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miércoles, 17 de septiembre de 2025

El halago de Scarlett Johansson a Robert Redford


Robert Redford


El halago de Scarlett Johansson a Robert Redford en su papel más adolescente: “Él me contaba la historia”

‘El hombre que susurraba a los caballos’, del director, fue una de las primeras películas de la actriz.


Nieves Cuerda
16 de septiembre de 2025

Con más de tres décadas de experiencia delante de la cámara, Scarlett Johansson, proclamada como la actriz más taquillera de todos los tiempos gracias a su último estreno ‘Jurassic World: El renacer’, ha colaborado con infinidad de actores de renombre. Sin embargo, pocos intérpretes contemporáneos pueden presumir como ella de haber trabajado con Robert Redford, uno de los actores más emblemáticos del cine estadounidense. Y es que en 1998, el protagonista de ‘El golpe’ o ‘Tal como éramos’ dirigió y actuó en la película ‘El hombre que susurraba a los caballos’, con la que Johansson se abrió paso en la industria.

lunes, 1 de septiembre de 2025

Scarlett Johansson / Cuando hice esa película solo tenía 17 años"



Scarlett Johansson (40), sobre su película con Bill Murray en 2003: "Estaba algo desconcertada... Cuando hice esa película solo tenía 17 años"

Con el paso de los años, Scarlett Johansson reflexiona sobre una de las películas que marcó su carrera.


A estas alturas, no cabe duda de que Scarlett Johansson (Nueva York, 1984) ha logrado romper con el estereotipo de "una cara bonita" en Hollywood. Como otras grandes estrellas, ha tenido que enfrentarse a su atractivo que, en ocasiones, más que abrirle puertas, ha sido una barrera que ha tenido que superar a lo largo de su carrera.

sábado, 5 de julio de 2025

Jurassic World / El renacer muestra su lado más terrorífico en un nuevo tráiler


Jurassic World: El renacer muestra su lado más terrorífico en un nuevo tráiler

Nuevo tráiler oficial de Jurassic World: El renacer, la próxima película de la franquicia jurásica que cuenta con un nuevo elenco encabezado por Scarlett Johansson.


José Carlos Pozo
16 de junio de 2025

El próximo mes llega a las salas de cine Jurassic World: El renacer, la siguiente película de la exitosa franquicia jurásica que dirige Gareth Edwards bajo el guion de David Koepp, el guionista de las dos primeras entregas de la saga.

martes, 1 de julio de 2025

Scarlett Johansson deslumbra en Cannes

 



Scarlett Johansson deslumbra en Cannes con un vestido de Prada que deja ver los tatuajes de su espalda 

Scarlett Johansson deslumbra en Cannes con un vestido de Prada que deja ver los tatuajes de su espalda 

S MODA
21 MAY 2025 - 05:46 COT

domingo, 14 de julio de 2024

Scarlett Johansson: “Trump es un psicópata. Estoy aterrorizada ante lo que pueda pasar en noviembre”


Scarlett Johansson, en la presentación en Madrid de 'Fly Me To The Moon' el jueves por la noche.PATRICIA J. GARCINUNO

Scarlett Johansson: “Trump es un psicópata. Estoy aterrorizada ante lo que pueda pasar en noviembre”

La actriz presenta ‘Fly Me To The Moon’, una comedia romántica producida por ella misma en la que encarna a una publicitaria que vende el lanzamiento del ‘Apolo 11′ a cualquier costa


Gregorio Belinchón

12 de julio de 2024


Tras una noche de evento-estreno de su comedia Fly Me To The Moon, Scarlett Johansson (Nueva York, 39 años) recibe al periodista en una sala del hotel Ritz la mañana del viernes. Ligeramente maquillada, lleva unas gafas grandes, tras las que se ven unos ojos rojos, con los que cualquier usuario de lentillas se solidariza y comprende. Entre las pulseras de su muñeca derecha, aparece una en la que se lee la palabra “mama” compuesta por cubos con letras. Puede que sea un regalo de su hija mayor, Rose, de nueve años. No habrá tiempo para confirmarlo, porque la charla se zambulle en la política y las fake news.

domingo, 5 de noviembre de 2023

Scarlett Johansson emprende acciones legales contra una aplicación de inteligencia artificial que usó su imagen en un anuncio

 

Scarlett Johansson
La actriz Scarlett Johansson, en el estreno de la película 'Vengadores: Infinity War', de 2018.

