Mostrando entradas con la etiqueta Federico García Lorca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Federico García Lorca. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de junio de 2026

Philip Cummings, el americano que llevó a Lorca al Edén


Philip Cummings y García Lorca, en Vermont, en 1929.
Philip Cummings y García Lorca, en Vermont, en 1929.

Philip Cummings, el americano que llevó a Lorca al Edén


'Lorca en Vermont', de Patricia A. Billingsley, investiga el encuentro del poeta español con un alumno de EEUU en la Residencia de Estudiantes, en su semana de amor en Vermont y en la influencia sobre 'Poeta en Nueva York'


Luis Alemany
Madrid, 25 de mayo de 2025

"Se amaban por encima de todos los museos. Mano derecha, con mano izquierda. Mano izquierda, con mano derecha. Pie derecho con pie derecho. Pie izquierdo con nube. Cabello con planta de pie. Planta de pie con mejilla izquierda. ¡Oh, mejilla izquierda! ¡Oh, noroeste de barquitos y hormigas de mercurio! Dame el pañuelo, Genoveva; voy a llorar. Voy a llorar hasta que de mis ojos salga una muchedumbre de siemprevivas. Se acostaban. No había otro espectáculo más tierno. ¿Me ha oído usted? ¡Se acostaban!».

Deseo y sexo en Lorca


Vertical

El poeta con su amigo Philip Cummings, en agosto de 1929

 centro federico garcía lorca

Deseo y sexo en Lorca

El hispanista estadounidense Christopher Maurer organiza en Granada la primera gran exposición sobre el poeta y el amor

Adolfo S. Ruiz Sevilla

13 de octubre de 2019

Christopher Maurer explica que “respetando el misterio y sus límites y haciendo lo posible para no confundir a Lorca y sus personajes”, ha intentado dejar hablar al poeta, o no hablar, mediante la selección más amplia posible de cartas, fotos, textos literarios, libros y objetos personales conservados en el Centro Federico García Lorca y en otros archivos públicos y privados: “restos del jardín deshecho de su breve vida”.

García Lorca / Deslumbramiento y angustia del poeta en Nueva York

 

  • Un libro sigue las huellasde Lorca en EE UU y reúne su epistolario, con cartas inéditas

 


Deslumbramiento y angustia del poeta en Nueva York


Antonio Lucas
27 de noviembre de 2013

La obra de Federico García Lorca hace muchos años que tomó forma de bosque. En ella suma tanto la expedición febril de las palabras como las condiciones en las que éstas tomaron forma. No hay otro poeta español tan enlupado, tan perseguido, tan buceado. Todo lo que sucede en su jurisdicción es y ha sido motivo de pesquisas y expediente. Y es que al creador genial y fulgurante se suma el hombre malogrado en un 'swing' perfecto y compacto.

lunes, 1 de junio de 2026

Federico García Lorca / Canción de jinete




Federico García Lorca
CANCIÓN DE JINETE


Federico García Lorca /  Canção do ginete

Córdoba.
Lejana e sola.

Jaca negra, luna grande,
y aceitunas en mi alforja.
Aunque sepa los caminos
yo nunca llegaré a Córdoba

Por el llano, por el viento,
jaca negra, luna roja,
la muerte me está mirando
desde las torres de Córdoba.

¡ Ay qué camino tan largo !
¡ Ay mi jaca valerosa!
¡ Ay que la muerte me espera!
antes de llegar a Córdoba!

Córdoba.
Lejana y sola.




Federico García Lorca / El lagarto viejo


Federico García Lorca
EL LAGARTO VIEJO

En la agostada senda
he visto al buen lagarto
(gota de cocodrilo)
meditando.
Con su verde levita
de abate del diablo,
su talante correcto
y su cuello planchado,
tiene un aire muy triste
de viejo catedrático.
¡Esos ojos marchitos
de artista fracasado,
cómo miran la tarde
desmayada!

¿Es éste su paseo
crepuscular, amigo?
Usad bastón, ya estáis
muy viejo. Don Lagarto,
y los niños del pueblo
pueden daros un susto.
¿Qué buscáis en la senda,
filósofo cegato,
si el fantasma indeciso
de la tarde agosteña
ha roto el horizonte?

