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sábado, 18 de julio de 2026

“Vuestro profundo error es creer que la estupidez es inofensiva” / Vox, Bernanos y la represión franquista en Mallorca

Rosas junto a una placa de homenaje a Aurora Picornell.

Rosas junto a una placa de homenaje a Aurora Picornell.GOBIERNO BALEAR

“Vuestro profundo error es creer que la estupidez es inofensiva”: Vox, Bernanos y la represión franquista en Mallorca

El intelectual católico francés Georges Bernanos escribió un testimonio brutal sobre la Guerra civil: ‘Los grandes cementerios bajo la luna’. Una lectura muy recomendable tras ver a Le Senne rompiendo la foto de una víctima

viernes, 26 de junio de 2026

El ‘caso Dreyfus’ no se acaba nunca

 

Portada del periódico 'Le Petit Journal' que alude a la condena del capitán Dreyfus (1895).A. RONAN 

El ‘caso Dreyfus’ no se acaba nunca

Los ecos de la injusta condena llegan hasta ahora, con el antisemitismo o el deterioro institucional


Guillermo Altares
15 de diciembre de 2019


El caso Dreyfus pudo no haber tenido lugar o, por lo menos, quedarse en una tremenda injusticia corregida y olvidada hace mucho tiempo. La nueva película de Roman Polanski, que ha logrado un éxito de taquilla considerable, ha vuelto a poner de actualidad aquel escándalo que sacudió Francia, durante el que un militar judío, el capitán Alfred Dreyfus, fue injustamente condenado en 1894 por un espionaje que nunca realizó. Como la novela del escritor británico Robert Harris en la que se basa, titulada An Officer and a Spy, el filme está protagonizado por el coronel Georges Picquart, un militar de carrera que llegó a ministro y que nunca ocultó su antisemitismo.

domingo, 21 de diciembre de 2025

Cuando los intelectuales aplauden el fascismo

 

E. Ionesco, E. M. Cioran, M. Eliade
Emil Cioran, Eugène Ionesco y Mircea Eliade (de izquierda a derecha), en la Place Furstenberg, París, en 1977.LOUIS MONIER (GAMMA-RAPHO / GETTY IMAGES)


Cuando los intelectuales aplauden el fascismo

Muchos pensadores apoyaron regímenes fascistas en la década de 1930, un precedente que resulta muy inquietante hoy en día

miércoles, 9 de abril de 2025

Caravaggio, los aranceles y el sueño de la América de los años cincuenta

 

'Marta y María Magdalena', cuadro de Caravaggio de 1598, que pertenece al Museo de Arte de Detroit.


Caravaggio, los aranceles y el sueño de la América de los años cincuenta

El pensamiento reaccionario idealiza y falsifica una época dorada de EE UU, que retrató Bill Bryson en sus memorias



Guillermo Altares
GUILLERMO ALTARES
08 ABR 2025 - 22:30 COT

miércoles, 22 de enero de 2025

Caravaggio, el pintor de los cuadros desaparecidos

 

Caravaggio
Unos trabajadores cuelgan un posible 'caravaggio', 'Judith y Holorfenes', días antes de una subasta en Francia, en verano de 2019.FRANCOIS GUILLOT (AFP)

Caravaggio, el pintor de los cuadros desaparecidos

Los vaivenes de la vida criminal que llevó el artista italiano y el olvido qué sufrió su obra durante varios siglos hicieron que muchos de sus lienzos se perdiesen y que periódicamente algunos reaparezcan donde nadie los esperaba



GUILLERMO ALTARES
Madrid - 15 AGO 2021 - 22:30 COT

Caravaggio (Milán, 1571-Porto Ercole, 1610), el gran artista del Barroco y de la Contrarreforma, fue un pintor muy apreciado en su época, cuyos servicios se disputaban nobles y cardenales, que encima le ayudaban a salir de todos los líos en los que se metía. Porque además de un creador que revolucionó la historia del arte, Caravaggio, seudónimo de Michelangelo Merisi, fue un asesino pendenciero ―algunos biógrafos creen que incluso llegó a ser un proxeneta― que tuvo que huir varias veces para evitar la cárcel. Tras su muerte, su obra cayó en el olvido, aunque fue recuperada en los años cincuenta del siglo pasado por el crítico de arte y profesor italiano Roberto Longhi. La combinación de vida criminal y olvido ha hecho que muchas pinturas se perdiesen a lo largo de la historia: la obra y la vida de Caravaggio se pueden contar también a través de sus cuadros desaparecidos.

