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martes, 4 de agosto de 2026

A veces llegan cartas / La historia del escote femenino


Jan Vicent

La historia del escote femenino

A mediados del siglo XX, cuando la revolución sexual no había despegado en el mundo, CROMOS realizó este sorprendente relato sobre el encanto de mostrar o no mostrar.

Lunes 26 de septiembre de 2011
Cromos, edición 1810 de 1951
Cromos.com.co


Salma Hayeck

Dalila, como cualquier niño lo sabe, fue la hermosa mujer filistea que cortó a Sansón la cabellera. Vive de nuevo, como también todos están enterados, en una gloriosa película filmada en tecnicolor por Cecil B. De Mille, encarnada por Hedy Lamarr. Pero la leyenda de Dalila sobrevivirá hasta la posteridad. Su historia pertenece al Antiguo Testamento y se le sitúa entre 700 y 1.000 años a. C. Su atavío lo formaba una reveladora vestidura con una banda cruzada sobre el hombro.

miércoles, 19 de abril de 2017

A veces llegan cartas / Sobre hombres y mujeres infieles

 

Mara Derni
SOBRE HOMBRES Y MUJERES INFIELES
¿Cuán infiel puedes ser?

Lun, 14 nov 2011 7:16 a.m. EST

Quién, estando en pareja, no fantaseó alguna vez con hacer un paréntesis para vivir un romance fugaz que sacudiera la inevitable sensación de rutina marital? La que esté libre de pecado que tire la primera piedra… Pero mientras algunas personas se dejan caer en brazos de un tercero sin demasiados cuestionamientos, otros jamás se permitirían un engaño y nunca pasarían a la acción porque creen que dañarían su conducta intachable.
Como explica la psicóloga Ana Delgado, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), “la primera condición para una traición siempre va a estar determinada por la personalidad de cada uno. Hay gente que ante una situación de crisis no se le ocurre engañar, lo habla o se va. Mientras, otras engañan con mucho menos. Y eso claramente no los hace mejores ni peores personas”.

lunes, 28 de julio de 2014

A veces llegan cartas / Epitafios

Ilustración de José Guadalupe Posada
A veces llegan cartas
EPITAFIOS
-En la tumba de Groucho Marx: "Disculpe que no me levante, señora".
-En una tumba del cementerio de Salamanca: "Con amor de todos tus hijos, menos Ricardo que no dio nada".
-En la tumba de Oscar Welles: "No es que yo fuera superior, es que los demás eran inferiores".
-Lo escribió un marido en la tumba de su suegra: "Aquí yaces y yaces bien, tú descansas y yo también".
-En la tumba de Miguel de Unamuno: "Solo le pido a Dios que tenga piedad con el alma de este ateo".