¿Buscáis el azul limosna
del cielo moribundo?
¿Un céntimo de estrella?
¿O acaso
estudiasteis un libro
de Lamartine, y os gustan
los trinos platerescos
de los pájaros?

(Miras al sol poniente,
y tus ojos relucen,
¡oh dragón de las ranas!
con un fulgor humano.
Las góndolas sin remos
de las ideas, cruzan
el agua tenebrosa
de tus iris quemados.)

¿Venís quizá en la busca
de la bella lagarta,
verde como los trigos
de mayo,
como las cabelleras
de las fuentes dormidas,
que os despreciaba, y luego
se fue de vuestro campo?
¡Oh dulce idilio roto
sobre la fresca juncia!
¡Pero vivir!, ¡qué diantre!
me habéis sido simpático.
El lema de "me opongo
a la serpiente" triunfa
en esa gran papada
de arzobispo cristiano.
Ya se ha disuelto el sol
en la copa del monte,
y enturbian el camino
los rebaños.
Es hora de marcharse,
dejad la angosta senda
y no continuéis
meditando.
Que lugar tendréis luego
de mirar las estrellas
cuando os coman sin prisa
los gusanos.

¡Volved a vuestra casa
bajo el pueblo de grillos!
¡Buenas noches, amigo
Don Lagarto!

Ya está el campo sin gente,
los montes apagados
y el camino desierto;
sólo de cuando en cuando
canta un cuco en la umbría
de los álamos.


Federico García Lorca / El lagarto está llorando





Federico García Lorca
EL LAGARTO ESTÁ LLORANDO

El lagarto está llorando. 
La lagarta está llorando.

El lagarto y la lagarta 
con delantalitos blancos.

Han perdido sin querer 
su anillo de desposados.

¡Ay, su anillito de plomo, 
ay, su anillito plomado!

Un cielo grande y sin gente 
monta en su globo a los pájaros.

El sol, capitán redondo, 
lleva un chaleco de raso.

¡Miradlos qué viejos son! 
¡Qué viejos son los lagartos!

¡Ay, cómo lloran y lloran, 
¡ay! ¡ay! cómo están llorando!





Federico García Lorca / Canción del jinete II




Federico García Lorca
CANCIÓN DEL JINETE II

En la luna negra
de los bandoleros,
cantan las espuelas.

Caballito negro.
¿Dónde llevas tu jinete muerto?

...Las duras espuelas
del bandido inmóvil
que perdió las riendas.

Caballito frío.
¡Qué perfume de flor de cuchillo!

En la luna negra,
sangraba el costado
de Sierra Morena.

Caballito negro.
¿Dónde llevas tu jinete muerto?

La noche espolea
sus negros ijares
clavándose estrellas.

Caballito frío.
¡Qué perfume de flor de cuchillo!

En la luna negra,
¡un grito! y el cuerno
largo de la hoguera.

Caballito negro.
¿Dónde llevas tu jinete muerto?



Federico García Lorca / Las tres hojas




Federico García Lorca
LAS TRES HOJAS



Debajo de la hoja 
de la verbena 
tengo a mi amante malo. 
¡Jesús, qué pena! 



Debajo de la hoja 
de la lechuga 
tengo a mi amante malo 
con calentura. 



Debajo de la hoja 
del perejil 
tengo a mi amante malo 
y no puedo ir.


domingo, 19 de abril de 2026

Federico García Lorca / Canción de jinete


Federico García Lorca
CANCIÓN DE JINETE
En la luna negra 
de los bandoleros, 
cantan las espuelas.
Caballito negro. 
¿Dónde llevas tu jinete muerto?
...Las duras espuelas 
del bandido inmóvil 
que perdió las riendas.
Caballito frío. 
¡Qué perfume de flor de cuchillo!
En la luna negra, 
sangraba el costado 
de Sierra Morena.
Caballito negro. 
¿Dónde llevas tu jinete muerto?
La noche espolea 
sus negros ijares 
clavándose estrellas.
Caballito frío. 
¡Qué perfume de flor de cuchillo!
En la luna negra, 
¡un grito! y el cuerno 
largo de la hoguera.
Caballito negro. 
¿Dónde llevas tu jinete muerto?



