Mostrando entradas con la etiqueta Claudio Rodríguez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Claudio Rodríguez. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de julio de 2021

Claudio Rodríguez / Un viento

 


Claudio Rodríguez
UN VIENTO

Dejad que el viento me traspase el cuerpo
y lo ilumine. Viento sur, salino,
muy soleado y muy recién lavado
de intimidad y redención, y de
impaciencia. Entra, entra en mi lumbre,
ábreme ese camino
nunca sabido: el de la claridad.
Suena con sed de espacio,
viento de junio, tan intenso y libre
que la respiración, que ahora es deseo
me salve. Ven
conocimiento mío, a través de
tanta materia deslumbrada por tu honda
gracia.
Cuán a fondo me asaltas y me enseñas
a vivir, a olvidar,
tú, con tu clara música.
Y cómo alzas mi vida
muy silenciosamente,
muy de mañana y amorosamente
con esa puerta luminosa y cierta
que se me abre serena
porque contigo no me importa nunca
que algo me nuble el alma.



lunes, 25 de abril de 2016

Claudio Rodríguez / Lo que no es sueño


Fotografía de David Young Wolff

Claudio Rodríguez
LO QUE NO ES SUEÑO

Déjame que te hable en esta hora
de dolor, con alegres
palabras. Ya se sabe
que el escorpión, la sanguijuela, el piojo,
curan a veces. Pero tú oye, déjame
decirte que, a pesar
de tanta vida deplorable, sí,
a pesar y aun ahora
que estamos en derrota, nunca en doma,
el dolor es la nube,
la alegría, el espacio;
el dolor es el huésped,
la alegría, la casa.
Que el dolor es la miel,
símbolo de la muerte, y la alegría
es agria, seca, nueva,
lo único que tiene
verdadero sentido.
Déjame que, con vieja
sabiduría, diga:
a pesar, a pesar
de todos los pesares
y aunque sea muy dolorosa, y aunque
sea a veces inmunda, siempre, siempre
la más honda verdad es la alegría.
La que de un río turbio
hace aguas limpias,
la que hace que te diga
estas palabras tan indignas ahora,
la que nos llega como
llega la noche y llega la mañana,
como llega a la orilla
la ola:
irremediablemente.


Claudio Rodríguez / Dos poemas

Muchacha con fondo de astromelias
Fotografía de Triunfo Arciniegas
Claudio Rodríguez
DOS POEMAS

GORRIÓN

No olvida. No se aleja
este granuja astuto
de nuestra vida. Siempre
de prestado, sin rumbo,
como cualquiera, aquí anda,
se lava aquí, tozudo,
entre nuestros zapatos.
¿Qué busca en nuestro oscuro
vivir? ¿Qué amor encuentra
en nuestro pan tan duro?
Ya dio el aire a los muertos
este gorrión, que pudo
volar, pero aquí sigue,
aquí abajo, seguro,
metiendo en su pechuga
todo el polvo del mundo.

AMANECIDA

Dentro de poco saldrá el sol. El viento,
aún con su fresca suavidad nocturna,
lava y aclara el sueño y da viveza,
incertidumbre a los sentidos. Nubes
de pardo ceniciento, azul turquesa,
por un momento traen quietud, levantan
la vida y engrandecen su pequeña
luz. Luz que pide, tenue y tierna, pero
venturosa, porque ama. Casi a medio
camino entre la noche y la mañana,
cuando todo me acoge, cuando hasta
mi corazón me es muy amigo, ¿cómo
puedo dudar, no bendecir el alba
si aún en mi cuerpo hay juventud y hay
en mis labios amor?






sábado, 23 de abril de 2016

Javier Rodríguez Marcos / Escritores con demasiadas virtudes







Escritores con demasiadas virtudes


Ángel González
Dicen que de todo empieza a hacer 20 años, pero es mentira: empieza a hacer 30. Por ejemplo, de la entrada de los poetas de los cincuenta en el Parnaso de los inmortales. El trabajo promocional que había empezado con la visita a la tumba de Machado en 1959 y con las antologías de Castellet culminó con el favor de los lectores y una serie de coloquios que en los años ochenta dieron a aquellos niños de la guerra justo tratamiento de clásico. Uno de ellos reunió en Oviedo durante tres días de mayo de 1987 a Carlos Barral, Francisco Brines, J. M. Caballero Bonald, Ángel González, José Agustín Goytisolo, Claudio Rodríguez y Carlos Sahagún. Tiempo después, aquellas conversaciones dieron cuerpo a un volumen mítico pero ya agotado: Encuentros con el 50. La voz poética de una generación.