miércoles, 9 de julio de 2014

A veces llegan cartas / Calzones

El descuido de doña Letizia
A veces llegan cartas
CALZONES

Hoy casi todas los usan. Más grandes, más chicos, diminutos, para realzar la cola o aplastar el estómago. Generan fantasías y sirven como elemento de seducción. Hay calzones de todos los tipos y colores. Pero no siempre fue así. No siempre fue tan variada la oferta de ese pequeño fragmento de seda o algodón que media entre nosotros y el placer. Con el paso de los años, cambiaron las modas y las costumbres; variaron los materiales, las formas y decoraciones; sin embargo, en la historia de esta prenda interior se mantuvo la máxima de Montaigne que a mediados del siglo XVI espetó solemne que hay cosas que sólo se ocultan para mostrarlas.
Hubo un tiempo en que el calzón era un lujo. En el antiguo Egipto, las esclavas, de origen árabe o nubio, iban desnudas. Sin nada de nada. Sólo aquellas que por su belleza se destacaban del resto podían usar pequeños slips. La ropa interior era un símbolo de distinción reservado exclusivamente a las grandes damas: debajo de sus túnicas, la inalcanzable Nefertiti usaba otras, transparentes, llamadas kalasyris. Y luego, el shenti, primer antecesor directo del calzón: una especie de enagua, bordada y ribeteada de hilos de oro.
Cientos de años más tarde, las griegas se ponían túnicas abiertas que recogían el cuerpo como un triángulo: el peplo dórico (grueso, sin pliegues) o el chitón jónico (de textura fina y abundantes pliegues). Debajo, nada. Como tampoco usaban nada las espartanas cuando competían en los juegos olímpicos. De allí que las denominaran phainoméridas (las que descubren los muslos). Un elemento más para agigantar la expectativa que producían estas competencias. En la Roma Imperial había grandes túnicas que cubrían el strophium, versión previa del corpiño, y la zona alrededor de las caderas. "Esta prenda va a originar un curioso vocablo: zonam solvere, que significaba casarse. Literalmente: traspasar la zona", cuenta la periodista de moda Lola Gavarrón en su libro Piel de ángel, historias de la ropa interior femenina. En esa época, pero en el norte de Europa, era diferente la situación de las mujeres de los bárbaros, que vivían en climas más fríos: lejos de la toga, usaban una especie de pantalones que las abrigaba y les permitía cabalgar sin lastimarse los muslos. Según el mito, en la Edad Media, al irse a la batalla, los cruzados aplicaban sobre sus mujeres calzones de metal, cerrados con llave. Famosos cinturones de castidad que si bien no evitarían la infidelidad (el sexo oral es tan antiguo como el viento), anularían la penetración a mansalva. Pero lo cierto es que la historia nunca se ocupó en detalle de la ropa interior femenina. Salvo contadas excepciones, lo más importante de un calzón siempre fue la manera en que se podía sacar. No existe una profusa bibliografía sobre el tema. Sí, muchas versiones. En el libro Candados y fajas de la castidad: un aviso histórico y descriptivo, la filóloga francesa Alcide Bonneau cuenta que estos cinturones se inventaron mucho después de la Edad Media; como mínimo, en el Renacimiento. No existen referencias históricas probadas antes del siglo XIX. Y varios museos han tenido que retirar los que exponían al descubrir que eran falsos. En sus orígenes, estos aparatos se habrían usado como defensa contra posibles violaciones: durante viajes y en estancias nocturnas en posadas. Sin embargo, por las infecciones y lastimaduras que producía el contacto de la piel con el metal, no habrían podido usarse más que por algunas horas, o pocos días. En el Medioevo, hombres y mujeres se vestían con tejidos gruesos muy similares. Sólo las calzas largas -de la cintura hasta la parte superior de los tobillos y perfectamente ajustadas- eran un objeto específicamente masculino. Apenas en el siglo XIV las mujeres empezarán, de a poco y silenciosamente, a usar estas calzas como prendas íntimas. Al igual que en otras épocas, la Iglesia, que no se ha caracterizado por ser una institución vanguardista, pondrá reparos: basta ver uno de los cargos de la sentencia que el Tribunal inquisitorial esgrimió para llevar a la hoguera a Juana de Arco a finales del siglo XV: el inaceptable uso de "masculino ropaje".
En la España de mediados de siglo, las mujeres, que todavía no conocían los calzones, solían depilarse el pubis. Cuenta la historia que en 1455 cuando Juana de Portugal llegó a Castilla para casarse con Enrique IV, viajó acompañada de un grupo de damas pudorosas, que se pintaban con pintura blanca desde las rodillas hasta la cintura. Así, al bajar de los caballos, un posible voyeur sólo vería una mancha blanca, carente de erotismo. Pegajosa sorpresa la del hombre que, luego de seducir a una de estas damiselas, intentara propasarse metiendo la mano debajo del vestido.