domingo, 29 de diciembre de 2024

Putin aplica en Ucrania el modelo de brutalidad que ensayó en Chechenia





Putin aplica en Ucrania el modelo de brutalidad que ensayó en Chechenia

Durante las dos guerras de Rusia contra la república independentista se produjeron violaciones masivas de los derechos humanos. La población civil fue uno de los principales objetivos del Ejército de Moscú

sábado, 9 de noviembre de 2024

El corazón oscuro de Estados Unidos: Donald Trump ganó a Atticus Finch

 


Fotograma de 'Matar un ruiseñor', con Gregory Peck y Brock Peters.
Fotograma de 'Matar un ruiseñor', con Gregory Peck y Brock Peters.


El corazón oscuro de Estados Unidos: Donald Trump ganó a Atticus Finch

La potencia cultural ha hecho que muchas veces olvidemos el reverso tenebroso del país


Guillermo Altares
GUILLERMO ALTARES
07 NOV 2024 - 23:25 

Estamos en los años sesenta, en plena guerra de Vietnam. El presidente Lyndon B. Johnson sentía un odio profundo por el periodista de The New York Times Tom Wicker. Un fin de semana en el que varios periodistas estaban haciendo guardia en su rancho de Texas apareció el propio presidente en su coche, un Lincoln blanco convertible, y gritó “¡Wicker!”. El informador se subió al vehículo presidencial, que se alejó por uno de los caminos polvorientos de la propiedad. Y entonces, describe el periodista Seymour M. Hersh en Reportero (Península), “se bajó del coche, dio unos pasos hacia los árboles, se detuvo, se bajó los pantalones y defecó allí mismo, a plena vista. El presidente se limpió con unas hojas, se subió los pantalones, se montó en el coche, dio media vuelta y regresó a toda velocidad”. Era su forma —poco sutil— de expresar su desacuerdo con la cobertura del periodista.

martes, 9 de abril de 2024

La Roma de Nerón no era tan diferente del mundo actual: alquileres imposibles, gentrificación y tráfico caótico





El palacio Domus Aurea, patrimonio de la Unesco, construido por Nerón en Roma, durante el siglo I d.C.SIR FRANCIS CANKER PHOTOGRAPHY

La Roma de Nerón no era tan diferente del mundo actual: alquileres imposibles, gentrificación y tráfico caótico 

El historiador Dimitri Tilloi-d’Ambrosi publica un ensayo sobre la vida cotidiana en la capital del Imperio, entre contaminación acústica, mezcla de nacionalidades, barrios exclusivos y otros asociados a la plebe


Guillermo Altares
Madrid, 6 de abril de 2024

En el siglo I de nuestra era, Roma fue la primera ciudad con un millón de habitantes. Hasta el XIX, con Pekín y Londres, ninguna otra urbe alcanzó esa población. Aunque la distancia temporal y humana que nos separa de la Roma clásica es enorme —era un mundo extremadamente violento, con esclavos y emperadores—, los problemas urbanos se repiten a lo largo de los siglos. Juvenal (60-128) ya advertía en sus Sátirasque el coste de una hermosa residencia en un pueblo del sur de Roma equivalía al alquiler anual “de un tugurio en la capital”. El historiador francés Dimitri Tilloi-d’Ambrosi recoge esta anécdota en su ensayo 24 horas en la Roma de Nerón (Crítica, traducción de Silvia Furió) en el que describe lo que nos aleja, pero también lo que nos une a un mundo a la postre no tan lejano.

martes, 6 de diciembre de 2022

Oriana Fallaci / En el amor y en la muerte

Oriana Fallaci



Oriana Fallaci, en el amor y en la muerte

Uno de los grandes amantes de la periodista italiana, su colega François Pélou, recuerda su apasionante vida


