
Maggie O'Farrell. Foto: Murdo Macleod
Maggie O'Farrell y el auténtico amor de Shakespeare
Su novela 'Hamnet' escarba en la vida Agnes, mujer del dramaturgo, un personaje que la escritora convierte en un mito tan poderoso como el de Hamlet
Los pliegues marginales de la historia suelen albergar personajes fascinantes. Se sabe poco de Anne Hathaway, la esposa de Shakespeare. La posteridad se ha referido a ella con cierto desdén, señalando que hizo infeliz a su marido. Ocho años mayor que él, engendró tres hijos: Susanna y dos gemelos, Judith y Hamnet. El niño murió a los once años a causa de la peste. El matrimonio nunca residió conjuntamente en Londres, donde Shakespeare desarrolló su actividad como autor, actor y quizás empresario. Se especula que Anne se casó embarazada de tres meses. Los testamentos de su padre y marido no le escatimaron ultrajes. El primero escribió Agnes en lugar de Anne; el segundo le legó solo una cama del hogar conyugal y no la mejor. ¿Quién era realmente Anne Hathaway? ¿Una mujer insignificante y algo fastidiosa o una persona abolida por la opresiva hegemonía de lo masculino?













