
La novela perdida
A Grossman solo le quedaban tres años de vida cuando le arrebataron ‘Vida y destino’. Murió creyendo que nadie la leería
Antonio Muñoz Molina
20 de diciembre de 2019
Un hombre dedica los mejores años de su vida a escribir una novela inmensa en la que sabe que ha abarcado el mundo; y cuando por fin la termina y la revisa agotadoramente y perfila más aún a cada uno de sus innumerables personajes, cuando ya la ve existir en una montaña de páginas mecanografiadas, ordenada en varias carpetas, dispuesta para ir a la imprenta y cobrar así un grado todavía mayor de realidad, una presencia irreversible, en este momento, como en una pesadilla, la novela le es arrebatada, y desaparece sin rastro, sin que él sepa si está sepultada en el cajón fúnebre de un archivo o si la han quemado, o la han hecho pulpa en una de esas máquinas que sirven para picar los documentos peligrosos.