En 1559, Isabel de Valois llegó a España desde Francia para casarse con Felipe II: la reina y sus discípulas vestían otro antecedente del famoso calzón. Fue Catalina de Médicis quien lo adoptó y lo bautizó como brides á fesses (bridas para las nalgas): estos calzones moldeaban los muslos y se unían a las medias por debajo de las rodillas a través de ligas. Confeccionados en principio con telas propias de ropa interior como lino o algodón, luego fueron hechos de tejidos de seda y bordados de oro y plata.
Evidentemente, no los querían esconder demasiado.
A principios del siglo XIX apareció en Francia lo que después se conocerá como pantalón de lencería. "Esta prenda no se impondrá hasta 1850. Estaba mal vista ya que se asociaba a las prostitutas -dice la socióloga argentina especializada en moda Susana Saulquin-. Ellas fueron las primeras en usarlo: en los burdeles recibían a los clientes sin más que este ropaje". En 1840, la norteamericana Amelia Jenks Bloomer contrató a la diseñadora Elizabeth Miller para confeccionar unas faldas que usaría en Londres donde daría una conferencia sobre "el arte del vestir". En esa época los calzones, que empezaban a formar parte del guardarropa femenino, eran largos, amplios, puritanos, con puntillas. Calzones que hoy, lejos de erotizar, parecerían pijamas de invierno. Estaban hechos de muselina y eran difíciles de lavar, por lo que sus usuarias los cambiaban cada una o dos semanas.
A finales del XIX el calzón llegaba al piso. Hacía las delicias de los fetichistas que podían verlo cada vez que una mujer levantaba su vestido al cruzar la calle.  A principios del XX, faldas y calzones fueron acortándose hasta la rodilla. Pero las ciclistas y las golfistas necesitaron ropa especial que les permitiera mayor libertad de movimiento. Aparecieron calzones más pequeños, hechos en seda. También se innovó en los colores: había durazno, rosas y negros. Hasta allí, el blanco había sido la única opción. El calzón se encogía, empezaba a seducir. "En el transcurso de la historia hay una constante: cada vez que hay violencia, aparece la desnudez. En las guerras, los cuerpos están mutilados, enfermos, con sangre. Luego, hay una necesidad de volver a erotizar el cuerpo, con lencería muy femenina. Por ejemplo, durante la época hitleriana, las mujeres que exteriormente eran tan rígidas, usaban ropa interior con encajes y detalles elaborados que buscaban despertar la más liberada imaginación", explica Saulquin. Después de la segunda guerra, los miles y miles de kilómetros de nylon que se usaban para confeccionar paracaídas militares dejaron de ser necesarios. Sobraba material y las fábricas de ropa interior pudieron empezar a producir en serie. Así, el calzón se fue transformando en un objeto más de la vida cotidiana y de la moda. Pasó el tiempo y los diseñadores Paul Gautier, Calvin Klein, Armani, Donna Karan y Christian Lacroix lo subieron a las pasarelas. Con la generalización de su uso, también cambiaron los parámetros de transgresión. La norma se invirtió. Ahora, provoca la fémina que debajo de la falda sólo lleva la piel.  Hubo precursoras aisladas. Frente a los flashes de las cámaras, Marilyn Monroe caminaba despacio: vestido ajustado, zapatos y, se podía percibir por los pliegues de la ropa, los pequeños detalles, nada debajo. Otro caso: filmación de la película Lifeboat (1943). Uno de los camarógrafos llama al director Alfred Hitchcock. En voz baja, ante la mirada risueña de los otros técnicos, el hombre le explica al director que la actriz Tallulah Bankhead, sentada en el bote del tanque de agua del estudio, tiene las piernas abiertas y el vello púbico en notable exhibición.
La costumbre se transformó en tendencia a principios de los años noventa. Luego de esa recordada escena de la película Bajos instintos en la que Sharon Stone, siendo interrogada en una comisaría, descruza y vuelve a cruzar sus largas piernas revelando la ausencia del calzón. El filme provocó una -¿pasajera?- moda entre famosas que descartaron su ropa íntima. Las actrices Rachel Welch y Patricia Millardet, la representante de la nobleza italiana baronesa Von Thyssen y las modelos Cindy Crawford y Claudia Schiffer reconocieron preferir la vuelta a los orígenes.
En los últimos años, la moda de los pantalones de tiro bajo obligó a las marcas de lencería a modificar el diseño de los calzones: pequeños, transparentes, sin costuras, similares a un cordón; casi invisibles. El diseño evolucionó, los materiales cambiaron. El calzón dejó de ser ropa para convertirse en un detalle más del juego erótico. El extremo quizás sea el que se vende en sex shops, fabricado de chocolate. Dicen que sólo después de degustarlo, lentamente, empezará el verdadero banquete.
 
