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martes, 28 de octubre de 2025

Octavio Escobar / “Leí a García Márquez como a cualquier otro clásico”

 

martes, 16 de octubre de 2018

Cuerpo para tres / Acercamiento a Mar de leva, de Octavio Escobar





UN CUERPO PARA TRES: Partitura De Un Vacío Compartido.
Acercamiento a Mar de leva de Octavio Escobar Giraldo





Por Óscar Mauricio Castañeda Morales 



El cuerpo no se defiende, es un cuerpo que no debe ser negado sino compartido, que invita al pecado y que en medio de la desolación de la condena eterna aparece como un barco al cual aferrarse en medio de un Mar de Leva. La realidad que trasciende la piel es el pretexto que sirve de cohesión para el desarrollo de la más reciente novela del escritor colombiano Octavio Escobar Giraldo; Mar de leva desencadena una historia en la que tres personajes  exteriorizan sus cicatrices emocionales al compás de una partitura que los lleva a involucrarse íntimamente. 

Es notoria la cercanía entre pecado y carne que se da en la sociedad prostituida por la agonía de la violencia que viene azotado a Colombia los últimos años. Unos y otros acuden al cuerpo como salvación, como expiación. El cuerpo como vehículo de encuentro y desencuentro actualiza el imaginario colectivo y pone en práctica el discurso corporal como puente al vacío; recíprocamente, el espacio común de los protagonista de Mar de leva se va convirtiendo en un cataclismo de sensaciones inacabadas y perennes. Ante el cuerpo de sí mismo, Javier delimita las sensaciones de su espacio vital, es el mundo del afuera plasmado en sus atormentadas manos, manos de padre que ya no ve, manos de deseo que crece, manos que hilan y rasgan su realidad.

La necesidad de fundar corpóreamente el imaginario del otro y poner en práctica la deshumanización del adiós, es lo que lleva a Mariana a ese travestismo de sentimientos, de identidades y de sexualidad. Octavio Escobar supone un mundo que no se cuenta en las reuniones sociales pero que se describe en el interior del marco de cada ventana. El mundo del día a día se desdobla en la visión sensualista de una ciudad del Caribe instrumentalizada por el escritor para relatar los testimonios de la experiencia de tres voces, que a manera de trípode, sostienen una obra que se distancia de preocupaciones morales y se desdibuja con cada pregunta que surge de los protagonistas; es así como Elena, Mariana y Javier se descubren en sus propios paisajes.

Al analizar los relatos presentes en Mar de Leva de Octavio Escobar se puede evidenciar que durante los últimos años se ha venido generando un interés por las experiencias que impliquen un moldeamiento a las realidades secretas del ser humano; se emplea la labor del escritor a favor de intereses íntimos que representan a su vez intereses sociopolíticos, económicos y de posicionamiento geográfico. Mar de Leva desentraña una moral soterrada que funda un cuerpo que se puede besar y odiar, un cuerpo que erotiza la mirada y el tacto, un cuerpo que se desnuda y se abandona.

La estructura familiar, su incidencia en los comportamientos y preferencias, la relación sexo-placer y deseo-pecado son el telón que anuncia las migajas que Octavio Escobar va dejando alrededor del relato y que abren escenarios de debate y análisis frente a la obra y su visión de cuerpo, moral y dolor.

En el intersticio de lo desconocido podríamos configurar un momento para degustar una novela que no se gasta y que no se olvida, al igual que Después y antes de Dios nos encontramos con Mar de Leva ante un espejo que va desempañando la imagen de lo íntimo. Octavio Escobar ha logrado contar las historias nacionales desde la periferia, no es necesario descubrir el horror en los personajes que revitaliza el imaginario mediático de los noticieros, lo que interesa realmente, es descubrir a qué sabe la agonía del anonimato, del desencuentro, de las pesadillas y de la perversidad que nos convierte en héroes. La lectura de Mar de Leva debe ser por tanto garantizada desde la inclusión de un marco narrativo verosímil, una inserción no sólo de elementos circunstanciales y anecdóticos sino conceptuales, en suma, la inclusión del mundo de la vida como un campo de experiencias posibles del ser en el mundo. El lector de esta novela debe entender que en su desarrollo temático el escritor nos devela una realidad aún más perturbadora que la misma relación incestuosa de sus protagonistas: nos desnuda los propios demonios, nos denuncia el despiste de Dios.






sábado, 24 de septiembre de 2016

Octavio Escobar / El vuelo del mamarracho

Ilustración de Triunfo Arciniegas
Octavio Escobar
EL VUELO DEL MAMARRACHO


El tío Pipo superó la crisis y volvió al taller y a los televisores dañados. Un día encontró en el periódico el anuncio de una carrera de carros de balineras que se realizaría dos meses después y, emocionado, me escogió como su copiloto.

