martes, 31 de marzo de 2020

Últimas noticias del coronavirus / La cifra de muertos diarios llega a su máximo en España: 849 en las últimas 24 horas

La Gran Vía, Madrid

Últimas noticias del coronavirus | La cifra de muertos diarios llega a su máximo en España: 849 en las últimas 24 horas

España registra 8.189 fallecidos, más de 94.000 contagiados y casi 20.000 recuperados desde el inicio de la crisis | El Gobierno prevé aprobar ayudas al alquiler y una moratoria de cuotas a autónomos y pymes |EE UU supera los 3.000 fallecidos y Nueva York se prepara para un “tsunami” de contagios | La OMS calcula que habrá un millón de afectados en el mundo a mediados de esta semana


31 de marzo de 2020


Nuevo día de repunte en las cifras de fallecidos en España, que alcanzan un nuevo máximo: 849 personas han muerto en las últimas 24 horas, según el Ministerio de Sanidad. El anterior máximo fueron las 838 muertes de las que se informó el pasado domingo. Las víctimas mortales desde el inicio de la crisis son ya 8.189 y los contagios ascienden a 94.417, cerca de 9.000 más que el pasado lunes. Hay más de 19.000 pacientes recuperados y más de 5.600 han requerido ingreso en la UCI. El Consejo de Ministros prevé aprobar este martes un plan de ayudas a quienes no puedan pagar el alquiler, con créditos a interés cero. También se estudia un aplazamiento de los pagos de cotizaciones a la Seguridad Social para autónomos y ciertas pymes, así como una prestación extraordinaria para colectivos vulnerables, como el de las empleadas del hogar. En Europa, Italia ha sumado otros 812 muertos y supera los 100.000 contagiados, aunque registra el menor número de contagios en un día desde hace dos semanas. EE UU, el país con más casos del mundo (más de 164.000), ha superado los 3.000 fallecidos con coronavirus mientras Nueva York se prepara para un “tsunami” de contagios, según el gobernador de este Estado, Andrew Cuomo. La pandemia ha afectado a más de 786.000 personas en el mundo y deja casi 38.000 muertos, según el balance de la universidad Johns Hopkins. La OMS calcula que se llegará al millón de afectados a mediados de eta semana. 

La Puerta del Sol, Madrid

El Consejo de Ministros prevé aprobar este martes un plan de ayudas a quienes no puedan pagar el alquiler, con créditos a interés cero. También se estudia un aplazamiento de los pagos de cotizaciones a la Seguridad Social para autónomos y ciertas pymes, así como una prestación extraordinaria para colectivos vulnerables, como el de las empleadas del hogar. En España ya hay 7.368 fallecidos y 85.195 contagiados (12.298 de ellos, profesionales sanitarios), según datos del Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas. España supera así a China en el número de infectados, con casi 4.000 personas más. Casi 17.000 pacientes ya se han recuperado. En Europa, Italia ha sumado otros 812 muertos y supera los 100.000 contagiados, aunque registra el menor número de contagios en un día desde hace dos semanas. EE UU, el país con más casos del mundo (más de 164.000), ha superado los 3.000 fallecidos con coronavirus mientras Nueva York se prepara para un “tsunami” de contagios, según el gobernador de este Estado, Andrew Cuomo. La pandemia ha afectado a más de 786.000 personas en el mundo y deja casi 38.000 muertos, según el balance de la universidad Johns Hopkins. La OMS calcula que se llegará al millón de afectados a mediados de esta semana.


La Guardia Civil sanciona a 3.695 conductores que iban a su segunda residencia el fin de semana




Un efectivo de la Guardia Civil realiza un control.
Un efectivo de la Guardia Civil realiza un control. / EUROPA PRESS
LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

La Guardia Civil sanciona a 3.695 conductores que iban a su segunda residencia el fin de semana

Las excusa de ir “a por el pan” o “a la compra” son las más comunes


Patricia Ortega Dolz
Madrid, 31 de marzo de 2020

El sargento Lorenzo, destinado en una unidad de la Guardia Civil de Tráfico en Galicia, ya ha visto y oído casi todo tipo de excusas desde que España estableció el estado de alarma el pasado 15 de marzo y se confinó a la población para reducir la movilidad y evitar una mayor expansión del Coronavirus. En los controles que realizan en las entradas y salidas de los pueblos –"más persistentes en los municipios que tienen más contagios de Covid-19″– lo que más se oye cuando los agentes preguntan el motivo del desplazamiento es “voy a por el pan” o “voy a la compra”. Pero pocas veces cuela. Este fin de semana, de los 7.096 controles que se realizaron en las vías, 3.695 eran desplazamientos encubiertos a segundas residencias, según los datos facilitados este lunes por el general José Manuel Santiago.

Nueva York 2020 / Cómo el coronavirus mordió la Gran Manzana



Nueva York en tiempos de coronavirus



LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

Cómo el coronavirus mordió la Gran Manzana

Hace 28 días se confirmó el primer caso y hoy el Estado de Nueva York concentra casi uno de cada 10 pacientes de Covid-19 del mundo


Marta Fernández Maeso
Nueva York, 28 de marzo de 2020

“No hay duda de que habrá más positivos [por coronavirus]. Ya dijimos que no era una cuestión de si, sino de cuándo. Esto es Nueva York. Somos una puerta de entrada al mundo”. Desde principios de marzo estaba claro para Andrew Cuomo, gobernador del Estado de Nueva York y ahora también, de facto, de la América del coronavirus. Desde entonces, la ciudad que nunca dormía ha ido cerrando centros deportivos y culturales, incluida la icónica Broadway. Colegios, locales nocturnos, bares. La amenaza del colapso de sus servicios sanitarios por la llegada masiva de pacientes de Covid-19 viene anticipada desde China, Italia y España. Tras confirmar el primer caso el 1 de marzo, el Estado de Nueva York ha pasado a concentrar casi el 9% de todos los contabilizados en el mundo.

