El tabaco de Onetti y el mechero de Rulfo
La editora Michi Strausfeld, testigo privilegiada del ‘boom’, cuenta en primera persona una historia ampliada del fenómeno literario latinoamericano
Juan Rulfo buscó con ella un mechero de lujo que alguien le perdió y que en realidad él no necesitaba, pero trató de encontrarlo como si buscara un adjetivo para incluir entre los silencios de Pedro Páramo. Juan Carlos Onetti, otro de los padres del boom, le contó que la atmósfera asfixiante de El pozo nació en la cárcel uruguaya en la que le prohibieron fumar. Asombrada escuchó, en la selva peruana, cómo declamaba Mario Vargas Llosa el Canto general de Neruda. Convenció a Octavio Paz para que cortara unos párrafos de un discurso en el que éste arremetía contra la deriva de la revolución sandinista. Calmó el delirio que padeció Cortázar al creer que había un maleficio contra Rayuela en Alemania… Vio crecer el boom en primera persona y lo cuenta, minuciosamente, en Mariposas amarillas y los señores dictadores. América Latina narra su historia (Debate).

