Bruno Vellas, geriatra: “Una persona de 70 años ya tiene una capacidad intrínseca comparable a la que presentaba alguien de 60 hace 20 años”
Bruno Vellas, geriatra: “Una persona de 70 años ya tiene una capacidad intrínseca comparable a la que presentaba alguien de 60 hace 20 años”
El geriatra francés, referente mundial en longevidad saludable, apuesta por medir la edad biológica y la capacidad funcional desde los 50 años para retrasar el deterioro asociado al envejecimiento y reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas
Mónica M. Bernardo
26 de agosto de 2026
Vivimos más que nunca, pero la gran pregunta ya no es cuántos años alcanzaremos, sino cómo llegaremos a ellos. Ese es el cambio de paradigma que lleva décadas defendiendo Bruno Vellas, geriatra, profesor de Medicina y fundador del IHU HealthAge de Toulouse, uno de los principales centros europeos dedicados a la investigación sobre envejecimiento saludable. Su trabajo ha contribuido a situar conceptos como la fragilidad, la capacidad funcional o la edad biológica en el centro del debate científico y sanitario, con el objetivo de prevenir la dependencia en lugar de limitarse a tratarla cuando ya ha aparecido.
En Japón, un fenómeno preocupante ha surgido en los últimos años: un número creciente de mujeres mayores comete delitos menores con el objetivo de ser encarceladas.
Las personas mayores de 65 años representan ahora casi el 30% de la población de Japón.
Japón pierde casi un millón de habitantes en un año, el mayor descenso de población en más de medio siglo
Información del artículo
Autor, Redacción
Título del autor, BBC News Mundo
El año pasado se registraron en Japón casi un millón más de muertes que de nacimientos, lo que provocó el mayor descenso anual de población en la nación asiática desde que comenzaron las estadísticas gubernamentales en 1968.
Bruce Willis, en un acto en Shanghai, China, en noviembre de 2019.VCG (GETTY IMAGES)
Los 70 años de Bruce Willis, la leyenda del cine cuya memoria se desvanece y al que sostienen siete mujeres
El actor, cuidado día y noche por su esposa, Emma Heming, su exmujer, Demi Moore, y sus cinco hijas, está retirado de las pantallas desde hace tres años por una afasia, y también sufre demencia. Su familia pidió a los paparazis que no le persiguieran, ya que le ponían en peligro
El cine japonés encara la demencia y el declive físico de la tercera edad
El envejecimiento de la población nipona tiene su reflejo en películas como ‘Plan 75′, ‘A Hundred Flowers’ y ‘Great Absence’, por la que el actor Tatsuya Fuji ganó con 82 años la Concha de Plata en el reciente festival de San Sebastián
GONZALO ROBLEDO
Yokohama - 19 OCT 2023 - 22:30 COT
Cuando el pasado 30 de septiembre Tatsuya Fuji levantaba a sus 82 años la Concha de Plata del festival de San Sebastián a la mejor actuación protagonista por Great Absence,su triunfo no solo subrayaba una gran interpretación de un veterano que será siempre recordado por el clásico El imperio de los sentidos (1976), sino la tendencia en el cine japonés por ilustrar en la pantalla problemas de la tercera edad: la demencia en Great Absence, el alzhéimer en A Hundred Flowers (que concursó también en el certamen donostiarra de 2022 y después llegó a las salas comerciales) o la sobrepoblación de ancianos que requieren cuidados específicos en Plan 75, una película a caballo entre el drama social y la ciencia ficción, en la que el Gobierno nipón ofrece una inyección letal a quienes cumplan 75 años, acompañada, eso sí, de una generosa subvención los meses previos.
Aún no llega a los treinta y cinco y pinta como los grandes maestros, y con el mismo atrevimiento, con la misma franqueza.