Este sábado el presidente Donald Trump ha anunciado que sopesa una cuarentena en lo que se conoce como la Tri-State área (Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut), sin especificar más detalles. El gobernador Cuomo, que había hablado con Trump poco antes por teléfono, ha asegurado que el presidente no le había planteado esta medida y se ha mostrado totalmente contrario: “Ni siquiera sé qué significa eso, no sé cómo podría ser legalmente ejecutable y, desde un punto de vista médico, no sé qué conseguiría”. “Ni siquiera me gusta cómo suena”, ha remachado.

De momento, Nueva York no está en cuarentena. Pero sí en pausa. En una pausa insólita. No está en silencio, pero calla. Times Square, símbolo del bullicio neoyorquino de día y de noche, lo es ahora de este extraño stand-by. Apenas un par de puestos de comida rápida se mantenían activos esta semana en un lugar que normalmente es uno de los más frenéticos del planeta. Algunos curiosos intentaban captar con sus móviles el relativo vacío, mientras un grupo de palomas dormitaba en el suelo libre más impensable del mundo.

El 9 de marzo, Washington Square, al sur de Manhattan, reventaba de estudiantes disfrutando de unos 22 grados de temperatura, excepcionales para la fecha. Algunos, sobre todo los más conectados con Europa o Asia, empezaban a evitar los apretones de manos, a lo Merkel. Pero la mayoría saludaba con la energía y el contacto de siempre. Metros y autobuses abarrotados. Fiel a su esencia, Nueva York bullía.

Pero la amenaza del coronavirus se cernía sobre la ciudad global, de 8,5 millones de habitantes (más de 20 en su zona de influencia), y que además recibe unos 65 millones de turistas al año. La capital del mundo. Las Naciones Unidas, Wall Street, la diplomacia, las finanzas.
Año nuevo, amenaza nueva

Los primeros indicios del coronavirus llegaron a finales de enero, coincidiendo con el inicio del Año Nuevo chino. Tanto el gobernador del Estado como el alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, anunciaron algunos preparativos, una vez confirmados los dos primeros casos en Estados Unidos, pero estimaban un riesgo bajo.

Andrew Cuomo mencionó que había cuatro personas aisladas, esperando los resultados de sus pruebas de diagnóstico. De Blasio animaba a los neoyorquinos a continuar con su vida: “Lo que sabemos hasta ahora es que solo a través de la exposición prolongada se puede contraer el virus”. Aunque avisaba: había que tomar con precaución la información, “dado que en ningún sitio del mundo hay una respuesta completa todavía”.

Surgieron entonces algunos episodios xenófobos contra la población china en Nueva York, la mayor del mundo fuera de Asia. En el barrio de Flushing, en Queens, se canceló el festival para celebrar el Año Nuevo. Pero en Chinatown, en Manhattan, aún se celebró el tradicional desfile el 9 de febrero. Los negocios asiáticos se quejaban de la falta de afluencia, pero el tema casi se olvidó. Apenas alguna mascarilla aislada recordaba la amenaza que, sin embargo, se expandía a nivel global.

El 1 de marzo se confirmó el primer caso de coronavirus en el Estado y la ciudad, una mujer de 39 años que había regresado recientemente de Irán. Ya el 26 de febrero, Cuomo advertía de la alta probabilidad de positivos en el Estado, como “puerta frontal de entradas internacionales”. Los casos fueron subiendo esa primera semana. El primer foco se localizó a menos de 40 kilómetros al norte de Nueva York, en la ciudad de New Rochelle, de unos 80.000 habitantes.

Allí se pasó de nueve positivos el 4 de marzo a 121 una semana después. Aunque llegaban noticias impactantes (agentes de la Guardia Nacional, con sus uniformes militares, repartiendo comida y limpiando hasta los juguetes de los colegios), aún parecían lejos de Manhattan. A medio gas, con símbolos como la Estatua de la Libertad o el Empire State cerrados y las recomendaciones oficiales de quedarse en casa, en lo posible, los parques seguían llenos, bajo el sol primaveral.

Así que después de cierto tira y afloja entre el gobernador y el alcalde, que junto con el signo político (ambos son demócratas) comparten cierta rivalidad, el domingo 15 de marzo (ya con 729 casos en el Estado y 329 en la ciudad, superando el foco de New Rochelle) se decidió el cierre de colegios públicos y también la clausura inminente de los bares. Muchos hosteleros aún vieron la medida exagerada: “Tengo familia en Italia y 650 amigos en Facebook, y nadie que conozca tiene el coronavirus. Además, es como una gripe. Y nos van a dejar sin ingresos”, protestaba una camarera neoyorquina.

Con el alza acelerada de las cifras, en parte debido al aumento de la capacidad de hacer test (se han hecho más per cápita que China o Corea, según Cuomo), hasta este sábado, el Estado concentra 52.318 casos confirmados (el 47% de los de Estados Unidos). De cada 10 casos confirmados en todo el mundo, uno está hoy en el Estado de Nueva York. Y casi 30.000 de ellos corresponden a la Gran Manzana.

“¿Por qué? Porque acogemos a gente de todo el planeta”, afirma el gobernador, citando la llegada de viajeros de China, Corea del Sur e Italia. Además, menciona la densidad de población: “Esa cercanía, ese concepto de familia, de comunidad, eso es lo que hace que Nueva York sea Nueva York. Y es lo que nos hizo vulnerables. Pero esa cercanía será también nuestra mayor fortaleza”. Se refería Cuomo a que, como en otras ocasiones, los neoyorquinos se han volcado en la solidaridad. Más de 60.000 trabajadores sanitarios y 10.000 especialistas de salud mental han respondido a la petición de voluntarios para ayudar en esta crisis.

Desde el lunes 22 de marzo es obligatorio mantenerse a casi dos metros de todo aquel que no viva bajo el mismo techo. Una distancia ajena a la densa rutina de la ciudad por antonomasia. “Socialmente distanciados, pero espiritualmente conectados”, sugiere Cuomo. Ahora, el alcalde De Blasio ha anunciado posibles multas para quienes incumplan esa medida, cada vez más respetada.