GUILLERMO ALTARES
Madrid 18 SEP 2015 - 17:05 COT

La fotografía de Eddie Adams en la que el general Loan, el jefe de la policía de Vietnam del Sur, dispara en la cabeza a un prisionero del Vietcong durante la ofensiva del Tet se convirtió casi inmediatamente en una de las imágenes icónicas del siglo XX, porque encerraba en su brutalidad y sencillez todo el horror de Vietnam. Esa imagen tiene también un papel importante en la gran historia de amor en la vida de Oriana Fallaci, la mítica periodista italiana fallecida en 2006 a los 77 años, de la que se acaba de publicar la primera biografía autorizada La corresponsal (Aguilar), de Cristina de Stefano.

lunes, 27 de diciembre de 2021

El final de la escapada del último asesino de Julio César



El final de la escapada del último asesino de Julio César

El periodista británico Peter Stothard relata la fuga de Casio de Parma tras el magnicidio de los Idus de marzo, así como la violenta destrucción de la República romana


Guillermo Altares
Madrid, 25 de diciembre de 2021
 

El apuñalamiento de Julio César, en los Idus de marzo del año 44 antes de nuestra era, es tal vez el magnicidio más famoso de la historia, con permiso del asesinato de John F. Kennedy en Dallas en 1963. Sobre pocos crímenes se ha escrito tanto y especulado de una manera tan intensa. Y pocos acarrean un valor simbólico tan poderoso y, a la vez, contradictorio. Puede leerse como la historia de una traición o como un intento de acabar con la tiranía. Y seguramente las dos versiones sean correctas. Ronald Syme, uno de los grandes historiadores de la Roma antigua, escribió en su libro de referencia La revolución romana (Crítica): “Las tragedias de la historia no surgen del conflicto entre el bien y el mal convencionales. Son más complejas. César y Bruto, los dos, tenían la razón de su parte”.

Ni Bruto, ni Casio / Décimo es el nombre clave en la muerte de Julio César


 

Ni Bruto, ni Casio: Décimo es el nombre clave en la muerte de César

Una investigación sobre el asesinato de Julio César revela un nuevo personaje clave en el magnicidio de los idus de marzo


Guillermo Altares
Madrid, 9 de marzo de 2015

"El asesinato de Julio César es un carajal". Así resumió, con su habitual estilo directo, la gran latinista Mary Beard todos los hechos que rodearon el apuñalamiento del político romano en el pórtico de la Curia de Pompeyo, el 15 de marzo del 44 antes de nuestra era. En cualquier acontecimiento de esta magnitud, resulta casi imposible separar la leyenda de la historia, pero este caso es especialmente complejo por su enorme valor simbólico y porque se cruzó Shakespeare de por medio. La fuerza de su obra es tan grande y la influencia de sus personajes tan profunda que se han apoderado de la realidad. Sin embargo, los historiadores siguen peleándose con los hechos, luchando contra las leyendas. El profesor de clásicas de la Universidad estadounidense de Cornell, Barry Strauss, acaba de publicar The Death of Caesar, un libro en el que lanza una novedosa teoría sobre lo que ocurrió en aquellos idus de marzo. "Hubo un tercer hombre en el complot para matar a César", explica Strauss, un experto en historia militar, autor de libros como La guerra de Espartaco o La batalla de Salamina. "Bruto y Casio no estaban solos. Décimo fue un personaje clave. Los conspiradores no eran aficionados, políticos civiles, sino generales que organizaron el magnicidio con una precisión militar. Los gladiadores también tuvieron un papel importante, al igual que varias mujeres de la élite romana", prosigue Strauss (Nueva York, 1953) en una conversación por correo electrónico.

jueves, 21 de octubre de 2021

Una novela póstuma, último misterio de John le Carré

John le Carré


Una novela póstuma, último misterio de John le Carré

Un acto familiar en el Reino Unido recuerda la vida del escritor, del que se acaba de publicar ‘Proyecto Silverview’


Guillermo Altares

19 de octubre de 2021


Uno de los invitados al acto íntimo celebrado este martes con el que su familia ha querido despedir a John le Carré en el norte de Londres, fue Murat Kurnaz, un turco detenido ilegalmente por la CIA tras el 11 de septiembre, enviado a una prisión secreta en Afganistán, torturado y posteriormente encarcelado en Guantánamo. Kurnaz, que resultó inocente y fue liberado tras un largo proceso, habló en un breve vídeo sobre la ayuda que el escritor británico le prestó durante la defensa de su caso, que en parte inspiró El hombre más buscado. “Fue un gran hombre”, señaló Kurnaz. El periodista Yassin Musharbash, que le ayudó en la investigación de aquella novela sobre las violaciones de los derechos humanos cometidas por la Administración de Bush en la guerra contra el terror, recordó en la misma ceremonia una frase que resume la vida y la obra de un escritor obsesionado por las personas que logran mantener la decencia en un mundo indecente: “Pensaba que, al final, no son los escritores los que cambian el mundo, por eso admiraba a los activistas”.

