Mostrando entradas con la etiqueta Noruega. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Noruega. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de enero de 2026

Ingebjorg Stoyva / Mujeres

 



Ingebjorg Stoyva
MUJERES

La artista noruega Ingebjorg Stoyva diseña la pintura como un modo de narración que trasciende los límites de las palabras. Abordando y retratando la vulnerabilidad humana, Ingebjorg invita al espectador a meditar en los momentos que son únicos y universales que las figuras humanas recuerdan. Estos personajes a menudo miran al espectador directamente a los ojos, sus caras expresivas pero intransitables traduciendo emociones complejas, difíciles de entender de otra manera. La técnica ilustrativa de Ingebjorg y la paleta oscura crean una atmósfera introspectiva que corta con cuentos tradicionales de la infancia, mientras que sus personajes posan con libros y juguetes en en entornos de desnudos. Las pinturas invitan al espectador a compartir la intimidad de sus modelos, ahogadas en el sueño o jugando en un campo lleno de pollos, y a repensar la soledad y la individualidad de la infancia

miércoles, 17 de diciembre de 2025

Liv Ullmann / El straduvarius de Bergman

 

Liv Ullmann

LIV ULLMANN, EL STRADIVARIUS DE INGMAR BERGMAN QUE REVOLUCIONÓ EL CINE EUROPEO

Cuenta la escritora Linn Ullmann en su novela Los inquietos que su padre solía decirle a su madre que ella era su Stradivarius: “Un instrumento de la mejor clase con un sonido potente y rotundo”. Y que entonces la madre, emocionada, se llevaba la mano al pecho y repetía: “Soy su Stradivarius”. Sucede que ese padre era Ingmar Bergman, uno de los mejores y más influyentes directores de cine de la historia, y esa madre Liv Ullmann, una actriz sin duda de la mejor clase y capaz de los sonidos más poderosos y afinados, aun cuando de su boca no saliera una palabra.

domingo, 24 de agosto de 2025

Kristin Vestgard / Delicadas mujeres




Kristin Vestgard 
DELICADAS MUJERES

Nació en 1976, Horten, Noruega. 

2000 Falmouth College of Art, BA (Hons) Bellas Artes. 

Vive y trabaja en Åsgårdstrand, Noruega.




sábado, 22 de julio de 2023

Liv Ullmann / "El cine de Bergman llegaba al fondo de uno mismo"


Bergman y Ullmann, durante el rodaje de 'La vergüenza' (1968). SCANPIX


Liv Ullmann: "El cine de Bergman llegaba al fondo de uno mismo"


La actriz noruega recuerda al que fue su amante y director con motivo del centenario del realizador de 'Sonata de otoño'.






Conxa Rodríguez

Londres, 23 de enero de 2018


La actriz y directora noruega Liv Ullmann, a sus 79 años, goza de un sentido del humor, simpatía y espontaneidad que contrastan con los personajes torturados psicológicamente y traumatizados que la hicieron conocida de la mano del director sueco Ingmar Bergman. Este año se cumple el centenario y con este motivo la actriz ha participado este pasado fin de semana en la Filmoteca de Londres en un homenaje al que fue su maestro y amante durante, al menos, cinco años, de 1965 a 1970. La hija de ambos, Linn, nació en 1966.

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Jo Nesbø / Harry Hole, un antihéroe con defectos trágicos

El muñeco de nieve (NOVELA POLICÍACA): Amazon.es: NESBO, JO ...

Harry Hole, un antihéroe con defectos trágicos

«Una vez descartado lo imposible, lo que queda,

por improbable que parezca, debe ser la verdad».

Arthur Conan Doyle

América Gutiérrez 
Aclaración importante: en México, la serie de libros que tiene como protagonista al inspector Harry Hole se publicó en desorden; sin embargo, no es necesario leerla en secuencia. Cada historia tiene un principio y un fin, con guiños que hacen referencias casi imperceptibles a personajes o situaciones de otros libros que pueden enriquecer la lectura pero no la limitan.





