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jueves, 24 de diciembre de 2009

Maya Angelou / Los hombres


Maya Angelou
BIOGRAFÍA
LOS HOMBRES
Cuando era joven, solía mirar
Detrás de las cortinas
A los hombres que iban y venían por la calle. Hombres viejos, borrachos.
Hombres jóvenes, más ácidos que la mostaza.
Los veía. Los hombres siempre
Están yendo a alguna parte.
Ellos sabían que estaba ahí. Con quince
Años, y famélica.
Se paraban bajo mi ventana
Con los hombros en alto como los
Pechos de una adolescente,
Y la cola del traje palmeándoles
Las nalgas,
Los hombres.

Un día te toman con delicadeza 
entre sus manos, como si
Fueras el último huevo crudo de la tierra. Después
Aprietan. Un poquito no más. El
Primer estrujón es agradable. Un abrazo rápido.
Suaves hasta tu indefensión. Un poquito
Más. Y empieza a doler.  Te arrancan una
Sonrisa que patina en el miedo. Cuando
Se acaba el aire,
El cerebro te explota, estalla breve y ferozmente
Como la cabeza de un fósforo. Hecho trizas.
Es tu jugo
El que baja por sus piernas. Manchándoles los zapatos.
Mientras la tierra vuelve a enderezarse,
Y el gusto trata de retornar a la lengua,
Tu cuerpo ya se cerró. Para siempre.
No existen llaves.

Después la ventana se cierra toda sobre
Tu mente. Ahí, detrás
Del oscilar de las cortinas, caminan los hombres.
Sabiendo algo.
Yendo a alguna parte.
Pero esta vez, nada más voy a
Pararme y mirar.

A lo mejor.



miércoles, 23 de diciembre de 2009

Silvia Tomasa Rivera / Voy a matarte, amor


Silvia Tomasa Rivera
VOY A MATARTE, AMOR


Voy a matarte, amor,
hasta que tu muerte espolvoree sus polvos negros
sobre la tierra infértil del olvido.
Hasta que no quede ni un átomo de mí
que sufra la condena.
Cuando el golpe es certero
hay que caerse
lamer la tierra, juntar los vidrios para que un día
se vuelva a reflejar la luna
en la noche extraviada.
La noche, carne de cañón para el poeta,
zopilote en el alma del perdido
eternamente sorda como un árbol.
¿De qué se trata, puta, a qué jugamos?
Te puedo matar a ti también,
traigo un cuchillo
y una secadora de pelo en forma de pistola
que dispara directo a las cien
cabezas del insomnio.
El hombre, tenía que ser el hombre
animal tozudo arrastrando a su dios
hasta la tumba.
Y la mujer desnuda a medioclaro, a mediomar,
flotando
a medioamar, a la mitad exacta del camino.
¿Hasta cuándo vamos a inventar un dios
que nos saque realmente del apuro?
¿Hasta cuándo vamos a pasar el trago amargo
a la mitad del vino?
Las preguntas nacen como espinas
y se entierran justo en el costado.
Basta, he dicho basta.
Nadie muere dos veces del mismo amor,
es más, nadie muere de nadie.
¿De qué se trata reina, a qué jugamos?
Porque tú eres la reina, sin noche y sin insomnio.
La nicotina ahora ya no importa, el alcohol menos.
Un valium sostiene tu universo.
¿A qué jugamos, reina?
Te la pasas amamantando lobos dorados.
Muévete, la casa de la vida nunca pierde.
¿Te pongo un jazz?
Hace falta que te mames un cáncer
para que aprendas que la muerte
no es sólo una palabra
es el fin de tu vida.
Ay por dios, muévete.



martes, 22 de diciembre de 2009

Gioconda Belli / Como gata boca arriba


Foto de Alexander Shakhabalov

Gicconda Belli
COMO GATA BOCA ARRIBA

Te quiero como gata boca arriba,
panza arriba te quiero,
maullando a través de tu mirada,
de este amor-jaula
violento,
lleno de zarpazos
como una noche de luna
y dos gatos enamorados
discutiendo su amor en los tejados,
amándose a gritos y llantos,
a maldiciones, lagrimas y sonrisas
(de esas que hacen temblar el cuerpo de alegría)

Te quiero como gata panza arriba
y me defiendo de huir,
de dejar esta pelea
de callejones y noches sin hablarnos,
este amor que me marea,
que me llena de polen,
de fertilidad
y me anda en el día por la espalda
haciéndome cosquillas.