Novela negra / Un nuevo festín de Montalbano


Andrea Camilleri, en su casa de Roma en 2017.
Andrea Camilleri, en su casa de Roma en 2017. ANTONELLO NUSCA

NOVELA NEGRA

Un nuevo festín de Montalbano

Salamandra publica ‘La red de protección’, la nueva novela del comisario siciliano y la primera que Camilleri dictó


Guillermo Altares
Madrid, 28 de abril de 2021

Cuando se le concedió el premio Nobel a Bob Dylan se produjo un intenso debate sobre si un bardo –no el de Astérix, evidentemente, pero un bardo al fin y cabo– merecía el máximo galardón de las letras mundiales. Es indiscutible el peso que el cantautor ha tenido en la cultura del siglo XX (y XXI), pero otra cosa es hasta qué punto se le puede considerar un escritor. Sin embargo, ese debate obviaba un dato esencial: que la literatura comenzó de forma oral, que Homero, uno de los padres de la cultura occidental, no escribía sus poemas, sino que los cantaba y que así se difundieron y conservaron la Iliada y la Odisea. A principios del siglo XX, investigaciones de antropólogos revelaron que todavía quedaban poetas en los Balcanes que, pese a ser analfabetos, eran capaces de recitar de memoria largos cantos épicos con ecos homéricos.

sábado, 19 de junio de 2021

Operación Barbarroja / El día en que Hitler perdió la Segunda Guerra Mundial

 



Operacion Barbarroja

Tropas alemanes durante la Operación Barbarroja, en el verano de 1941.IMPERIAL WAR MUSEUMS

Operación Barbarroja: el día en que Hitler perdió la Segunda Guerra Mundial

El 22 de junio se cumplen 80 años del principio del fin para el régimen nazi: la decisión de invadir la URSS


Guillermo Altares
19 de junio de 2021

El día en que Hitler ordenó que las tropas alemanas invadiesen la URSS, en la madrugada del 22 de junio de 1941, hace 80 años, perdió la Segunda Guerra Mundial. La Operación Barbarroja, como se bautizó aquella invasión en homenaje al emperador Federico I, hizo inevitable la derrota del nazismo, aunque también llevó la guerra a un nivel de salvajismo desconocido hasta entonces: el objetivo del Tercer Reich no era vencer a sus enemigos, sino exterminarlos. Los cuatro años que quedaban de conflicto se encuentran entre los más sangrientos de la historia, no solo en los frentes de batalla, sino también en la retaguardia porque fue entonces cuando comenzó el asesinato sistemático de los judíos europeos.

martes, 19 de enero de 2021

La gran mentira de Patricia Highsmith

 

Patricia Highsmith
Ilustración de Triunfo Arciniegas

La gran mentira de Patricia Highsmith

BIOGRAFÍA


La narradora norteamericana, en su centenario, mantiene su relevancia como inventora de una nueva forma de contar historias policiacas


Guillermo Altares
14 de enero de 2021

Cuando se cumplen cien años de su nacimiento, la obra de la escritora estadounidense Patricia Highsmith —Forth Worth, EE UU, 19 de enero de 1921–Locarno, Suiza, 4 de febrero de 1995— cobra una nueva relevancia. Si hay un tema que une sus mejores libros —la serie de Tom Ripley, El temblor de la falsificación, alguno de sus cuentos recogidos ahora por Anagrama en un solo volumen— es la idea de la mentira como forma de vida. En la era de las noticias falsas y de los hechos alternativos de Donald Trump, la posibilidad de que se pueda construir toda una vida sobre una mentira, y vivirla tranquilamente, resulta especialmente poderosa. En ese sentido, Highsmith adelantó el tema central de novelas que han tenido un impacto enorme en los últimos años, como El adversario, de Emmanuel Carrère, o El impostor, de Javier Cercas.

