Amenazas y oportunismos
Los que se fueron del proceso de paz, en su mayoría nunca estuvieron. Son buscados por narcotráfico.
Germán Vargas Lleras
31 de agosto de 2019
El video y comunicado divulgados el jueves pasado por ‘Iván Márquez’ y el grupo de cabecillas de las Farc, que ahora se distancian del proceso de paz, no son más que el epílogo de una novela que se venía escribiendo por capítulos y comienza con la captura de Marlon Marín y la acusación por narcotráfico contra ‘Jesús Santrich’, prosigue con los conocidos acuerdos entre la disidencia de las Farc y el Eln y termina en la unión de la disidencia política y la disidencia armada, esta última representada en cerca de 1.800 hombres con presencia en no más de 85 municipios, pero con control en zonas fronterizas con Venezuela.