No me voy, no quiero irme, dejarte,
te busco agazapada
ronroneando,
te busco saliendo detrás del sofá,
brincando sobre tu cama,
pasándote la cola por los ojos,
te busco desperezándome en la alfombra,
poniéndome los anteojos para leer
libros de educación del hogar
y no andar chiflada y saber manejar la casa,
poner la comida,
asear los cuartos,
amarte sin polvo y sin desorden,
amarte organizadamente,
poniéndole orden a este alboroto
de revolución y trabajo y amor
a tiempo y destiempo,
de noche, de madrugada,
en el baño,
riéndonos como gatos mansos,
lamiéndonos la cara como gatos viejos y cansados
a los pies del sofá de leer el periódico.

Te quiero como gata agradecida,
gorda de estar mimada,
te quiero como gata flaca
perseguida y llorona,
te quiero como gata, mi amor,
como gata, Gioconda,
como mujer,
te quiero.





lunes, 21 de diciembre de 2009

Juan Liscano / Mundo de arena


Juan Liscano
MUNDO DE ARENA

No hay casa que cobije la vida que nos une
ni lecho donde puedan juntarse nuestras sangres
ni huerta en que discurran, de manos, nuestros sueños
ni luz a cuya sombra se besen nuestras almas.

No hay mesa para el hambre que solos compartimos
ni agua para la sed en que nos abrasamos
ni noche que dormir hacia una misma aurora
ni día que vivir hacia una misma sombra.

No hay sitio en que podamos fundar algún abrazo
ni edificar las obras fugaces de la carne
ni hay tiempo en que se cumplan los tiempos de este amor
para la vida breve, para la muerte larga.

No hay nada en que apoyar la desvelada frente
hacia la cual tender las confundidas manos,
no hay eco que nos traiga la dulce resonancia
de nuestros nombres dichos al viento tantas veces.

No hay nada en torno nuestro que no sea de arena,
arena y arenales de encegueciente lumbre;
formas desmoronadas, huellas que el viento esfuma
y desérticas playas de la memoria ardida.

Arena, arenas siempre, desierto en que me pierdo.
Mi voz, tu voz, tan sólo son voces de la arena;
mi sangre: un arenal hollado por tus pasos
que borra la ventisca mezclando sangre y huellas.

Estamos rodeados de arena sin salida.
Todo lo que alcanzamos a tocar se nos hunde.
Seremos algún día de arena solamente.
¡Que pueda confundirse tu arena con la mía!