Federico García Lorca / Canción del mariquita




Federico García Lorca
CANCIÓN DEL MARIQUITA


El mariquita se peina 
en su peinador de seda. 

Los vecinos se sonríen 
en sus ventanas postreras. 

El mariquita organiza 
los bucles de su cabeza. 

Por los patios gritan loros, 
surtidores y planetas. 

El mariquita se adorna 
con un jazmín sinvergüenza. 

La tarde se pone extraña 
de peines y enredaderas. 

El escándalo temblaba 
rayado como una cebra. 

¡Los mariquitas del Sur, 
cantan en las azoteas!


Federico García Lorca / Cinco poemas de ‘Sonetos del amor oscuro’



Cinco poemas de ‘Sonetos del amor oscuro’, de Federico García Lorca


Soneto de la guirnalda de rosas

¡Esa guirnalda! ¡Pronto! ¡Que me muero!
¡Teje deprisa! ¡Canta! ¡Gime! ¡Canta!
Que la sombra me enturbia la garganta
y otra vez viene y mil la luz de enero.

Entre lo que me quieres y te quiero,
aire de estrellas y temblor de planta,
espesura de anémonas levanta
con oscuro gemir un año entero.

Goza el fresco paisaje de mi herida,
quiebra juncos y arroyos delicados,
bebe en muslo de miel sangre vertida.

Pero ¡pronto! Que unidos, enlazados,
boca rota de amor y alma mordida,
el tiempo nos encuentre destrozados.

La pasión de García Lorca: Así nacieron los ‘Sonetos del amor oscuro’

 



La pasión de García Lorca: Así nacieron los ‘Sonetos del amor oscuro’

BIOGRAFÍA


2 de noviembre de 2022

El Reina Victoria, en pleno centro de Valencia, es el hotel más antiguo de la ciudad. Inaugurado en 1913, detrás de su fachada de inspiración modernista albergaba en el momento de su apertura cerca de 100 habitaciones, un restaurante y numerosas salas pensadas para exposiciones.

Federico García Lorca y Rafael Rodríguez Rapún

 

Rafael-Rodriguez-Rapun


FEDERICO GARCÍA LORCA
Y RAFAEL RODRÍGUEZ RAPÚN

Ingeniero de minas, secretario de La Barraca desde 1933, amante de Lorca y considerado como uno de los inspiradores de los Sonetos del amor oscuro. Otras investigaciones más recientes apuntan también como inspirador a Juan Ramírez de Lucas. Murió en el frente del norte combatiendo por la República.

Poemas ocultos de Federico García Lorca resurgen tras décadas de silencio

 

Los "Sonetos del amor oscuro" habían permanecido ocultos durante décadas y ahora son publicados

Poemas ocultos de Federico García Lorca resurgen tras décadas de silencio 

La edición facsímil de “Sonetos del amor oscuro”, escritos por el autor español poco antes de morir en 1936, acercan su pasión y dolor por amores perdidos a nuevas generaciones de lectores

viernes, 8 de agosto de 2025

Un drama inédito de Luis Rosales revela su tormento por no haber podido salvar a Lorca







Un drama inédito de Luis Rosales revela su tormento por no haber podido salvar a Lorca

La investigadora Noemí Montetes-Mairal encuentra una obra escrita por el poeta en 1946 en la que un personaje recuerda cómo delató a un amigo


Rodrigo Naredo
4 de agosto de 2025

En 1946, apenas una década después del asesinato de Federico García Lorca, su amigo Luis Rosales, que lo escondió en su casa los últimos días de su vida, escribió una obra de teatro que nunca publicó. Durante casi ochenta años permaneció oculta, hasta ahora que la profesora de la Universidad de Barcelona Noemí Montetes-Mairal la ha encontrado por azar en el Archivo Histórico Nacional. El manuscrito, además de la firma del granadino, lleva también la de Alfonso Moreno, pero como explica la profesora “puede afirmarse sin lugar a dudas que la inmensa mayoría de las ideas que jalonan la obra proceden de Rosales”. Se titula ¿Por qué?, y no solo amplía la obra conocida del poeta, sino que añade un elemento perturbador a una historia atravesada por las contradicciones y el silencio: la relación de los Rosales con la muerte de Lorca, una de las heridas más profundas y persistentes de la historia reciente de España.

