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sábado, 28 de diciembre de 2024

El graduado / Una seducción sin límites

 


Dustin Hoffman y Anne Bancroft, en una imagen de <i>El graduado</i>.

Dustin Hoffman y Anne Bancroft, en una imagen de El graduado


Una seducción sin límites

'El graduado', un filme que marcó a toda una generación


Rocío García 
6 de julio de 2006

“¿Está usted tratando de seducirme, señora Robinson?”

 


Una imagen icónica de 'El graduado' con Dustin Hoffman.

Una imagen icónica de 'El graduado' con Dustin Hoffman.SUNSET BOULEVARD (CORBIS VIA GETTY IMAGES)


“¿Está usted tratando de seducirme, señora Robinson?”

La lectura de la novela en la que se basó ‘El graduado’ invita a revisar el personaje que encarnó Anne Bancroft


Jacinto Antón

27 de diciembre de 2024

Cuando pienso en frases de cine quiero creer que las que me han dejado más huella son “lo que hacemos en esta vida tiene su eco en la eternidad”, “va a necesitar un barco más grande”, “abre la compuerta, HAL”, “no hay nada como el olor del napalm por la mañana”, “que la Fuerza te acompañe”, “sácame de encima tus apestosas patas, sucio mono” o “Tora, Tora, Tora”. Pero en realidad la que me viene siempre a la cabeza es: “¿Está usted tratando de seducirme, señora Robinson?” (oh, oh, oh, hey, hey, hey). Me ha marcado desde que vi El graduado (1967) a mediados de los setenta en el ya desaparecido cine Savoy del Paseo de Gràcia de Barcelona en compañía de un grupo de amigos de los que solo recuerdo a Carlos Trías, probablemente porque él, algo mayor que el resto de nosotros, también estaba en el umbral de decidir qué hacer con su vida (fue farmacéuticas no plásticos) y sus padres le habían regalado un Seat 850 Sport Coupé (blanco). Ese coche era lo más parecido que teníamos por aquí al Alfa Romeo 1600 Duetto Spider rojo que le obsequian sus progenitores al acabar la carrera a Benjamin Braddock (Dustin Hoffman), el graduado del título (y valga la frase), precisamente.

lunes, 18 de diciembre de 2017

Vargas Llosa / Conducta impropia

Harvey Weiinsten


Mario Vargas Llosa
Biografía

Conducta impropia

A lo largo de muchos siglos, las mujeres han sido víctimas por el simple hecho de ser mujeres. Por fin las cosas comienzan a cambiar

18 NOV 2017 - 18:00 COT






Conducta impropia
FERNANDO VICENTE




Desde que llegué a Estados Unidos hace una semana veo en los diarios y los programas de noticias en la televisión usar el delicado eufemismo “conducta impropia” para los abusos sexuales de todo orden cometidos por productores, artistas, políticos, a quienes el testimonio de sus víctimas está llevando a la ruina económica, el desprestigio social y podría incluso sepultar en la cárcel.
Inició esta estampida el caso de Harvey Weinstein, eminente y multimillonario productor de cine, ganador de todos los premios habidos y por haber, a quien cerca de medio centenar de mujeres, muchas de ellas jóvenes actrices tratando de abrirse camino en Hollywood, han acusado de aprovecharse de su poderío en esta industria para violarlas o someterlas a prácticas indignas. Cuando algunas de sus víctimas lo amenazaban con denunciarlo, el magnate libidinoso usaba a sus abogados para aplacarlas con sumas de dinero a veces muy elevadas. Ahora, Weinstein se ha refugiado en una clínica de Escocia para seguir un tratamiento destinado a enflaquecerle la desmedida libido pero la policía y los fiscales de Nueva York han anunciado que a su vuelta será detenido y juzgado. Entre tanto lo han expulsado de sinnúmero de asociaciones, le han pedido que devuelva muchos premios y, según la prensa, su ruina económica es ya un hecho.

domingo, 26 de noviembre de 2017

The Deuce / Las crónicas del Nueva York apache

"The Deuce"


‘The Deuce’, 

Las crónicas del Nueva York apache

Un paseo por el lado oscuro de la ciudad recreada en la serie de HBO a través de 9 películas