¿Que hace especial a un título que parecería ser uno más de una larga saga? ¿Por qué ‒además de que tiene su versión cinematográfica‒ esta entrega consigue atrapar nuestra atención más que las otras? Sucede que El muñeco de nieve respeta las convenciones del género y rompe con las líneas editoriales escandinavas a las que estábamos acostumbrados en las primeras entregas.

lunes, 4 de noviembre de 2019

Ibsen vuelve sin pelos en la lengua


Resultado de imagen para IBSEN 

IBSEN VUELVE

sin pelos en la lengua

Un proyecto internacional de traducción recupera palabrotas y matices perdidos que contribuyeron al escándalo en los estrenos de 'Casa de muñecas' o 'Un enemigo del pueblo'


Raquel Vidales
Madrid, 23 de octubre de 2019

Cuando en 1879 se representó por primera vez Casa de muñecas, de Henrik Ibsen (1828-1906), se armó un gran revuelo. Nora, su protagonista, es una perfecta esposa burguesa que un día se da cuenta de que su marido y los hombres en general la mangonean como si fuera menor de edad y les da portazo a todos. El personaje se convirtió enseguida en icono del feminismo, pese a que el autor negara repetidamente que tuviera esa intención, amado y odiado por igual. Aquello fue solo el principio de una larga sucesión de polémicas: prácticamente todas las obras que el dramaturgo noruego estrenó desde ese momento suscitaron controversia, especialmente Un enemigo del pueblo (1882), su más furibundo ataque a la corrupción de la democracia. Podría decirse que con Ibsen llegó el escándalo al teatro.

Las mejores adaptaciones de Ibsen en el teatro y el cine

Henrick Ibsen





Las mejores adaptaciones de Ibsen en el teatro y el cine

randes intérpretes como Liv Ullmann, Steve McQueen, Glenda Jackson, Cate Blanchett o Fernando Fernán Gómez han dado vida a los grandes personajes del dramaturgo noruego


  • Ingrid Bergman protagonizó 'Hedda Gabler' en el cine en 1962, dirigida por George Schaefer.
    1Ingrid Bergman protagonizó 'Hedda Gabler' en el cine en 1962, dirigida por George Schaefer.

La riqueza de Henrik Ibsen a lo largo de más de un siglo



La riqueza de Henrik Ibsen a lo largo de más de un siglo

Cristina Gómez-Baggethun

17 de octubre de 2019



Si algo llama la atención de aquel que se acerca a la recepción de la obra de Ibsen es la gran variedad de interpretaciones a la que han dado lugar sus textos. Desde que el noruego irrumpió en el panorama teatral occidental alrededor de 1890, capitaneando aquello que se vino a llamar el momento escandinavo de la literatura europea, sus obras se han leído y llevado a escena de los modos más diversos. Su Espectros (1881), por ejemplo, fue enarbolada por el movimiento de renovación del teatro europeo que se propuso acabar con la hipocresía y la doble moral de la cultura burguesa del siglo XIX. La obra fue estrenada por los teatros más experimentales de finales de aquel siglo. La Freie Bühne de Berlín, el Théâtre Libre de París, el Independent Theatre de Londres y Stanislavski en Moscú produjeron montajes que generaron gran escándalo, pusieron en marcha los aparatos de censura estatal y transformaron el teatro por medio de puestas en escena que buscaban la verdad sobre el escenario y huían de los convencionalismos declamatorios del teatro comercial de la época. En Italia, en cambio, donde Espectros fue el mayor éxito comercial de Ibsen de la última década del siglo XIX y primera del XX, la obra no despertó escándalo alguno, ya que el gran actor Ermete Zacconi, que disfrutó de una suerte de monopolio tácito sobre la obra, la leyó como una advertencia sobre las letales consecuencias de la vida bohemia y artística. La lectura moralista de Zacconi tuvo varios seguidores en nuestro país, entre los que destacó el primer actor José Tallaví, que durante más de una década se retorció sobre los escenarios de toda la península, reproduciendo los síntomas de la locura provocada por la sífilis, una enfermedad cuyos efectos había estudiado en los hospitales. No obstante, también en España se dieron lecturas emancipadoras de la obra, como por ejemplo el histórico montaje de Espectros del director catalán Adrià Gual con su Teatre Íntim (1900), con frecuencia considerado el pionero del teatro moderno en España.

