Luchar contra el olvido
Este es el último texto que escribió en español Nuccio Ordine, prólogo del libro ‘La conversación infinita. Encuentros con la escritura y el pensamiento’, del periodista de EL PAÍS Borja Hermoso
En una bellísima página de sus Ensayos, Michel de Montaigne nos recuerda que se puede hablar de uno mismo aunque el “argumento”, como en su caso, resulte “estéril” y “magro”:
Sí, pero me dirán que el propósito de servirse de uno mismo como argumento del cual escribir sería excusable en hombres singulares y famosos que por su reputación han suscitado algún deseo de conocerlos. [...] No es conveniente darse a conocer salvo si se tiene algo en lo que hacerse imitar, y una vida y unas opiniones que puedan servir de modelo. [...] Los otros han osado hablar de sí mismos porque les ha parecido un argumento digno y rico; yo, en cambio, porque lo he encontrado tan estéril y tan magro que no puede surgir sospecha alguna de ostentación. Juzgo de buena gana las acciones ajenas; de las propias, ofrezco poco que juzgar a causa de su nihilidad. No veo tanto bien en mí que no pueda decirlo sin sonrojarme (II, XVIII).