Revista Don Juan
Noviembre de 2009


domingo, 29 de diciembre de 2013

A veces llegan cartas / Teoría del infierno


Anónimo
TEORÍA DEL INFIERNO

La siguiente pregunta fue hecha en un examen trimestral de química en la Universidad de Toledo. La respuesta de uno de los estudiantes fue tan “profunda” que el profesor quiso compartirla con sus colegas, vía Internet, razón por la cual  podemos todos disfrutar de ella.
Pregunta: ¿Es el Infierno exotérmico (desprende calor) o endotérmico (lo absorbe)? 
La mayoría de estudiantes escribieron sus comentarios sobre la Ley de Boyle (el gas se enfría cuando se expande y se calienta cuando se comprime).
Un estudiante, sin embargo, escribió lo siguiente:
"En primer lugar, necesitamos saber en qué medida la masa del Infierno varía con el tiempo. Para ello hemos de saber a qué ritmo entran las almas en el Infierno y a qué ritmo salen.. Tengo sin embargo entendido que, una vez dentro del Infierno, las almas ya no salen de él. Por lo tanto, no se producen salidas. En cuanto a cuántas almas entran, veamos lo que dicen las diferentes religiones: La mayoría de ellas declaran que si no perteneces a ellas, irás al Infierno. Dado que hay más de una religión que así se expresa y dado que la gente no pertenece a más de una, podemos concluir que todas las almas van al Infierno. Con las tasas de nacimientos y muertes existentes, podemos deducir que el número de almas en el Infierno crece de forma exponencial. Veamos ahora cómo varía el volumen del Infierno. Según la Ley de Boyle, para que la temperatura y la presión del Infierno se mantengan estables, el volumen debe expandirse en proporción a la entrada de almas.
Hay, por lo tanto, dos posibilidades:
1ª. Si el Infierno se expande a una velocidad menor que la de entrada de almas, la temperatura y la presión en el Infierno se incrementarán hasta que éste se desintegre.
2ª. Si el Infierno se expande a una velocidad mayor que la de la entrada de almas, la temperatura y la presión disminuirán hasta que el Infierno se congele. 
¿Qué posibilidad es la verdadera?
Si aceptamos lo que me dijo Teresa en mi primer año de carrera (Hará frío en el Infierno antes de que me acueste contigo), y teniendo en cuenta que me acosté con ella ayer noche, la posibilidad número 2 es la verdadera.  Doy por tanto como cierto que el Infierno es exotérmico y que ya está congelado. El corolario de esta teoría es que, dado que el Infierno ya está congelado, ya no acepta más almas y está, por tanto, extinguido... dejando al Cielo como única prueba de la existencia de un ser divino y amoroso, lo que explica por qué, anoche, Teresa no paraba de gritar:   ¡Oh Dios mío! "

Dicho estudiante fue el único que sacó
'sobresaliente'...



viernes, 18 de noviembre de 2011

A veces llegan cartas / De paperos a banqueros


¿Banquero o papero?
Adivina, adivinador.
Anónimo
De paperos a banqueros,
un largo trecho