Marc Muñoz
23 de noviembre de 2017

The Deuce captura con realismo las jornadas de vicio y decadencia que precipitaron la eclosión de la industria del porno en las inmediaciones de Times Square a principios de los 70, cuando en Nueva York regía la ley del salvaje oeste. Repasamos los referentes cinematográficos que han ayudado a perfilar ese fidedigno retrato.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Las denuncias de acoso sexual cambian el guion de Hollywood



Las denuncias de acoso sexual cambian el guion de Hollywood

El caso Weinstein ha abierto un punto de inflexión porque, por primera vez, las víctimas tienen credibilidad instantánea



PABLO XIMÉNEZ DE SANDOVAL
Los Ángeles 4 NOV 2017 - 18:53 COT


La historia se publicó online a las 3 de la madrugada del domingo 22 de octubre. Glenn Whipp, especialista de Los Angeles Times en Hollywood desde hace 20 años, citaba a 38 mujeres —31 con nombre— que aseguraban que el cineasta James Toback había abusado de ellas. “Empezaron a llegar correos de mujeres que habían leído la historia y no se lo podían creer, les había pasado lo mismo”, cuenta Whipp por teléfono. Solo un día después, tenía 200 testimonios más. En estos momentos, la lista va por 310.

viernes, 3 de noviembre de 2017

“Dustin Hoffman me acosó sexualmente cuando tenía 17 años”

Dustin Hoffman


“Dustin Hoffman me acosó sexualmente cuando tenía 17 años”

Una mujer acusa al actor de manosearla en un rodaje en 1985, a través de un artículo en 'The Hollywood Reporter'


EL PAÍS
Madrid 1 NOV 2017 - 12:40 COT





Dustin Hoffman, en un fotograma de 'Muerte de un viajante'.
Dustin Hoffman, en un fotograma de 'Muerte de un viajante'.

"Esta es una historia que he contado tantas veces que a veces me sorprende cuando alguien que conozco no la ha escuchado". Así arranca el texto de Anna Graham Hunter. Públicamente, sin embargo, el relato de la escritora no se conocía hasta hoy, cuando ella misma lo ha narrado, en un artículo en The Hollywood Reporter. El titular es inequívoco: Dustin Hoffman me acosó sexualmente cuando yo tenía 17 años.Era enero de 1985. El actor, a la sazón, tenía 47.