Lucy and Laszlo 1, 2014
Tiene menos de treinta y cinco y se ha pasado casi una década estudiando las arrugas, las manchas de la dermis, la piel flácida. La artista estadounidense Aleah Chapin es famosa por sus pinturas realistas de mujeres desnudas. Pero lo que más caracteriza su trabajo es que sus modelos son féminas maduras que muestran sin tapujos lo que ahora se entiende por “cuerpos reales”: pechos caídos, canas. La vejez en todo su esplendor, y la belleza imperfecta contrariando los mandatos del Photoshop.
Aleah Chapin en su estudio
Básicamente, Chapin fuerza al espectador a mirar los cuerpos de los que la sociedad huye: en la actualidad, la juventud es un valor supremo, las mujeres maduras se vuelven invisibles para la industria cultural y los medios de comunicación. La maternidad no debe, preferiblemente, dejar ningún rastro en el abdomen y la cirugía es el sueño al que sólo unas pocas pueden encomendarse en una desesperante cuenta atrás. El mensaje es claro y duro para las mujeres: a medida que envejeces, tu imagen se diluye, deja de representarse. No eres referente de nada más que de la vejez y de tus posibles parentescos: madre, tía, abuela.
Lucy and Laszlo 2, 2014
“La mayoría de las mujeres tienen problemas y no soy inmune a eso", comentaba Chapin a The Telegraph. “Se nos dice que nuestros cuerpos tienen que tener cierta altura, cierto tamaño y un peso determinado. Pero las imágenes que vemos son completamente irreales. Lo sabemos cuandonos fijamos en ellas en las revistas y, sin embargo, todavía las comparamos”. Por ese motivo, esta joven se ha propuesto producir imágenes de todo tipo de cuerpos que, opina, necesitamos: “Debemos poder aceptar cada tamaño y forma”.
El señor Caramelo (detalle)
Aceite sobre cartón, 70 x 100 cms
Obra de Triunfo Arciniegas
No es país para viejos
Precisamente porque afectaba a los más vulnerables era por lo que deberíamos haber exigido la aplicación de medidas radicales, fueran cuales fueran sus consecuencias
Fernando Villespín
15 de marzo de 2020
Entono el mea culpa. Sí, yo también fui de los que quitaron importancia a las primeras manifestaciones del impacto de la Covid-19. Es más, fui de los que repitieron una y otra vez que se trataba de otra variedad de gripe, añadiéndole ese latiguillo de que “solo afecta realmente a los ancianos”. Reconozco que me equivoqué. Nos equivocamos todos los que temíamos más a los efectos sociales del miedo que a la misma enfermedad. Desde luego, no era una posición arbitraria. Así nos iban informando los expertos, que presentaron el caso como un problema de aislamiento de las personas que habían venido de zonas de riesgo, la famosa estrategia de la “contención”. Subestimamos la inmensa capacidad de contagio del famoso virus. El resto ya lo saben.
"Nada de alarmismos. El virus sólo está matando a los viejos."
La verdadera peste
Despreciar a los viejos por el solo hecho de su edad es una peste que todavía no tiene cura.
Juan Esteban Constaín 11 de marzo de 2020
De todas las imágenes que ha suscitado el ‘coronavirus’, la mejor es quizás la que publicó hace algunos días, en su sección diaria de la primera página del 'Corriere della Sera', el caricaturista italiano Emilio Giannelli, no en vano apodado ‘el maestro’. Es un dibujo simple y brutal: dos ancianos ven las noticias por televisión; entonces dice un periodista en la pantalla: “Nada de alarmismos: el ‘coronavirus’ solo está matando a los viejos...”.
Trescientos yuanes, unos 40 euros, por una habitación con baño es una ganga en muchos sitios, incluida Hangzhou. En esta ciudad en el este de China, sede del gigante del comercio electrónico Alibaba y donde viven ocho millones de personas, alquilar un apartamento de un dormitorio en las afueras puede costar hasta diez veces más. Por eso, cuando Shan Tingting, una técnica de seguridad, vio el anuncio ni lo pensó. Aunque dicho alquiler signifique vivir en una residencia de ancianos y ella tenga 27 años.
