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miércoles, 25 de septiembre de 2024

De los regímenes militares al chavismo: la tradición de la novela sobre dictadores latinoamericanos se renueva


Celia Sánchez Manduley (primera de la derecha), una de las protagonistas de 'Nunca fui primera dama', junto a Fidel Castro y Antonio Núñez Jiménez, durante la revolución cubana.

Celia Sánchez Manduley (primera de la derecha), una de las protagonistas de 'Nunca fui primera dama', junto a Fidel Castro y Antonio Núñez Jiménez, durante la revolución cubana.

De los regímenes militares al chavismo: la tradición de la novela sobre dictadores latinoamericanos se renueva

Nuevos textos inspirados en Chávez, Ortega, Milei y otros líderes políticos de la región describen la debilidad de las democracias nacidas tras la caída de los anteriores regímenes autocráticos


CAIO RUVENAL
Madrid - 13 SEPT 2024 - 22:40 COT


El escritor mexicano Carlos Fuentes cuenta en La gran novela latinoamericana un encuentro que tuvo con Mario Vargas Llosa en Londres en 1967. La reunión derivó en la idea de invitar a una docena de autores latinoamericanos para que escribieran sobre la inagotable galería de caudillos de la región y recopilar los textos en un solo volumen, Los padres de las patrias. El proyecto no prosperó, pero impulsó el lanzamiento en los setenta de varios libros protagonizados por presidentes históricos déspotas, un género que la crítica bautizó como la “novela del dictador”: Yo el supremo de Augusto Roa Bastos, El otoño del patriarca de Gabriel García Márquez, El recurso del método de Alejo Carpentier, Oficio de difuntos de Arturo Uslar Pietri... Llegó el siglo XXI y las democracias nacidas tras la caída de los regímenes autoritarios resultaron endebles: los jefes de Estado cambiaron el uniforme militar por la camisa y la corbata, pero la naturaleza del poder autócrata permaneció intacta.

domingo, 22 de septiembre de 2024

Petróleos de Venezuela: un colosal robo de 4.200 millones


El expresidente venezolano, Hugo Chávez y Rafael Ramírez expresidente de la petrolera estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) durante una reunión con sus ministros en el Instituto Tecnológico Venezolano del Petróleo en Los Teques, Venezuela, en enero de 2005.
El expresidente venezolano, Hugo Chávez y Rafael Ramírez expresidente de la petrolera estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) durante una reunión con sus ministros en el Instituto Tecnológico Venezolano del Petróleo en Los Teques, Venezuela, en enero de 2005.LESLIE MAZOCH (AP)

Petróleos de Venezuela: un colosal robo de 4.200 millones

Radiografía de cómo un grupo de exjerarcas chavistas y empresarios saquearon una de las principales compañías públicas de Latinoamérica




Eric Beaumard, director de sumilleres del restaurante Le Cinq en el hotel George V, uno de los más exclusivos de París, creyó haberse equivocado cuando el 20 de noviembre de 2009 comprobó en la cuenta de su sociedad Ampelies un ingreso de 99.980 dólares (90.000 euros) procedente de uno de sus mejores clientes, Diego Salazar. Era la propina del amable y conversador empresario venezolano que frecuentaba el establecimiento, donde reservaba la mejor mesa para catar sus vinos. Aquel no era el único dispendio. En Navidad, el potentado cliente le había regalado una vajilla de 78 piezas de Hermes y una cubertería de oro.

domingo, 28 de julio de 2024

La trayectoria de María Corina Machado / Del nicho de la política tradicional a la movilización de masas

 

Machado vota en la elección primaria de octubre de 2023, la cual ganó antes de ser inhabilitada.
Machado vota en la elección primaria de octubre de 2023, la cual ganó antes de ser inhabilitada.LEONARDO FERNANDEZ VILORIA (REUTERS)

ELECCIONES EN VENEZUELA

La trayectoria de María Corina Machado: del nicho de la política tradicional a la movilización de masas

La líder opositora que empuja la candidatura de Edmundo González ha realizado una transición desde la confrontación contra el régimen chavista hasta una moderación estratégica


