la agencia France Presse. “Alain Fabien, Anouchka, Anthony y (su perro) Loubo están profundamente entristecidos al anunciar el fallecimiento de su padre. Murió pacíficamente en su casa de Douchy, rodeado de sus tres hijos y su familia”, se lee en el comunicado, agregando que la familia “ha pedido privacidad”. Delon estaba gravemente enfermo desde que sufrió un accidente cerebrovascular en 2019.

domingo, 18 de agosto de 2024

Teoría y práctica de la belleza

 


Alain Delon en 'Los felinos' (René Clement, 1964). Faltaban cuatro años para que naciera Marine Le Pen.

Alain Delon en 'Los felinos' (René Clement, 1964). Faltaban cuatro años para que naciera Marine Le Pen.


Teoría y práctica de la belleza.

“Nada se libra de su lado oscuro, y la belleza tampoco”


Elsa Fernández-Santos

7 de julio de 2924


La muerte en cadena de Françoise Hardy Anouk Aimée  y  hasta la de Donald Sutherland  me ha hecho pensar en el fin de la belleza o, al menos, de una manera de entenderla. El día que murió Aimée leí un tuit un tanto deprimente; decía que se había muerto “la mujer de los sueños de Alfonso Sánchez [en referencia al popular crítico de cine de la tele de los sesenta y setenta] y otra gente del mundo de ayer”. Los cánones de belleza cambian y hay gustos para todo, sí. Yo aún recuerdo discutir en los años noventa  con el histórico periodista Miguel Ángel Bastenier  porque para él nadie superaba la belleza de la actriz Gina Lollobrigida ya mí me resultaba una señora más bien vulgar y rancia. La discusión se podía alargar durante toda la sobremesa, Gloria Grahame o Françoise Dorléac (una debilidad de mi padre) podían hacerle dudar, pero era imposible: a sus ojos, Lollobrigida era imbatible.

jueves, 8 de agosto de 2024

Cómo una simple camiseta blanca ha moldeado la masculinidad



Marlon Brando y la camiseta que lo cambió todo en 'Un tranvía llamado deseo' (1951).

De Brando a ‘The Bear’: cómo una simple camiseta blanca ha moldeado la masculinidad desde hace 100 años

Cruza generaciones y clases sociales, se puede combinar con casi cualquier cosa y el largo de sus mangas o lo ajustado de su pecho ha marcado el estilo de celebridades (y anónimos) década a década


Ianko López

Madrid, 29 de julio de 2024


Cuando hubo que convertir a un jovencísimo Marlon Brando en el brutal Stanley Kowalski de Un tranvía llamado deseo, la obra teatral de Tennessee Williams que se estrenó en 1947, la directora de vestuario, Lucinda Ballard, se inspiró en los obreros que cavaban zanjas, sucios y sudorosos bajo el sol de la ciudad. Solo que optó por reducir la talla de todo el equipamiento: vistió a Brando con una camiseta muy ajustada, y también le embutió en unos pantalones vaqueros que marcaban sus glúteos y muslos como una segunda piel. El actor estaba entusiasmado con lo que veía en el espejo, algo que resulta compresible. Tenía ante sí una imagen sexy e hiperbólicamente masculina que en escena haría sombra a Jessica Tandy, la actriz que interpretaba a la protagonista, Blanche DuBois. Cuatro años después, en la versión para el cine que dirigió Elia Kazan –donde Tandy fue reemplazada por Vivien Leigh–, tanta apretura se consideró impúdica, así que los vaqueros de Brando fueron asimismo sustituidos por unos pantalones holgados. La camiseta, en cambio, se quedó para remarcar la sexualidad voraz del personaje.

lunes, 5 de febrero de 2018

Patricia Highsmith / Tom Ripley, el talento de un don nadie





Ripley, el talento de un don nadie

BCNegra disecciona al inquietantemente atractivo psicópata que creó Patricia Highsmith


CARLES GELI







Matt Damon y Gwyneth Paltrow, en la adaptación de la novela de Patricia Highsmith que rodó Anthony Minghella en 1999.
Matt Damon y Gwyneth Paltrow, en la adaptación de la novela de Patricia Highsmith que rodó Anthony Minghella en 1999.