domingo, 20 de diciembre de 2009

Vinícius de Moraes / Receta de mujer

Fotografía de Natalia Ciobanu

Vinicius de Moraes
RECETA DE MUJER

Las muy feas que me perdonen,
Pero la belleza es fundamental. Es necesario
Que haya algo de flor en todo eso,
Algo de danza, algo de haute couture
En todo eso (o entonces
Que la mujer se socialice elegantemente en azul, como en la República Popular China). No hay términos medios posibles. Es necesario
Que todo eso sea bello. Es necesario que de pronto
Se tenga la impresión de ver una garza apenas posada y que un rostro adquiera de vez en cuando ese color sólo aprehensible en el tercer minuto de la aurora.
Es necesario que todo eso sea sin ser, pero que se refleje y germine
En la mirada de los hombres. Es necesario, es absolutamente necesario
Que todo sea bello e inesperado. Es necesario que unos párpados cerrados
Recuerden un poema de Éluard y que se acaricie en unos brazos
Alguna cosa más allá de la carne: que se los toque
Como al ámbar de una tarde. Ah, dejadme deciros
Que es necesario que la mujer que allí está como la corola ante el pájaro
Sea bella o por lo menos tenga un rostro que recuerde un templo y
Sea ligera como un resto de nube: pero que sea una nube
Con ojos y nalgas. Las nalgas son importantísimas. Los ojos,
Y esto ni se discute, que miren con cierta maldad inocente. Una boca
Fresca (¡nunca húmeda!) móvil, viva, es también obstinadamente requerible. Es necesario que las extremidades sean flacas: que los huesos
Despunten, sobre todo la rótula al cruzar las piernas, y las pélvicas puntas
En el abrazo de una cintura móvil. Gravísimo es sin embargo el problema de las clavículas: una mujer sin sabrosas clavículas
Es como un río sin puentes. Indispensable
Es que haya una hipótesis de barriguita, e inmediatamente
La mujer se eleve como un cáliz, y que sus senos
Sean de estilo greco-romano, antes que gótico o barroco,
Y puedan iluminar la oscuridad con una capacidad mínima de cinco velas.
Es absolutamente preciso que el cráneo y la columna vertebral
Se vislumbren ligeramente… ¡y que exista un gran latifundio dorsal!
Los miembros que terminen como astas, pero que haya un cierto volumen de muslos
Y que sean lisos, lisos como un pétalo y cubiertos de suavísimo vello
Absolutamente sensible a la caricia en sentido contrario.
Es aconsejable en la axila un dulce césped de aroma propio
Apenas sensible (¡un mínimo de productos farmacéuticos!).
Preferibles son sin duda los cuellos largos
De forma que la cabeza dé a veces la impresión
De no tener nada que ver con el cuerpo, y la mujer nos recuerde
Flores sin misterio. Pies y manos deben contener elementos góticos
Discretos. La piel debe ser fresca en las manos, en los brazos, en la espalda y en la cara,
Pero los recovecos e interioridades deben tener una temperatura nunca inferior A 37° centígrados, capaces eventualmente de provocar quemaduras
De primer grado. Los ojos, que sean de preferencia grandes
Y de rotación por lo menos tan lenta como la de la tierra; y
Que se sitúen siempre más allá de un invisible muro de pasión
Que es necesario sobrepasar. Que la mujer sea alta en principio. O, si es baja, que tenga la actitud mental de los altos pináculos.
Ah, que la mujer dé siempre la impresión de que, si se cierran los ojos,
Al abrirlos ella no estará más presente
Con su sonrisa y sus intrigas.
Que ella surja, no venga; parta, no vaya;
Y que posea una cierta capacidad de enmudecer súbitamente y hacernos beber
La hiel de la duda. Oh, principalmente
Que ella no pierda nunca, no importa en qué mundo,
No importa en qué circunstancias, su infinita volubilidad
De pájaro; y que acariciada en el fondo de sí misma
Se transforme en esfera sin perder su gracia de ave; y que exhale siempre
El imposible perfume; y destile siempre
La embriagante miel; y cante siempre el inaudible canto
De su combustión; y no deje de ser nunca la eterna danzarina
De lo efímero; y en su incalculable imperfección
Constituya la cosa más bella y perfecta de toda la innumerable creación.




sábado, 19 de diciembre de 2009

Raymond Carver / Tu perro se murió

Cobbs Barns and Distant Houses
Edward Hopper
Raymond Carver

Tu perro se murió

una furgoneta le pasó por encima.
lo encontraste a un lado del camino
y lo enterraste.
te sientes mal por ello.
te sientes mal en lo personal,
pero peor te sientes por tu hija
porque era su mascota,
y ella lo quería mucho.
acostumbraba a cantarle con voz suave
y lo dejaba dormir en su cama.
para ti esto fue el motivo de un poema.
lo llamaste un poema para tu hija,
un poema acerca de un perro que es atropellado por una furgoneta
y de lo que hiciste después,
de cómo lo llevaste al bosque
y lo enterraste en lo profundo, profundo,
y ese poema resultó ser muy bueno
casi te contentas de que el pequeño perro
haya sido atropellado, porque de lo contrario nunca
hubieras escrito ese poema tan bueno.
entonces te sientas a escribir
un poema acerca de la escritura de un poema
que trata de la muerte de ese perro,
pero mientras escribes
escuchas que una mujer grita
tu nombre, tu nombre de pila,
ambas sílabas,
y tu corazón se detiene.
después de un minuto, continuas escribiendo.
ella vuelve a gritar.
Tú te preguntas cuánto podrá durar esto.

tu nombre, tu nombre de pila,
ambas sílabas,
y tu corazón se detiene.
después de un minuto, continuas escribiendo.
ella vuelve a gritar.
Tú te preguntas cuánto podrá durar esto.



viernes, 18 de diciembre de 2009

Juan Calzadilla / Tres poemas

Ilustración de Pablo Gallo
Juan Calzadilla
TRES POEMAS

Las puertas del espacio

No escribo sobre aquello que pasa por mi cabeza.
Más bien escribo sobre aquello por lo que mi cabeza pasa.
Vivo solo, encerrado en mi cuerpo.
Yo soy mi universo y mi solo firmamento.
A veces desde afuera una corriente de aire entra
cuando se abre la puerta y un montón de cosas viene
a instalarse en mi mesa.
¡Cuánto desearía yo que como la puerta
mi cabeza pudiera abrirse siempre!
Pero, ay, esto ocurre sólo algunas veces.