Los centros sanitarios comienzan a llenarse mientras se construyen hospitales y morgues temporales, y se espera la llegada de un barco hospital de la Armada. También algunos hoteles y residencias de estudiantes, mayoritariamente vacíos, han aceptado convertirse en alojamiento temporal para trabajadores sanitarios y enfermos menos graves. El pico se espera para dentro de dos o tres semanas.

Las consecuencias económicas se prevén devastadoras. Se estiman pérdidas de miles de millones de dólares. El alcalde De Blasio ha insistido en que esta situación solo puede compararse a la Gran Depresión, en la década de 1930. Tanto él como el gobernador Cuomo coinciden en mantener el fuego cruzado con la Casa Blanca. Reclaman más ayuda, subrayan la naturaleza histórica de la situación. Como destaca Cuomo: “Va a ser uno de esos momentos de los que se va a escribir y hablar por generaciones. Va a cambiar esta nación”.





La crisis del coronavirus / New York 2020

LA CRISIS DEL CORONAVIRUS
 Nueva York
2020

28 de marzo de 2020





El epicentro del brote en Estados Unidos registra más de 52.000 casos, alrededor de la mitad de todos los contagios del país, y los muertos ascienden a 728



El Oculus, en el World Trade Center, el gran complejo resurgido de las cenizas de los atentados del 11-S, prácticamente vacío. Alberga un centro comercial y estaciones de tren, por lo que suele ser un hervidero de gente desde la primera hora del día. Nueva York es una de las principales economías de Estados Unidos y este parón le afectará directamente al corazón de Manhattan. MIKE SEGAR





Una pareja sentada en un banco en Central Park. A pesar de las advertencias de no salir de casa para evitar un posible contagio, los parques son un destino al que aún muchos no renuncian con la intención de sar un paseo y desepejarse. El gobernador Andrew Cuomo arrancó un programa piloto en algunos barrios en los que cierran algunas calles para que los vecinos puedan caminar ahí. AP TYLER SIZEMORE


Un peatón cruza por un paso de cebra en Times Square, una de las postales más icónicas de Nueva York. Este es un lugar al que los turistas suelen ir, pero que los neoyorquinas rehuyén por las aglomeraciones. La industria del turismo es una de las más afectadas por la pandemia. La Casa Blanca recomendó que quienes pasaron por Nueva York recientemente se aíslen en sus casas para evitar la propagación. PETER FOLEY EFE


El barrio Dumbo, ubicado en Brooklyn, con vistas al puente de Manhattan, vacío. Este barrio tiene una gran vida gastronñomica y uno de los mejores mercados de todo Nueva York. Por lo que tanto vecinos como turistas se suelen encontrar en sus calles. El 17 de marzo comenzó el toque de queda para los bares neoyorquinos, que deben cerrar a partir de las ocho de la noche. No todos lo han respetado. JEENAH MOON REUTERS


El Chinatown más grande del mundo está en Queens, Nueva York. Algunas de sus tiendas ya han reportado perdidas superiores al 50% debido a no solo los vecinos acuden a sus puestos, también muchos turistas. Algunos dueños decían que los comensales tenían miedo de ir a los restaurantes del barrio antes de las medidas de restricción. WILLIAM VOLCOV DPA


El paseo de Long Beach está cerrado para evitar aglomeraciones y así atajar la pandemia que tiene a Nueva York con las cifras más altas de contagio del país, superando las 50.000 personas. El vicepresidente Mike Pence sostuvo que el gobierno federal está tratando el área metropolitana de Nueva York como "una área de alto riesgo". AL BELLO GETTY IMAGES





Prácticamente desierta la autopista Henry Hudson a primera hora de la mañana. La clásica postal es de un colpaso de coches de proporciones. El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, no se ha mostrado a favor de ordenar una cuarentena obligatorios a los ciudadanos. MIKE SEGAR REUTERS


Un hombre camina solo por las afueras del Oculus, la obra arquitectónica del ingeniero español Santiago Calatrava, inaugurada en 2016. Desde entonces, suele ser una de las paradas fijas para los turistas que quieren ver qué hay donde estaban las Torres Gemelas. MIKE SEGAR REUTERS



El encanto de uno de los rincones donde mejor se aprecia el puente de Brookling, sin un solo ser humano que lo contemple. El 60% de los nuevos casos de contegio detectados en Estados Unidos han salido de Nueva York, según dijo la Casa Blanca el pasado martes. JEENAH MOON REUTERS


Un obrero de la construcción atraviesa la Quinta Avenida cubriéndose el rostro con mascarilla. Solo los trabajadores esenciales deberían salir de sus casas, según las recomendaciones de las autoridades de Nueva York. ANGELA WEISS AFP





La ciudad de las luces, con sus rascacielos iluminados y sus autopistas vacías. La recomendación del gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, es que solo los trabajadores esenciales salgas de sus casas, y que el resto intente guardarse hasta nuevo aviso. MARK LENNIHAN AP


El diario sobre la pandemia de coronavirus que escribe Rubén Blades


Rubén Blades


El diario sobre la pandemia de coronavirus que escribe Rubén Blades

El cantante y activista panameño se encuentra viviendo la contingencia en la ciudad de Nueva York, junto con su esposa Luba Mason.

24 de marzo de 2020

El cantante y activista panameño Rubén Blades ha compartido con sus seguidores el ‘Diario de la Peste‘, una bitácora en la que cuenta día a día lo que acontece con respecto a la pandemia del coronavirus en el mundo y cuyas palabras espera sean un amortiguador frente al pánico y la incertidumbre que tienen las personas alrededor del mundo.

