Glenn Close, en un estreno en octubre de 2025 en Los Ángeles, California.SAVION WASHINGTON (WIREIMAGE/GETTY IMAGES)
Y por fin Glenn Close y Ridley Scott tendrán su Oscar: la Academia de Cine les entregará el de honor
A la actriz y el director se les une el animador Floyd Norman, el primer afroamericano en la factoría Disney. Los premios se entregarán en la gala del Gobernador el 15 de noviembre
MARÍA PORCEL
Los Ángeles - 10 JUN 2026 - 13:55
Actualizado:10 JUN 2026 - 14:08 COT
Han hecho falta más de 100 películas y medio siglo de carrera para que Glenn Close reciba su primer Oscar. No es por falta de nominaciones: en los últimos 40 años ha acumulado nada menos que ocho. Sin embargo, no será hasta este noviembre cuando recoja su primera estatuilla dorada. Porque la Academia ha decidido que la actriz estadounidense, de 79 años, sea la merecedora de su Oscar de honor. A ella se le suman el director sir Ridley Scott y el animador Floyd Norman. Siguen así la estela de Tom Cruise y Dolly Parton, que los recibieron el año pasado. También se otorgarán dos premios de honor a las productoras Christine Vachon y Pamela Koffler.
Un letrista alcohólico y un jugador de ping pong insoportable, por el Oscar a mejor actor
Ethan Hawke como Lorenz Hart en 'Blue Moon' y Timothée Chamalet como Marty Mauser en 'Marty Supreme' se disputarán el preciado galardón. Los dos personajes existieron en la vida real
El actor Robert Redford, en la película de Rod Lurie, "La última fortaleza", del 2001. EFE/Tele-5
Biografía de Robert Redford: ni un solo Óscar como actor en una brillante carrera
16 septiembre 2025
(EFE) .- Robert Redfort, actor, productor y director y poseedor de dos Oscar de la Academia de Hollywood, (uno a la mejor dirección y otro honorario), aunque ninguno como actor a pesar de su brillante carrera, era uno de los rostros más populares del cine, con más de 80 películas en su trayectoria.
Compañeras en 'Emilia Pérez', Selena Gomez abraza a Zoe Saldaña, ganadora del Oscar como mejor actriz de reparto por la película, el2 de marzo de 2025 en Los Angele
Karla Sofía Gascón y la noche que no fue: los Oscar ponen el agrio punto final al cuento de hadas
La actriz española finalmente estuvo presente en el teatro Dolby para la entrega de premios, pero sin posar, dar declaraciones ni juntarse con sus compañeros de ‘Emilia Pérez’
MARÍA PORCEL
Los Ángeles - 03 MAR 2025 - 22:46 CET
La noche era una fiesta, pero nadie dijo que las fiestas fueran fáciles. Nervios, expectativas, preparativos. Y aquí se trata de los Oscar,que generan una atención mediática global desmesurada. Si alguien estaba en el foco esa noche era Karla Sofía Gascón (Madrid, 52 años). Llevaba un mes estándolo, pero la velada cumbre de los premios del cine mundial la exponía más que nunca. Las dudas eran muchas, pero el viernes los César franceses dieron pistas de cómo se resolvería la cuestión: en nada. Y así fue. Gascón perdió la que podía haber sido su noche de oro, estuvo solo a medias. Quizá fue discreción, quizá un escondite.
