Mostrando entradas con la etiqueta Geena Davis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Geena Davis. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de agosto de 2024

Geena Davis en The Gentlewoman

Geena Davis



Geena Davis

Actriz, arquera, ruda


Texto de  Susie Rushton
Retratos de  Chris Rhodes
Estilismo de  Gabrielle Marceca
Número 29, Primavera y Verano 2024

Sobre  Thelma y Louise, el tiro con arco de competición y la verdad irrefutable de los datos — GEENA DAVIS.

En mayo de 1991,  se estrenó Thelma & Louise , que cerró el Festival de Cine de Cannes. Una película de drama criminal en la que dos mujeres interpretaban los papeles protagonistas, que le valió a Geena Davis y a Susan Sarandon nominaciones a mejor actriz en los Oscar del año siguiente. “Era una película pequeña, pero explotó”, dice Geena ahora, con un dejo de asombro en su voz ronca. “La reacción a esa película fue muy diferente a todo lo que había experimentado antes”.

lunes, 14 de noviembre de 2022

El teorema de Geena Davis / Cómo se libró de todos los ‘pesados’ de Hollywood para proteger la tensión sexual de sus personajes

 


Geena Davis en los Globos de Oro de 2006. FOTO: GETTY

El teorema de Geena Davis: cómo se libró de todos los ‘pesados’ de Hollywood para proteger la tensión sexual de sus personajes

La actriz, que acaba de publicar sus memorias 'Dying of politeness' ha dedicado los últimos 25 años de su carrera a financiar estudios que cuantifican la brecha de género que ella misma sufrió.

En Thelma y Louise, la apocada Thelma va siempre unos pasos por detrás de Louise, que es todo arrojo. Hasta que ya no hay vuelta atrás. Fuera de las cámaras, las cosas no eran muy distintas. Geena Davis veía a Susan Sarandon como la “Reina Alien” de otro planeta y admiraba cómo era capaz de decir lo que pensaba, plantar cara al director, Ridley Scott, y hablar sin dar rodeos. “Ella nunca usaba expresiones del tipo ‘no sé qué pensará la gente’ o ‘Esto que voy a decir quizá es una idea estúpida’. Eso es lo que hacía yo todo el rato”, explica la actriz en unas memorias que acaban de publicarse en Estados Unidos y que se titulan Dying of politeness, algo así como Morir de buena educación.

martes, 1 de diciembre de 2020

Geena Davis / De la gloria al olvido en siete años


Geena Davis

Geena Davis: de la gloria al olvido en siete años

La Academia de Cine ha anunciado la concesión de un Óscar honorífico a Geena Davis, la mujer que lo pudo tener todo, profesional y personalmente… y todo lo perdió.



Geena Davis: de la gloria al olvido en siete años
Geena Davis recibirá un Oscar honorífico. FOTO: GETTY
En 1988 ganó un Óscar. En 1992, era a la vez, un icono feminista y la novia de América. En 1995, su carrera estaba prácticamente acabada. Pocos estrellatos han sido tan fugaces como el de Geena Davis, la actriz destinada a dominar la década de los 90 a la que una serie de malas decisiones y el amor enviaron al olvido.

Susan Sarandon y Geena Davis / 30 años después de ‘Thelma y Louise’

 



Susan Sarandon y Geena Davis, 30 años después de ‘Thelma y Louise’

El rodaje, hace tres décadas, de la película icono del feminismo, reunió a dos actrices que continúan siendo amigas y activistas


Maite Nieto
Madrid, 7 de febrero de 2020

En mayo de 1991 un estreno cambió muchas vidas. Susan Sarandon y Geena Davis, que se habían encontrado un año antes para rodar la película Thelma y Louise, de Ridley Scott, reventaron la taquilla y movilizaron vidas aletargadas con una fábula que se convirtió en grito de supervivencia a pesar de que las dos protagonistas acabaran lanzándose por un acantilado, cogidas de la mano y a todo gas, subidas en el mismo coche con el que habían conseguido huir de la rutina y el maltrato. 



Nos enseñaron a hacernos un selfi con una cámara Polaroid, a creer que triunfarían tras años de vejaciones y humillaciones machistas, a que un polvo con Brad Pitt (que encarnaba a un guapísimo ladrón) bien valía un robo y que ese rubio angelical había llegado a nuestras vidas de cinéfilos para quedarse. Y, aunque su final no estaba destinado a ser digno del clásico "fueron felices y comieron perdices", también nos mostraron que uno podía salir gratificado de la sala del cine agarrado a la efímera sensación de triunfal libertad que las dos actrices destilaban en el filme, aunque para mantenerla tuvieran que despeñarse.