La mujer que murió en su casa de Valencia y no fue hallada hasta cuatro años después representa un caso extremo del aislamiento que sufren miles de ancianos
IGNACIO ZAFRA
Valencia 3 JUN 2018 - 13:25 COT
El cadáver momificado de María Amparo Plaza, una mujer humilde que ahora tendría 78 años, fue hallado el lunes en El Cabanyal, uno de los barrios marítimos de Valencia. La policía cree que falleció de forma natural en su casa hace unos cuatro años y que durante ese tiempo nadie se preocupó por su ausencia, en lo que representa un caso extremo del problema de soledad y aislamiento social que sufren miles de ancianos.
Hollywood apuesta por Shirley MacLaine, Warren Beatty, Rachel Welch, Goldie Hawn, Glenda Jackson y De Niro
Rocío Ayuso
Los Angeles, 21 de abril de 2017
Ni bótox ni cirugía plástica. Según confirmó Morgan Freeman a este periódico, el único antídoto contra la edad que conoce Hollywood es el dinero. "Ni sexismo ni racismo ni viejismo. Yo no veo discriminación en la industria de Hollywood porque desde hace años lo único que manda es el dinero", asegura el actor, al borde de los 80. Si hay que tomar su carrera como ejemplo, está claro que Hollywood es un país para viejos. En los últimos dos años Freeman ha trabajado en una docena de películas y telefilmes. En su último estreno, Un golpe con estilo, no es el único veterano. El filme suma 246 años entre sus tres protagonistas, contando los 84 de Michael Caine y los 83 de Alan Arkin. O 321 si se añaden los 75 de Ann Margaret, también parte de esta comedia centrada en un grupo de jubilados que deciden robar un banco para recuperar las pensiones que les han sido arrebatadas en la actual crisis económica. Entre los cuatro también reúnen cuatro premios Oscar y 13 candidaturas a la misma estatuilla, ejemplo de lo que valen sus carreras.
Edificio de Culleredo donde ha aparecido una mujer momificada hace un lustro.
Las cuatro ventanas centrales pertenecen a su vivienda.
Muertos que nadie echa de menos durante años
La muerte habita el piso de al lado
El hallazgo de una mujer momificada después de cinco años en un gran edificio de alquileres en A Coruña conmociona al vecindario. El escaso olor impide que salten las alarmas en muchos de estos casos.
"De estas 4.638.300 personas que viven solas (un 10,1 % de la población), el 41,7 % son mayores de 65 años y de estas, un 70,7% son mujeres, la mayoría viudas y casi un 40% de más de 85 años."
SILVIA R. PONTEVEDRA
Culleredo 14 JUL 2017 - 07:28 CDT
A Rosario le murió la madre a finales de 2011 y enseguida esos vecinos del edificio con los que solo cruzaba un hola, un adiós, dejaron de verla. Nadie la echó demasiado de menos porque pasaba por la vida de puntillas y no se relacionaba más que con Jesusa, su progenitora. El lunes 3 a la una de la tarde, la Guardia Civil entró en su piso de alquiler, el 2ºC, y se encontró el cuerpo momificado tendido en el suelo, entre el pasillo y la cocina. Por la correspondencia acumulada en el buzón y la conserjería los agentes calcularon que llevaba muerta "al menos cuatro años". Pero Emilia, la vecina del 3ºD que el día del hallazgo había presentado una denuncia por su desaparición está segura de que Rosario murió hace cinco, a principios de 2012, tras los pasos de su madre. Jamás olió en el descansillo escasamente ventilado de este gran edificio dormitorio del municipio de Culleredo, a las afueras de A Coruña.
El cineasta, el último de los clásicos norteamericanos, cumple 90 años y todavía en casi un siglo no ha tenido tiempo de sentirse viejo. Autor de un buen puñado de obras maestras, sigue buscando nuevo proyecto para seguir rodando.
