
La cantante calva que asombra al mundo desde hace 68 años
El Teatro de la Huchette, en París, ostenta el récord de permanencia de una obra sobre un mismo escenario, al acoger desde 1957 las funciones de ‘La cantante calva’, de Eugène Ionesco. Un fenómeno sin fronteras de edade ni nacionalidades
La 'cantante calva' llora a papá
Cuando los intelectuales aplauden el fascismo

Casi a la sombra de Notre-Dame, la calle de la Huchette surge como un vestigio vivo del París medieval. Aquel lugar de mala fama cuyos orígenes se remontan a finales del siglo XIII, poblada entonces de prostitutas y asaltantes entre sombras, es hoy un río incesante de turistas de medio mundo que deambulan sin rumbo entre bistrós de poca monta, kebabs dudosos, tiendas de souvenirs y algún club de jazz que vivió tiempos mejores aquí, en el Barrio Latino. Sorteando como se puede semejante fauna y flora se llega al Teatro de la Huchette.Incrustado en los bajos de una casa del XVI, este teatro de bolsillo con capacidad para 90 personas que llenan cada noche su minúsculo patio de butacas fue antes una clínica abortista, un centro esotérico, una librería pornográfica y el restaurante Le Caucase, regentado por los padres armenios del cantante Charles Aznavour, que pasó allí parte de su infancia.


