Scarlett Johansson emprende acciones legales contra una aplicación de inteligencia artificial que usó su imagen en un anuncio

El espacio publicitario fue emitido una única vez el 28 de octubre en la red social X


EL PAÍS
2 de noviembre de 2023

La actriz Scarlett Johansson ha emprendido acciones legales contra una aplicación de inteligencia artificial que utilizó su nombre y su imagen en un anuncio en internet sin permiso. En concreto, Johansson, neoyorquina de 38 años, apareció en un anuncio de 22 segundos publicado en la red social X el 28 de octubre por una popular aplicación de generación de imágenes de inteligencia artificial, llamada Lisa AI: 90s Yearbook & Avatar. Los representantes de la intérprete han informado de que Johansson no es imagen ni portavoz de esta app y que, por lo tanto, su abogado, Kevin Yorn, ha iniciado “todas las medidas legales pertinentes”, como ha declarado él mismo al medio Variety.

lunes, 25 de julio de 2022

Frank Miller / The Spirit, 2008

The Spirit (2008) - Filmaffinity
Scarlett Johansson

Frank Miller

The Spirit (2008)

No hay Eisner. Sólo hay Miller.

Biografía de Frank Miller
José Torralba
29 de diciembre de 2008


Sinopsis oficial.
 Adaptación de la novela gráfica de Will Eisner, The Spirit es un clásico de Acción-Aventura-Romance que es dirigida por Frank Miller (Creador de 300 y Sin City). Es la historia de un policía novato que vuelve misteriosamente de la muerte como The Spirit (Gabriel Macht) para luchar en la sombra contra el crimen en Central City. Su archienemigo Octopus (Samuel L. Jackson) tiene una misión diferente: va a destruir la ciudad amada de The Spirit en la búsqueda de su versión particular de la inmortalidad. The Spirit sigue a este despiadado asesino desde los almacenes dilapidados de Central City, a las catacumbas pasando por la costa ventosa, mientras coincide con hermosas mujeres que buscan seducir, amar o asesinar a nuestro héroe enmascarado. Siguiéndole a cada giro está Ellen Dollan (Sarah Paulson), la inteligentísima vecinita de al lado, Silken Floss (Scarlett Johansson) una secretaria punk y bombón helado, Plaster of Paris (Paz Vega) una bailarina francesa psicópata, Lorelei (Jaime King) una sirena fantasma y Morgenstern (Stana Katic) una joven y sexy policía. Por supuesto está Sand Saref (Eva Mendes) ladrona de joyas de curvas peligrosas. Es el amor de su vida que se torció. ¿La salvará él a ella, o le matará ella a él?
En la línea de Batman Begins y Sin CityThe Spirit de Will Eisner nos lleva en un viaje siniestro junto a un héroe que nace, muere y renace. [Más información en la web oficial de la película].
Comentario


Breve nota introductoria
Ningún miembro de la redacción quería ver The Spirit. Así de simple. Nuestro amor por el cómic es grande, pero no tanto como para gastarnos el precio de una entrada y malgastar hora y media larga de nuestra vida en un producto que ya se antojaba, desde su primera imagen, como bochornoso. Sin embargo, como quiera que ésta es una web especializada en cómics y, además, como suponía que nuestros lectores esperaban un texto acerca de ella, me armé de valor ayer por la tarde y me fui al cine para poder redactar esta crítica con propiedad. Mi conclusión es que es aún peor de lo que esperaba… pero ya llegaremos a eso.
De momento simplemente comentar que, aunque considero que tengo cierta cultura cinematográfica, no soy crítico de cine ni nada por el estilo –más allá de organizar un par de ciclos en la Facultad y conducir unos cuantos programas de radio locales sobre el tema–. Intentaré hacerlo lo mejor que pueda pero, ni que decir tiene, es probable que haya lectores más capacitados que yo. Por otra parte y a modo de presentación, decir que he dividido la crítica en dos niveles analíticos que considero apropiados: un análisis de la película como tal, y otro de la película como adaptación. ¿Bien? Pues vamos allá, y sed compasivos conmigo.
The Spirit (The Spirit) (2008) – C@rtelesmix


