
El cine japonés encara la demencia y el declive físico de la tercera edad
El envejecimiento de la población nipona tiene su reflejo en películas como ‘Plan 75′, ‘A Hundred Flowers’ y ‘Great Absence’, por la que el actor Tatsuya Fuji ganó con 82 años la Concha de Plata en el reciente festival de San Sebastián
Cuando el pasado 30 de septiembre Tatsuya Fuji levantaba a sus 82 años la Concha de Plata del festival de San Sebastián a la mejor actuación protagonista por Great Absence,su triunfo no solo subrayaba una gran interpretación de un veterano que será siempre recordado por el clásico El imperio de los sentidos (1976), sino la tendencia en el cine japonés por ilustrar en la pantalla problemas de la tercera edad: la demencia en Great Absence, el alzhéimer en A Hundred Flowers (que concursó también en el certamen donostiarra de 2022 y después llegó a las salas comerciales) o la sobrepoblación de ancianos que requieren cuidados específicos en Plan 75, una película a caballo entre el drama social y la ciencia ficción, en la que el Gobierno nipón ofrece una inyección letal a quienes cumplan 75 años, acompañada, eso sí, de una generosa subvención los meses previos.