miércoles, 16 de diciembre de 2020

Abecedario John le Carré

John le Carré en Cornualles, con su casa al fondo, en 2009.
John le Carré en Cornualles, con su casa al fondo, en 2009.CARLES RIBAS

Abecedario 

John le Carré

Espía, novelista, ciudadano y hombre decente. Un repaso al mundo del escritor británico, maestro del suspense y uno de los autores más leídos de nuestro tiempo, fallecido el sábado a los 89 años

Guillermo Altares
14 de diciembre de 2020


El escritor británico John le Carré, fallecido el sábado en Cornualles a los 89 años, fue a la vez un personaje público y un hombre secreto que se escondía a plena vista, un espía en el juego mortal de la Guerra Fría y un narrador de éxito mundial. Revolucionó la novela de espionaje, que convirtió en alta literatura. Algunos pensaron que su mundo de ficción se había acabado con la caída del muro de Berlín, pero siguió publicando magníficas novelas, que lograron atrapar el mundo contemporáneo.

“Para un abogado, la verdad son los hechos sin adornos”, escribió en su libro de memorias, Volar en círculos (Planeta, como toda su obra en castellano), en el que pasa de puntillas sobre su papel en los servicios secretos británicos. “Que sea posible hallarlos o no ya es otra historia. La auténtica verdad no reside en los hechos —si es que reside en algún sitio—, sino en los matices”. Su vida y su obra estuvieron, sin duda, llenas de ellos. La última frase de su último libro puede servir para resumir su vida: “Quise decirle que era un hombre decente, pero ya era muy tarde”.

Aquí van 10 conceptos, un abecedario Le Carré para intentar definir a un autor que siempre quiso escapar de cualquier definición.


Brexit

John le Carré quiso terminar su carrera como novelista en 2013 con Una verdad delicada, una clásica novela de espías. Sin embargo, la indignación que le provocó la el resultado del referéndum de 2016 le llevó a escribir un nuevo libro, Un hombre decente, en el que resucita a su personaje más célebre, George Smiley. La historia de la publicación de esta novela de despedida refleja los avatares del Brexit, porque Le Carré quiso que saliese justo en el momento en que el Reino Unido abandonaba la Unión. Sin embargo, acabó por editarla antes, en el otoño de 2019, porque a falta de acuerdo, el Brexit se retrasaba una y otra vez y él, enfermo de cáncer, sentía que se le acababa el tiempo. Al final, el escritor ha muerto dos semanas antes de que, finalmente, se produzca la salida.

Era un tema que le indignaba. Le Carré fue un hombre cordial y divertido, tremendamente educado. Sin embargo, al hablar del Brexit le llevaban los demonios. “Es sin duda alguna la mayor idiotez que ha perpetrado el Reino Unido desde la invasión de Suez en 1956”, explicaba en una entrevista en 2019.


La Casa Rusia

Cine

Pocos autores contemporáneos han sido tantas veces llevados al cine: muchas de las novelas de Le Carré se han convertido en películas, algunas excelentes como El espía que surgió del frío, El jardinero fiel, El topo o El hombre más buscado, y en series. De hecho, se podría decir que el éxito planetario que logró la BBC con Calderero, sastre, soldado, espía (titulo original de El topo) y La gente de Smiley, protagonizadas en los setenta por Alec Guiness como George Smiley, anticiparon la era de las series globales en la que vivimos. En la última adaptación, El infiltrado, participó como productor ejecutivo junto a sus hijos.

Sin embargo, sus devaneos con el cine iban mucho más allá de sus propias películas. Le encantaba contar anécdotas de Stanley Kubrick, de quien fue amigo y que le cerró un cine para que pudiese ver El resplandor, pero sobre todo de Sydney Pollack, con quién emprendió varios proyectos que nunca llegaron a cuajar. Se encerraron para escribir un guion basado en Una pequeña ciudad de Alemania en la casa de Suiza donde la familia Le Carré pasaba los inviernos. Pero Pollack descubrió el esquí y se dedicó a bajar por las pistas. Se convirtió en tan habitual del chalet alpino, que acabó tomándose confianzas como prestárselo a Robert Redford. “Por desgracia, nunca coincidí con él, pero durante muchos años a partir de entonces cada vez que iba al pueblo me rodeaba el aura de prestigio de ser amigo de Robert Redford”, escribió en Volar en círculos.