No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos.
Marthin Luther King

María Mercedes Cuéllar, Presidenta de Asobancaria, que es como el sindicato de los banqueros, salió a revirar en Caracol Radio porque el Ministro de Hacienda se atrevió a criticar las tarifas abusivas que los bancos cobran a sus clientes por el uso de cajeros automáticos, tarjetas débito y crédito, etc.
Dice la doctora Cuéllar que no entiende por qué la gente se queja, ni por qué el Gobierno vigila más al sistema financiero que a otros negocios. Cita como ejemplo a los productores de papa. Ella se pregunta por qué el Gobierno interfiere y vigila las tarifas de los servicios bancarios y no hace lo mismo con el precio de la papa.
Aunque la experta es ella, voy a intentar explicarle a la Presidenta de Asobancaria cuál es la diferencia.
-En primer lugar, creo que el Gobierno se preocupa y está más atento a lo que hacen los bancos porque ellos trabajan con nuestra plata, la de ahorradores y cuenta habientes, y no con la suya. Los paperos trabajan con la plata de ellos.  
-En segundo lugar, porque cuando un papero se quiebra pierde su dinero. Aún no se ha sabido de gobiernos que hayan tenido que imponerle un impuesto especial a los consumidores de papas a la francesa para sacar de la quiebra a los cultivadores del tubérculo.
 Cuando un banquero se quiebra en cambio, las pérdidas las debemos asumir todos los ciudadanos así no hayamos tenido nada que ver en la quiebra. Inclusive quienes ni siquiera tienen una pinche cuenta de ahorros. 
Recordemos cómo, por qué y para qué empezó el 4 por mil. Creo que también debe influir el hecho de que cuando mejora la producción de papa, los paperos nos rebajan el precio del bulto, mientras cuando los banqueros aumentan sus ganancias, apenas se limitan a presumir del aumento de su riqueza por la prensa. Ni siquiera se les ocurre darnos las gracias por dejarlos que hagan con nuestra plata lo que les da la gana.
No existen listas negras de ex comelones de papas fritas. Abundan las listas negras de deudores morosos de bancos. Los paperos no llaman a media noche a embutirnos una papa salada. Los bancos llaman el domingo por la mañana a ofrecernos una nueva tarjeta de crédito.
Finalmente, doctora María Mercedes, los paperos no nos cobran por el uso del costal, el canasto o el sartén. Los banqueros, en cambio, nos cobran por las chequeras, las tarjetas, los cajeros, y todo lo demás. Debe ser por eso que el Gobierno se preocupa.
Debe ser por cosas como esas que detestamos a los banqueros, mientras adoramos a los paperos.




sábado, 7 de mayo de 2011

A veces llegan cartas / La historia de mi Renault 4


Anónimo
HISTORIA DE MI RENAULT 4

En días pasados salí de paseo hacia la Costa Atlántica por la Troncal del Magdalena, y como era de esperarse, mi pobre Renault 4, destartalado, oxidado y vuelto mierda, se quedó varado en la recta de Pailitas. Me orillé en la carretera esperando que alguien me auxiliara, y como a los 10 minutos pasó un man en un Mercedes Benz Kompressor gris plata, último modelo, a 240 kilómetros por hora. De pronto veo que el tipo del Mercedes frena, echa reversa hasta mi pedazo de chéchere, y me ofrece remolcarme al siguiente pueblo. Acepté de inmediato, pero le pedí el favor de que no corriera mucho, porque si no, mi Renault 4 y yo iríamos a parar a Saturno. Convenimos entonces que yo le haría cambio de luces cada vez que él fuera más rápido de lo debido. Así pues el Mercedes empezó a remolcarme, y siempre que subía demasiado la velocidad, yo le hacía el cambio de luces.
De repente… ¡horror! Aparece un Porsche Carrera GT turboalimentado, modelo 2010, negro, con vidrios polarizados, que empieza a retar al Mercedes. El man del Mechas no se arruga y acelera a 120, 130, 150, 190… 210… 240 kilómetros!!! Y yo aterrorizado le hago y le hago cambio de luces como loco, pero los otros dos están más locos todavía y siguen acelerando. En ese momento pasamos por un Puesto de Control de la Policía Vial, pero ni vi la porquería de radar que debió registrar impresionantes 285 kilómetro por hora. Casi a la velocidad de la luz, carajo.
Entonces, el policía del Puesto, en estado de shock avisa por radio al próximo retén: “¡Atención, atención! Dos tipos, uno en un Mercedes Kompressor gris plata y otro en un Porsche Carrera GT negro metalizado, están disputando una carrera a más de 270 kilómetros por hora en la vía a Pailitas…
¡¡¡…Y JURO POR MI MADRE Y MIS HIJOS, QUE DETRÁS DE ELLOS, PEGADO AL CULO, VA UNA PECUECA DE RENAULT 4 NARANJA, VUELTO MIERDA, HACIENDO CAMBIO DE LUCES PARA QUE LO DEJEN PASAR!!!