Henrik Ibsen vuelve con fuerza en medio mundo

Henrik Ibsen vuelve con fuerza en medio mundo y recuerda la vigencia de su teatro

La obra del dramaturgo noruego se traduce a ocho lenguas de manera directa en uno de los proyectos literarios internacionales más importantes de los últimos años. En España sale el primer volumen con sus ocho obras principales. WMagazín publica la introducción donde la traductora explica el proyecto y los valores ibsenianos
El noruego Henrik Ibsen, uno de los grandes dramaturgos de todos de los últimos dos siglos y de los renovadores del teatro moderno, vuelve con fuerza. Lo hace en las librerías de ocho idiomas con traducciones directas del noruego al indio, chino, ruso, árabe, egipcio, persa, japonés y castellano. Se trata de uno de los proyectos literarios más importantes a nivel internacional iniciado hace ocho años: Ibsen in Traslation. Un proyecto impulsado por el Ministerio de Exteriores de Noruega, NORLA y el Centro de Estudios Ibsenianos. Henrik Ibsen (Skien, 1828 – Cristianía, Oslo, 1906), creador de obras como Casa de muñecas, Un enemigo del pueblo y El pato silvestre, ha tenido múltiples interpretaciones en más de un siglo lo cual le otorga un nivel especial dentro de los clásicos al cuestionar los modelos de familia y sociedad de una época dominada por la moral victoriana.

domingo, 27 de octubre de 2019

Karl Ove Knausgard / "No, no voy a seguir escribiendo sobre mí cuando esto acabe"


Karl Ove Knausgard


Karl Ove Knausgard:
«No, no voy a seguir escribiendo sobre mí cuando esto acabe»

En Tiene que llover, quinto tomo de Mi lucha, la mastodóntica obra en marcha del escritor noruego que pasó de promesa dudosa a clásico universal instantáneo, Knausgard tiene 20 años y asiste a sus primeras clases de escritura, y se las ve con el fracaso, un fracaso constante, que le hace dudar de que lo único que desea -convertirse en escritor- sea posible.
Laura Fernández
28 de junio de 2017

Hubo una época en la que Karl Ove Knausgard (Oslo, 1968) no podía cortarse el pelo sin que se enterara toda Noruega. Una época en la que, si se cambiaba de casa, los tabloides de media Escandinavia se pasaban días hablando de ello. ¿Le agobiaba aquello? «Duró un año, puede que dos. Todavía tengo problemas a la hora de establecer un límite entre mi vida privada y mi vida, digamos, literaria, cuando concedo entrevistas. Me preguntan si estoy soltero, cómo compagino la escritura con mis hijos, y no puedo negarme a hablar de mi vida privada porque lo que hago cuando escribo es precisamente eso. Valoro mucho mi libertad y no quiero perderla, por eso no sé dónde está el límite», contesta. ¿Alguna solución? «Lo que hago es no leer nada de lo que se publica», dice. Karl Ove Knausgard, el noruego que pasó de escritor en ciernes a clásico instantáneo de la literatura universal -algo que, confiesa, le hace sentir cierta «incomodidad», y a menudo tiene la sensación de que ha habido un malentendido mundial-, el autor de Mi lucha, ese novelón en seis partes -del que acaba de publicarse la quinta: Tiene que llover (Anagrama)- en el que reconstruye toda su vida, y cuyo epicentro es una «dominante» figura paterna, pero también y, sobre todo, la pulsión narrativa, el deseo de ser escritor. «En realidad», admite Knausgard, «lo que hay de fondo en todos ellos es el tema de la identidad: el cómo llegas a ser quién eres y por qué».

Karl Ove Knausgård / “Mi lucha es escribir a la vez que vivir la vida cotidiana”


Karl Ove Knausgård,

“Mi lucha es escribir a la vez que vivir la vida cotidiana”

El escritor noruego Knausgård presenta 'Tiene que llover', quinta entrega de su infernal memoria


CARLES GELI
Barcelona 28 JUN 2017 - 07:03 CDT


Karl Ove Knausgard, ayer en Barcelona.
Karl Ove Knausgard, ayer en Barcelona.  EL PAÍS

La elegante americana gris marengo, la camisa azul cielo y la informalmente arreglada melena grisácea lo tamizan un poco, pero el de Karl Ove Knausgård es el rostro de alguien que ha pasado por el peor de los infiernos, el interior, en un duelo con la vida para ser feliz, querer y ser querido y convertirse en escritor temiendo que jamás conseguirá nada. Lleva más de tres mil páginas haciendo la crónica de esa batalla y, sobre el papel, parece que ganó. O no. En cualquier caso, tampoco queda tan claro en la vida real, según se desprendió ayer en su charla ante 500 personas en el programa Kosmópolis del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, donde acudió a rebufo de la promoción de la quinta entrega de Mi lucha, ambicioso y ultraconfesional friso autobiográfico: Tiene que llover (Anagrama; L’Altra Editorial, en catalán).