Casa de John le Carré en Cornualles

Cornualles

Cornualles, en la punta suroeste de Inglaterra, es una tierra de leyendas y misteriosos círculos de piedra prehistóricos. Allí se sitúa el origen mítico de la leyenda del rey Arturo. Y allí también, en un lugar llamado Tregiffian, en la costa sur de la península, estableció John le Carré su casa, cuando se compró un terreno tras el éxito de El espía que surgió del frío. Encontró su lugar en el mundo en una granja abandonada: allí se cultivaban frutas que crecían antes que en el resto del país y se enviaban por tren a Londres. Cuando, gracias a la aviación, pudieron traerse desde el sur de Europa, quedó desierta y fue una ganga. La casa fue creciendo con los años, con viviendas para sus hijos y sus nietos, recuerdos y libros. Con una imponente vista del mar y de los prados vecinos, es un lugar tan sencillo, humilde y acogedor como el propio Le Carré. Cerca de allí falleció el pasado sábado para entrar, él también, en la leyenda.



‘El espía que surgió del frío’

Esta novela representó un antes y después en su vida. Su tercer libro, editado en 1963 cuando todavía trabajaba para el servicio secreto con una cobertura diplomática, le permitió dedicarse a escribir, una labor que le apasionaba. “Me encanta hacer lo que estoy haciendo en este mismo instante: emborronar un papel como un hombre escondido, sobre un escritorio pequeño e incómodo, en una tormentosa madrugada de mayo”, relató.

Adaptada muy pronto al cine, en 1965 por Martin Ritt con Richard Burton como protagonista, está considerada una de las mejores novelas de espías de todos los tiempos. Su influencia en la forma en que vemos la Guerra Fría es difícil de medir, pero sin duda cambió la percepción del pasado. Se trata de un libro triste, duro, protagonizado por un antihéroe, Alec Leamas, y en la que ya aparece su personaje más célebre, George Smiley. El marco es Berlín poco después de la construcción del muro y en su trama surgen la traición, la mentira, los pactos fáusticos que hay aceptar en nombre de un bien mayor, la lucha de la libertad contra el totalitarismo, en fin, los grandes temas que marcaron su vida y su obra, que se pueden resumir en uno: el combate por permanecer moral en un mundo inmoral.

El escritor John Le Carré, en un hotel en Deia, Mallorca, en 2019.
El escritor John Le Carré, en un hotel en Deia, Mallorca, en 2019.SAMUEL SÁNCHEZ

Engaño

Cuando se le preguntaba a Le Carré por su novela favorita, apenas se lo pensaba: Un espía perfecto, uno de sus libros más voluminosos y complejos. Y no era el único de esa opinión. Philip Roth, por ejemplo, era también un entusiasta de la novela más personal de su autor (incluso más que su autobiografía). Los grandes temas de este libro son el engaño y los secretos de familia, que aparecen una y otra vez en su literatura. Pero, por encima de todo, Un espía perfecto representa un ajuste de cuentas con el personaje más importante de su vida, su propio padre, Ronnie, que define como “embaucador, farsante y ocasional visitante de la cárcel”.

Ronnie era un mentiroso, un ladrón de guante blanco (y a veces no tan blanco), un tipo capaz de aparecer en la lista de los más buscados por estafa y plantarse en las carreras de Ascot como si fuese un millonario. La figura de Ronnie convirtió a Le Carré en un escéptico sobre el género humano, pero también en alguien que consideraba muy importante la ética y las decisiones morales. “La opción decente es algo que marca mi propia vida”, explicó en una entrevista. “Qué hacer con mi padre cuando me di cuenta de que era un estafador. ¿Avisar a la gente de que no tratase con él? Mi solución fue escapar a Suiza a los 16 años”.


Guerra Fría

Se consideraba un soldado de la Guerra Fría. Fue reclutado en 1958 por el MI5, los servicios secretos interiores británicos, y en 1960 se pasó al MI6, el espionaje exterior y estuvo destinado en Bonn y Hamburgo. Abandonó el servicio en 1964, cuando empezaba su éxito literario, porque fue uno de los muchos agentes delatados por Kim Philby. En las entrevistas explicaba que mantenía contacto con viejos amigos de los servicios secretos y con agentes en activo. Pero nunca quiso revelar qué hizo porque, sostenía, tenía el deber (hacia sus colegas y hacia su país) de mantener el secreto.

