Daniel Moyano
El estuche del cocodrilo
Hablemos ya de la naturaleza del cocodrilo, animal que pasa cuatro meses sin comer en el rigor del invierno que pone sus huevos en tierra y saca de ellos sus crías y que, siendo cuadrúpedo es anfibio sin embargo.
Heródoto, Euterpe, LXVIII
L
a mala fama que teníamos en la ciudad se justifica ahora por haber descubierto todo el mundo la presencia de un cocodrilo en nuestra casa. Mi tía Pina, que se empeña en ignorar la existencia del animalito oponiéndole una calma fingida, tuvo una intersección con la rabia cuando vio la foto del cocodrilo en la primera plana del diario. La rabia le alteró, quizás para siempre, algunos de los rasgos de virginidad, que ostenta cuando camina a saltitos habla por omisión o ignora al cocodrilo. Es una vergüenza, dijo aferrada a su pañuelo, aunque le habíamos explicado que el problema no estaba en tener un cocodrilo sino en que la gente pensaba que eso no era normal .Creo que se habló demasiado sobre este asunto del cocodrilo que tenemos en casa. Tanto, que todo lo dicho, a pesar de su volumen, no agrega nada a un hecho cuya máxima trascendencia es el hecho mismo. Y todo por desconocer la naturaleza íntima de los cocodrilos, vale decir la naturaleza de una parte bastante drástica de la realidad.