Plácido Domingo, ingresado en un hospital de Acapulco por Covid-19


Plácido Domingo

LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

Plácido Domingo, ingresado en un hospital de Acapulco por Covid-19

El tenor “se encuentra estable”, según ha comunicado un portavoz de la familia a Efe, en un centro de la ciudad costera en el Pacífico mexicano


México, 28 de marzo de 2020



El tenor español, Plácido Domingo, ha sido ingresado en un hospital de Acapulco (una ciudad turística en el Pacífico mexicano) tras haber dado positivo por Covid-19 en una prueba voluntaria el domingo pasado. Un portavoz de la familia ha informado a la agencia Efe que el cantante se encuentra “estable y permanecerá en el hospital tanto como los doctores lo consideren necesario hasta una esperada completa recuperación”.

El coronavirus confina a un tercio de la humanidad

India



LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

El coronavirus confina a un tercio de la humanidad

Rusia limita también la movilidad de sus ciudadanos para intentar contener el avance de la pandemia


Macarena Vidal Liy
Pekin, 25 de marzo de 2020

Un tercio de la humanidad se encuentra confinada en sus viviendas. Los Juegos Olímpicos han quedado aplazados por primera vez en la Historia. La actividad económica se desploma y los Gobiernos buscan frenéticamente vías para dar asistencia a sus poblaciones. El coronavirus causante de la nueva enfermedad Covid-19 ha creado, en los cuatro meses desde que se detectaran los primeros casos de una extraña neumonía en diciembre en la ciudad china de Wuhan, un panorama propio de una película de ciencia-ficción, que nadie hubiera creído posible hace poco más de tres meses.

Hasta el momento, la Covid-19 ha dejado más de 19.000 muertos y ha infectado a cerca de 430.000 personas en unos 175 países, en unas cifras que aumentan por millares diariamente. El foco, originalmente en la provincia china de Hubei —donde se encuentra Wuhan— se ha movido a Europa, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) cree que en unas semanas podría desplazarse de nuevo, hacia América. “La pandemia se está acelerando”, ha advertido la OMS. A medida que se extiende, más países adoptan medidas más o menos estrictas para limitar el movimiento de sus habitantes, o confinarlos por completo: al menos 2.600 millones de personas, según los cálculos de la agencia de noticias francesa AFP, se encuentran bajo ese tipo de restricciones. Las escuelas permanecen cerradas en numerosos países, de Chile a Japón.

Una niña en Mumbai, India, muestra desde la ventana un cartel para pedir que nadie salga a la calle. En vídeo, el presidente de la OMS advierte a los políticos de su papel para contener la pandemia. RAFIQ MAQBOOL


La gran señal positiva es, este miércoles, el levantamiento de la cuarentena en la provincia de Hubei, a la espera de que el día 8 lo haga también Wuhan. Los primeros trenes y autobuses que comunican la zona con el resto de China han empezado a rodar, después de dos meses de interrupción. Las montañas de Wudang, un importante punto turístico de la región, han reabierto. El riesgo de epidemia en Wuhan ha quedado rebajado de altoa a medio. No se han anunciado nuevos casos en la ciudad esta jornada, aunque sí dos muertes. En todo el país, desde el comienzo de la epidemia, se han detectado unos 81.000 contagiados, de los que 3.287 han fallecido.
En cambio India, el segundo país más poblado del mundo, se ha levantado este miércoles con sus casi 1.300 millones de habitantes en “confinamiento total” de 21 días, entre interrogantes de si será posible hacerlo cumplir. El objetivo es frenar la propagación del virus tras alcanzar los 482 casos detectados y nueve fallecidos, pese a las medidas adoptadas en los últimos días de clausura de centros educativos, suspensión de eventos deportivos, transporte de pasajeros y cierre del país al exterior. “Estimamos que, en la peor situación, pueda haber entre 20.000 y 50.000 pacientes (de coronavirus) en la India”, ha dicho a Efe el doctor K. Aggarwal, miembro de la Asociación Médica de la India (IMA).

Medidas similares se han adoptado en otros países del sureste asiático, desde Tailandia a Malasia. En Indonesia, donde se teme que el número real de afectados sea muy superior al declarado tras una lenta reacción oficial —686 casos y 55 muertes—, preocupa la presión que una escalada en las infecciones pueda suponer sobre un sistema sanitario más débil que otros estados de la zona. Suben los números también en Corea del Sur —un centenar de nuevos casos— y Japón, dos países que han conseguido mantener bajo control sus curvas. En Tokio, la gobernadora de la capital, Yuriko Koike, ha pedido a los cerca de 14 millones de habitantes que viven en la ciudad que no salgan de casa en los próximos días, después de que se hayan confirmado 41 nuevas infecciones en esta metrópoli.



En Europa, continúan los intentos de aplanar las curvas en los distintos países. En España, se han detectado 7.937 casos más, hasta llegar a los 47.610, y se han superado, con 3.434 fallecidos, las cifras de víctimas mortales en China. El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, ha apuntado que “no estamos muy lejos” del pico. Italia, el país más afectado en Europa y el que ha registrado mayor número de fallecimientos en el mundo, contabiliza 69.176 contagios y 6.820 muertes. En el Vaticano, el papa Francisco encabezaba un rezo del Padre Nuestro al que se han sumado católicos de todo el mundo para pedir el fin de la pandemia.

Alemania, por su parte, ha prohibido la entrada de los cerca de 300.000 trabajadores temporales, la mayoría de Rumania y Polonia, que contrata anualmente en el sector agrícola. Francia, que también ha ordenado a su población quedarse en casa, calcula que las medidas durarán “unas seis semanas”. En el Reino Unido, tras una serie de titubeos se ha impuesto también el confinamiento a sus 66 millones de habitantes. Únicamente se podrá salir de casa, solo o en pareja, para hacer la compra, ir al trabajo si es “estrictamente necesario” o hacer un poco de ejercicio. En este país, el príncipe heredero, Carlos de Inglaterra, ha dado positivo de coronavirus, según ha confirmado el palacio de Buckingham.