viernes, 5 de octubre de 2018

Karl Ove Knausgård / Contarlo todo






Contarlo todo

Lo que yo encontraba en Knausgård era una especie de agotadora perseverancia administrativa


Antonio Muñoz Molina
5 de octubre de 2018

Karl Ove Knausgård, en Ystad, el pueblo sueco donde vive. 
Karl Ove Knausgård, en Ystad, el pueblo sueco donde vive.  CLAUDIO ÁLVAREZ

La cultura literaria americana, que está muy regida por el esnobismo, necesita rendirse cada cierto tiempo a una novedad exótica: un autor o autora de origen periférico, de nombre inusual, que preferiblemente no escriba en inglés, y además que al dar bien en las fotos pueda adquirir una cierta cualidad icónica. El gran descubrimiento de los últimos años ha sido Karl Ove Knausgård: escribe en noruego, tiene aspecto de actor o de capitán de barco en una película, sale fumando en las fotografías. Cuando se tradujo al inglés el primer volumen de la novela que atrajo de golpe la atención sobre él, Mi lucha, un conocido mío de Nueva York, una de esas personas excepcionalmente sensibles a los primeros indicios de una moda que viene, se mostró asombrado y casi decepcionado de que yo no lo hubiera leído ya, y me urgió a que lo hiciera. El lenguaje de la publicidad ya sirve para todo: Knausgård era “the Next Big Thing”. Venía además con la etiqueta francesa de la “autofiction”, y en Estados Unidos todo lo que suene a intelectualismo francés provoca todavía una mezcla muy curiosa de fascinación y nerviosismo: nadie quiere arriesgarse a no estar a la última.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Karl Ove Knausgård / Yo, ficción

Karl Ove Knausgård

Yo, ficción

La literatura se apunta a la 'extimidad' y da otra vuelta de tuerca a los límites de la novela. Knausgård, el abanderado, explica a Babelia las claves


ANDREA AGUILAR 5 SEP 2014 - 12:52 CEST



EVA VÁZQUEZ
La cola alrededor de la librería McNally en el Soho de Nueva York empezó a formarse en torno a las tres y media de la tarde. A las seis se extendía por varias manzanas y cuando se abrieron las puertas, aunque se habilitó una sala con pantallas en la planta superior del establecimiento, las dependencias quedaron totalmente desbordadas y muchos no pudieron entrar. El motivo de tanto alboroto y expectación era una conversación a tres bandas entre el crítico de la revista The New Yorker James Wood (finalmente un problema en la aduana del JFK impidió que llegara) y la escritora Zadie Smith. El tercer invitado era la estrella a quien todos esperaban, el escritor noruego de profundos ojos azules y melena desarreglada que ha despertado una fiebre entre el público y la comunidad literaria: Karl Ove Knausgård. El día anterior otros tantos centenares de lectores le aguardaban en una librería en Brooklyn, donde habló con la novelista Nicole Krauss sobre la tercera entrega de los seis libros que conforman la serie Mi lucha, y al día siguiente la New York Public Library colgó el cartel de no hay billetes para la charla organizada entre Knausgård y Jeffrey Eugenides, autor de Middlesex.
Cientos de artículos, reseñas, críticas y entrevistas han confirmado al otro lado del Atlántico su estatus de sensación literaria, un fenómeno que arrancó en Noruega con la publicación de las tres primeras entregas en 2009, las dos siguientes en 2010 y la última, de mil páginas, un año después. Allí vendió cerca de 458.000 ejemplares entre los cinco millones de habitantes y provocó un terremoto mediático y social. En Estados Unidos el impacto comercial que ha tenido, con 32.000 ejemplares vendidos, según los datos de julio de Nielsen Bookscan, no es por el momento tan espectacular, pero el debate que ha generado es similar. ¿Es legítimo contar tantas cosas, hasta seis libros, sin disfraz aparente alguno? Las noticias sobre la hostilidad que los libros provocaron en el entorno del escritor se sucedieron en Noruega (demanda de su tío; una exmujer enfurecida que le retó a participar en un programa de radio en el que daba su versión de los hechos, y un anuncio en un periódico firmado por su familia paterna que le acusaba de practicar “literatura de Judas”), mientras Karl Ove terminaba la última entrega a un frenético ritmo de casi veinte páginas al día, intentando aislarse al máximo del ruido que sus libros provocaban.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Dos visiones / Se impone una literatura basada en hechos reales

Karl Ove Knausgård
DOS VISIONES

¿Se impone una literatura 

basada en hechos reales?