MAOLIS CASTRO / LUCAS REYNOSO
Santiago de Chile / Bogotá - 26 JUL 2024 

María Corina Machado fue durante muchos años la adversaria perfecta para la revolución bolivariana de Hugo Chávez. Hija de un importante empresario metalúrgico, el expresidente venezolano la ubicaba como su antítesis: “Una burguesita de fina estampa”, un instrumento del imperialismo estadounidense. Y ella, por su parte, no renegaba de su oposición frontal al “régimen” que, decía, llevaría a Venezuela a convertirse en Cuba. Tenía seguidores fieles, pero no iban más allá del nicho de la élite tradicional. Dos décadas más tarde, la política conservadora se ha convertido en la líder opositora que le quita el sueño al presidente Nicolás Maduro. Más moderada y conciliadora, es una movilizadora de masas que amenaza con acabar con 25 años de chavismo.

lunes, 10 de julio de 2023

Andrés Parra / “Pablo Escobar es un chiste al lado de Hugo Chávez”




El actor colombiano Andrés Parra, este mes de octubre en Bogotá.ANDRÉS CARDONA

Andrés Parra: “Pablo Escobar es un chiste al lado de Hugo Chávez”

El actor que dio vida al mayor narcotraficante colombiano en ‘El Patrón del mal’ ha aprendido a digerir la fama, el éxito y el fracaso


Juan Diego Quesada
Bogotá, 21 de octubre de 2021

Se trata de un hombre de complexión mediana, pero en el balanceo marino con el que entra por la puerta, la cabeza redonda y rotunda, se adivina un cuerpo expansivo. Esconde, muy adentro, el obeso que un día fue y que a veces se asoma sin avisar. “Me comería todos esos dulces”, señala una vitrina de la chocolatería del norte de Bogotá en la que nos hemos citado. A Andrés Parra (Cali, 1977) la vida le puso a prueba cuando le dio una popularidad desmesurada en América Latina por su magnífica interpretación del narcotraficante colombiano Pablo Escobar en la serie El Patrón del mal. Un éxito que podría volver loco a cualquiera. Parra lo lleva lo mejor que puede, quizá porque la locura le viene de fábrica. Es un tipo locuaz, ágil de mente, que se ríe a carcajadas con sus propios chistes y que cuando ve que a ti a también te hace gracia insiste con la broma. Papito, papo, marica, dice, dele candela con la entrevista.

martes, 1 de junio de 2021

Triunfo Arciniegas / Sobre dictaduras y otras miserias

El comandante Hugo Chávez



Triunfo Arciniegas
SOBRE DICTADURAS Y OTRAS MISERIAS

Si los pañales son como los políticos porque deben cambiarse con frecuencia, según las sabias palabras de Bernard Shaw, ¿le dará su voto uno que en plena campaña ya está pensando en tres períodos? ¿Qué va a hacer con el olor a mierda?
¿De qué sirve cambiar un eterno por otro?
¿No le han contado la feroz vida de las dictaduras? ¿Qué hizo Castro en Cuba? Empezó fusilando a los enemigos para asegurarse la permanencia en el poder. Destruyó la democracia y la economía. Expropió, ahuyentó la riqueza, multiplicó los pobres. Y las putas. Cuba es un puteadero. Lo era antes de la revolución. Y lo sigue siendo, pero con más fuerza.
Fidel y Raúl Castro gobernaron a Cuba sesenta años, hasta que la propia naturaleza los extinguió, y ahora dejan en el poder a otro de su misma calaña, en un país con un solo partido político, con un solo periódico y un solo canal de televisión. Y solo y unánime aburrimiento. En Cuba el mundo se estancó. Nada pero nada es más deprimente que una librería en La Habana. Dan ganas de llorar. La ciudad con sus edificios desmoronados, con autos de otro siglo. No me lo contaron: fui a verlo. Una Cuba que el socialismo convirtió en parásito, primero vivieron de Rusia y luego del petróleo venezolano.
¿Qué hizo Chávez en Venezuela? Lo mismo. Transformó el país más rico de Latinoamérica en un reino de miseria y desolación. Cinco millones de venezolanos recorren el mundo muertos de hambre. El resto pasa hambre en su propio país. Del Socialismo del siglo XXI, miseria, tan solo miseria.
Militares ineptos manejan el país. Chávez, el charafote, el comandante, nombró militares en todos los cargos. Lo importante era el dominio. Lo importante era el uniforme. Lo importante era la vigilancia de los ciudadanos. Aparecieron miles de ojos cubanos. "En Cuba aprendí estrategia", dijo Chávez. Es decir, represión.
¿Cómo es posible que un país con tan incalculables reservas de petróleo padezca escasez de gasolina? La están llevando de contrabando desde Colombia. Ahora es al revés. Antes la traíamos de allá. ¿Cómo es posible un profesor universitario con los zapatos rotos? ¿Cómo es posible que se requiera el salario de mes para comprar un pollo y un cartón de huevos?
La feroz vida de las dictaduras. ¿No le han dicho cómo es vivir como un mendigo, haciendo cola para la comida o el agua, sin gas, sin luz y sin gasolina, con la peor devaluación del mundo? No me lo contaron: vi esas colas en Caracas. Vi la ciudad revuelta, tomada por los vándalos, atiborrada de basura.
Vaya una o dos semanas a Cuba para que lo mate el aburrimiento. No hay nada qué hacer, no hay con qué. El deporte nacional de Cuba es tirar porque no hay más. Y no solo de tirar vive el hombre. O vaya unos días a Venezuela para que lo mate la desesperanza.