Rusia también se ha sumado a los países que entran en cuarentena y sus ciudadanos no irán a trabajar la semana próxima, según ha anunciado su presidente, Vladímir Putin. Los servicios fundamentales seguirán abiertos. El coronavirus también ha forzado al líder ruso a aplazar, por el momento, la consulta ciudadana sobre la reforma de la Constitución que podría prolongarle en el poder.

La incidencia del virus ha hecho que la alta comisionada de la ONU para Derechos Humanos, la chilena Michelle Bachelet, haya lanzado un llamamiento para flexibilizar o suspender las sanciones a países muy castigados y con sistemas sanitarios muy débiles, como Corea del Norte, Cuba, Venezuela o Irán, uno de los países más afectados por la pandemia y que ha suspendido el transporte interprovincial para intentar contenerla.



En América Latina, donde el caso español ha causado una fuerte alarma, Panamá ha decretado una cuarentena, Paraguay ha cerrado sus fronteras y aeropuertos hasta el domingo, y Uruguay también ha cortado el paso a los extranjeros.

En cambio, Jair Bolsonaro, el presidente de Brasil, continúa minimizando la pandemia y asegura que los gobernadores que adoptaron medidas de cuarentena ponen en riesgo la economía con una política de “tierra arrasada”.

En África, donde la expansión de la pandemia preocupa enormemente, Sudáfrica ya lleva más de 700 casos. Libia y Malí han confirmado este miércoles sus primeros contagios, y la República Democrática de Congo, que se había despedido del ébola con cantos y bailes, ha decretado el estado de emergencia y confinado Kinshasa, la capital. En Washington, el Fondo Monetario Internacional ha advertido que la propagación del coronavirus en la región subsahariana supondrá un duro golpe para estos países que causará una reducción del comercio, una caída de los precios de las materias primas e impactos directos en los medios de vida de sus habitantes, entre otras cuestiones.

Pese a la cautela generalizada, Estados Unidos, que ya acumula casi 50.000 contagios y amenaza con convertirse en uno de los focos mundiales de la enfermedad, considera relajar sus medidas de aislamiento para mediados de abril. “Nuestro país no está diseñado para cerrar. Puedes destruir un país de esta manera, cerrándolo”, indicó el presidente de EEUU, Donald Trump, en declaraciones a la cadena Fox News. No obstante, el doctor Anthony Fauci, experto en enfermedades infecciosas y asesor de la Casa Blanca, ha pedido “mucha flexibilidad” con esa fecha.



lunes, 30 de marzo de 2020

La World Health Organization derriba estos mitos sobre el coronavirus








Foto: El Universal / Agencias


La World Health Organization derriba estos mitos sobre el coronavirus


¿Existe cura para el coronavirus? ¿Los antibióticos funcionan contra esta enfermedad? Te contamos más sobre los mitos que giran entorno a este padecimiento
Zyanya Bolaños
28 de Febrero de 2020

La World Health Organization es una rama de la Organización de las Naciones Unidas especializado en gestionar políticas de prevención, promoción e intervención en salud a nivel mundial, y a dedicado una sección en especial -en su página web- a derrumbar algunos mitos acerca del coronavirus.

1. La World Health Organization (WHO) se ha encargado de aclarar que el coronavirus COVID-2019 es un virus y no una bacteria, por lo tanto, los antibióticos no funcionan para combatirlo pero existen medicamentos que pueden ayudar en el tratamiento. 
“¿Son efectivos los antibióticos para prevenir y tratar el nuevo coronavirus?
No, los antibióticos no funcionan contra virus, solo bacterias. El nuevo coronavirus (2019-nCoV) es un virus y, por lo tanto, los antibióticos no deben usarse como un medio de prevención o tratamiento. Sin embargo, si está hospitalizado por el 2019-nCoV, puede recibir antibióticos porque es posible la coinfección bacteriana”. 


2. Esta organización asegura que hasta el momento no existe un medicamento que ayude a prevenir o tratar el coronavirus, pero se dice que investigadores trabajan en ello. 

“¿Existen medicamentos específicos para prevenir o tratar el nuevo coronavirus?
Hasta la fecha, no existe un medicamento específico recomendado para prevenir o tratar el nuevo coronavirus (2019-nCoV).
Sin embargo, las personas infectadas con el virus deben recibir la atención adecuada para aliviar y tratar los síntomas y las personas con enfermedades graves deben recibir una atención de apoyo optimizada. Algunos tratamientos específicos están bajo investigación, y serán probados a través de ensayos clínicos. La OMS está ayudando a acelerar los esfuerzos de investigación y desarrollo con una gama o socios”. 

3. Entre uno de los mitos más recurrentes acerca del coronavirus se encuentra uno que señala que solo un grupo de población es más vulnerable al contagio, por lo que la WHO aclaró que todos los sectores son igual de propensos a padecer esta enfermedad, pero en especial aquellos que tengan asma, diabetes o enfermedades cardíacas. 

“¿El nuevo coronavirus afecta a las personas mayores o las personas más jóvenes también son susceptibles?
El nuevo coronavirus puede infectar a personas de todas las edades (2019-nCoV). Las personas mayores y las personas con afecciones médicas preexistentes (como asma, diabetes, enfermedades cardíacas) parecen ser más vulnerables a enfermarse gravemente con el virus. 
La OMS aconseja a las personas de todas las edades que tomen medidas para protegerse del virus, por ejemplo, siguiendo una buena higiene de manos y una buena higiene respiratoria”. 

4. China es uno de los países que más intercambios comerciales tiene al rededor del mundo por ello, ha surgido un importante cuestionamiento sobre los paquetes que se envían desde lugar al resto del mundo, no obstante, se sabe que no se corre ningún riesgo al recibir un envío desde esa localidad. 

“¿Es seguro recibir una carta o un paquete de China?
Sí, es seguro. Las personas que reciben paquetes de China no corren el riesgo de contraer el nuevo coronavirus. Por análisis previos, sabemos que los coronavirus no sobreviven por mucho tiempo en objetos, como letras o paquetes”. 