Sin embargo, su biógrafo, Adam Sisman, desvela en John le Carré. A Biography, libro publicado en 2016 y no traducido al castellano, algunos secretos del autor. Cuando estaba en el MI5, Le Carré informó sobre sus compañeros, entró en sus cuartos para fisgar, denunció su afiliación comunista. “Le pidieron que adoptase una personalidad de izquierdista”, escribe. “Su labor consistía en infiltrarse en grupos de extrema izquierda, informar sobre quién estaba presente e identificar a comunistas hasta entonces no conocidos”. En una conversación con Timothy Garton Ash, confesó que lo que hizo aquellos años le obsesionó durante el resto de su vida.

Con la desintegración de la URSS, algunos agoreros consideraron que se había acabado su literatura, que nunca se repetirían sus obras maestras como El Topo, La gente de Smiley o El honorable colegial. Sin embargo, siguió publicando grandes novelas, algunas magistrales. Trató temas como el poder de las grandes farmacéuticas en El jardinero fiel, la tortura en la lucha contra el terrorismo en El hombre más buscado, los paraísos fiscales y los poderes en la sombra en El sastre de Panamá y Single & Single. Llegaron tiempos nuevos, pero Le Carré siguió siendo grande.

El escritor John le Carré, en 1963.
El escritor John le Carré, en 1963. RALPH CRANE (THE LIFE / GETTY)

Invasión de Irak

La guerra contra el terrorismo de George W. Bush y la invasión angloestadounidense de Irak de 2003, con el apoyo del Gobierno de José María Aznar, convirtieron a John le Carré en un militante. Uno de sus mejores amigos, Philippe Sands, abogado y escritor de éxito con Calle Este Oeste, relata que le conoció precisamente en un encuentro con un preso de Guantánamo. Escribió artículos, novelas como El hombre más buscado, dictó conferencias. Era un tema que le obsesionaba. Pensaba que todo lo que se había hecho para ganar la Guerra Fría, que todos los sacrificios morales, todas las traiciones, solo tenían un sentido si desembocaban en una sociedad más justa y libre. “Nuestra principal defensa ante los ataques terroristas es ser una sociedad abierta y democrática, la mejor que podamos”, dijo en una entrevista en 2009. Vio como, desde el 11 de septiembre de 2001, muchos de esos ideales se derrumbaban.


Le Carré, John

El verdadero nombre de John le Carré es David Cornwell. Tuvo que adoptar un pseudónimo porque cuando empezó a publicar novelas todavía trabajaba para el servicio secreto. El problema es que no se sabe qué significa. “El nombre es una máscara”, escribe su biógrafo, Adam Sisman. “Aunque su tapadera fue descubierta hace mucho tiempo, le ha ayudado a mantener al público a distancia. Es uno de los varios medios que ha usado para ocultar sus huellas y confundir a los que le siguen la pista. Su decisión de adoptar un pseudónimo era comprensible; pero su elección del nombre John le Carré sigue siendo misteriosa. A lo largo de los años ha dado varias explicaciones al respecto, pero ha admitido que ninguna de ellas es cierta”.

Kim Philby, fotografiado en su casa en Moscú.
Kim Philby, fotografiado en su casa en Moscú. PHILLIP KNIGHTLEY / THE SUNDAY TIMES

Philby, Kim

Fue el mejor agente doble de todos los tiempos. Junto a Donald Maclean, Guy Burgess y Anthony Blunt, Kim Philby formó el llamado Círculo de Cambridge, que logró infiltrarse en las más altas esferas del poder británico, no solo de los servicios secretos. Hasta su fuga a Moscú en 1963, Philby delató a decenas de agentes británicos. Uno de ellos fue el propio Le Carré. A lo largo de los años, intentaron muchas veces reunirles, pero el escritor siempre se negó. “No podría haberle dado la mano”, declaró en una entrevista. “Estaba empapada de sangre. Habría sido repulsivo”. Por otro lado, como explica Adam Sisman, le hubiese encantado conocerle desde un punto de vista estrictamente literario, porque Philby encarnaba todos los temas que había tratado en sus libros: el doble juego, la lealtad a unos ideales, aunque estén tremendamente equivocados, la capacidad para escabullirse.

