| Klaus Kinski y Pola |
Pola Kinski narra en «Nunca le digas a nadie» los abusos sexuales de su padre
Kinski narra en un libro los abusos de su padre. La obra está causando un intenso debate en Alemania y Europa, donde el actor es idolatrado
2 de mayo de 2014
Con el caso de los supuestos abusos de Woody Allen a su hija adoptiva, Dylan Farrow, todavía calientes, la actualidad nos devuelve otro caso similar. «Admiro a mi padre, es un hombre fuerte, importante, y todos hacen lo que el quiere. Me compra vestidos maravillosos, y me lleva a restaurantes de categoría. Tiene el poder de llevarme con él sin que nadie diga nada. En su casa soy una princesa, pero también me angustio un poco». Con estas palabras comienza el calvario de Pola. La hija del icónico actor alemán Klaus Kinski acaba de publicar en España «Nunca lo digas a nadie» (Circe), un libro de memorias de su niñez y juventud en el que narra, entre otras cosas, su devenir de casa en casa siguiendo a su madre y sus distintas parejas por Múnich, la relación con su familia –su sentimiento de sentirse abandonada, un abuelo alcohólico–, sus años de colegio y el aspecto más oscuro nunca desvelado hasta ahora. Desde los cinco años y durante catorce, cuenta cómo fue primero acosada y luego comenzó a sufrir de manera reiterada abusos sexuales por parte de su padre. Que estaba loco y que era intratable lo sabía toda la profesión, su violencia llegaba al extremo de manchar de sangre las paredes de un hotel tras maltratar a su tercera esposa. La obra está causando un intenso debate en Alemania y en Europa, donde Kinski es idolatrado.