¿Por qué abandoné la poesía?

Según el gran poeta T.S. Eliot, las cualidades que
distinguen a un gran poeta son la excelencia,
la abundancia y la diversidad. Me explico:
Diversidad de razones para desconfiar
de la poesía. Abundancia de argumentos
para abandonarla.
Excelencia de los méritos que hubiera yo hecho
si hubiese advertido a tiempo
Que perdí mi vida dedicándosela a ella.

Las damiselas de Avignon

Un maniquí finge ser lámpara
Otro se imagina en el cuerpo de  una estatua
Y la tercera echa de menos su papel
por creer que en otro tiempo fue una diva.
La cuarta no alcanza a ser marioneta.
Y la quinta por correr detrás de Picasso
perdió los estribos.



jueves, 17 de diciembre de 2009

Manuel Bandeira / Poética



Manuel Bandeira
POÉTICA


Estou farto do lirismo comedido
Do lirismo bem comportado
Do lirismo funcionário público com livro de ponto
         expediente protocolo e manifestações de
         apreço ao Sr. diretor.
Estou farto de lirismo que pára e vai averiguar no
         dicionário o cunho vernáculo de um vocábulos

Abaixo os puristas

Todas as palavras sobretudo os barbarismos universais
Todas as construções sobretudo as sintaxes de exceção
Todos os ritmos sobretudo os inumeráveis

Estou farto do lirismo namorador
Político
Raquítico
Sifilítico
De todo lirismo que capitula ao que quer que seja fora de si mesmo

De resto não é lirismo
Será contabilidade tabela de co-senos secretário
         do amante exemplar com cem modelos de
         cartas e as diferentes maneiras de agradar às mulheres, etc.

Quero antes o lirismo dos loucos
O lirismo dos bêbedos
O lirismo difícil e pungente dos bêbedos
O lirismo dos clowns de Shakespeare

— Não quero mais saber do lirismo que não é libertação.

                   (De Libertinagem)

Mareike
Fotografía de Marc Hope


Manuel Bandeira
POÉTICA

Estoy harto del lirismo comedido
Del lirismo bien educado
Del lirismo funcionario público con libro de
         asistencia  expediente  protocolo y
         manifestaciones de aprecio al sr. director
Estoy harto del lirismo que se detiene para
         averiguar en el diccionario el cuño vernáculo
         de un vocablo.

Abajo los puristas

Todas las palabras sobre todo los barbarismos universales
Todas las construcciones sobre todo las sintaxis de excepción
Todos los ritmos sobre todo los innumerables

Estoy harto del lirismo sentimentaloide
Político
Raquítico
Sifilítico
De todo lirismo obsecuente con todo menos consigo mismo

Además no es lirismo
Será contabilidad tabla de cosenos secretar del amante
         ejemplar con cien modelos de cartas y las diferentes
         maneras de gustar a las mujeres etc.

Prefiero el lirismo de los locos
El lirismo de los borrachos
El lirismo difícil y errante de los borrachosd
El lirismo de los clowns de Shakespeare

—No quiero saber nada más del lirismo que no es liberación.




miércoles, 16 de diciembre de 2009

José Watanabe / He dicho

Ilustración de Henry González
José Watanabe
HE DICHO


Qué rico es ir
de los pensamientos puros a una película pornográfica
y reír
                  del santo que vuela y de la carne que suda.

Qué rico es estar contigo, poesía
de la luz
                  en la pierna de una mujer cansada.



José Watanabe
Poesía completa
Colección Cruz del Sur
Pre-textos, Madrid, 2008, p. 385

José Watanabe / La boa
José Watanabe / Acerca de la libertad
José Watanabe / El fósil
José Watanabe / Sala de disección
José Watanabe / La piedra alada