jueves, 17 de febrero de 2011

A veces llegan cartas / La pura verdad


Anónimo
LA PURA VERDAD

Para adultos contemporáneos seudo-intelecto-neuro-hipocondríacos.
Es decir, nosotros…



Dicen que todos los días tenemos que comer una manzana por el hierro, y un plátano, por el potasio. También una naranja por aquello de la vitamina C. Medio melón para mejorar la digestión, y una taza de té verde sin azúcar para prevenir la diabetes.
           Todos los días hay que tomar dos litros de agua (sí, y luego mearlos, que lleva como el doble del tiempo que llevó tomárselos).
         Todos los días hay que tomarse un Activia o un Yogurt para tener 'L. Cassei Defensis', que nadie sabe qué mierda es, pero parece que si no te tomas un millón y medio todos los días, empiezas a ver a la gente como borrosa.
           Cada día una aspirina, para prevenir los infartos, más un vaso de vino tinto para lo mismo. Y otro de blanco, para el sistema nervioso. Y uno de cerveza, que ya no me acuerdo para qué era. Si te lo tomas todo junto, por más que te dé un derrame ahí mismo, no te preocupes pues probablemente ni te enteres.
           Todos los días hay que comer fibra. Mucha, muchísima fibra, hasta que logres defecar un sweater. Hay que hacer entre cuatro y seis comidas diarias, livianas, sin olvidarte de masticar cien veces cada bocado. Haciendo un pequeño cálculo, sólo en comer se te van como cinco horitas.
           Ah, después de cada comida hay que lavarse los dientes, o sea: después del Activia y la fibra los dientes, después de la manzana los dientes, después del plátano los dientes... y así mientras tengas dientes, sin olvidar pasarte el hilo dental, masajeador de encías, buche con Plax...
           Mejor amplía el baño y mete el equipo de música, porque entre el agua, la fibra y los dientes, te vas a pasar varias horas por día ahí adentro.
         Hay que dormir ocho horas y trabajar otras ocho, más las cinco que empleamos en comer, veintiuno. Te quedan tres, siempre que no te agarre algún imprevisto. Según las estadísticas, vemos tres horas diarias de televisión. Bueno, ya no puedes porque todos los días hay que caminar por lo menos media hora (dato por experiencia: a los 15 minutos regresa, si no la media hora se te hace una). Los expertos aseguran que debe ser una hora.
          Y hay que cuidar las amistades porque son como una planta: hay que regarlas a diario. Y cuando te vas de vacaciones también, supongo. Además, hay que estar bien informado, así que hay que leer por lo menos dos diarios y algún artículo de revista, para contrastar la información. ¡Ah!, hay que tener sexo todos los días, pero sin caer en la rutina: hay que ser innovador, creativo, renovar la seducción. Eso lleva su tiempo. ¡Y ni qué hablar si es sexo tántrico!! (al respecto te recuerdo: después de cada comida hay que cepillarse los dientes!).
          También hay que hacer tiempo para barrer, lavar la ropa, los platos, y no te digo si tienes perro u otra mascota... Tienes que pasear al perro una o dos horas diarias, según el encantador César Millán. Ejercicio, disciplina y afecto. ¿Hijos?! Hay que hablar con los hijos. Pedirles al menos que nos recuerden su nombre. Averiguar si han venido a dormir en estos días. ¿Con ellos también va eso de “ejercicio, disciplina y afecto”? ¿A qué horas?
          En fin, a mí la cuenta me da unas 30 horas diarias (sin líos domésticos, sin peleas conyugales, sin discusiones con el plomero o el electricista, sin el perro). La única posibilidad que se me ocurre es hacer varias de estas cosas a la vez, por ejemplo: te duchas con agua fría y con la boca abierta así te tragas los 2 litros de agua. O discutes con el plomero (por la ventana) mientras te vistes. O restriegas una camisa mientras tu cuerpo cumple alguna necesidad fisiológica por su propia cuenta. O con el pie meces una cuna mientras sacas las cuentas de los servicios, que este mes vinieron más caros que nunca.
        O, mientras sales del baño con el cepillo de dientes en la boca, le vas haciendo el amor (tántrico) parado a tu pareja, que de paso mira la TV y te cuenta, mientras barres, de paso. ¿Te quedó una mano libre? Llama a tus amigos. ¡Y a tus padres! Ojalá no tengas que correr al hospital (si no eres tú, algún amigo intentó suicidarse, alguna amiga resbaló y fue niña), a la cárcel (algún amigo inocente o una casual visita conyugal) o al cementerio (a llevar flores, me explico, porque cuanto te toque ya no tendrás que correr sino que te llevarán muy despacio). Tómate el vino (después de llamar a tus padres te va a hacer falta o de ver a ese amigo que se suicida cada tres meses). El Yakult con la manzana te lo puede dar tu pareja mientras se come el plátano con el Activia, y mañana cambian. Y menos mal que ya crecimos, porque si no nos tendríamos que clavar un Danonino Extra Calcio todos los días.
          ¡Úuuuf! Pero si te quedan 2 minutos, reenvíale este preciosísimo documento a los amigos (que hay que regar como las plantas) mientras tomas una cucharadita de All Bran, que hace muy bien... Y ahora te dejo porque entre el yogur, el medio melón, la cerveza, el primer litro de agua y la tercera comida con fibra del día, ya no sé qué estoy haciendo pero necesito un baño urgente. Ah, voy a aprovechar y me llevo el cepillo de dientes...
         Si ya te envié este texto antes, perdona… Es el alzheimer, que a pesar de tantos cuidados no he podido combatir y me está matando. Perdón, ¿de qué estábamos hablando?