El texto ofrece un detallado relato, de más de 2.000 palabras, de lo que la autora sufrió durante el rodaje de la serie televisiva Muerte de un viajante, que el actor protagonizaba y donde Graham Hunter trabajaba como ayudante en la producción. Entre otros episodios, asegura que Hoffman le pidió el primer día en el set que le hiciera un masaje en los pies, que le agarró de las nalgas, que coqueteó con ella y que una mañana, cuando acudió a preguntarle qué quería para el desayuno, el actor contestó: "Un huevo muy cocido y un clítoris poco cocido". Hoffman, contactado por The Hollywood Reporter, ha respondido: "Tengo el máximo respeto por las mujeres y me siento terriblemente mal si cualquier cosa que haya podido hacer le pueda haber causado incomodidad. Lo siento. No refleja quién soy".  
Tras una introducción en la que repasa los hechos principales, la autora recuerda que le encantaron "muchas cosas" de las cinco semanas que pasó en el rodaje y añade: "Y sí, amé también las atenciones de Dustin Hoffman. Hasta que dejé de hacerlo". A partir de ahí, Graham Hunter rescata varios fragmentos de un diario que escribió y envió a su hermana mientras trabajaba en Muerte de un viajante y que volvió a leer "recientemente por primera vez". En sus páginas, la autora había apuntado varios episodios incómodos con el intérprete: cuando, durante un día de rodaje, insistió para saber si la joven había tenido relaciones sexuales el fin de semana anterior; o cuando aprovechó un paseo para tocarle cuatro veces las nalgas, pese a su resistencia.
"Hoy he descubierto algunas cosas de esta industria que me asustan. Ante todo, Dustin es un libidinoso. Estoy totalmente desilusionada", escribe el 31 de enero de 1985. Graham Hunter recuerda como Hoffman le gritó, delante de todo el equipo de rodaje, "¿entonces crees que soy un cerdo machista, eh?" y como, a partir de entonces, el comportamiento del actor mejoró sensiblemente durante unos días: "Supongo que se siente muy culpable". El diario también incluye un momento en los que otra mujer del equipo la invita a no dramatizar el acoso y simplemente resistirse y seguir adelante, y otro en el que la propia autora reflexiona: "Nadie es bueno o malo al 100%. Dustin es un cerdo, pero me gusta mucho".
La autora se centra, tras varios fragmentos del relato, en analizarlos a posteriori. Explica que por un lado aun le duele en el corazón leer lo que sufrió de joven y pensar en qué habría sido de ella si hubiese querido quedarse en la industria cinematográfica. También asegura que, pese a todo, le sigue gustando ver a Hoffman actuando y que últimamente repasó algunos de sus filmes y hasta le pareció "sexi". "¿Es raro?", le preguntó por mensaje de texto a su hermana. Finalmente, la autora defiende que hoy sabe lo que entonces, como adolescente, no tenía claro: "Fue un depredador, yo era una niña, y eso fue acoso sexual".
La denuncia pública de Graham Hunter se suma a la que el actor Anthony Rapp lanzó esta semana contra Kevin Spacey, al que acusó de insinuársele sexualmente cuando él tenía 14 años y el intérprete, hoy célebre protagonista de series como House of Cards, 26. Más en general, la caja de Pandora se abrió hace tres semanas, cuando una investigación de The New York Times hizo público el testimonio de una decena de mujeres, que acusaban al todopoderoso productor y distribuidor de Hollywood Harvey Weinstein de abusar de ellas, acosarlas o prometerles avances en su carrera a cambio de favores sexuales. A partir de ahí, más actrices, excolaboradoras o exsecretarias de Weinstein alzaron la voz en su contra, tanto que ahora hay unos 60 testimonios de presuntos acosos, que cubren además varias décadas de carrera del productor, ya desde los años setenta.
Muchas de ellas, por ejemplo la directora y actriz italiana Asia Argento, explicaron que no denunciaron los hechos hasta hoy por miedo a ser marginadas o que su carrera fuera "aplastada". Sin embargo, una vez que el escándalo Weinstein se ha hecho público, decenas de mujeres más han relatado los acosos sufridos, en el mundo del cine, del arte o de la música. Y la campaña #metoo anima a las usuarias y usuarios a compartir en Internet, públicamente, los abusos de los que son o han sido víctimas.
Olivia Munn



SEIS MUJERES ACUSAN AL DIRECTOR BRETT RATNER DE ACOSARLAS
AFP
Las actrices Natasha Henstridge y Olivia Munn, así como otras cuatro mujeres, acusaron al director de Hollywood Brett Ratner de mala conducta sexual o acoso, informó este miércoles el diario Los Angeles Times. Ratner, de 48 años, director de Hora Punta o X-Men: La decisión final entre otros filmes, rechazó con firmeza las acusaciones en un comunicado remitido al periódico por su abogado.
Henstridge dijo al diario que era una modelo de 19 años en Nueva York a principio de los años noventa cuando Ratner, entonces un veinteañero director de videos musicales, la obligó a tener sexo oral. "Me forzó con sus brazo realmente. Me forzó físicamente," dijo Henstridge, que trabajó en películas como Species: Especie mortal y Falsas apariencias. "En determinado momento, dejé de resistir y él hizo lo suyo", indicó al diario.
Henstridge dijo haberse inspirado en las historias de otras mujeres que ventilaron recientemente acusaciones de agresión sexual por parte del productor Harvey Weinstein y el director James Toback.
Munn, que trabajó en la serie de HBO The Newsroom y el filme Magic Mike, dijo al LAT que Ratner se masturbó frente a ella cuando era una aspirante a actriz en el set de la película El gran golpe. Relató el incidente en un libro escrito por ella, aunque sin mencionar al director. La actriz dijo que había llegado el momento de hablar. "He tomado decisiones específicas, conscientes, para no trabajar con Brett Ratner," dijo Munn al diario.
Otras cuatro mujeres también relataron al diario historias sobre el mal comportamiento sexual o intimidante de Ratner. A través de su abogado Martin Singer, Ratner rechazó las acusaciones. "He representado al Sr. Ratner durante dos décadas y ninguna mujer jamás planteó reclamos en su contra por mala conducta sexual o acoso sexual", dijo Singer en una carta de 10 páginas al periódico. "Más aún, jamás una mujer reclamó o recibió ningún acuerdo financiero de parte de mi cliente", agregó Singer.