Gustavo Petro, Hugo Chávez y otros


Ningún país, por Dios, se merece esta porquería de gobernantes. Las dictaduras son terribles, espantosas, de izquierda o de derecha. Somoza, Videla, Trujillo, Pinochet, Fidel Castro, Hugo Chávez, todos caben en el mismo costal de la infamia.
Lo sé: gobiernos corruptos, asquerosos gobiernos, facilitaron la entrada de las nefastas experiencias socialistas. La gente creyó que los barbudos de la revolución cubana eran la solución. La gente creyó que Hugo Chávez era el mesías. Y miren cómo están de jodidos ahora. La gente cree que proyecto local de dictador es la solución. La gente desesperada. Y la desesperación es mala consejera.

Hugo Chávez y Gustavo Petro


¿Todavía quiere un déspota en el gobierno? Tan ególatra como el mismo Chávez. Un tipo obsesionado por el poder. Un tipo que se aprovecha del caos y que no le importa arrojar el país al abismo.
¿Todavía quiere un déspota? En la pasada campaña le hicieron prometer en la plaza de Bolívar que no se atornillaría al poder. Que no expropiaría. Que no acomodaría a su antojo la Constitución. Porque no confían. Ni los mismos de su corriente política confían. Fue un acto ridículo. Había unas tablas. Cómo si se trata de Moisés. Y como Moisés, el político se quedó viendo la tierra prometida. Por suerte.
¿Todavía quiere un déspota?

24 de mayo de 2021




lunes, 5 de abril de 2021

Vargas Llosa / Otras voces, otros ámbitos

 



Mario Vargas Llosa

BIOGRAFÍA

Otras voces, otros ámbitos

Tras releer a Carlos Rangel, hoy parece increíble que sus ideas provocaran tanta controversia. En lo que no estoy de acuerdo es en su tesis de que lo que vale para Occidente no sirve para América Latina


3 de octubre de 2020


FERNANDO VICENTE


La última vez que estuve en Caracas, Sofía Ímber me narró con lujo de detalles aquel día horrible, el 15 de enero de 1988. Carlos y ella se habían levantado al alba, como de costumbre, para su programa televisivo, Buenos días, y éste había transcurrido de manera sosegada, sin las polémicas y griterías, tan frecuentes. Se alistaban para irse, ella a su museo y él a su despacho, a escribir los artículos que salían en El Universal o en Vuelta, la revista mexicana de Octavio Paz. Carlos recordó entonces que tenía un paquete en la esquina que necesitaba con urgencia y, como era día de salida del servicio, pidió a su esposa que lo recogiera. “Tardé diez minutos, a lo más”, me aseguró ella. Cuando volvió, la casa había cambiado. Reinaba un silencio profundo en todos los cuartos. La voz de Sofía era insegura: “¡Carlos! ¡Carlos!”. Estaba en el baño, con el revólver en su mano. Se había volado la tapa de los sesos.

jueves, 18 de marzo de 2021

Federico Gutiérrez / Petro, Chávez y Maduro han sido lo mismo

Petro, el Incendiario


Federico Gutiérrez: Petro, Chávez y Maduro han sido lo mismo

El exalcalde de Medellín habló de 2022 y de las reuniones que ha sostenido con Alex Char y con Enrique Peñalosa, exalcaldes de Barranquilla y Bogotá, respectivamente.

