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lunes, 14 de septiembre de 2015

Marita Lorenz / La Mata Hari del Caribe


Marita Lorenz
Cuba, 1959

Marita Lorenz

La Mata Hari del Caribe

Marita Lorenz fue contratada por la CIA para asesinar a Fidel Castro. No pudo hacerlo: se había enamorado de él. Ahora recupera en una biografía su historia


El rumbo de la isla caribeña de los cubanos y de la guerra fría reposaba en forma de píldoras venenosas en un bote de crema rejuvenecedora Pons. Allí las había escondido Marita Lorenz cuando embarcó en Miami a principios de 1960, rumbo a La Habana. Su misión: matar a Fidel Castro, su amante durante ocho meses. Ella era la Mata Hari del Caribe.
Nerviosa, casi en estado de pánico y temerosa de que a su llegada al aeropuerto José Martí fuera registrada y encontrasen las pastillas envenenadas que llevaba consigo, Lorenz las depositó en un bote de crema facial. “Me sentía incapaz de llevar a cabo la misión que Frank Fiorini [Frank Sturgis, condenado luego por el Watergate] me había encomendado. No iba a matar a Fidel, no fallé, como otros cientos que lo intentaron después. Sencillamente, fui incapaz y no me arrepiento”, explica hoy Lorenz.
Pero incluso si hubiera decidido seguir adelante con la llamada Operación 40, una trama gubernamental que, según Lorenz, unía a la CIA, al FBI, al exilio cubano y la mafia, no podría haberlo hecho. Cuando en la habitación del hotel Habana Libre, que solía compartir con Castro, abrió el bote de crema comprobó que las pastillas se habían desintegrado y solo quedaba una masa pastosa del arma que debía de acabar con la vida del líder del Movimiento 26 de Julio.

Fidel Castro y Marita Lorenz / Gran dictador, mejor amante

Marita Lorenz y Fidel Castro

Fidel Castro

GRAN DICTADOR, MEJOR AMANTE

EFE MÉXICO 7 MAY 2001

La ex espía de la CIA Marita Lorenz, de 61 años, supuesta ex amante del presidente cubano, Fidel Castro, y del general venezolano Marcos Pérez Jiménez, mantiene que 'los dictadores son muy buenos haciendo el amor' porque 'les importa mucho quedar bien'. Autora de Querido Fidel: Mi vida, mi amor, mi traición, que incluye un libro y un documental presentado en abril pasado en Alemania, Lorenz, de origen alemán, asegura en una entrevista publicada ayer por la revista mexicana Proceso que Castro -a quien conoció en 1959 y llamaba cariñosamente 'mi cubano barbudito'- le rompió el corazón porque la abandonó en medio de su intenso romance. 'Una vez me encontré con Ava Gadneren el ascensor del hotel, aunque él nos colocaba en diferentes hoteles para evitar problemas. Estaba borracha y me dio una chachetada (bofetada); se sentía celosa de mí', comenta la ex agente de la CIA. Lorenz, superviviente de un campo de concentración nazi, cuenta que aceptó por despecho en 1960 el encargo de la agencia de asesinar a Castro, pero en el momento de la verdad no pudo hacerlo. 'El amor fue más fuerte. Hice el amor con él y le di los 6.000 dólares (1,1 millones de pesetas) que me había dado la CIA para la misión. Eso nunca me lo perdonaron', explicó la espía, cuyo sueño es reencontrarse con el presidente caribeño. 