La actriz española Karla Sofía Gascón durante la gala de los Premios Oscar 2025 de la Academia en el Dolby Theatre, en Hollywood, Los Ángeles, California, el 2 de marzo de 2025.RICHARD HARBAUGH / AMPAS (EFE
Karla Sofía Gascón, tras los Oscar: “Ha habido momentos en los que el dolor ha sido tan abrumador que contemplé lo impensable”
La actriz española explica en un comunicado cómo lo ha pasado después de la polémica por sus antiguos ‘tuits’ racistas y ofensivos: “Las cosas escalaron a un punto, y tan rápido, que no podía ni respirar”
Karla Sofía Gascón, en una conferencia de prensa para promocionar la película 'Emilia Pérez' en Ciudad de México, el 15 de enero de 2025.YAMAK PEREA (PIXELNEWS/FUTURE PUBLISHING/GETTY)
La polémica azota a Karla Sofía Gascón: antiguos tuits racistas y ofensivos ponen en peligro su carrera al Oscar
Salen a la luz antiguos mensajes donde la actriz nominada por ‘Emilia Pérez’ criticaba el islam, a los musulmanes, a George Floyd o a los propios Oscar. “Lamento profundamente haber causado dolor”, se ha disculpado
'Parásitos', triunfadora de los Oscar, se inscribe en la tradición literaria y cinematográfica del arribista como exponente de la lucha de clases
ANA USEROS
14 de febrero de 2020
La noticia cinéfila de la semana es que Parásitos, una película surcoreana, ha obtenido el mayor galardón cinematográfico de Estados Unidos. Hasta la saciedad se ha comentado que es la primera vez que una producción con diálogos en una lengua diferente a la inglesa se ha impuesto a los pesos pesados de la industria más poderosa del mundo. Aún es pronto para saber si esto será un hecho aislado o un síntoma de una tendencia nueva, así como para saber de qué tendencia hablamos, aunque seguramente tendrá algo que ver con la nueva hegemonía propiciada por las plataformas globales de producción y distribución por streaming. El año pasado, otra película “extranjera” (ahora se ha cambiado oficialmente la denominación a película “internacional”), Roma, centrada en una trabajadora doméstica sumisa y sufriente, subyugada por la familia rica a la que sirve, estuvo a punto de ganar ese premio. Es tentador señalar el paralelismo y forzar ligeramente la metáfora, pues los personajes de Parásitos acceden al universo codiciado de la clase alta (¿Hollywood?) por la puerta de servicio, si bien lo hacen con una actitud completamente opuesta.
Frances McDormand, la reina nómada de Hollywood que dice muchas veces no
La actriz, que acaba de recibir su tercer Oscar como intérprete y el primero como productora, solo acepta papeles de protagonista que no giran alrededor de varones. " Ya no los acepto”, ha declarado en alguna ocasión
Gregorio Belinchón / Juan Pablo Beaugard
Los Ángeles, Madrid
26 de abril de 2021
Después de dar el discurso más corto de la noche de los Oscar, de solo 35 segundos, la actriz Frances McDormand aulló al micrófono. “Este se lo damos a nuestro lobo”, dijo al recoger en calidad de productora la estatuilla de mejor película para Nomadland. El gesto era en honor a Mike Wolf, uno de los técnicos de sonido de la producción, que se suicidó el año pasado a los 35 años en Nueva York. La película fue la ganadora de la noche con los premios a película, actriz y directora. McDormand volvió minutos después frente al mismo micrófono a compartir otro breve mensaje de agradecimiento, tras haber conseguido su tercer Oscar como actriz: “Mi voz no es mi espada. Nuestro trabajo lo es. Y me gusta trabajar”. Así McDormand entraba en el club exclusivo de actrices con tres estatuillas, junto a Meryl Streep e Ingrid Bergman. Por delante, Katherine Hepburn con cuatro.
Chloé Zhao, directora de 'Nomadland', con sus dos estatuillas. En vídeo, resumen de la gala.CHRIS PIZZELLO
‘Nomadland’ hace historia en los premios Oscar de la pandemia
Chloé Zhao se convierte en la segunda mujer y en la primera asiática en ganar el galardón de Hollywood a la mejor dirección. Frances McDormand suma dos estatuillas a su brillante carrera y Anthony Hopkins, mejor actor
LUIS PABLO BEAUREGARD Los Ángeles - 26 ABR 2021 - 03:17 COT
Hollywood ha abogado este domingo por el futuro del cine y de la diversidad en la industria. Uno de los principales motores del entretenimiento ha querido decir por qué sigue siendo relevante. El argumento llega cuando las salas de cine son solo un recuerdo vago para millones de personas. 2020 fue el año del coronavirus y, para la industria, la temporada de butacas vacías y exhibidores al borde de la quiebra, provocada por el batacazo del virus a la economía global. Quizá eso es, en parte, lo que ha llevado a los miembros de la Academia a encumbrar como la ganadora de la noche del Oscar a una película sobre los estragos de la crisis y la búsqueda del norte de la gente común. Nomadland, de la cineasta china Chloé Zhao, se ha llevado tres premios ―película, dirección y actriz― en la edición 93ª de los galardones, que será recordada como los atípicos Oscar de la pandemia. “Vean nuestra película en la pantalla más grande que les sea posible. Y, cuando se pueda, lleven a la mayor cantidad de personas a una oscura sala para compartir la experiencia”, ha dicho Frances McDormand al recoger el premio a mejor película, antes de ganar como mejor actriz su segundo Oscar en cuatro años. Con su tercer galardón, obtenido tras seis candidaturas en cinco décadas, queda encumbrada al lado de grandes intérpretes como Katherine Hepburn, Meryl Streep o Daniel Day-Lewis.