15 de marzo de 2021

El exalcalde de Medellín Federico Gutiérrez habló con Vicky en Semana del panorama electoral de 2022. Lo hizo en el marco de sus reuniones con Alejandro Char Chaljub, más conocido como Alex Char, exalcalde de Barranquilla, así como con Enrique Peñalosa, exalcalde de Bogotá. “Voy en un modelo contrario al petromadurismo”, aseguró el exalcalde de Medellín, al señalar que ha conversado con sus dos amigos sobre el año 2022 y las necesidades de los colombianos de cara a la contienda electoral.


En ese orden de ideas, Gutiérrez se mostró muy crítico del modelo del senador Gustavo Petro, uno de los candidatos que aparecerá en el tarjetón en el año electoral colombiano. De hecho, lo comparó con las administraciones de Hugo Chávez, presidente de Venezuela fallecido, así como con Nicolás Maduro, actual presidente de Venezuela que tiene en una profunda crisis al vecino país.

Se parecen mucho. Para mí, Petro, Chávez y Maduro han sido lo mismo y han sido aliados durante muchos años. Y eso es lo que le podría pasar a Colombia. Y no es cuento, es una realidad. Ellos ven ese modelo y les resulta muy atractivo. Fíjense cómo han puesto en riesgo tantas democracias. Lo que ellos siempre han hecho, si ustedes se fijan, este tipo de personajes busca el poder a través de los mecanismos que les da la democracia, se muestran demócratas, y luego asesinan la democracia”, aseguró Gutiérrez.

Federico Gutiérrez fue más allá y aseguró que ante una eventual presidencia del hoy senador Gustavo Petro, él está seguro de que Petro no entregaría el poder después de cuatro años de gobierno. “Llegan a instalar un gobierno autoritario. Si son autoritarios sin gobernar, imagínelos gobernando. Él modifica lo que tenga que modificar. Y lo haría con la disculpa que encuentre, sin ningún escrúpulo”, agregó.

“El país no debe girar en torno a él, tenemos que definir un modelo sin pensar tanto en él, un país que elimine las barreras”, agregó, al dar cuenta de la importancia de crear un modelo de país que atienda las necesidades básicas de los colombianos. “A nosotros no nos puede juntar el miedo a aquel, nos tiene que juntar una visión de país”, añadió.

El exalcalde de Medellín aseguró que el senador Gustavo Petro no hablará mal de una persona como Nicolás Maduro porque son amigos. “Son discursos muy progresistas en campaña, pero cuando llegan a gobernar generan retrocesos sociales”, aseveró Gutiérrez, al indicar que el senador de la Colombia Humana promueve un odio de lucha de clases que no le favorece al país. Por ejemplo, aseguró, Petro cuestiona mucho a los empresarios, pero no tiene en cuenta que son los empresarios los que generan empleo. Además, indicó Gutiérrez, “dicen que llegan a revisar y llegan es a expropiar”.

“No hablar de demagogia ni de cuentos”, instó Gutiérrez, al sugerir los niveles de gestión de personas que ya tuvieron cargos públicos. “Pregúntele a Petro cuántos buses eléctricos dejó en Bogotá cuando fue alcalde. No dejó ni uno y habla de cambio climático. Entonces esto no es con cuento. El tema de construcción de vías terciarias”, agregó.

“Si Bolívar viviera no se dejaría comparar ni con Chávez, ni con Maduro, ni con Petro. Petro ni siquiera se arrepiente, considera que la lucha (del M-19) fue legítima. Según Petro, la toma del Palacio de Justicia es responsabilidad del Estado, no hay discurso diferente, igual que las Farc y el ELN. Es la transferencia de la culpa y no justifico ninguna incursión armada, desde ningún punto de vista. Y hoy se creen los portadores de la bandera del medio ambiente, de los que culpan al Estado. Se creen los Robin Hood”.

“Cuando llegan dejan a la gente más pobre de lo que estaba”, agregó el exalcalde de Medellín al cuestionar de forma severa el pasado guerrillero del senador Gustavo Petro.