jueves, 5 de noviembre de 2020

Lita Cabellut / “Un artista se tiene que romper todo el tiempo”




Lita Cabellut "Una memoria artista tiene que romper con todo"

Nuevo referente mundial de la pintura, dueña de una historia irrepetible, Lita Cabellut ha traspasado sus límites creativos y físicos al redibujar el mundo lorquiano de ‘Bodas de sangre’. Encuentro con la influyente artista española, aún poco conocida en su país, en su casa-estudio de La Haya.



23 de febrero de 2020

A Goya se le ha colado la pelota debajo de la butaca. Estira la zarpa en vano, se rinde y se tumba en la alfombra junto a su hermano Rothko ante la mirada de todos los cristos, budas, shivas y kalis de la estantería. El majestuoso pavo real disecado va a lo suyo. La mujer del lienzo del fondo está ida; su cuerpo es un atlas de cicatrices que sobrecoge.

miércoles, 27 de mayo de 2020

García Lorca en Nueva York / 80 años de un viaje que cambió la poesía

Lorca está en Nueva York
Federico García Lorca en Nueva York

García Lorca en Nueva York, 80 años de un viaje que cambió la poesía

Publicado póstumamente en 1940, el vanguardismo y la perspicacia crítica del poemario nacido de la visita del granadino a esa ciudad “babilónica y cruel” sigue influyendo y fascinando ocho décadas después, a pesar de su polémica acogida. Los hispanistas Gabriele Morelli y Christopher Maurer y el poeta Luis García Montero exploran todas las caras del libro.
Federico García Lorca con María Antonieta Rivas y dos amigos sin identificar
Universidad de Columbia, otoño de 1929


Reivindicaciones plenamente actuales que causaron notable revuelo hace ocho décadas, como rememora el profesor y lorquista Christopher Maurer, que apunta que “en 1940 Poeta en Nueva York creó una imagen tan diferente de García Lorca, que provocó cierto desasosiego en su primer editor, Rolfe Humphries, a quien le inquietaba este poeta urbano al que asociaba con la afectación surrealista y con la homosexualidad”. Otros, como John Crow, compañero de Lorca en la Universidad de Columbia, habló con desprecio de una “fiebre de imágenes inconexas” y de “poemas grotescos y vacíos”. «Con excepciones, los primeros lectores norteamericanos lo despacharon como un pretencioso ejercicio surréaliste, escrito bajo la influencia de Dalí. La homofobia y el supuesto surrealismo les cegaron a este Lorca nuevo y a su crítica de la sociedad capitalista, tan acertada, tan punzante hoy como hace 80 años”, insiste el hispanista.Ahora, la editorial Demipage lanza, a modo de homenaje, una nueva versión que pretende ser definitiva. Un acontecimiento, pues, en palabras del hispanista Gabriele Morelli, «Poeta en Nueva York es sin duda el libro más importante y moderno de Lorca». Más aún, insiste Morelli, «su poesía marcó una profunda ruptura en la vida del poeta y constituyó una crítica feroz contra el modelo del sistema capitalista que margina a los pobres, los negros, a las criaturas de la naturaleza, en cuya herida se representaba el poeta, al tiempo que reclamaba justicia, libertad y el derecho al amor sin etiquetas”, explica.

Antonio Muñoz Molina / Obra incompleta



Pessoa visto por Dariush Radpou.Ampliar foto
Pessoa visto por Dariush Radpou.