Marita Lorenz y Fidel Castro / El increíble culebrón de la alemanita y el barbudito


Fidel Castro

QUERIDO FIDEL

El increíble culebrón 

de la alemanita y el barbudito

  • DOCUMENTAL 'QUERIDO FIDEL' (22.00) - CANAL +
JOSÉ COMAS 19 DIC 2000
Él le prometió convertirla en "la reina de Cuba" y le decía "mi alemanita". Ella le llamaba "mi cubano barbudito". El cubano barbudito es nada menos que el dictador Fidel Castro, recién bajado de Sierra Maestra, hace ya 41 años. Ella, esa señora de 61 años, gordita y con aspecto de ama de casa que acaba de hacer la compra en el supermercado, es Marita Lorenz. Esta alemana llevó una vida que ni el más fantasioso guionista de culebrones habría sido capaz de imaginar.Con Marita Lorenz, la realidad supera al reportaje. El documental Querido Fidel,escrito y dirigido por el alemán Wilfried Huismann, intenta recoger en hora y media la apasionante biografía de esta mujer increíble. La cantidad de vida de Lorenz hace casi imposible seguir el documental sin perderse. Por eso se recomienda al televidente grabarlo y verlo de nuevo, con la tecla de retroceso presta. Demasiada vida para ser digerida de una vez.
A los cinco años, Lorenz se encontraba internada con su madre en el campo de concentración nazi de Bergen-Belsen. A los siete, la violó un sargento del Ejército de Estados Unidos destinado en Alemania, el padre de una amiguita. A los 19 llegó a Cuba en el barco que mandaba su padre.
Y en eso llegó Fidel. Sabía Marita que si aquel joven barbudo, que acababa de derribar la dictadura de Batista, le cogía la mano estaría perdida. Y así fue. Se quedó en Cuba y se convirtió en amante de Castro, a quien acompañó durante su viaje a Estados Unidos, cuando le recibió el vicepresidente Richard Nixon, porque el presidente Eisenhower tenía que jugar su partido de golf. Sostiene Lorenz que Castro decía entonces: "Soy alto, tengo 33 años y una barba como Jesucristo". Según su amante alemana, Castro "tenía un ego muy grande y decía que era como Jesucristo".
No practicaban el sexo seguro y los amores tuvieron consecuencias. Trágicas, por supuesto. Embarazada de varios meses, un día secuestraron a Lorenz de su habitación de lujo en el hotel Habana Libre. Reapareció abandonada y casi desangrada en una más pequeña. A estas alturas, Lorenz no sabe si fueron agentes de Castro o de la CIA los autores del aborto.
De amante de Castro pasó Lorenz a agente de la CIA. En Miami le entregaron unas pastillas envenenadas para asesinar al dictador cubano. Lorenz las tiró por el bidé. También se convirtió en colaboradora del FBI, de la Mafia y estuvo implicada en la invasión de bahía Cochinos y hasta en el asesinato de Kennedy.
En uno de sus lances coincidió en Miami con el dictador venezolano exiliado Marcos Pérez Jiménez, que la invitó a una botella de vino del Rin. El resultado: su hija Mónica Pérez Jiménez. Su otro hijo, Mark, es producto de su relación con un agente del FBI. Con Mark y la vana esperanza de reencontrar a Fidel regresa Lorenz a Cuba. Tras días de espera, sólo llegó a la antesala y allí se entrevistó con su secretario. Lorenz concluye: "Yo amé a Fidel y él arruinó mi vida".