SEMANA

viernes, 10 de julio de 2020

El socialismo del siglo XXI / Pobreza en Venezuela


Cómo sobrevivir en Venezuela con un salario de cinco dólares al ...

Pobreza en Venezuela

El deterioro económico e institucional lleva al país a una situación extrema


9 de julio de 2020

La Encuesta de Condiciones de Vida del Venezolano, elaborada por tres universidades de gran reputación del país caribeño desde hace seis años, ha vuelto a poner de manifiesto la situación de extrema vulnerabilidad de los habitantes del país con las mayores reservas de petróleo del mundo. El informe —y no es el único que apunta en esta dirección— ahonda en la calamidad que se abate sobre el pueblo venezolano, a veces difuminada por la atención mediática que requiere la inestabilidad política y la imposibilidad de lograr una salida a la crisis institucional y económica.

domingo, 3 de mayo de 2020

Confinados sin gasolina en Venezuela



Un hombre pide limosna sentado en la avenida Libertador de la capital de Venezuela.
Un hombre pide limosna sentado en la avenida Libertador de la capital de Venezuela. 
Confinados sin gasolina en Venezuela
La grave escasez de combustible ha vuelto aún más feroz la cuarentena bajo el régimen de Nicolás Maduro. Ni siquiera los trabajadores de sectores esenciales tienen cómo moverse.

Pandemia de coronavírus / Confinados sem gasolina na Venezuela


Florantonia Singer
Fotografías de Andrea Hernández
30 de abril de 2020

A las siete de la mañana del miércoles, con solo tres horas en la fila, Freddy Herrera todavía hace planes para el día. Es técnico radiólogo en una clínica privada y por segunda vez intentaba llenar el depósito de 85 litros de un Grand Cherokee del 99, su único coche. La camioneta tiene un número escrito con tiza en el parabrisas: 262. Su esposa dormía adentro. Como trabajador de un sector esencial —además del alimentario, los servicios públicos, los medios de comunicación y el militar—, tiene derecho a repostar en algunas gasolineras de Caracas, que desde que empezó la pandemia vive, junto con todo el país, una aguda escasez de gasolina mientras atraviesa tres meses de cuarentena para frenar la expansión de la covid-19.

jueves, 30 de abril de 2020

La mirada de Hugo Chávez se difumina siete años después de su muerte



La mirada de Hugo Chávez se difumina siete años después de su muerte

AGENCIA EFE
Caracas, 5 de marzo de 2020

La figura de Hugo Chávez, fallecido tal día como hoy hace siete años, inunda cada rincón de Venezuela en forma de pintura, mural, pancarta o canción. Pero el paso del tiempo desafina las notas y difumina la mirada del líder latinoamericano en esos retratos que, hasta hace poco, se mantenían intactos, casi nuevos.

domingo, 1 de marzo de 2020

Mauricio Vicent / Primero Venezuela, después Cuba

Los Castro



Primero Venezuela, después Cuba

Lo que sucede en Caracas se vive en La Habana en carne propia. Momentos críticos ha habido muchos pero ninguno como este


Mauricio Vicent
17 de febrero de 2019


Hugo Chávez y Fidel Castro en Cuba en 2006.
Hugo Chávez y Fidel Castro en Cuba en 2006. AFP/ GETTY

Cuba se enfrenta de nuevo a un momento crucial 60 años después del triunfo de la revolución de Fidel Castro. La crisis en Venezuela y la ofensiva desbocada de EE UU para acabar con el Gobierno de Nicolás Maduro han puesto a La Habana en guardia otra vez. “Primero Venezuela, después Cuba” es el mantra que late hoy en el discurso de viejos halcones de la Guerra Fría rescatados por la Administración de Trump junto a congresistas y políticos cubanoamericanos como Marco Rubio y Mauricio Claver-Carone, en quienes el presidente ha delegado la responsabilidad de implementar en la región su lema de “Hacer América grande otra vez”.
Ya no es el “eje del mal” de Bush, es la “troika de la tiranía”, según la definió el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca John Bolton, para añadir que “cada esquina de ella [Caracas, La Habana y Managua] debe caer”. La advertencia está ahí. Pero el Gobierno cubano tiene seis décadas de experiencia en resistir.