viernes, 23 de abril de 2010

A veces llegan cartas / Nuevo elemento químico de la tabla periódica

Shoe
Alexander Mc Queen
 NUEVO ELEMENTO QUÍMICO   
DE LA TABLA PERIÓDICA
MUJER
Departamento de Análisis

1.- Análisis Químico:
Elemento:  Mujer
Símbolo: Mu
Descubridor: Adán
Masa Atómica: Apropiada en 58.6 kg. (pero varía entre 40 y 150 kg.)
Frecuencia: Cantidades abundantes en todas las áreas urbanas.



2.- Propiedades Físicas
a.- Superficie generalmente cubierta por una capa de pintura
b.- Hierve espontáneamente, se congela por razones desconocidas.
c.- Se derrite si se le da un trato especial
d.- Se vuelve amarga si no se le usa correctamente.
e.- Rara vez se la encuentra en la naturaleza en estado virgen.
f.- Cede bajo presión ejercida en los puntos precisos...
  

3.- Propiedades químicas
a.- Tiene gran atracción por el oro, la plata y una amplia gama de piedras preciosas.
b.- Absorbe grandes cantidades de sustancias caras.
c.- Puede explotar espontáneamente sin previo aviso y sin razón aparente.
d.- Es insoluble en líquidos y su actividad aumenta por la saturación en alcohol etílico.
e.- Es el agente reductor de dinero más poderoso conocido por el hombre.



4.- Usos comunes:
a.- Altamente ornamental, especialmente en autos deportivos.
b.- Puede resultar de gran ayuda para la relajación.




5.- Pruebas realizadas: 
a.- La muestra pura se torna rosada cuando se le descubre en su estado natural.
b.- Se torna verde cuando se le coloca junto a una muestra mejor.



6.- Peligros potenciales: 
a.- Altamente peligrosa, salvo en manos experimentadas.
b.- Es ilegal poseer más de una, aunque puede tenerse varias en distintos lugares, mientras que no entren en contacto, en cuyo caso es inevitable una violenta explosión.
  



Advertencias:
a.- No existen dos iguales.
b.- Si bien parece un elemento abundante, se considera un bien escaso por lo no se encuentra con facilidad una en buen estado, por lo tanto valore la que tiene.


Por favor, por su alto valor científico, dar amplia distribución a este documento.