BEGOÑA PIÑA Madrid, 31 de mayo de 2020
Aburrido de limpiar piscinas y de actuar en producciones de televisión donde ni siquiera aparecía en créditos, en cuanto le rozó el primer golpe de suerte como actor, interpretando al vaquero Rowdy Yates en la serie Western Rawhide a finales de los 50, Clint Eastwood se lanzó sin red y firmó un contrato para protagonizar la ‘trilogía del dólar’. Su agente le advirtió que ese sería un "mal paso" para su carrera. A partir de ese momento, Eastwood no ha dejado de avanzar dando zancadas de gigante. Este domingo cumple 90 años y la energía perdura, resistente, infatigable.
Pasaron solo tres años después de aquel feliz contrato −convertido ya en ‘el hombre sin nombre’ de Por un puñado de dólares, La muerte tenía un precio y El bueno, el feo y el malo− cuando fundó la productora The Malpaso Company. Nadie sabe a ciencia cierta si el nombre es una burla a aquel desatinado vaticinio o se debe a Malpaso Creek, la localidad el Sur de Carmel donde vive Eastwood. Probablemente, sea una mezcla de ambos, como lo es casi todo en su filmografía.
A sus 88 años, Clint Eastwood (San Francisco, 1930) vuelve a situarse delante y detrás de la cámara en Mula. La estrella de cintas como Los puentes de Madison o Million Dollar Baby demuestra seguir en plena forma y recuerda con mucho cariño aquellos trabajos que, en los años 60, le llevaron a trabajar en España.
José Ignacio Cuenca
Los Angeles, 7 de marzo de 2019
¿Por qué ha pasado una década desde la última película en la que te dirigías a ti mismo?
Es cierto. No me había dirigido a mí mismo desde Gran Torino. Las cosas han salido así y no porque no quisiera trabajar con otros directores, sino porque a veces uno se interesa por un proyecto y luego te das cuenta de que igual lo más fácil sería dirigirlo e interpretarlo.
El 31 de mayo de 1930, nació en San Francisco Clinton “Clint” Eastwood Jr. Actor en una setentena de filmes y realizador de casi 40 largometrajes, sigue aún en actividad, consagrado como el duro consuetudinario del cine americano: productor independiente, republicano desde 1952, varias de sus películas están entre lo mejor del cine mundial del último medio siglo. Para celebrar al artista nonagenario, he acá una lista de filmes disponibles en streaming.
Pablo Marín 1 de mayo de 2020
Por un puñado de dólares (1964)
Nada mejor que El Hombre sin Nombre para hacerse un nombre. Al alero de Sergio Leone, Eastwood protagonizó el primero de una tríada de spaghetti westerns que harían época. Un pistolero vagabundo llega al pueblo fronterizo de San Miguel, donde dos familias se disputan el control del territorio, y entra al servicio de un clan. Cierta noche, es testigo del intercambio de oro por armas entre mexicanos y soldados de la Unión. Uno de los varios remakes occidentales de Yojimbo, de Akira Kurosawa. Dir.: Sergio Leone. Con: Clint Eastwood, Gian Maria Volontè.
Clint Eastwood: nueve películas para nueve décadas
El actor y director cumple 90 años convertido en uno de los grandes nombres del cine clásico estadounidense
Gregorio Belinchón Madrid, 31 de mayo de 2020
Clint Eastwood, a inicios del pasado mes de enero en el almuerzo de los premios del AFI.MARIO ANZUONI / REUTERS
Hoy, 31 de mayo, Clint Eastwood junior cumple 90 años. Lo hará en una comida familiar, con algunos de sus hijos. Uno de ellos, Scott, también actor, ya adelantó hace unos días a la televisión estadounidense, que aunque a su padre no le hacen gracia a esas fiestas, por supuesto que habría tarta. Más allá de su compleja personalidad, que le ha granjeado bastantes enemigos, el cineasta siempre ha demostrado buen olfato para elegir películas tanto como actor como director que se ajustaran a él y a su estilo. Nunca ha escrito un guion, pero ha sabido seleccionar los mejores libretos que aparecían en su mesa, y por eso ha marcado el cine actual estadounidense, convertido en un clásico en un mundo de superhéroes y fervorosos efectos especiales, amante de los rodajes rápidos y tomas a la primera en una industria anclada en planos ultraestudiados para que puedan ser retocados por CGI, lo que alarga cualquier filmación. En estos 90 años, Eastwood ha participado o dirigido un gran número de enormes películas y un puñado de obras maestras. Aquí seleccionamos nueve para homenajear sus nueve décadas de vida.