No hay que olvidarlo: Cuba salía de la pesadilla del Periodo Especial cuando, en febrero de 1999, Hugo Chávez llegó a la presidencia de Venezuela. Y se hizo la luz. Entre 1991 y 1994, luego de la desintegración de la Unión Soviética, el PIB cubano había caído un 35%. Con Moscú la isla realizaba el 70% de sus intercambios comerciales y de allí procedía, subvencionado, todo el petróleo. A Cuba —literalmente— se le hizo de noche. Y EE UU aumentó la presión. Para desincentivar las inversiones extranjeras, Washington aprobó las leyes Torricelli (1992) y Helms-Burton (1996), y grupos del exilio violento pusieron bombas en hoteles de La Habana para espantar a los turistas. Cuba emprendió un controlado proceso de reformas para sobrevivir: legalizó el dólar, inició una apertura al sector privado y apostó por el turismo y las empresas mixtas, y, aunque por el camino se quebró la sociedad igualitarista que había sido bandera de la revolución, las medidas ayudaron a superar el colapso y a que mejorasen las cifras macroeconómicas. Pero la situación no se consolidó hasta la llegada de la revolución bolivariana.


Con Maduro las relaciones privilegiadas se mantuvieron, pero los suministros y los intercambios fueron menguando

Poco antes de la muerte de Chávez (2013), Venezuela llegó a concentrar el 44% del volumen total del comercio externo de la isla. Caracas compraba anualmente servicios profesionales cubanos —de médicos, enfermeras, maestros— por más de 5.000 millones de dólares, 40.000 colaboradores trabajaban en el país sudamericano y la isla recibía 105.000 barriles diarios, que cubrían el 60% de sus necesidades de petróleo, a precios preferenciales. Con Maduro las relaciones privilegiadas se mantuvieron, pero los suministros y los intercambios fueron menguando debido a la crisis interna venezolana. Hoy a La Habana llegan unos 50.000 barriles diarios de petróleo y el número de médicos y colaboradores cubanos en Venezuela ronda los 20.000. Aun así, Caracas sigue siendo el primer socio económico de La Habana, con un intercambio comercial superior a los 2.000 millones de dólares, cerca del 12% del PIB de la isla, pero lejos del 20% que llegó a representar años atrás.
Obviamente, lo que sucede en Venezuela se vive en Cuba en carne propia: el golpe de Estado a Chávez en 2002, los comicios que ganó la oposición a Maduro en 2015; momentos críticos ha habido muchos, pero para Cuba quizá ninguno como este. No se trata solo de las repercusiones que un cambio en Venezuela puedan tener en la isla. En caso de suspenderse abruptamente los intercambios, la caída del PIB cubano podría ser del 10%, según cálculos de economistas como Carmelo Mesa-Lago y Pavel Vidal. Pero más allá del mazazo económico, La Habana contempla con inquietud el escenario en el que esta desestabilización se produce: con una abierta derechización en el continente y una Administración de Trump en manos de viejos halcones y de anticastristas furibundos como Rubio y Claver-Carone. “Que nadie se equivoque, el verdadero objetivo de esta gente somos nosotros”, admiten en Cuba.

En caso de suspenderse abruptamente los intercambios, la caída del PIB cubano podría ser del 10%

La estrategia de Washington con Venezuela está clara. Con Cuba en vísperas de celebrar un referéndum —previsto el próximo domingo 24 de febrero— para aprobar una reforma constitucional que ha provocado una discusión inédita y con la economía en estado de extrema tensión, empieza a esbozarse una idea: que la isla quede incluida de nuevo en la lista de países patrocinadores del terrorismo —de la que la había sacado Obama en 2015— y activar el título III de la ley Helms-Burton, que permitiría a los cubanoamericanos demandar a individuos y compañías extranjeras por propiedades confiscadas por el Gobierno de Cuba. Una vuelta de tuerca más a la presión y al miedo, para propiciar el aislamiento.
El miércoles, el embajador español en La Habana, Juan Fernández Trigo, declaraba que ni España ni Europa aceptarían medidas extraterritoriales. Ese mismo día Trump anunciaba que tenía un plan B, C, D, E y F para Venezuela, y el jueves el canciller cubano, Bruno Rodríguez, advertía de movimientos de tropas norteamericanas en la región como preludio de una invasión.
“Los tiempos de la Guerra Fría han vuelto”. Lo decía un importante socio extranjero de La Habana, tras señalar que hoy la economía cubana está más preparada que antes para asumir el impacto de un cambio abrupto en Venezuela, aunque el golpe sería muy duro. “Sesenta años después del triunfo de la revolución, Cuba ha demostrado que tiene un máster en supervivencia, pero la situación es inédita”.
Es cierto. Ya no está Chávez. Ni Fidel. Ni Obama.
Y la sociedad cubana está cambiando. Y habrá que ver ahora qué llama alumbra.