La construcción de un carro de balineras es sencilla: un armazón rectangular de madera o metal, un eje anterior que sirva de dirección, cuatro balineras y poco más. Para él las cosas no podían ser tan simples: seleccionar el tipo y el tamaño de las balineras fue un proceso delicadísimo, así como encontrar la madera adecuada para darle la forma más aerodinámica posible. Además, el tío Pipo quería espejo retrovisor, caja de herramientas y pito. Correríamos entre dos barrios unidos por una cuesta de casi tres kilómetros de larga, pero, en cada uno de ellos, había un recorrido más o menos plano en el que uno de los dos gastaría zapatos y energías empujando el carro. Una cosa que no les falta a los adolescentes es energía; tampoco a los maníacos: el tío Pipo y yo éramos el equipo perfecto.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Octavio Escobar ganó el Premio Nacional de Novela del Min Cultura

Octavio Escobar  Premio Nacional de Novela del Min Cultura 2016 Escobar comenzó a escribir la novela en 2010 y la terminó en 2014. Foto: Tomado de Editorial Periférica

Octavio Escobar ganó 

el Premio Nacional 

de Novela del Min Cultura


‘Después y antes de Dios’ fue la obra que se llevó  galardón 
que busca reconocer la creación literaria colombiana 
de los últimos dos años.
9 de agosto de 2016
El libro ‘Después y antes de Dios’ de Octavio Escobar Giraldo recibió el Premio Nacional de Novela 2016 otorgado por el Ministerio de Cultura, el cual busca reconocer la excelencia de la creación literaria del país en los dos últimos años.
"Me siento muy feliz de ser el Premio Nacional de Novela. La lista de finalistas es bastante elocuente. Espero que las personas que la lean, tengan el mismo gusto que los jurados", afirmó Octavio Escobar, quien recibe este estímulo de 60 millones de pesos.
La ministra de Cultura Mariana Garcés Córdoba felicitó al ganador y a los jurados por entregar este premio, que se realiza a través del Programa Nacional de Estímulos. Además, se comprometió a invitar al ganador a todas las ferias del libro del país y a que la obra llegue a las 1.424 bibliotecas del país.
El jurado calificador estuvo integrado por Guillermo Martínez, escritor argentino y Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez 2014; Juan Diego Mejía, escritor colombiano, y director de la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín; y Jerónimo Pizarro, crítico, traductor y profesor de la Universidad de los Andes. Los tres estuvieron de acuerdo que la mejor obra era  ‘Después y antes de Dios’.
“El retrato crudo de una sociedad conservadora y pudiente enfrentada a un crimen terrible que la pone en tela de juicio. Escrita con una maravillosa ‘ironía seria’ y con dos personajes extraordinarios, la novela tiene además varios planos: la hipocresía religiosa, los pobres vergonzantes, la homosexualidad femenina y el mundo de los sirvientes. Mantiene además excelente suspenso y detalles muy vívidos en la construcción de personajes y atmósferas. Los diálogos son convincentes y le imprimen carácter y dimensión”, dice el acta de los jurados.
Escobar comenzó a escribir la novela en 2010 y la terminó en 2014. Se inspiró en dos hechos que ocurrieron en Manizales: el de una mujer de la alta sociedad que asesino a su madre y se quedó velándola durante algunos días antes de huir; y el de un sacerdote, también muy relacionado con la alta burguesía manizaleña, que creó una pirámide haciendo que muchas personas le dieran dinero con la excusa de que era para caridad.
Según explica Escobar, “la novela usa muchos de los códigos del género negro. La narradora que es la asesina de la madre tiene una visión muy particular de lo que debe ser la fe, y obviamente tiene que ver con la visión que tienen muchas personas en la ciudad. También hay una descripción de lo que es Manizales y de lo que son las sociedades un poco cerradas y tradicionales en las que el catolicismo es muy importante”.
Luego de finalizar la novela, Escobar la postuló al ‘Premio Internacional de Novela Corta Ciudad de Barbastro’, en España, y resultó ganadora. Por eso fue publicada bajo el sello editorial español independiente Pre-Textos. Ahora que ganó el Premio Nacional de Novela 2016, que otorga MinCultura, Escobar dice: “para mí es una maravilla porque la producción novelística en los últimos dos años en Colombia es muy importante y variada”.  
