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martes, 5 de diciembre de 2023

Daniel Moyano / El estuche de cocodrilo


Daniel Moyano

El estuche del cocodrilo

Hablemos ya de la naturaleza del cocodrilo, animal que pasa cuatro meses sin comer en el rigor del invierno que pone sus huevos en tierra y saca de ellos sus crías y que, siendo cuadrúpedo es anfibio sin embargo.

Heródoto, Euterpe, LXVIII

L

a mala fama que teníamos en la ciudad se justifica ahora por haber descubierto todo el mundo la presencia de un cocodrilo en nuestra casa. Mi tía Pina, que se empeña en ignorar la existencia del animalito oponiéndole una calma fingida, tuvo una intersección con la rabia cuando vio la foto del cocodrilo en la primera plana del diario. La rabia le alteró, quizás para siempre, algunos de los rasgos de virginidad, que ostenta cuando camina a saltitos habla por omisión o ignora al cocodrilo. Es una vergüenza, dijo aferrada a su pañuelo, aunque le habíamos explicado que el problema no estaba en tener un cocodrilo sino en que la gente pensaba que eso no era normal .Creo que se habló demasiado sobre este asunto del cocodrilo que tenemos en casa. Tanto, que todo lo dicho, a pesar de su volumen, no agrega nada a un hecho cuya máxima trascendencia es el hecho mismo. Y todo por desconocer la naturaleza íntima de los cocodrilos, vale decir la naturaleza de una parte bastante drástica de la realidad.

Daniel Moyano / La fábrica

 





Daniel Moyano

La fábrica


La palabra surgió de pronto en todas las bocas con un sentido mágico. Nadie había visto una fábrica en su vida pero allí estaba la palabra para asegurar su existencia. La había traído un alemán. Según algunos, la había pronunciado en un bar, sin convicción alguna, mirando su vaso de cerveza, como si se le hubiese escapado de la boca. Era duro de lengua y en realidad no dijo fábrica sino fabrik, cuyo sonido era tenso como un vidrio. Nadie comprendió al comienzo el hechizo que acababa de producirse. Aquella noche los labradores siguieron bebiendo en silencio su vino cotidiano y se acostaron sin ningún presentimiento.