The Spirit, una película de Frank Miller
Si algo me queda claro tras ver The Spirit es que Frank Miller no tiene ni idea de cómo se hace cine. Por más palomitero y poco ambicioso que sea un filme de los que habitualmente llegan a las multisalas para disfrute del público poco exigente, si algo puede decirse de toda esta clase de producciones es que poseen una factura técnica relativamente impecable y funcional. Sí, cierto: tal vez adolecen de una falta de creatividad pasmosa –por otra parte, tampoco creo que la busquen ni que sea necesaria– y de un montaje precipitado… pero no se le puede pedir peras al olmo y, en general, cumplen con su función.
Sin embargo, la producción de Miller –cuyo argumento ya analizaré– es a todas luces una mala película desde un punto de vista técnico. No mediocre –que también– sino mal ejecutada. Empezando por un guión que carece absolutamente de historia y de concatenación entre una escena y otra, siguiendo por unos diálogos la mayor parte absurdos, innecesarios y reiterativos, continuando con una mala dirección de actores –todos están sobreactuados, especialmente Jackson– y terminando por un diseño de vestuario de dudoso gusto carnavalesco y cercano al travestismo en el caso de los villanos. La banda sonora de David Newman no es tan vergonzosa, pero tampoco supone ninguna maravilla: el compositor se dedica a poner el piloto automático con una música incidental no integrada con la imagen y la acción, se muestra incapaz de componer ningún tema o leitmotiv que dote de alma al metraje y, prácticamente, cae en autoplagio con unas fanfarrias deudoras de las que ya concibiera en su día para The Phantom (1996). Por último, la fotografía de Bill Pope usa como recurso un blanco y negro ocasional sumado a un metraje en color que, paradójicamente, no parece coloreado gracias al croma y al uso de filtros. Todo ello aderezado con un resalte colores al más puro estilo Sin City.
Comentario
Samuel L. Jackson

Lo que ya resulta sencillamente desastroso, en un terreno narrativo, es el montaje. La sucesión de las escenas es vergonzosa por su tosquedad, con unas transiciones que dejan en el aire tanto la pista de audio (banda sonora y efectos de sonido) como la acción en algunos casos. Corta y pega puro y duro con fallos de raccord de principiante. Si a ello le sumamos que las escenas en sí carecen de consistencia y no llevan a los personajes a ninguna parte, tendremos un filme atolondrado, deslavazado y, lo que es mucho peor y no puede consentirse: aburrido, en tanto en cuanto carece casi totalmente de argumento (reducido a una colección de sketches hilados por un frágil y absurdo hilo). En definitiva, y para no extenderme demasiado… no hay nada, absolutamente nada, que salve a The Spirit como película.
The Spirit (2008) - Filmaffinity
Sarah Paulson