Obra incompleta

Quizá la muerte excusó a autores como Pessoa de buscar una coherencia que no llegaría a la altura del desorden de sus materiales


Antonio Muñoz Molina
16 de septiembre de 2016

A Miguel Hernández, que tan pocos años tuvo para completar nada, lo entristecía de antemano la idea de unas obras completas: “Yo sé que en esos sitios tiritará mañana / mi corazón helado en varios tomos”. Hay algo antiguo y funerario en esa visión de unos tomos idénticos, encuadernados en oscuro, en piel o semipiel o pseudopiel, alineados en una estantería como en un catafalco. Las únicas obras completas que no inducen a la somnolencia de lo monumental son quizás las de La Plèiade, que tienen un tamaño muy manejable y una flexibilidad seductora, y aun así lo intimidan a uno cuando las ve como un gran muro de inmortalidad impenetrable en los estantes de las librerías francesas. En la exposición sobre Camilo José Cela que hay ahora en la Biblioteca Nacional, una de las cosas que llaman la atención, aparte de su interés por coleccionar esquelas mortuorias y diplomas y esculturas o artefactos de premios, es lo joven que era todavía cuando ya había emprendido la publicación de sus Obras completas, como un faraón que empieza las obras de su pirámide nada más ser elevado al trono.
dibujos Lorca0002: Payaso con guitarra | García lorca, Dibujos ...
Dibujo de Federico García Lorca
Cuando yo tenía 20 años, una de las cosas que compré con mi primera beca no de hambriento fue el tomo de las Obras completas de García Lorca publicado por Aguilar en plena dictadura de Franco, con un prólogo largo y muy hermoso de Jorge Guillén. Pero era un tomo, uno solo, aunque fuera muy grueso, aunque abrirlo y leerlo me diera la impresión de estar hojeando el libro de arena de aquel cuento de Borges que se publicó por esos años. Y lo mejor de aquel volumen, con toda su amplitud, era su cualidad aluvial, su amontonamiento de cosas muy diversas, a veces inacabadas, cartas a amigos y poemas que Lorca no publicó en vida, versos magníficos de ocasión escritos en el reverso de una foto tomada en una feria.

Federico García Lorca / Al desnudo en un cómic










Lorca, al desnudo en un cómic


El hispanista Ian Gibson y el dibujante Quique Palomo firman 'Vida y muerte de Federico', una valiente biografía del poeta en viñetas que Ediciones B acaba de publicar


Isabel Vargas
Granada, 10 de noviembre de 2018


No es la primera vez que Lorca salta a las páginas de un cómic
. Sin ir más lejos, Carles Esquembre publicó en abril de este año Lorca. Un poeta en Nueva York, un maravilloso volumen donde se recrea con pulcritud, cariño y estilo la estancia del dramaturgo en la Gran Manzana y el impacto que ésta tuvo en su obra. Otro ejemplo, algo menos reciente y no tan ligado al autor, es La araña del olvido de Enrique Bonet. El dibujante malagueño afincado en Granada cuenta la historia real de Agustín Penón, un escritor norteamericano que llegó en 1955 a Granada dispuesto a esclarecer el asesinato del escritor.

El hispanista Ian Gibson y el ilustrador Quique Palomo (El golpe) firman ahora Vida y muerte de Federico García Lorca (Ediciones B), una valiente biografía del autor granadino en viñetas. "Ya nadie se lee una biografía de 500 páginas. Ni siquiera si es la del poeta español más universal. Ahora todos están como locos con el móvil", reprocha Gibson. El cómic permitirá al lector conocer "de primera mano" y "sin tapujos" la historia del genio literario desde su nacimiento en Fuente Vaqueros hasta el día de su asesinato.

martes, 1 de octubre de 2019

Federico García Lorca / Arbolé, arbolé, seco y verdé





Federico García Lorca

Arbolé, arbolé,

seco y verdé



está cogiendo aceituna.
El viento, galán de torres,
la prende por la cintura.
Pasaron cuatro jinetes
sobre jacas andaluzas,
con trajes de azul y verde,
con largas capas oscuras.
"Vente a Córdoba, muchacha."
La niña no los escucha.
Pasaron tres torerillos
delgaditos de cintura,
con trajes color naranja
y espadas de plata antigua.
"Vente a Córdoba, muchacha."
La niña no los escucha.
Cuando la tarde se puso
morada, con luz difusa,
pasó un joven que llevaba
rosas y mirtos de luna.
"Vente a Granada, muchacha."
Y la niña no lo escucha.
La niña del bello rostro
sigue cogiendo aceituna,
con el brazo gris del viento
ceñido por la cintura.
Arbolé, arbolé.
Seco y verdé.