viernes, 21 de febrero de 2020

Los látigos del hambre en Venezuela



EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI Los látigos del hambre en Venezuela 



Eran muy delgadas, rondaban los cinco o seis años, tenían muchísima hambre. Parecían hermanas, compartían los mismos ojos enormes hundidos en unos rostros inocentes y sumamente demacrados que se tragaban toda la inocencia y la alegría que un niño debería tener en ese momento de su vida. Se estaban peleando por un muslo de pollo.

miércoles, 22 de enero de 2020

Triunfo Arciniegas / Lecturas

El duro ejercicio del exilio
o el socialismo del siglo XXI
Bogotá, 2020
Fotografía de Triunfo Arciniegas
Triunfo Arciniegas
Biografía
LECTURAS
Bogotá, 19 de enero de 2020

Vi una mujer bonita con un letrero en su camiseta: A veces no, a besos sí. Sin la coma, con letras enormes y en dos líneas, en el sagrado territorio de sus esplendorosos pechos. Mujeres que uno lee al pasar, desde la orilla, desde la ventanilla de un autobús.

Lecturas de la ciudad: mendigos, putas y ladrones. Sobre todo en el caótico centro, mi territorio, que tanto temen las amistades. Venezolanos hasta debajo de las piedras, infelices víctimas del calamitoso experimento llamado socialismo del siglo XXI, la dictadura militar del vecino país, asesina y narcotraficante, hospedaje de otros asesinos, además, la guerrilla colombiana. Triste geografía de adultos y niños muertos de hambre, dos mil seiscientos metros más cerca de las estrellas. Hombres y mujeres que pretenden mantener una familia con la venta de pinches caramelos. Putas como arroz, engrosando la cosecha propia. Ladrones desesperados, confundidos con los nuestros. Y vienen de un país cuyo cínico gobierno tuvo la desfachatez de crear el Viceministerio de la Felicidad Popular. He visto en la avenida diecinueve, entre novena y octava, con estos ojos que se han de tragar la tierra, a un hombre escarbando y comiendo en la basura, como un perro.

En otro viaje a Bogotá, en el Park Way, uno más del millón y medio de venezolanos que deambulan por Colombia, un hombre con ademanes y prendas de mujer, en chancletas y con las uñas mal pintadas, se me acercó a pedir una limosna. Como no le di nada, se alejó diciendo: “Qué hijueputa país”. Ni modo de contradecirle.

Y siguen las lecturas.

Por los letreros de las paredes y la perversidad de los caricaturistas, resulta obvio que ha hecho carrera el cerdo como representación del desastroso presidente que tenemos los colombianos. Pero si a las apariencias físicas nos rebajamos, si uno es el cerdo, el otro es el tuerto, y la suya será una mirada desviada por los siglos de los siglos. Y cualquiera sabe que me refiero al que se quedó con las ganas de ser su presidente.  Los manifestantes podrían gritar: “Muera el cerdo, viva el tuerto”. Cómo les quedó el ojo a los pobres ingenuos que ponen su fe en este político obsesionado con el poder?

Y ahora sí, últimas lecturas.

He leído tres libros en estos días: Crónicas de motel, de Sam Shepard, Memoria de jirafa, de María del Rosario Laverde, y Ráfagas de tiempo, de Plinio Apuleyo Mendoza. Ayer empecé Nuevas maneras de matar a tu madre, de Colm Tóibín, y esperan turno, entre otros, Tiempos recios, de Vargas Llosa, y El Oro blanco, de Edmund de Waal.