Alec Guinness como George Smiley en 'El Topo'.
Alec Guinness como George Smiley en 'El Topo'.

Smiley, George

Es el personaje central de su literatura, un viejo espía cansado que desde el Circus controla a agentes dobles y, a la vez, los busca. George Smiley aparece en diez de sus novelas y regresa en las últimas páginas de su último libro, Un hombre decente. Nadie mejor que las palabras del propio Le Carré para definir lo que representó este personaje que lleva sobre sus hombros toda la carga de la Guerra Fría: “Smiley sabía que había utilizado los métodos del absolutismo para derrotar a Karla y sintió que había sacrificado su propia humanidad, que se había traicionado a sí mismo”.

lunes, 14 de diciembre de 2020

John le Carré / El Dickens de la Guerra Fría

 

John le Carré

John le Carré, el Dickens de la Guerra Fría

Toda la obra del maestro de la novela de espionaje gira en torno a un único tema: cómo permanecer moral en mundo inmoral


GUILLERMO ALTARES
13 de diciembre de 202

El narrador británico William Boyd definió a John le Carré como “el Dickens de la Guerra Fría”. “Los dos novelistas han logrado construir un mundo propio que refleja el nuestro”, escribió. Es una comparación que hace justicia al gran maestro británico de la novela de espías, fallecido el sábado a los 89 años en Cornualles, según anunció este domingo su agente literario. Le Carré fue uno de los grandes escritores del siglo XX y, al igual que el autor de David Copperfield, toda su obra está redactada desde un profundo impulso moral. A él no le tocó describir la pobreza y la injusticia de la primera revolución industrial, sino el mundo despiadado de engaños y mentiras de la Guerra Fría, que vivió primero como agente secreto británico y que luego contó como novelista.

lunes, 24 de agosto de 2020

Bill Bryson / “Desde cualquier punto de vista es increíble que existamos”



Bill Bryson, retratado en Cambridge (Reino Unido). CORDON PRESS



Bill Bryson: “Desde cualquier punto de vista es increíble que existamos”

El autor de 'Una breve historia de casi todo' y 'En las antípodas' mezcla la inteligencia en sus textos con la empatía, el talento y el sentido del humor.

Natural del Medio Oeste americano, es un enamorado de Europa en su conjunto. Curioso por naturaleza, reflexiona sobre el ser humano y las fronteras.



Pocos autores han escrito sobre tantas cosas, tan diferentes, con tanto talento y tanto éxito como Bill Bryson (Des Moines, Iowa, 1951). Es un autor de divertidísimos libros de viajes (Un paseo por el bosqueEn las antípodas), de ensayos sobre el inglés, sobre Shakespeare, sobre sus recuerdos en Iowa en los años cincuenta (Aventuras y desventuras del chico centella), de un ensayo de divulgación científica que se ha convertido en un clásico (Una breve historia de casi todo) o de libros de historia (En casa, un relato de cómo hemos ido construyendo los espacios en los que vivimos, o Un verano. América 1927, que saldrá en abril), títulos de los que la editorial RBA acaba de publicar una nueva edición. La primera frase de su primer libro (The lost continent o El continente perdido, sobre la América periférica) le lanzó al estrellato: “Vengo de Des Moines. A alguien le tenía que ocurrir”. Así arranca su ensayo sobre el inglés, Mother tongue: “Más de 300 millones de personas en el mundo hablan inglés y el resto, bueno, parece que lo intenta. Sería caritativo decir que los resultados son a veces irregulares”. Un paseo por el bosque relata su agotador viaje a pie por el sendero más largo del mundo, que recorre los Apalaches en la costa Este de EE UU. Así narra una parada técnica en un pueblo en busca de una cena caliente. “No diré que la comida del Georgia Mountain es de la que anima a la gente a viajar, ni siquiera dentro de Hiawassee”, escribe antes de pasar a describir la tarta que le sirvieron de postre: “Era un monumento a la tecnología alimentaria: tan amarilla como para dar dolor de cabeza y lo suficientemente dulce como para que se te pusieran los ojos en blanco. En suma, todo lo que se puede pedir a una tarta, siempre y cuando el sabor y la calidad no sean parte de los requisitos”.