Octavio Escobar Giraldo nació en Manizales en 1962, estudió medicina y luego hizo una especialización en literatura latinoamericana. Es profesor de literatura de la Universidad de Caldas. También es aficionado al cine, arte que tiene constante presencia en su obra literaria. Ha sido ganador, entre otros, del Premio Nacional de Literatura del Ministerio de Cultura en la categoría de cuento, en 1997.
Sobre el Premio Nacional de Novela
La convocatoria estuvo abierta entre el 1 de febrero y el 31 de marzo únicamente para novelas de autores de nacionalidad colombiana cuya primera edición se hizo entre el 1 de enero de 2014 y el 31 de diciembre de 2015 de manera impresa por parte de editoriales nacionales o extranjeras legamente constituidas.
Se recibieron 64 obras. Posteriormente, cinco pre-lectores (Valentín Ortiz, editor y magister en Historia del Arte; Camilo Jiménez, escritor y editor; Liliana Ramírez, investigadora y profesora de la Universidad Javeriana; David Roa, librero y presidente de la Asociación Colombiana de Libreros Independientes, ACLI; y Pedro Adrián Zuluaga, periodista cultural y crítico literario y cinematográfico) seleccionaron 15 propuestas para ser evaluadas por el jurado calificador que eligió las cinco novelas finalistas y también la ganadora.
Finalistas Premio Nacional de Novela 2016
Luis Noriega por su libro ‘Mediocristán es un país tranquilo’. Cali, 1972. Es escritor y traductor. Vive en Barcelona. Ha colaborado con diversos medios y revistas culturales, y ha publicado las novelas ‘Iménez’ (1999), premio UPC de ciencia ficción, ‘Donde mueren los payasos’ (2012) y ‘Mediocristán es un país tranquil’ (Random House, 2014).
Juan Gabriel Vásquez por su libro ‘La forma de las ruinas’. Bogotá, 1973. Estudió Derecho en Bogotá, desde donde partió a París, donde cursó el doctorado en Literatura Latinoamericana. Se radicó en Barcelona hasta el 2012. Actualmente vive en Bogotá. Ha publicado ‘Los informantes’ (2004), ‘Historia secreta de Costaguana’ (2007), ‘El ruido de las cosas al caer’ (2011), con la que recibió el Premio Alfaguara de Novela, ‘Las reputaciones’ (2013) y ‘La forma de las ruinas’ (2015).
Héctor Abad Faciolince por su libro ‘La Oculta’. Medellín, 1958. Realizó estudios de filosofía en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, y de Medicina en la Universidad Javeriana de Bogotá. Realizó diversos estudios en México, Nueva York e Italia, desde donde regresó a Colombia para dedicarse a la escritura. Ha publicado, entre otros, ‘Asuntos de un Hidalgo Disoluto’ (1994), ‘Fragmentos de Amor Furtivo’ (1998), ‘Angosta’ (2003), ‘El Olvido que Seremos’ (2006) y ‘La Oculta’.
Santiago Gamboa por su libro ‘Una casa en Bogotá’. Bogotá, 1965. Estudió literatura en la Universidad Javeriana de Bogotá. Luego emigró a Europa y vivió en Madrid, donde se licenció en Filología Hispánica por la Universidad Complutense, y en París, donde estudió Literatura Cubana en la Universidad de La Sorbona. Es autor de ‘Páginas de vuelta’ (1995), ‘Perder es cuestión de método’ (1997), ‘Tragedia del hombre que amaba en los aeropuertos’ (1999), ‘Vida feliz de un joven llamado Esteban’ (2000), ‘Los impostores’ (2001), ‘Octubre en Pekín’ (2002), ‘El cerco de Bogotá’ (2004), ‘El síndrome de Ulises’, ‘Hotel Pekín’ (2008), ‘Necrópolis’, ‘Plegarias nocturnas’ y ‘Una casa en Bogotá’. 

SEMANA



sábado, 4 de junio de 2016

Esteban Carlos Mejía / Yo colonizo, tú me expropias


Esteban Carlos Mejía

Yo colonizo, tú me expropias…

El Espectador
3 de junio de 2016

Cuando yo era chiquito le oí decir a un antropólogo que la colonización antioqueña solo había dejado putas y maricas en Caldas, Risaralda y Quindío, esa comarca que los grecoquimbayas aún llaman con melancolía el Viejo Caldas.

jueves, 28 de abril de 2016

Octavio Escobar / Magdalena, 58 años



Octavio Escobar
MAGDALENA, 58 AÑOS

Santa María,

Madre de Dios,

Ruega por nosotros, 

Los pecadores,

Ahora,

Sobre todo ahora.