The Spirit, una adaptación a cargo de Frank Miller
Central City es, aunque nadie lo diga, Basin City. Hay voz en off con pseudofilosofía introspectiva por doquier. Spirit tiene superpoderes regenerativos. Octopus –que también los tiene– nos muestra su rostro desde el primer momento, y a lo largo del metraje aparece vestido con trajes de samurai o de nazi (frente a un foto de Hitler y un escudo del Tercer Reich mientras suena el himno alemán y el villano cuenta su plan). Octopus quiere la sangre de Heracles para ser inmortal. Sand Saref quiere el Vellocino de Oro. Denny Colt se pasea por ahí vestido de negro ligando con toda falda que aparezca mientras recopila pistas policiales tales como un trasero fotocopiado. Hay muchísima hiperviolencia. Los pistolones (tanto por su potencia como por su tamaño) harían palidecer al mismísimo Rob Liefeld. Ebony White ha desaparecido, probablemente víctima de la corrección política. Los diálogos son de una grandilocuencia excesiva y uno no sabe si están escritos en broma o en serio. Las femmes fatales recuerdan más a Goldie, Ava o Delia que a Saref, P’Gell o Floss… No hay recursos formales innovadores, no hay guiños al cine negro, no hay cambios de género, no hay una fotografía acorde a la esencia del personaje. No hay alma. En otras palabras: No hay Eisner. Sólo hay Miller.
Nada más salir del cine, averigüé por qué. Inmediatamente me vino a la cabeza ese magnífico libro que es EISNER/MILLER en el que el segundo tiene cierto espíritu de emulación para con el primero… y caí en la cuenta de que quizás, y sólo quizás, lo que Miller hizo en Sin City –y casi diría también que en su etapa en Daredevil– fue una actualización muy descabellada de las tiras de prensa de Eisner; una revisión masiva tremendamente alterada por sus obsesiones, sus desvaríos autorales y el paupérrimo fondo conceptual del que siempre ha adolecido el bueno de Frank (que se mofa del tema Heracles/Hércules y mete con calzador una mención a Elektra que se preocupa de repetir para que el aficionado capte el chiste).
The Spirit (2008) - Filmaffinity
Eva Mendes

Y es que, a mí –y sé que muchos lectores me acribillarán por esto– Frank Miller casi siempre me ha decepcionado a ese nivel. Sí, es cierto. Tuvo un período en el que rozó la genialidad con sus propuestas formales y su renovación refrescante… pero nunca tuvo en la cabeza muchas más ideas que los maniqueos significados que le otorga a palabras tales como honor, amistad, sacrificio, épica o drama. Algunas veces le salía muy bien (Ese cobarde bastardo) y otras francamente mal (Ida y vuelta al infierno), posiblemente por el abigarramiento y el agotamiento al que llegaba cuando, desprovisto ya de ideas pero sabedor de su éxito, tendía al exceso y al alargamiento como solución a su sequía creativa.
Comentario
Eva Mendes

Por todo ello es posible que Miller crea que ha sido fiel a Eisner desde su óptica. Ha renovado Central City y sus habitantes llevándolos a un siglo XXI que el director de la cinta adivinaba cercano a la corrupción de su Ciudad del Pecado. Para él, una cosa y la otra son la misma. Y, por lógica, le ha salido un Spirit “sincityzado” sencillamente porque cree –estoy seguro– que si Spirit se hubiese creado ahora tendría ese mundo y ese aspecto ficcionales. Pero ¡ay! los lectores –los suyos y los del maestro Will– diferimos completamente. ¿Qué nos queda, pues? Nos queda un capítulo de Sin City en el que el protagonista vuelve a ser un vengador nocturno enmarcado entre sombras brumosas, sólo que con un matiz cómico en lugar de trágico que echa a perder todo lo bueno que tenía el hogar de Marv, Dwight y Hartigan. Miller no adapta The Spirit. Directamente lo reviste con el cartoon más warneriano, la parodia más gruesa y la exageración más extrema con la esperanza de poder acoplarlo a un universo propio; su universo, y no el de Eisner. Una diferencia que en su patente torpeza intelectual contemporánea él parece no advertir.
Puede que el maestro, en su tumba, sólo encuentre una escena satisfactoria: aquélla en la que Octopus le arranca la cabeza al propio Miller –que hace un cameo– para aporrear con ella a Denny Colt. Aún así, sólo le podrá reportar como mucho una satisfacción metacinematográfica. Todo lo demás hará que se revuelva en su ataúd.

sábado, 11 de julio de 2020

Under the Skin / Cine cósmico y sensorial



'Under the Skin', cine cósmico y sensorial

Es una de esas películas únicas y excepcionales, un título vigoroso que, a pesar de su notable poderío visual y emocional, llega con casi una década de retraso