EL PAÍS






domingo, 5 de febrero de 2012

Dustin Hoffman / La vida no está hecha para ganar

 

Dustin Hoffman

'La vida no está hecha para ganar'

Por Liliana López Sorzano / Los Ángeles
El Tiempo, 3 Feb 2012 - 11:02 pm

 

'Luck', la nueva serie de HBO que se estrena hoy domingo en Colombia, mira desde todos los ángulos el mundo de las carreras de caballos. Protagonizada por unos de los íconos de la historia del cine en Hollywood.


 
Dustin Hoffman encarna a Chester ‘Ace’ Bernstein, un exconvicto que siempre estuvo involucrado en los terrenos oscuros del juego, el lavado de dinero y las apuestas. Fotos Cortesía de HBO


  
Ace deja la cárcel con una clara idea en mente: venganza. Dustin Hoffman se pone en la piel de este hombre de pocas palabras, calculador, frío, intuitivo, que acaba de cumplir una pena de tres años por haber estado involucrado en lavado de dinero, casinos, juegos y apuestas, y que planea devolver atenciones a aquellos que lo traicionaron.
        Luck es una mirada al mundo de las carreras de caballos y una inmersión en la vida de cada uno de los involucrados en ellas: propietarios, entrenadores, jinetes y corredores de apuestas, que entran en la ecuación de poder, dinero, adicción y manipulación que se vive en una pista de carreras. No hay introducción a los personajes, no hay nada masticado, el espectador entra a este universo sin previa introducción y dispuesto a ponerse al día. “Es un reto y eso es emocionante”, asegura Michael Mann, productor y director de la serie de 10 capítulos que HBO estrena mañana a las 7:00 p.m.
         Es la primera vez que Hoffman participa en una serie de televisión, no sólo como actor sino como productor. Michael Mann observó la trayectoria de Hoffman y concluyó que todos sus personajes habían sido “reactores”, es decir, reaccionaban a una situación, a una circunstancia o a los personajes que los rodeaban. Según Mann, este personaje es lo contrario, es proactivo. “Él es el arquitecto, es el hombre con el plano en la mano, sabe exactamente lo que está haciendo. Me pareció interesante que Hoffman interpretara este papel, es un lugar interesante para un actor, es difícil, es un reto”, asegura.
        Impecable, con un vestido azul de paño ligero y camisa azul celeste, Hoffman entra con un Bloody Mary sin alcohol en su mano y con una sonrisa en la boca. Pareciera que las miles de preguntas que tendrá que responder a los periodistas dejan intacto el buen humor con el que se levantó.
        ¿Qué lo intrigó de este papel?
        Uno sopesa las cosas y hasta cierto punto puede escoger o rechazar lo que quiere hacer y no tomar cualquier papel. Lo que una “estrella” no anticipa es que va a terminar apoyando a los protagonistas porque a la gente no le gustan los protagónicos con más de 70 años, a menos que carguen una pistola o tengan alguna firma distintiva, como ser Sean Connery. Lo acepté porque no es fácil conseguir un papel interesante como éste, tridimensional, y enfrentarse a un guión tan bien escrito. Además, iba a estar bajo la dirección de Michael Mann, con quien ya me había conocido en los setenta, en una película llamada Straight Time (1978). Y la serie se filmaría en Los Ángeles, lo que me permitiría hacer otras cosas. Fue la mejor de las alternativas. Tengo que aprovechar esto antes de que termine como un dibujo animado (risas).
       ¿Quiere decir que a sus 74 años no le están ofreciendo papeles?
        Los hay, pero este es un rol protagónico tridimensional. No suelen escribir ese tipo de papeles para gente de mi edad.
       ¿Cómo se identifica con su personaje?
         Despertó tarde, y en eso me identifico. Una cosa que Ace aprendió en prisión fue preguntarse en esos tres años: ¿qué demonios hice con mi vida? Como padre, como persona en general. Sale de la cárcel buscando venganza, pero siempre se está haciendo una pregunta: ¿es demasiado tarde?
