| Almudena Grandes |
Sergio Ramírez
Mi propia Almudena
6 de diciembre de 2021
Cada uno ha sacado a luz a su propia Almudena ahora que sombras suele vestir.
La mía está sentada en una mecedora en el corredor de nuestra casa en Managua, febrero de 2009. A contraluz, como una fotografía mal tomada, tras ella estalla en rojo y morado la buganvilia que cubre la cerca lateral. Lleva un blusa verde y los pantalones son negros, la melena atada atrás en un moño con una cinta rosa. Se mece lentamente, impulsándose con los pies. Tiene aire nicaragüense en sus rasgos, o gitanos, o madrileños. Lo que sea. Pero Almudena está sentada allí, bajo esa luz de encendidos oros del trópico incandescente.