Borja Crespo
9 de julio de 2020

'Under the Skin' es una de esas películas únicas y excepcionales, un título vigoroso que, a pesar de su notable poderío visual y emocional, nunca gozará de buenas puntuaciones en las páginas de cine de internet, esos directorios donde la mediocridad se premia y hay que hacer el caso justo. Por lo general, una obra que despierta filias y fobias jamás podrá llegar ni siquiera al notable haciendo la media. La democratización de la crítica cinematográfica no cuenta con el fracaso del espectador, únicamente se señala al artista, con lo cual una cifra irrisoria puede esconder una cult-movie indispensable. Lo curioso de este estreno sobresaliente es que llega con casi una década de retraso. El filme se presentó en Venecia en 2013, a concurso en la Sección Oficial, y se paseó un año después por festivales especializados como el de Sitges, donde fue la producción más destacada del certamen, y de la cosecha de género anual, junto a 'The Duke of Burgundy', 'Maps to the Stars' y 'Realité'. Hablamos de un cine de sensaciones, con trazas de experimentación, en la línea de 'The VVitch', 'High-Rise' o 'The Lords of Salem', apuestas todas ellas que obsequian al público desprejuiciado con un aquelarre en pantalla grande. No cuadra su proyección en cualquier ambiente, razón por la cual merecen ser degustadas en una buena sala oscura, con el ritual que conlleva. La oportunidad nos llega, más vale tarde que nunca, aprovechando las circunstancias, léase una cartelera alicaída que aspira a revitalizarse sin el empuje de las majors, con el riesgo de las distribuidoras independientes y el amor por los clásicos.

Under The Skin by Lauren O'Neill | Carteles de películas, Carteles ...


Que alguien produzca y filme una película hipnótica como 'Under the Skin' resulta maravilloso. Que alguien la distribuya por estos lares siete años después es un puntazo. Es una rareza fascinante, cuyo mayor reclamo de cara a la gran audiencia es la presencia de una exquisita Scarlett Johansson, en la piel, y nunca mejor dicho, de una mujer enigmática que vagabundea por las calles de Escocia sin rumbo aparente, cazando a hombres solitarios que se cruzan en su camino. Inspirada en la novela homónima de Michel Faber, se antoja una dulce pesadilla, un sueño febril que agita nuestros sentidos. Jonathan Glazer, artífice de la reivindicable 'Reencarnación', opta por incomodar y fascinar al espectador entregado a un mismo tiempo, esgrimiendo algunas imágenes tan bellas como escalofriantes, fruto de un derroche de audacia e ingenio. No es plato para todos los paladares, el argumento es lo de menos, pero toda persona receptiva que se deje llevar por la atmósfera envolvente del filme podrá sumergirse en una experiencia de otro mundo. Una muestra audiovisual imperecedera, necesaria y sorprendente.

Scarlett Johansson / Under the Skin / La pantalla desquisiada


Under the skin – Poster · Cine y Comedia

La pantalla desquiciada

Llega a los cines españoles, con siete años de retraso, la película de Jonathan Glazer convertida en este tiempo en obra de culto


Javier Ocaña
9 de julio de 2020

No recuerda este crítico un caso como el de Under The Skin, película de Jonathan Glazer de hace siete años nunca estrenada en cines españoles, convertida en poco tiempo no solo en obra de culto sino también, según recientes encuestas de prestigiosos medios, en una de las fundamentales de la historia del cine del Reino Unido, y que sin embargo culmina hoy su extraño recorrido llegando por fin a nuestras salas comerciales gracias a una atrevida distribuidora.


Tiene el hecho matices de acontecimiento porque si hay un lugar donde tiene sentido la experimental apuesta de Glazer, con guion de Walter Campbell basado en una novela de Michel Faber, es precisamente en un cine. Como dice Nicolas Roeg en su ensayo The Worls Is Ever Changing: “El lugar donde la pantalla te domina a ti y no tú a la pantalla”. Y viene a colación el nombre del extraordinario director británico no por casualidad sino porque quizá sea con su cine, sobre todo con El hombre que cayó a la Tierra (1976), con el que mejor entronquen ciertas esencias de género y de estilo de Under The Skin: una obra entre la ciencia ficción y el terror, pero con base en la radicalidad de la vanguardia, que finalmente encuentra su esencia en la carga social y el comportamiento humano.

martes, 14 de abril de 2020

Spike Jonze / Her / Ese amor virtual, esa soledad



Ese amor virtual, esa soledad

Me acerco a 'Her' con la sospecha de que mi paciencia no va a resistir hasta el final

Y sin embargo salgo conmovido


Carlos Boyero
20 de febrero de 2014


Joaquin Phoenix, en un fotograma de 'Her'.pulsa en la foto
Joaquin Phoenix, en un fotograma de 'Her'.