Si se ven seguidas, se entiende perfectamente que Sergio Leone creó una unidad de estilo a través del hombre sin nombre, de vaquero del poncho al que dio vida Clint Eastwood en Por un puñado de dólares (1964), La muerte tenía un precio (1965) y El bueno, el feo y el malo (1966). La leyenda dice que el poncho fue el mismo en las tres películas y que nunca se lavó. Eastwood acabó harto del Leone perfeccionista y nunca más volvieron a trabajar juntos, a pesar de que ambos levantaron una monumental trilogía clave en el cine mundial, piedra angular del spaguetti western y lección artística para Eastwood, sobre todo en su composición de planos: algunos encuadres de películas suyas como Un mundo perfecto (1993) parecen dictados por Leone. Por cierto, de los siete actores que trabajaron en las tres películas, solo queda uno. Obviamente, Eastwood. Y eso que no era el más joven de ese selecto grupo.
El angustioso recuento de ancianos muertos en residencias en Francia
Un balance incompleto ha contabilizado ya 2.189 muertes en centros para mayores y personas con discapacidad desde el 1 de marzo en este país
Silvia Ayuso
París, 5 de abril de 2020
La cifra ya encoge el corazón, y eso que aún es incompleta. A falta de finalizar el recuento total, Francia ya suma 2.189 muertes en residencias de la tercera edad y otros establecimientos medicalizados para mayores y personas con discapacidad desde que comenzara la crisis del coronavirus, el 1 de marzo. Esto supone el 27% del conjunto de fallecimientos en este país relacionados con la Covid-19, que hasta este domingo era de 8.078 (5.889 en hospitales y 2.189 en residencias).
En su 80 cumpleaños, el papa Francisco reivindica la vejez
"Es una palabra que parece fea y que asusta, pero también puede ser una etapa para vivir con alegría"
Pablo Ordaz
Roma, 17 de diciembre de 2016
El día de su 80 cumpleaños, delante de unos 60 cardenales más o menos de su quinta, Jorge Mario Bergoglio ha reivindicado la vejez y, de paso, un ingrediente que considera necesario para sobrellevarla: el sentido del humor. Durante una misa en la Capilla Paulina del Palacio Apostólico, el papa Francisco ha reconocido: “Desde hace algunos días me viene a la mente una palabra que parece fea y que también asusta, la vejez. Se me viene a la cabeza aquel poema [de Ovidio]: “con paso silencioso se te viene encima la vejez”. ¡Es un golpe!, pero hay que verla como una etapa más de la vida, con alegría, esperanza. La vejez es sed de sabiduría, esperemos que también para mí”.
Mariana Mortágua, del BE, participa en una protesta por los cortes educativos. / PATRICIA DE MELO MOREIRA (AFP)
Lo que más le preocupa al presidente del Colegio de Economistas portugués no es la economía, sino la demografía. “El mayor desafío al que se va a enfrentar en las próximas décadas el Gobierno de Portugal es el envejecimiento de la población”, afirma Rui Leao Martinho. Portugal, donde hoy se celebran elecciones, es el sexto país más viejo del mundo. En 40 años, su tasa de natalidad ha pasado de ser la más alta de Europa a la más baja, según los datos del centro de estadísticas europeas Eurostat. El pasado año nacieron 7,9 niños por cada 1.000 habitantes. Esa tasa en España es del 9,1.
De mantenerse la tendencia, Portugal llegará a 2060 con 8,5 millones de habitantes, según el Instituto Nacional de Estadística luso; pero si se perpetúa la actual tormenta perfecta de corriente emigratoria sumada a una baja natalidad, el país descenderá a 6,3 millones de ciudadanos, cuatro millones menos que hoy. La población, además, habrá envejecido notablemente, con el consecuente impacto en el gasto sanitario y en el sistema de pensiones. Un país insostenible.