Hace muchísimos años quería leer Crónicas de motel, una colección de poemas y textos en prosa de diversa extensión, breves en su mayoría. Retratos, fogonazos, páginas dispersas de un diario. Ahora sé que conocía algunos. La atmósfera de este precioso libro le sirvió a Wenders para construir una película de culto, París, Texas. Shepard es toda una leyenda: vaquero, actor, dramaturgo. Premio Pulizer, con más de cuarenta obras de teatro y una envidiable carrera cinematográfica, baterista, amigo y confidente de Bob Dylan y The Rollings Stones. Y no sólo eso: amante en su juventud de otra leyenda, Patti Smith, y marido de Jessica Lange por casi treinta años, nada más ni nada menos. Tengo en casa otros libros de Sam Shepard pero ninguno tan maravilloso y tan desolado como Crónicas de motel.

Memoria de jirafa es una colección de textos breves, numerados, autobiográficos, donde Laverde expone sin altanería o vanidades su propia vida, los días que uno tras otro son la vida, como decía Aurelio Arturo, desde la infancia hasta el momento. Un padre amoroso, admirable, y una madre difícil dominan estas páginas. El libro puede leerse de un  tirón y confundirse con la brisa de la tarde. La edición es  modesta y las ilustraciones, espantosas. Pese a estas circunstancias, el libro está destinado a la memoria.

Mendoza no goza de buena fama. Pintores y escritores lo detestan por fisgón. Con Botero fue demasiado indiscreto (en alguna ocasión describió el lunar del culo de una amante del pintor) y Mercedes, la esposa de García Márquez, lo espantó de la casa. Ha explotado hasta el hastío la fama ajena. Pero su libro, Ráfagas de tiempo, donde se borran las fronteras del periodismo y la literatura, es una absoluta maravilla. Más europeo que boyacense, con una prosa precisa y eficaz, y a menudo con frases esplendorosas, Mendoza nos pasea por Bogotá y Caracas pero sobre todo por París y Roma. Una impresionante galería de personajes y momentos íntimos danzan en asombroso equilibrio. Las veinte páginas dedicadas a la ceremonia del Nobel de García Márquez, sabiamente centradas en una foto colectiva, conforman una pieza maestra. y hay por lo menos otras nueve.



viernes, 25 de octubre de 2019

Rayma Suprani / Ni una broma con la firma de Hugo Chávez






Rayma Suprani, en la galería Incasa, en Madrid.
Rayma Suprani, en la galería Incasa, en Madrid. ULY MARTÍN

Ni una broma con la firma de Hugo Chávez

Rayma Suprani, exiliada por sus viñetas incómodas para el régimen, ilustra ahora los traumas del éxodo venezolano

Elvira Palomo

Madrid, 24 de octubre de 2019


Después de tomar la decisión, toca prepararse para lo que viene. Un país desconocido, una nueva comunidad, a veces otro idioma, códigos diferentes… La incertidumbre corroe al emigrante: ¿cómo meter una vida en dos maletas? Esa es la metáfora que ha utilizado la caricaturista Rayma Suprani (Caracas, 1969) para representar el éxodo que afrontan millones de venezolanos. La artista recoge en una exposición itinerante —con guiños a la comunidad que la recibe— cómo es el devenir de sus compatriotas, cómo es esa adaptación que conoce en primera persona. Después de Miami y Houston, ahora Yo inmigrante recala en Madrid y Barcelona. Sus pinceles afilados y su aguda ironía hablan con humor —y también con dolor— de cómo es ese recorrido. “Migrar es un proceso muy profundo porque dejas tu zona de confort y te vas a algo que no conoces, llegas a otro planeta, y te toca hacer todo lo posible para entender en qué mundo te toca vivir ahora y poder adaptarte, si es que te adaptas”.

sábado, 23 de febrero de 2019

La tutoría cubana y la crisis venezolana



Fidel Castro 


La tutoría cubana

Ningún país participa tan intensamente en el manejo de la crisis venezolana como Cuba


Juan Jesús Aznarez
18 de febrero de 2019

La fe y admiración de Hugo Chávez por Fidel Castro y la revolución cubana eran tan grandes que les confío su vida, cuando trató de salvarla en un hospital de La Habana. Ese credo en el comandante, el marxismo leninismo y el partido único para impartir justicia, explica la profunda imbricación de los cubanos en Venezuela, desde la inteligencia policial y militar a los servicios médicos, pactada en vida del caudillo bolivariano y respetada por su albacea, Nicolás Maduro, pésimo administrador de la herencia.