5. Ante la llegada del coronavirus ha trascendido que los escáneres térmicos que detectan a personas afectadas solo son capaces de detectar este padecimiento una vez que los primeros síntomas como la fiebre comienzan a surgir. 

“¿Qué tan efectivos son los escáneres térmicos en la detección de personas infectadas con el nuevo coronavirus?
Los escáneres térmicos son efectivos para detectar personas que han desarrollado fiebre (es decir, que tienen una temperatura corporal más alta de lo normal) debido a la infección con el nuevo coronavirus.
Sin embargo, no pueden detectar personas que están infectadas pero que aún no están enfermas con fiebre. Esto se debe a que toma entre 2 y 10 días antes de que las personas infectadas se enfermen y desarrollen fiebre”. 

6. Finalmente en el mismo texto titulado “Consejo de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) para el público: destructores de mitos”, se aclara que los rumores como el uso de luz ultravioleta o el aceite de sésamo no puedan ayudar a prevenir o erradicar el coronavirus, sin embargo, solo el alcohol o el cloro puede ayudar a desinfectar superficies. Para más información da click aquí. 

“¿Rociar alcohol o cloro por todo el cuerpo puede matar el nuevo coronavirus?
No. Pulverizar alcohol o cloro en todo el cuerpo no matará los virus que ya han ingresado a su cuerpo. La pulverización de tales sustancias puede ser dañina para la ropa o las membranas mucosas (es decir, ojos, boca). Tenga en cuenta que tanto el alcohol como el cloro pueden ser útiles para desinfectar superficies, pero deben usarse según las recomendaciones apropiadas”.
 
REVISTA CLASE



México endurece su discurso y urge a la población a quedarse en casa ante la aceleración de contagios



Ilustración de Fernando Vicente

LA CRISIS DEL 

CORONAVIRUS

México endurece su discurso y urge a la población a quedarse en casa ante la aceleración de contagios

El crecimiento exponencial de casos ha hecho saltar todas las alarmas: “Es impostergable reducir la velocidad de transmisión del virus”


Elena Reina
México, 28 de marzo de 2020

Atrás van quedando las estampitas que protegían al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, según dijo él mismo. También los llamamientos del mandatario a “no exagerar" la pandemia. La situación ha dado un giro drástico esta semana, especialmente en las últimas horas. “Es impostergable reducir la velocidad de transmisión de este virus. Impostergable", ha asegurado este sábado por la noche el subsecretario de Salud de México, Hugo López-Gatell, quien ha urgido a toda la población, “de forma masiva”, a que se quede en casa durante un mes.



“Estamos ante la última oportunidad para frenar la pandemia. No de evitarla, eso es imposible. Pero sí de retrasar la transmisión”, ha insistido López-Gatell, que ha endurecido su discurso con el paso de los días. Si el martes se anunció que México entraba en la fase 2 de la pandemia; el miércoles alertaba de que la gente no se estaba quedando en casa. Sus palabras más duras llegan pocas horas después de que López Obrador, finalmente, urgiese a la población a quedarse en casa. A través de un vídeo, el presidente mexicano cambiaba drásticamente su planteamiento, pues hasta este viernes nunca había sido tan enfático con la necesidad de parar la transmisión del virus.

López Obrador / El charlatán de las estampitas






López Obrador “el charlatán de las estampitas”: el durísimo artículo de Jesús Silva-Herzog Márquez sobre el presidente

23 de marzo de 2020
El pasado 18 de marzo, durante su tradicional conferencia de prensa en Palacio Nacional, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, dejó con la boca abierta a más de uno, no sólo en el país, sino a nivel internacional. Pero no fue por una estupenda estrategia o alguno de los anuncios esperados para contener el avance del coronavirus COVID-19 en el país.

López Obrador y Hugo Chávez, cada vez más parecidos

El presidente causó el estupor de propios y extraños dentro y fuera de nuestras fronteras, luego de que, en plena conferencia con los periodistas, sacó una estampita religiosa llamado “detente”, que dijo se trataba de un “escudo protector” ante sus adversarios y en contra del coronavirus.

domingo, 29 de marzo de 2020

Malcolm Lowry / Bajo el volcán / Una nueva traducción






UNA NUEVA TRADUCCIÓN DE BAJO EL VOLCÁN, DE MALCOLM LOWRY


[Al final del Capítulo I de la novela Bajo el volcán, de Malcolm Lowry, aparece casi como acto de magia el fragmento de una posible carta escrita por el protagonista, que tiene la virtud de reflejar todos los elementos de la novela. Más abajo se presenta esta carta perdida y encontrada y vuelta a perder.]


Después de años de leer y releer la obra narrativa y las colecciones publicadas de las cartas de Malcom Lowry, sentí que era imprescindible un nuevo esfuerzo por trasladar la novela al español, no sólo reduciendo al mínimo la distancia respecto a la prosa original sino conservando en lo posible su espléndida claridad, su ritmo vertiginoso y su frecuente sentido del humor, que acompaña toda la narración aun en sus más oscuros vuelcos. El escritor inglés, que vivió en México en dos periodos, en 1936-1938 y en 1945-1946, sitúa los hechos de la novela en la ciudad de Cuernavaca y sus alrededores, con lo cual este libro —uno de los más importantes del siglo XX— es también en cierta forma mexicano.

