La llamada de… Hanna Nordenhök
Álvaro COLOMER
11 de febrero de 2026
Hanna Nordenhök sintió la llamada de la literatura durante un vuelo. Tenía siete años cuando su padre se la llevó como acompañante al estreno de una obra de teatro traducida por él mismo: Bodas de sangre, de Federico García Lorca. La sala estaba en la otra punta del país y, durante el viaje en avión, el hombre leyó a su hija la historia que había trasladado al sueco, un manuscrito en el que dos hombres se pelean por amor y en el que tres mujeres lloran de dolor. Y lo que ocurrió durante aquel trayecto es que la voz del padre amado, sumada al calor que desprendía el texto y al zumbido del primer avión tomado en la vida, despertó en la pequeña un sentimiento, mejor dicho una necesidad, que hoy identifica con el nacimiento de su vocación.