Contaba Leo Ferré, aquel poeta delirante y salvaje, músico excelso, que alguna vez aulló en ese torrente inclasificable con forma de canción titulada Il n’ y a plus rien: “Mozart murió solo, acompañado a la fosa común por un perro y sus fantasmas, a todo el mundo le dio por culo saber esto”. También aseguró que con el tiempo todo se acaba, que se olvidan los recuerdos, que con el tiempo, ya no se ama. Y habló de la soledad en sus múltiples formas, encarnándose en una especie de “métèque” existencial que gritaba: “Soy de otro país que el vuestro, de otro barrio, de otra soledad”. Y fue más lejos en ese maximalismo sobre el aislamiento interior al afirmar con esa voz de seda: “Convendría que la gente solo se conociera cuando está disponible, a ciertas horas pálidas de la noche, con problemas de hombres, con problemas de melancolía". “Nunca estoy solo con mi soledad”, susurraba Moustaki.

HER
Dirección: Spike Jonze.
Intérpretes: Joaquin Phoenix, Amy Adams, Scarlett Johansson.
Género: drama. EE UU, 2013.
Duración: 126 minutos.

Y se preguntará el lector de esta presunta crítica de cine a qué diablos vienen estas gratuitas citas sobre la soledad, sobre ese temible asaltante nocturno (también diurno, pobres de aquellos a los que no deja tregua ni en el sueño y además son pobres), sobre la intolerable sensación de que son algo constante o escurridizo en la supervivencia de tanto náufrago. Creo que tiene mucho que ver con una película extraña, intensa, emotiva que se llama Her, a la cual me acerco con la sospecha de que mi paciencia no va a resistir hasta el final y de la cual salgo conmovido.
La dirige Spike Jonze, un señor hipersensible y vocacionalmente insólito, que ha establecido desde su primera película una comunicación íntima con los modernos, esos farsantes de cualquier época cuyos miembros más listos saben reciclarse, el gremio que más asco me ha dado desde siempre junto a los curas y los políticos. Un director venerado por la crítica y que ha colaborado varias veces en el guion de sus películas con otro atormentado y prestigioso investigador de la guerra de sexos llamado Charlie Kaufman.
Comienza describiendo el sufrimiento interminable de una separación, de un tipo del nuevo mundo cuya profesión es escribir cartas modélicas intentando aliviar o solucionar asuntos afectivos de gente con problemas que ellos son incapaces de expresar y que se siente roto cuando acaba su trabajo y debe enfrentarse a su soledad. Esta parecerá desaparecer cuando una mujer virtual, sensual, divertida, infinitamente comprensiva, inicie un idilio perfecto con el que sentía que su corazón era una ciudad destruida, sin murallas, condenado a la resignación más trágica.


LUIS ALMODÓVAR

Sé que es muy normal entre gente normal encontrar conocimiento, compañía, curiosidad, sexo, amor duradero e incluso hijos a través de Internet, estableciendo lazos íntimos con alguien que no has visto, ni olido, ni intuido. Pero puedes establecer una relación apasionante, real y perdurable a través de un ordenador. El protagonista de esta película tan triste accederá a la seducción mutua, el deseo, la compañía, la plenitud, los celos, las dudas, sentirse acompañado y amado, el crepúsculo, el final, a través de alguien que no existe, maravillosamente programado, intocable, profesional, perfecto. Y me causa desasosiego, entendimiento y compasión lo que narra Spike Jonze y su estilo al hacerlo. Incluso llego a querer a ese buen actor, cuyo atormentado y exhibicionista estado interior casi siempre me crispa, llamado Joaquin Phoenix. Y qué voz la de Scarlett Johansson. Es la sensualidad, la sofisticación, la clase. Qué peligro los amores virtuales.