Malcolm Lowry / Bajo el volcán / Una adicción


Malcolm Lowry

Bajo el volcán

Una adicción

Antonio Muñoz Molina
23 de febrero de 2008

Malcolm Lowry
Hace muchos años, en Granada, un amigo muy querido me encargó el primer trabajo literario por el que recibí una remuneración decente: escribir, para un volumen colectivo sobre la historia de la ciudad, un repaso breve de las crónicas que viajeros ilustres le habían dedicado a lo largo de los siglos, haciendo de ella un lugar de la imaginación tan exótico y tan infiel a la realidad como aquellos grabados que convertían en salones de esplendor oriental las estancias modestas de la Alhambra. Tenía que escribir quince páginas: como ocurre tantas veces en que un encargo acaba siendo un don inesperado, al cabo de meses de lecturas y descubrimientos acabé escribiendo más de cien. La ciudad en la que transcurría con tan poco lustre novelesco mi vida ocupaba un lugar distinguido en los mapas de la literatura. Algunas veces, en ciertos lugares, a una cierta luz, en la noche cerrada o en la claridad húmeda de las mañanas, en los atardeceres violeta, yo casi podía vislumbrar, más allá de la miopía de la costumbre, la ciudad que para otros estaba cifrada sobre todo en su nombre, mejorada o revelada por su leyenda. Coleccionaba testimonios que eran como esas postales de lugares lejanos que uno encuentra a veces en los mercadillos, escritas y enviadas hace cincuenta o cien años, con sus fotografías en color de paisajes que quizás ya no existen, tan borrados del mundo como la mano que escribió la postal y los ojos de quien la recibió.

Antonio Muñoz Molina / Réquiem fugaz por Graham Greene

Graham Greene
Ilustración de T.A.


Antonio Muñoz Molina

Réquiem fugaz por Graham Greene


27 de abril de 1991

Era el sitio más raro y desolado del mundo para enterarse de la muerte de Graham Greene. Un hotel en las afueras de una ciudad del Medio Oeste norteamericano, una habitación tan hospitalaria y casi tan grande como el estadio que se veía por la ventana, a la primera luz lluviosa de un día con rasgos de extrañeza y de sueño mal recordado por culpa del cambio de hora y de la distancia. Él, que fue tan adicto a los viajes a lugares remotos como a la literatura y el whisky, seguramente había conocido esa sensación. He dicho que el hotel estaba en las afueras de la ciudad, pero es inexacto: en rigor, uno no sabía distinguir las afueras del centro, pues todo lo que los ojos podían ver era una repetición horizontal del mismo paisaje, carreteras en interminable línea recta y almacenes y hamburgueserías y gasolineras ingentes, iluminadas en la noche de rojo y amarillo, aparcamientos, edificios altos y aislados en una distancia que no parecía posible atravesar caminando, vallas metálicas. extensiones de césped, filas de casas de madera sin pintar sobre las que ondeaban banderas que parecían signos de una victoria insolente sobre la pobreza y la desgana de quienes vivían en ellas. Me habían explicado que ese edificio que se veía desde la ventana era un centro de instrucción para los reclutas que estudian en la Universidad. Por la mañana temprano, en camiseta y pantalón corto, desfilaban con fusiles al hombro sobre el césped y se podían oír muy débilmente los gritos que repetían al marcar el paso. Tal vez alguno de ellos o de ellas llevaba en la pechera de la camiseta una leyenda parecida a la que me había helado la sangre la tarde anterior: con ese eficaz laconismo del Inglés se pedía en dos palabras el exterminio nuclear de Sadam Husein. Bajo la puerta de la habitación alguien había deslizado un periódico, el USA Today, que tiene, según sus promotores, la atrayente virtud de poder ser leído con el mismo esfuerzo intelectual con que se mira de soslayo un televisor. En la primera página, a la izquierda, entre titulares deportivos, venía la noticia, junto a una foto borrosa, en blanco v negro, de tamaño carnet: a los 86 años, Graham Greene acababa de morir en Ginebra, con la misma discreción con que había vivido y escrito durante los últimos años, casi tan secretamente como Beckett o Rulfo. Por algún motivo, en aquel lugar resultaba más difícil aceptar la evidencia. Está uno tan retirado de su propia vida en esos viajes, tan desposado de la longitud y la latitud de su alma, que no sabe exactamente quién es ni se siente dueño de sus propios recuerdos. Debe de ser una sensación parecida a la que notaban los navegantes antiguos cuando llevaban unos días sin ver la línea de la costa de donde habían partido: sin los puntos de referencia que suministra la costumbre, la realidad más coriácea se disuelve en una especie de niebla. La identidad de uno, su vida verdadera, lo que hacía o deseaba hasta una hora antes de subir al avión, quedan no atrás ni en el pasado, sino en ninguna parte, en un estado de suspenso. Se ha borrado la cuidadosa cuadrícula del calendario, y hasta el orden de las horas y la sucesión del día y de la noche se han roto. El viajero insomne, lúcido y más bien trastornado, siente la misma extrañeza cuando mira con incredulidad el reloj que cuando descorre las cortinas de esa ventana inmensa que da a un paisaje en el que no hay absolutamente nada a lo que su conciencia pueda anclarse. Son las dos de la madrugada y llueve de esa manera unánime con que suele llover en las llanuras sin límites de los países extranjeros, pero en el lugar de donde viene uno acaban de dar las nueve de la mañana y sin duda hace sol. Uno siente la exaltación de no pertenecer a nada de lo que está viendo, el alivio de haber perdido transitoriamente las normas del espacio y del tiempo en las que su vida se resume, pero también una angustia como de extender las manos en la oscuridad y no encontrar a donde asirse, de estar mirando objetos y rostros y escuchando voces que no son del todo reales, que tienen algo de las caras y las voces y las risas violentas de la televisión.

sábado, 28 de marzo de 2020

Actores, miembros de la realeza y otros famosos con coronavirus


Olga Kurylenko


LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

Actores, miembros de la realeza y otros famosos con coronavirus

Las personalidades reconocidas no se salvan del brote de covid-19, que avanza implacable por el mundo. Un recuento de cómo ha afectado a algunos de ellos.