Una de las imágenes que ha tomado durante los Oscar ha batido el récord de retuits
La foto con varios actores de Hollywood ha superado el millón de retuits en 40 minutos
Natalia Marcos
Madrid, 2 de marzo de 2014
"Hagamos una foto que bata al récord de retuits". Reto lanzado... y conseguido. Ellen DeGeneres tuvo la idea de enviar en Twitter un selfie (autorretrato) tomado mientras estaba en el escenario presentando los Oscar. La imagen, a pesar de su escasa calidad y de estar desenfocada, corrió como la pólvora por la red de microblogging.
Martin Scorsese, director de 'El irlandés', ovacionado tras la mención en el discurso de Bong Joon-ho, de 'Parásitos', este domingo en la gala de los Oscar. En vídeo, el anuncio del Oscar a la mejor película.FOTO: ROBERT GAUTHIER | VÍDEO: EPV
Érase una vez en... el nuevo Hollywood
En su nueva política de diversidad, la Academia se está abriendo y globalizando y los votos ya no llegan solo de sus miembros locales sino de todas partes del mundo
Elsa Fernández-Santos
11 de febrero de 2020
La mutación en la que está enfrascado Hollywood cristalizó la pasada madrugada con la concesión de su premio más codiciado a una película surcoreana hablada en coreano.Parásitoses un filme extraordinario convertido en un fenómeno histórico. Pero ¿desde cuándo a la Academia le han importado las películas extraordinarias? Hay una larga lista para demostrar que poco o nada, empezando porla que se llevó el mismo honor hace un año, Green Book. Es obvio que en su nueva política de diversidad, la Academia se está abriendo y globalizando y los votos ya no llegan solo de sus miembros locales sino de todas partes del mundo. La edad media ha bajado de los 62 a los 50 y el porcentaje de mujeres y negros entre los votantes ha crecido. Una regeneración que este domingo se hizo palpable celebrando una película sobre la lucha de clases que recurre a un amplio abanico de géneros, del drama familiar al thriller, la comedia o el terror, para concluir que entre pobres y ricos la brecha es insalvable.Parásitos, Palma de Oro del Festival de Cannesconvertida en un éxito de taquilla desde su estreno el pasado otoño en Estados Unidos, ha logrado un consenso global insólito. Sin embargo, en la madrugada del lunes su director y guionista, Bong Joon-ho, tenía prisa por abandonar el escenario del Dolby Theater. El ataque de pudor le había sobrevenido ya en su penúltimo Óscar, el de mejor dirección. Fue entonces cuando se dirigió a Martin Scorsese para reconocerle el alcance de su magisterio y a Quentin Tarantino para brindarle también su reconocimiento. Que Scorsese se vaya de vacío en los premios de su propia industria o Tarantino se conforme con dos estatuillas (al mejor actor de reparto para Brad Pitt y al mejor diseño de producción) con una película que como pocas celebra a esa misma comunidad resulta algo indigesto. Quizá lo explique que uno de ellos es un mito forjado en las calles de la costa Este y con un universo violento de matones y corruptos, aunque en el fondo hable del fin de una estirpe de hombres condenados a la soledad y el silencio por sus equivocadas lealtades y traiciones. O tal vez también se deba a que el otro sea un eterno enfant terrible enamorado de la cara B de la historia del cine, capaz de convertir en un cuento de hadas el episodio que finiquitó el ideal de otro Hollywood: el asesinato en su casa de Cielo Drive de Sharon Tate y otras cuatro personas a manos de los seguidores de Charles Manson.