domingo, 13 de septiembre de 2015

Marita Lorenz, ex amante de Fidel Castro, cuenta su vida en un documental

Marita Lorenz y Fidel Castro

Marita Lorenz, ex amante de Fidel Castro, 

cuenta su historia en un documental

La película se estrena en el Festival de Ourense

EL PAÍS Ourense 10 NOV 2000


El filme documental Querido Fidel, dirigido por el alemán Wilfried Huismann, ha sido estrenado en España dentro de la programación de la quinta edición del Festival de Cine Independente de Ourense, que finaliza hoy en la localidad gallega. La cinta cuenta la historia de Marita Lorenz, una mujer con una vida muy agitada que fue amante de Fidel Castro y pudo cambiar el curso de la historia de ese país cuando tuvo la posibilidad de asesinar al dirigente caribeño.
El flechazo entre los dos surgió en 1959 a bordo del barco Berlín, del que era capitán el padre de Marita. Fruto de esa relación, la joven alemana quedó embarazada y a los siete meses fue secuestrada y obligada a abortar, aunque en el documental no queda claro si los autores de ese acto fueron las autoridades cubanas o la CIA, quienes le insistían a Marita en que habían sido los cubanos los responsables de que ese bebé no naciera. "La CIA me lavó el cerebro, transformándome en un robot", comenta Marita, quien fue reclutada por el servicio de inteligencia estadounidense para que asesinara a Castro con el método de echar veneno en su taza de café. Finalmente, decidió deshacerse de las cápsulas destinadas a matar al mandatario cubano, "porque mi amor era más fuerte", aunque en la cinta también comenta que el propio Fidel intuyó el trabajo que le habían adjudicado sus enemigos.A pesar de no completar con éxito esa misión, la CIA no dejó de contar con ella para aprovechar su don de gentes y belleza cautivadora. Marita se dedicó a realizar diversos trabajos de espionaje para la organización y a arrojar desde un avión sobre la ciudad de La Habana panfletos contrarios al régimen en los que escribía a mano "Fidel, te amo. Firmado: la alemana". Desilusionada de su relación con Castro, pero teniéndolo siempre presente, inició un romance con el dictador venezolano Marcos Pérez Jiménez, que financiaba actos de sabotaje contra Cuba, con el que tuvo su hija Mónica. A Castro le sentó fatal que su ex amante pasara al dormitorio de un hombre "que le parecía un mono", comenta Marita en la pantalla. "¿Cómo puedes vivir con él después de haber estado conmigo?" fue el comentario que recibió del dirigente cubano al enterarse por su romance. La mujer opina que existe una cosa que une a esos dos hombres "y ese punto de conexión es su considerable ego. Uno pensaba: yo soy Venezuela y el otro que él era Cuba".
Cuando finalizó su relación con Pérez Jiménez siguió trabajando para las autoridades norteamericanas, y es que ella siempre dice que "es sencillo entrar en la CIA, pero para salir sólo hay una vía: el ataúd". Marita quiso estabilizar su vida al unirse a un agente del FBI, con el que tuvo a su hijo Mark, pero los fantasmas del pasado retornaron en 1976 cuando debió declarar frente a una comisión investigadora sobre el asesinato del presidente John F. Kennedy. Declaró que había viajado a Dallas con un comando preparado por la CIA, siendo Lee Harvey Oswald uno de los miembros del equipo .

Marita Lorenz y un acusado de asesinar a Kennedy

Marita Lorenz

Un implicado en el "Watergate", 

acusado de asesinar a Kennedy

  • Ante el comité del Congreso que investiga el homicidio del presidente
EFE Washington 3 NOV 1977

Uno de los implicados en el escándalo Watergate ha sido acusado por una ex espía norteamericana de haber sido uno de los autores de los disparos efectuados contra el presidente Kennedy. Frank Sturgis, con un pasado de contactos con la mafia y los grupos antícastristas, fue acusado por la ex espía Marita Lorenz ante el comité del Congreso que investiga el asesinato del presidente, según reveló el diario Daily News, de Nueva York.
Las acusaciones de Marita Lorenz provocaron el arresto de Sturgis, no por su posible participación en el asesinato de Kennedy, sino porque la ex espía denunció a la policía que Sturgis intentaba asesinarla.
Sturgis fue arrestado el lunes bajo los cargos de amenazar a Marita Lorenz para impedir su declaración ante el comité de asesinatos de la Cámara de Representantes.
Según el diario de Nueva York, la ex espía declaró ante el comité que tiene pruebas «documentales y fotográficas» de que Sturgis disparó al presidente Kennedy.
Anteriormente, Marita Lorenz declaró a la prensa que ella, Sturgis y Lee Harvey Oswald y otras personas viajaron de Miami a Dallas en noviembre de 1963, días antes del asesinato de Kennedy.
Según el diario de Nueva York, Marita Lorenz declaró ante el comité que Sturgis y Oswald formaban parte del equipo de asesinos que mató al presidente Kennedy.
Esta declaración coincide con las teorías que defiende, contra la version oficial, que hubo más de un asesino en el atentado contra el presidente Kennedy.