“El dinero que nos ha prestado Europa se lo estamos devolviendo en forma de mano de obra cualificada”, dice una profesora de la Universidad de Lisboa
Aunque el escritor Fernando Dacosta recuerda que nunca fue más poderoso Portugal que cuando tenía tres millones de habitantes, olvida el pequeño detalle de que en aquellos tiempos el Estado no tenía que pagarles jubilaciones, escuelas o seguridad social. Hoy son 3,6 millones de pensionistas, el 35% de su población. En España representan el 19,5%.
El envejecimiento de la población pone en riesgo el Estado del Bienestar. La solución para el economista Martinho es el “envejecimiento activo”. “Hay que cambiar las mentalidades de los empresarios”, ha declarado a la radio TSF. “Si tiene condiciones físicas y mentales, el jubilado que quiera seguir trabajando debe seguir haciéndolo”. La demógrafa Maria Joao Valente Rosa coincide: el problema no es demográfico sino la inadaptación de la sociedad al ritmo de las nuevas dinámicas. Por ejemplo, Portugal tiene menos niños que nunca, pero los mismos maestros de siempre.
El envejecimiento de la población es un problema de Europa y de los países desarrollados en general, pero a diferencia de otros países, Portugal no atrae inmigrantes; todo lo contrario, el portugués emigra. El pasado año perdió el 1% de su población, y el anterior, también. En los sesenta, los portugueses emigraban para ocupar una portería de París, hoy lo hacen como enfermeras y médicos de los hospitales de Londres.
El 61% de los emigrantes no estaba en paro en Portugal, quería una mejor proyección profesional
Portugal va a ser el país con menos jóvenes: en 2050, solo el 11,5% de la población tendrá menos de 15 años. Y será también el más viejo: el 19,9% de la población tiene hoy más de 65 años, un punto más que en España, pero en 2080 será ya el 35,7% (ocho puntos menos al otro lado de la frontera).
Al final de esta legislatura, el Gobierno aprobó algunos incentivos para la natalidad, alargando permisos a madres y padres y rebajando impuestos. Algunos Ayuntamientos, además, han rebajado el Impuesto sobre Bienes Inmuebles a parejas con hijos. Pero los problemas demográficos no se solucionan con un decreto-ley. El portugués no está dispuesto a quedarse en su país a cualquier precio o de cualquier forma. No es tanto el paro (un 12,4% y que afecta al 30% de los jóvenes), como los bajos salarios. En una economía global, a Inglaterra le es más barato fichar enfermeros portugueses que formarlos ellos. Un salario hasta cuatro veces mayor es irresistible.
Fuga de cerebros
“El dinero que nos ha prestado Europa se lo estamos devolviendo en forma de mano de obra cualificada”, dice Luísa Cardeira, profesora de la Universidad de Lisboa y coautora del estudio Fuga de cerebros: la movilidad académica y la emigración portuguesa cualificada. En uno de sus mítines, el socialista António Costa se rodeó de jóvenes con camisetas donde se leía “No quiero emigrar”.
Si gobierna, Costa ha prometido recuperar esa masa gris, pero no ha dicho cómo. No es fácil, el actual Gobierno promovió en marzo el programa VEM, que Cardeira lo mira con mucho escepticismo. “El 59% de los que se van son solteros, por lo que es fácil que creen su familia en su nuevo país”.
El primer ministro y candidato, el conservador Pedro Passos Coelho, recibió críticas cuando se mal explicó sobre las ventajas que tenían los jóvenes para irse al extranjero. “Lo que dije es que no podemos estigmatizar a los que, no teniendo oportunidades aquí, buscan en otras economías para encontrar empleo”, aclaró. “Deseo que el país crezca a un ritmo que pueda ofrecer trabajo a todos los jóvenes”, dijo. De momento, el 30% está en paro; de momento, el 1% de la población se va cada año fuera; de momento mueren más portugueses de los que nacen.