Prohibida la tristeza en la gran noche de Hollywood
El aplastante triunfo de ‘Parásitos’ deja un rastro de grandes perdedores. Palomitas orgánicas, cremas hidratantes de cannabis y la cortesía de la fama ayudan a aliviar la decepción
David Marcial Pérez
Los Angeles, 10 de febrero de 2020
Primero, Spike Lee junta las palmas de las manos a la altura del pecho y se inclina levemente en dirección a la mesa donde está sentado el reparto de Parásitos. Después del saludo, se acerca un poco más y, hablando muy despacio, les dice: “Lo que habéis conseguido es his-tó-ri-co. Es momento de celebrar. Todo el mundo tiene que estar contento”. Y ahora con las manos hace el gesto de empinarse una botella. Entre agradecidos y un poco aturdidos, los actores coreanos le ríen las bromas al mimo Lee. Nadie parece estar triste esta noche y los que tendrían más razones para estarlo simplemente no han venido a la fiesta. Acabada la gala de los Oscar se han esfumado.
El director surcoreano que ha ganado el Oscar con 'Parásitos' dice que el 'streaming' y las redes han acostumbrado al público a ver contenido en otros idiomas
Pablo Ximénez de Sandoval
Los Angeles, 10 de febrero de 2020
Ni Brad Pitt, ni Renée Zellweger, ni siquiera Elton John y Bernie Taupin. Cuando el director surcoreano Bong Joon-ho entró en la sala de prensa de la ceremonia de los Oscar, los periodistas se pusieron en pie a vitorearle. Delante del micrófono, con dos estatuillas en las manos, se disponía a hablar el hombre que ha hecho historia en Hollywood al ganar el máximo premio con una película en habla no inglesa, Parásitos. Bong, que ha hecho toda su promoción en Hollywood hablando en coreano y acompañado de una traductora, solo dijo cuatro palabras en inglés: “This is fucking crazy!”. Eso es. Una jodida locura.
La surcoreana ‘Parásitos’ hace historia en los Oscar
El 'thriller' de Bong Joon-ho es la primera película en lengua no inglesa que gana el premio principal y marca un antes y un después en el proceso de globalización de los galardones
Pablo Ximénez de Sandoval
Los Angeles, 10 de febrero de 2020
Una película de Corea del Sur estrenada en Estados Unidos con subtítulos hace dos meses ha hecho historia de Hollywood este domingo al ser la primera película en lengua no inglesa en ganar el Oscar a la mejor película. Parásitos, de Bong Joon-ho, es el filme del año. Pocas veces ese título está tan justificado en términos de calidad, impacto en la conversación mundial sobre cine y, finalmente, reconocimiento de la industria. El triunfo de Parásitos en la 92ª edición de los Oscar (ha ganado además mejor dirección, guion original y mejor película internacional) marcará un antes y un después en la historia de esta ceremonia y en el proceso imparable de penetración internacional en Hollywood.
Alfonso Cuarón (en el centro) recibe las felicitaciones de Angela Bassett y Javier Bardem tras ganar el Oscar a mejor director. EMATT SAYLES (AFP)
Que Dios los perdone
Mi cabeza se balanceaba peligrosamente viendo en soledad los Oscar más soporíferos de los últimos años
Carlos Boyero
26 de febrero de 2019
Durante varios e inolvidables años tuve la impagable fortuna de ver los Oscar con un grupo de periodistas deportivos. Hacíamos quinielas y el ganador se llevaba una pasta. Se supone que ellos lo sabían todo del fútbol y que yo tenía algún conocimiento del cine. Pues jamás acerté. Mi nivel premonitorio siempre hacía el ridículo. Y no sé el tiempo que dedicó Einstein a descubrir la teoría de la relatividad, pero tengo claro que mis amigos llevaban todo el año acumulando datos y haciendo cálculo de probabilidades. Aunque la ceremonia fuera letárgica, la diversión y las carcajadas que se creaban en el grupo eran absolutas. El amanecer nos pillaba con un colocón memorable. Y, a veces, continuaba la fiesta.
Rami Malek (Bohemian Rhapsody), Alfonso Cuarón (Roma) y Olivia Colman (La Favorita).