          Entonces, ¿siente que se despertó tarde para algo?
          Sí, claro. En la serie, por ejemplo, la persona que va a la pista tiene que perder. Es como la vida. La vida no está hecha para ganar. Uno pierde. Y después de un tiempo, la vida nos puede romper la cara. Uno trata constantemente de encontrar una manera para mejorar las cosas. ¿Qué se puede hacer? ¿Para qué son los propósitos de año nuevo? ¿Cómo puedo parar de hacerme daño a mí mismo? ¿Qué demonios personales puedo dejar ir o debería sacar? No sé si usted ha conocido personas llenas de demonios. A veces a uno le pasa, y es gente aburridísima (risas). Creo que esa es la definición de aburrido. Por eso recuerdo la frase del guionista David Milch, a quien le preguntaron: “¿Cuál es tu definición de suerte?”, y el respondió: “Levantarse por la mañana”.
         ¿Cuáles son sus demonios?
          Están aquí. Han estado deambulando por este cuarto, ¿no se ha dado cuenta? Claro que están aquí, no fuimos fabricados para entendernos. Todos los tenemos, hay variaciones de ellos. Creo que hay un consciente y un subconsciente, y uno cree que el consciente es lo que nos gobierna, lo que nos manda, pero realmente es el subconsciente.
          ¿Cómo ve lo que dijo Michael Mann sobre su posición de actor como “reactor” y no como proactivo?
          Tomar el papel de Ace era una oportunidad de interpretar a alguien que se alejaba de mi propia historia como ser humano. Siempre sentí que era un “reactor” y que yo gravitaba hacia ese estilo de personajes. Tootsie no fue realmente un gran reto, a pesar de que me tocaba interpretar a una mujer; en ese sentido, una mujer en los ochenta era una “reactora”, estaba como situada en un segundo plano. Y creo que eso sigue siendo así, en todo caso más de lo que debería ser. Lo que aprendí en ese entonces gracias a mi asesora era que una mujer no decía “Déjame decirte algo” sino “¿Puedo decir algo?”. Pedía permiso. Mi esposa me decía que lograba mis mayores actuaciones entre tomas, porque la mayoría de los directores son maniáticos controladores. Ellos son el marido y uno la esposa. Según su teoría, no he interpretado a ningún hombre en mi vida (risas).
          Hablando de directores: acaba de dirigir su primera película, ‘Quartet’. ¿Qué tipo de director es usted?
           Fue maravilloso poder mirar a los actores y que me dijeran: esto no funciona. Yo les respondía: está bien, estoy de acuerdo. No estamos acostumbrados a oír eso. Dirigir fue la parte más fácil, pero me sorprendió cuán ingenuo era con respecto a lo que tiene que sufrir y vivir un director. En todos estos años que he hecho películas no me había dado cuenta.
            ¿Como qué, a qué se refiere?
          ¿Cuánto tiempo tenemos? ¿Cuánto tiempo se tardó en preparar sus preguntas? Esa es la respuesta. A los directores se les pide y exige hacer mucho más de lo que tendrían que hacer. Si uno trabaja tan duro como puede y no quiere irse hasta que siente que está bien, entonces el tren va a pasar antes de que uno lo tenga todo listo.
           ¿Por qué actores, directores y guionistas de cine están migrando a la televisión si siempre ha sido al contrario?
           Estamos en la era dorada de la televisión por cable y el mejor contenido está en este tipo de televisión. Atrae a todo tipo de personas. Aaron Sorkin, que se ganó un Emmy por La red social, está haciendo una serie para HBO. David Fincher también está en un proyecto para televisión. Es sano; está bien que esté pasando. En la vida hay historias que no se pueden contar en dos horas y no son para menores de 12. Los guionistas se dieron cuenta de que tenían más control en televisión porque en las películas está todo demasiado institucionalizado. Siempre he dicho: si eres guionista lo debes estar haciendo por el dinero. Porque después de terminado el guión, 99% de eso será tomado como un primer borrador. Entonces, si realmente te importa, ve a la televisión.