28 de marzo de 2020

A lo largo de la historia, las pandemias le han enseñado a la humanidad que nadie está a salvo, sin importar la raza, el lugar de nacimiento o la condición socioeconómica.
En los siglos XVII y XVIII, decenas de reyes y príncipes europeos murieron de viruela, al igual que millones de sus súbditos que vivían en la pobreza. Y hace 100 años, cuando la gripe española se esparció por Europa, entre los millones de infectados, fallecieron pintores como Egon Schiele o Gustav Klimt, y sobrevivieron gobernantes como el presidente estadounidense, Woodrow Wilson, y el káiser alemán, Guillermo II.
Lo mismo ocurre con el actual coronavirus, que ya contagió a casi 500.000 personas y tiene a gran parte del mundo en cuarentena. Esta situación también ha afectado a miembros de la realeza, actores, políticos y multimillonarios.
Tom Hanks se convirtió en el primer famoso que aceptó tener coronavirus. A comienzos del mes, el actor y su esposa, Rita Wilson, trabajaban en Australia en una película biográfica sobre Elvis Presley y comenzaron a sentir los típicos síntomas de una gripa, junto con escalofríos y fiebre.
Las primeras celebridades en confirmar públicamente que tenían coronavirus fueron Tom Hanks y su esposa, Rita Wilson. Estaban en Australia.
Cuando fueron al hospital y les hicieron la prueba, dieron positivo. “Bueno y ahora, ¿qué hacer? Los médicos tienen protocolos que debemos seguir. Seremos examinados y aislados durante el tiempo que se requiera. No podemos hacer más que enfrentar cada día como llegue”, escribió el actor en Twitter el 11 de marzo.
Según reportes de medios estadounidenses, los aislaron en el hospital y cinco días después, cuando les bajó la fiebre, los mandaron a una casa. Allí permanecen en cuarentena y se recuperan poco a poco.
Quantum of Soace, 2008
Daniel Craig y Olga Kurylenko

Algo similar le pasó a Olga Kurylenko, chica Bond, quien protagonizó Quantum of Solace en 2008, y al actor Kristofer Hivju, Tormund en Juego de tronos, quienes se infectaron mientras trabajaban en sus proyectos. Ella tiene síntomas más fuertes, que incluyen dificultad para respirar, mientras que él solo siente un resfriado.
Asimismo, contrajo el coronavirus el británico Idris Elba. A diferencia de los demás, ha permanecido asintomático, pero se hizo la prueba porque supo que había tenido contacto con una persona infectada. “Me siento bien, pero he estado aislado. Quédense en casa, gente, y sean pragmáticos”, dijo.
Idris Elba no presenta síntomas, pero se hizo la prueba cuando descubrió que tuvo contacto cercano con un infectado. Dio positivo.

Miembros de la realeza con coronavirus

El virus, además, ha causado estragos en dos casas reales de Europa. La familia real de Inglaterra, por ejemplo, anunció el miércoles que el príncipe Carlos, heredero al trono del Reino Unido, había contraído el virus.
Como él ya tiene 71 años y está en la población en riesgo, llevaba un tiempo aislado en el castillo de Balmoral, en Escocia, junto con su esposa, Camila Parker, quien dio negativo en la prueba. Según el palacio, “El príncipe ha manifestado síntomas suaves, pero su salud es buena y sigue trabajando desde casa en los últimos días, como es habitual”.
    A muchos les preocupa la reina Isabel, de 93 años, quien vio a Carlos el 12 de marzo. Sobre todo porque ella está aislada en el castillo de Windsor, junto con su esposo Felipe, duque de Edimburgo, quien ha tenido problemas de salud. Pero en el palacio dicen que, hasta ahora, ninguno ha tenido complicaciones.
    El príncipe Carlos dio positivo, pero hasta ahora no ha presentado síntomas graves. No ve a la reina desde el 12 de marzo. Por otro lado, Alberto de Mónaco fue el primer miembro de la realeza en adquirir el virus. Dicen que contagió al príncipe Carlos en una reunión hace dos semanas.
    Todo indica que a Carlos lo contagió el príncipe Alberto de Mónaco, quien confirmó tener el virus la semana pasada. Él tampoco tiene síntomas graves y desde que supo la noticia se aisló en su apartamento para proteger a su familia.
    Además de ambos príncipes, las esposas de dos mandatarios europeos también dieron positivo: Sophie Grégoire, casada con el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, y María Begoña Gómez, la mujer del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
    Esta última adquirió el virus en una marcha feminista del 8 de marzo que hizo estragos entre las asistentes. Hasta ahora, ninguno de los dos políticos se ha contagiado, pero la situación los obligó a encerrarse en cuarentena y trabajar desde la casa.
      De hecho, en España, uno de los países más afectados por el patógeno, han fallecido personalidades como Lorenzo Sanz, expresidente del Real Madrid, o Carlos Falcó, marqués de Griñón, quien estuvo casado con Isabel Preysler entre 1980 y 1985.
      Algunos incluyen en el grupo a Lucía Bosé, la actriz italiana madre del cantante Miguel Bosé, pero la prensa y la familia aclararon que su muerte nada tuvo que ver con el virus.
      Plácido Domingo, el tenor español acusado de acoso sexual por varias mujeres, dio positivo en coronavirus. También Harvey Weinstein, el famoso productor de cine, quien actualmente paga una pena de 23 años por violar a dos mujeres. Según la prensa, está aislado en la cárcel.
      El que sí está contagiado el tenor Plácido Domingo, de 79 años, que vive un momento bastante difícil. En efecto, desde que varias mujeres lo acusaron de acoso sexual, su carrera se ha venido a pique, ha perdido contratos y le cancelaron varias giras. A todo eso se le suma ahora la enfermedad.
      Una situación muy similar a la de Harvey Weinstein, el productor de cine condenado a 23 años de prisión por violar a dos mujeres, quien dio positivo y ahora está aislado en la cárcel.
        Además, se supo que el primer ministro británico Boris Johnson, quien en un principio fue muy criticado por desestimar la importancia de la pandemia, y privilegiar la economía, había contraído el virus. 
        Un recordatorio más de que el coronavirus, como todas las pandemias, no discrimina a nadie.