A Ripley, pues, un equipo así lo caló pronto. “No se trata de un psicópata encantador: nos atrae porque es tan poliédrico y está tan lleno de contradicciones como nosotros; en el fondo, sus amigos son peores que él en muchos aspectos”, lanzó Solana. “La capacidad de Highsmith para hacer creíble un personaje tan contradictorio, para truncar las expectativas del lector, es brutal: cuando crees que es un psicópata luego le ves con remordimientos de conciencia”, refuerza Sanz, que tiene viva en la memoria la imagen de ese Ripley “tan, tan, tan guapo, demasiado incluso, que fue Alain Delon”, citando así la primer adaptación al cine de la obra, la de René Clément de 1960. Casi cuatro décadas después, tendría el rostro de Matt Damon, en la versión de Anthony Minghella (1999).
“Pues la interpretación de Delon le gustó a Highsmith”, terció Herralde, que hizo notar con agudeza que el crimen de Ripley “es pasional: el ve el lujo y el arte y se siente fascinado; hay un sentimiento de amor, pero sin sexo, de Ripley hacia Dick y siente celos de la novia de éste… Ripley, en el fondo, tiene miedo, no quiere volver a ser un don nadie, ese ‘nobody’ que puebla la novela de Highsmith”. “Es cierto, Ripley no mata por gusto sino por necesidad, pero lo hace sin remordimiento; es un snob, se considera superior a todos”, ratifica Sanz. Pero Solana, autora de Un crim imperfecte, añade un matiz: “Aunque algo le pasa porque, ya siendo rico y con estatus, sigue suplantando, vampirizando identidades: o no tiene bastante dinero o se aburre”. “Sí, como Sherlock Holmes: necesita desarrollar su talento, su creatividad para matar”, reforzó Sanz, autora de Black, black, black. Y volvió a matizar Herralde: “Su creatividad la destina a hacer planes para matar, porque él es elegante, pero lo que es matar, mata chapuceramente…”, dijo citando sin citar los brutales golpes de remo o de cenicero con que Ripley suele liquidar torpemente a sus víctimas.

Matt Damon como Tom Ripley


DON WINSLOW: “MAFIA Y POLICÍA COOPERAN”

“La mafia y la policía comparten códigos, sus miembros provienen de clases medias y bajas y tienen mayormente orígenes italianos o irlandeses; conozco policías que tienen cuñados mafiosos... A menudo, ambos colectivos cooperan”. Lo afirmó en el marco de la BCNegra Don Winslow, quizá el novelista mejor informado de los trapicheos entre políticos, jueces, policías y el mundo criminal. Al menos, en Nueva York. Lo demuestra en Corrupción policial (RBA), obra de ficción donde “todo es verídico”. Interrogado con habilidad por el escritor y periodista antonio Lozano, también desveló que “el 90% de los casos se descubren por chivatazos”; que los atentados del 11-S “salvaron a la Mafia en su momento más bajo porque los mejores efectivos y los presupuestos pasaron a la lucha antiterrorista”. También explicó el fenómeno de lo que los propios miembros d elas fuerzas de seguridad llaman  "testimentir": los policías suelen hacer “falsos testimonios, inventarse actividades o denunciar falsos tiroteos o delitos para poder intervenir sin esperar la orden judicial”, si bien “jueces, fiscales y delincuentes saben el juego y negocian las sentencias” y que “hay unidades sucias que aceptan sobornos”. Por supuesto, en las pruebas  de análisis clínicos a los que deben someterse policías sanos prestan sus muestras de sangre u orina para encubrir a sus compañeros con problemas físicos o psíquicos, lo que le haría que perdieran su puesto y la futura pensión... Pero el autor de El poder del perro y El cártel (que hará una tercera entrega sobre la droga), aclaró: “Desde aquí es fácil decir que está mal, que parece que no haya un estado de derecho, pero hay que estar ahí luchando cada día; el policial es un complejo mundo moral”.

Hubo unanimidad en el retrato psicológico: “Ripley cree que está corrigiendo una injusticia social” (Herralde); “es evidente que es infeliz por sus orígenes y se realiza forzando la vida que él cree que merece, para lo que no reparará en nada para alcanzarla, pero afloran las contradicciones” (Solana). Y mientras Sanz le puso un paralelismo literario (“el ansia de desclasamiento suele estar siempre castigada, por ejemplo en Agatha Christie; pero en Highsmith, nunca”), Solana le dio un vuelo filosófico: “Recuerda un poco al superhombre de Nietzsche, con un código moral propio, con unos valores que han dado la vuelta y ya nadie sabe qué está bien o mal; Ripley se queda mirando al lector y le dice: '¿Qué harías tú? ¿Querrías estar en mis zapatos, no?'”.
Highsmith convivió con su criatura 35 años, entre 1955 y 1991, traduciéndose en cinco novelas: El talento de Mr. Ripley (1959); La máscara de Ripley(1970), El juego de Ripley (1974), Tras los pasos de Ripley (1980) y Ripley en peligro (1991). Herralde, adalid de la escritora en España tras el poco éxito que cosechó su anterior editor, Luis de Caralt, y que la ha mantenido bien vigente hasta hoy (ha publicado 32 títulos), desveló que, a su muerte, estaba escribiendo un nuevo Ripley, un personaje que la marcó tanto que “firmaba muchas cartas mezclando nombres y apellidos de ambos”. Al parecer, también se encontró una anotación sobre esa nueva entrega nonata: “Ripley se está volviendo loco con tanto cambio de identidad”. Tiene un punto de lógica: las reacciones de Ripley son “una respuesta extrema a las emociones que todos reconocemos: la sensación de que hay una vida mejor siendo vivida por alguien más en otro lugar”, y que quién no conoce en su vida a un Dickie “cuya atención nos hace sentir especiales… Todos disfrutamos de la luz de esa atención y sentimos el frío de perderla”, escribió Minghella. Por eso, según el cineasta, “todos hemos sido Tom Ripley”. Ni que sea una vez.
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