Es ahora que te necesito, yo,

Hoy, yo y nadie más.

Hoy.

Y olvídate de la hora de nuestra muerte.

De la mía.

Olvídate, por Dios.

Amén.

Octavio Escobar
HISTORIAS CLÍNICAS
Premio Nacional de Poesía "Obra Inédita" 2016


Octavio Escobar / Francisco, 76 años

Ilustración de Jasón Jaspersen

Octavio Escobar
FRANCISCO, 76 AÑOS

Pese a todos los esfuerzos,

su corazón no late ya contra la página en blanco.


Octavio Escobar
HISTORIAS CLÍNICAS
Premio Nacional de Poesía "Obra Inédita" 2016


Octavio Escobar / Fabio, 56 años



Octavio Escobar
FABIO, 56 AÑOS

Nada humilla tanto como sufrir del colon.
Cambias de gustos, vigilas tus horarios,
te obligas a esconder los cólicos.
Todos los síntomas avergüenzan.
No hay consulta más sucia. Contaminas.
Hasta el más simple de los humanos sabe qué debe hacer, qué yerbas puede tomar, qué
tanto le aprieta la ropa.

Todo el mundo cree que eres un triste caso de fontanería.



Octavio Escobar
HISTORIAS CLÍNICAS
Premio Nacional de Poesía "Obra Inédita" 2016


lunes, 2 de marzo de 2015

Octavio Escobar / Después y antes de Dios / Primer capítulo


Octavio Escobar
DESPUÉS Y ANTES DE DIOS
1
–Doña Carmelita está llorando –dijo Bibiana con su voz de ángel herido, sosteniendo las piernas de mi madre.
Detuve el esfuerzo de levantar el resto del cuerpo apenas un instante; luego flexioné las rodillas y me impulsé hacia la cama matrimonial.
Acomodamos a mi madre en el centro y le entrelacé las manos sobre el pecho. Mis dedos se humedecieron cuando cerré sus ojos.
–Búsquele un vestido limpio, uno blanco. El bordado –añadí temblorosa–. Voy a traer los candelabros.

Octavio Escobar / Después y antes Dios / Dos reseñas


Octavio Escobar
DESPUÉS Y ANTES DE DIOS
Dos reseñas


La novela Después y antes de dios, de Octavio Escobar, un thriller  con acentos bufos que agarra al lector desde la primera página, comienza con un hecho de sangre que da origen a una huida llena de tensión y divertidas peripecias. La historia, que tiene como protagonista a una fea mujer manizalita que combina la beatería con una dudosa moral, sirve en buena parte para señalar, mordazmente, los aspectos más oscuros de una sociedad tradicionalista y discriminadora.  Narrada en un tono que nos remite al cine de Tarantino o de los hermanos Coen, que saben mostrar la violencia más cruda con una mirada distante que libra sus películas de acentos aleccionadores, esta novela de Escobar, -ganadora del Premio Internacional de Novela Breve Ciudad de Barbastro y seleccionada como finalista del Premio Biblioteca de Narrativa Colombiana 2015-  es una obra original, escrita con gracia y mirada crítica, que debería captar los ojos de los lectores que buscan opciones interesantes en la narrativa colombiana.

Piedad Bonnett


Octavio Escobar
Bogotá, 2012
Fotografía de Triunfo Arciniegas


Hay una referencia cinematográfica inevitable que acompaña la lectura de Después y antes de Dios, la novela con la que el escritor colombiano Octavio Escobar Giraldo ha ganado el último Premio Internacional de Novela Ciudad de Barbastro. Se trata de una película en la que dos mujeres emprenden la huida en coche por desérticas extensiones, la inolvidable Thelma y Louise, de Ridley Scott, a la que el propio autor alude en un momento dado. Aquí también nos encontramos con dos mujeres que huyen de la justicia, pero esta vez por espacios menos amplios y abiertos, por carreteras más accidentadas” y “entretenidas, ya que es fácil encontrarse en ellas “con un derrumbe de tierra, un accidente, un ataque guerrillero, una protesta, un retén militar…

Thelma y Louise se vieron abocadas a cometer crímenes y en esta historia hay un terrible crimen por medio que empuja a la fuga. Una fuga que se convierte en un trayecto doloroso y a la vez excitante para la protagonista, porque a la culpa y al arrepentimiento se superpone el descubrimiento de su atracción hacia otra mujer, la exploración de una sexualidad que mantenía oculta. Son muchos los conflictos, las búsquedas, las ventanas que el autor abre en esta obra que habla también de  herencia y del legado de las ciudades que habitamos.


Emma Rodríguez. Lecturas sumergidas