El dilema: ¿buscan los escritores una sensación de verdad en sus ficciones o son ingenuos exhibicionistas?



    James Earl Ray, el protagonista de la última novela de Antonio Muñoz Molina, asesino de Martin Luther King con chaleco antibalas. / AP

    No es pura coincidencia

    Por Sergio del Molino

    Pocos se han dado cuenta de la ironía que hay en los libros de Karl Ove Knausgård, el escritor noruego que ha vuelto loco a medio mundo literario con su ciclo de novelas autobiográficas. En ellas, es detallista hasta el hartazgo. Si narra una comida con amigos, se detiene en cada bocado, en la cantidad de carne que pincha con el tenedor, en la forma en que llega a la boca y en cómo la mastica. Sin embargo, en el segundo tomo, Un hombre enamorado, asegura que es muy olvidadizo y despistado, incapaz de recordar un nombre o de retener una anécdota. ¿Cómo alguien así puede narrar su vida de una forma tan exasperadamente notarial? O miente al narrar su vida o miente al retratarse como un despistado. Es un juego literario, una advertencia para quien sabe leerla: esto, lectores, es literatura, no lo olviden. Las categorías de realidad y ficción son demasiado simples para explicar nada. Todo recuerdo es una ficción que utiliza recursos narrativos. Es imposible narrar sin fabular, exagerar, omitir o mentir, aunque sea inconscientemente. ¿Por qué algunos escritores renunciamos al aviso legal de que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia? Cada cual tendrá sus respuestas. Para mí, las convenciones de la ficción funcionan a veces como la cuarta pared del teatro: alejan al lector al subrayarle que está leyendo algo fabulado, un mundo que no tiene sentido fuera del libro. Escribir al desnudo, con nombres y lugares reconocibles, implica un compromiso ineludible con lo que se escribe. Autor y lector se encuentran de frente, casi piel contra piel. Hay mentiras, omisiones e hipérboles, pero hay también una sensación de verdad muy poderosa que surge del encuentro con una voz diáfana. Quizá sea eso lo que buscamos al meter tanta realidad en nuestras ficciones. O quizá solo seamos unos ingenuos exhibicionistas.

    La invención pura

    Por Juan Jacinto Muñoz Rengel

    El ser humano es un animal ficcional, que necesita de las hipótesis, la imaginación y los mecanismos narrativos para construir su precaria representación del mundo. Desde este punto de vista es imposible separar realidad y ficción, todo es real, en algún grado, y todo es imaginario, por cuanto que forma parte de la telaraña alucinada que llevamos siglos urdiendo. Sin embargo, según las dosis y el modo de combinar los ingredientes, la literatura ha encontrado al menos dos formas de aproximación al mundo. No es lo mismo contar como Edgar Allan Poe que a la manera de Chéjov. Los cuentistas lo tuvieron claro desde el principio y, como si se tratara de dos grandes escuelas enfrentadas, las dos estelas siguieron separándose: en el lado más fabulador quedaron los Borges y los Cortázar, y en el otro, los Hemingway y los Carver. De alguna manera, los dos planteamientos cuestionan hasta dónde puede soportar el lector el sesgo de la imaginación, la irrupción de lo fantástico; lo que, probablemente, nos llevará a pensar en dos tipos de lectores. Pero siempre estará más allá de la duda que entre los escritores del primer grupo figuran nombres irrefutables, que han demostrado que se puede decir mucho de la realidad y de nosotros mismos desde la invención más pura. ¿De qué nos hablan las Crónicas marcianas de Bradbury, Solaris de Stanislaw Lem, Matadero cinco de Vonnegut o Las ciudades invisibles de Calvino, sino de la soledad, los deseos, el subconsciente y las relaciones humanas? En el fondo, todo se reduce a una cuestión de verosimilitud. La verdadera pregunta que subyace bajo este problema es: ¿cuánto necesitamos las técnicas de la verosimilitud? Si estos meros recursos fuesen ciertamente tan necesarios, la mitad de la literatura universal quedaría invalidada. Y quizá la mitad de nuestro mundo.