Sofia Coppola / Perdidos en Tokio y el jet-lag



Bill Murray y Scarlett Johansson
Lost in translation / Perdidos en Tokio, de Sofia Coppola

'Lost in translation'

 y el 'jet-lag'


13 de agosto de 2005

Lost in translation es una película sobre el jet-lag, ese mal que afecta a los que cruzan varias franjas horarias y alteran así su reloj biológico. El protagonista es Bill Murray, que interpreta a un actor en decadencia que viaja a Tokyo para rodar un anuncio de whisky pagado a precio de oro. En el hotel, y en pleno ataque de insomnio, Murray conoce a la joven esposa (Scarlett Johansson) de un fotógrafo moderno, que tampoco consigue conciliar el sueño. Contrariamente a lo que recomiendan los médicos en estos casos, Murray y Johansson beben y salen a divertirse por la ciudad. El recorrido tiene mucho de sueño y ambos se protegen de cualquier estridencia, como si quisieran traducir con la mayor fidelidad posible la partitura, a ratos sofisticada y a ratos tímida, compuesta por la directora Sophia Coppola. Neones, locales de striptease o fiestas donde se practica el karaoke, todo contribuye a crear una atmósfera en la que el tiempo parece regirse por los relojes blandos de Dalí. Las horas que comparte la pareja son lo único dinámico, una huída por un laberinto de hilos musicales y moquetas que insonorizan las pisadas de seres que, más que moverse, flotan.

Todo contribuye a crear una atmósfera en la que el tiempo parece regirse por los relojes blandos de Dalí
Parte de este desamparo ambiental tiene que ver con la apatía que produce el síndrome del cambio de franjas horarias. Para que sus secuelas no sean tan agresivas, Murray recurre a un sentido del humor bien dosificado. Gracias a un oficio que va del teatro de improvisación al destajo televisivo, pone cara de persona que ha tenido que poner muchas caras a lo largo de su vida y que sabe perfectamente cuáles funcionan y cuáles no. Párpados pesados, mirada perdida, sonrisas apenas insinuadas, cierta torpeza a la hora de moverse, todo forma parte de un lenguaje no verbal que traduce la confusión de quien, habiendo perdido la orientación del espacio, también ve peligrar sus referentes temporales. Está demostrado que el jet-lag y las alteraciones del sueño pueden provocar auténticas catástrofes. Hay quien sostiene que desgracias como la tragedia de Bhopal, en la India, o de Chernobyl, en Ucrania, se vieron agravadas por la falta de capacidad de reacción de quienes actuaban bajo los efectos de una clara alteración de sus relojes biológicos. Incluso en el hundimiento del Titánic intervino este factor. A medida que iba cruzando franjas horarias, la tripulación sufría los efectos del síndrome: el capitán subestimó los riesgos de la navegación, el encargado de comunicaciones no atendió el aviso que señalaba la presencia de icebergs y ambos reaccionaron tarde cuando lo tuvieron delante de sus narices.

En Lost in translation no hay que lamentar desgracias personales. El romance imposible transcurre siguiendo preceptos románticos y una ambientación onírica reforzada por el impacto exótico que Japón produce en almas poco acostumbradas a una multiplicación exponencial de estímulos visuales. El arma que Murray utilizó durante el rodaje fue un viejo manual de japonés para principiantes. Escrito para universitarios en su primer viaje oriente, Murray aprendió unas cuantas frases que soltaba sin venir a cuento. En un restaurante, por ejemplo, cuando el sonriente chef salió a saludarle, Murray sólo acertó a decirle : ¿Tienes condones? Cuando se estrenó en 2004, la película provocó grandes entusiasmos aunque también hubo quien consideró que el relato se alargaba innecesaria y autocomplacientemente. Es una observación pertinente aunque no hay que descartar que esta lentitud intente reflejar el estado de ánimo que provoca el jet-lag, esa bruma espiritual que empaña las ideas, los recuerdos y que, en sus mejores momentos, tan bien retrata la película.