Sin presentador ni guion: así se hace una de las peores galas de los Oscar
La ceremonia duró tan solo 3 horas y 19 minutos, pero fueron 199 minutos de bostezos en los que la Academia relegó el buen cine para ensalzar un filme conciliador
Gregorio Belinchón
Madrid, 25 de febrero de 2019
La última vez que los Oscar no tuvieron presentador fue en 1989, y la gala empezó con Rob Lowe bailando con Blancanieves. En 2019 la ceremonia arrancó con Queen y acabó con Julia Roberts despidiendo con pocas ganas al pelotón del equipo de Green Book. No hemos mejorado. Hemos empeorado.
Los Oscar son como las bodas: lo mejor pasa en el bar
En la gran gala de Hollywood los invitados huyen a tomar algo en medio de la ceremonia, las señoras se descalzan y con los preparativos hay lío, mucho lío
AMANDA MARS
Los Angeles, 25 de febrero de 2019
Willem DaFoe y Giada Colagrande a su llegada a la ceremonia.CHARLES SYKESGTRES
Asistir a los Oscar es como ir a una boda, hasta las últimas consecuencias. No se percibe de buenas a primeras por lo abrumador del arranque, con la cola de limusinas, esa interminable alfombra roja, los flashes de la prensa y tanto rostros conocidos a escasísimos metros de distancia. La fábrica de los sueños sabe organizar una fiesta y en el 6801 de Hollywood Boulevard, donde se alza el teatro Dolby, parece que se acaba el mundo. Conforme avanza la velada, sin embargo, empieza a manifestarse la verdadera naturaleza del evento. El “¿y usted por quién viene” suele ser “en qué producción participa”; el bar de al lado de la iglesia, al que huyen los cuñados y los primos en medio de la misa, es la barra del vestíbulo, solo que en este caso andan por ahí Willem Dafoe o Christian Bale, este último con cara de pocos amigos. Y en el ecuador de la noche, las divas anónimas merodean por los pasillos descalzas o con zapatos de bailarina y los tacones de vértigo en la mano, molidos sus pies como en cualquier festejo con orquesta. Lejos de las cámaras, todo se vuelve prosaico.
Ha muerto, a los 82 años, uno de los grandes actores británicos. Estuvo nominado al Oscar en cinco ocasiones. Nunca obtuvo el premio.
Tom Jones (Tony Richardson, 1963)
Tras algunos de los títulos más famosos de su carrera, como Un sabor a miel o La soledad de un corredor de fondo, Tony Richardson se disponía a adaptar la novela picaresca de Henry Fielding publicada en pleno siglo XVIII. Para ello rescataba a Finney, que no atravesaba su mejor momento personal tras salir de Lawrence de Arabia y que sería nominado a Mejor Actor en esa ceremonia de los Oscars, premios para los que la cinta obtuvo 10 candidaturas.
Asesinato en el Orient Express(Sidney Lumet, 1974)
Puede que Finney fuera más británico un verano en Mallorca, pero no quiso perderse la oportunidad de dar vida al detective más famoso de la historia deBélgica, Hercule Poirot. Una década después de Tom Jones, el actor volvía a pisar la ceremonia de premios tras interpretar la famosa versión que Lumet hizo de la historia de Agatha Christie.
La sombra del actor(Peter Yates, 1983)
Nueva década, nueva oportunidad fallida para Finney, que tras aparecer en Los Duelistaso Annie, se enrolaba en una (injustamente) olvidada película de Peter Yates basada en una obra de Ronald Harwood en la que un actor se enfrentaba a una representación de El Rey Leardurante los bombardeos de Londres.
Bajo el volcán (John Huston, 1984)
Un año después, Finney se lanzaba a la fábula alcohólica que John Huston rodaría sobre la obra maestra de la literatura firmada por Malcolm Lowry. A pesar de ser uno de los grandes candidatos de aquella edición, el actor inglés perdería el premio frente a F. Murray Abraham, que ese año estrenaba Amadeus.
Erin Brockovich (Steven Soderbergh, 2000)
En el 2000, Finney estaría en las dos películas que Soderbergh rodaría en apenas 12 meses, Trafficy esta Erin Brockovich, en la que daba vida al abogado que representa al personaje de Julia Roberts y en cuyo despacho termina trabajando.