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viernes, 10 de enero de 2025

Solo los presidentes latinoamericanos de Cuba y de Nicaragua asisten a la toma de posesión de Maduro

 

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, estrecha la mano del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, mientras el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, observa el día de la toma de posesión en Caracas.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, estrecha la mano del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, mientras el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, observa el día de la toma de posesión en Caracas.MIRAFLORES PALACE (VIA REUTERS)


Solo los presidentes latinoamericanos de Cuba y de Nicaragua asisten a la toma de posesión de Maduro

Los otros dos jefes de Estado adicionales fueron Brahim Gali, primer ministro de la República Árabe Saharaui Democrática, y Gaston Browne, primer ministro de Antigua y Barbuda. China y Rusia, aliados claves para Venezuela, enviaron delegados especiales

domingo, 29 de diciembre de 2024

Nicaragua, totalitarismo por todos los medios

 


Daniel Ortega, el pasado 24 de abril en Caracas.

Daniel Ortega, el 24 de abril en Caracas en la cumbre de la Alianza Bolivariana para América (ALBA).LEONARDO FERNANDEZ VILORIA

Nicaragua, totalitarismo por todos los medios

El régimen de Ortega y Murillo desafía a EE UU con la inmigración irregular al tiempo que continúa la represión interna


El País, 24 de junio de 2024

Daniel Ortega y Rosario Murillo han hecho de Nicaragua un régimen inamovible. El aparato sandinista, además de mantener el control de todos los poderes del Estado y ser en la práctica un sistema de partido único, endurece o relaja los engranajes de la represión en función de sus intereses económicos o de sus equilibrios diplomáticos. Pero el Gobierno también ha encontrado otra palanca para desafiar al país que, pese a ser su principal socio comercial, también es el que más lo golpea a través de las sanciones: Estados Unidos.

miércoles, 25 de septiembre de 2024

De los regímenes militares al chavismo: la tradición de la novela sobre dictadores latinoamericanos se renueva


Celia Sánchez Manduley (primera de la derecha), una de las protagonistas de 'Nunca fui primera dama', junto a Fidel Castro y Antonio Núñez Jiménez, durante la revolución cubana.

Celia Sánchez Manduley (primera de la derecha), una de las protagonistas de 'Nunca fui primera dama', junto a Fidel Castro y Antonio Núñez Jiménez, durante la revolución cubana.

De los regímenes militares al chavismo: la tradición de la novela sobre dictadores latinoamericanos se renueva

Nuevos textos inspirados en Chávez, Ortega, Milei y otros líderes políticos de la región describen la debilidad de las democracias nacidas tras la caída de los anteriores regímenes autocráticos


CAIO RUVENAL
Madrid - 13 SEPT 2024 - 22:40 COT


El escritor mexicano Carlos Fuentes cuenta en La gran novela latinoamericana un encuentro que tuvo con Mario Vargas Llosa en Londres en 1967. La reunión derivó en la idea de invitar a una docena de autores latinoamericanos para que escribieran sobre la inagotable galería de caudillos de la región y recopilar los textos en un solo volumen, Los padres de las patrias. El proyecto no prosperó, pero impulsó el lanzamiento en los setenta de varios libros protagonizados por presidentes históricos déspotas, un género que la crítica bautizó como la “novela del dictador”: Yo el supremo de Augusto Roa Bastos, El otoño del patriarca de Gabriel García Márquez, El recurso del método de Alejo Carpentier, Oficio de difuntos de Arturo Uslar Pietri... Llegó el siglo XXI y las democracias nacidas tras la caída de los regímenes autoritarios resultaron endebles: los jefes de Estado cambiaron el uniforme militar por la camisa y la corbata, pero la naturaleza del poder autócrata permaneció intacta.

lunes, 14 de junio de 2021

Personajes siniestros / Ortega desata una feroz persecución política en Nicaragua para mantenerse en el poder


Daniel Ortega junto a su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo,
en una imagen de marzo de 2019, en Managua.
Foto de ALFREDO ZUNIGA


Ortega desata una feroz persecución política en Nicaragua para mantenerse en el poder

Aislado internacionalmente, con sanciones impuestas por EE UU, el sandinista lanza una cacería de opositores, periodistas y disidentes

 

Las palabras del fallecido comandante Tomás Borge, oscuro y temido personaje de la revolución sandinista de Nicaragua, parecen hoy salidas de una sombría profecía. Daniel Ortega recién se había instalado de nuevo en el poder en 2007, cuando Borge sentenció: “Todo puede pasar aquí, menos que el Frente Sandinista pierda el poder… cueste lo que cueste”. Y el costo ha sido alto, con una estrategia política de tierra arrasada, en la que el exguerrillero sandinista nacido de la lucha contra la dictadura de Somoza está dispuesto a eliminar a cualquier adversario o acallar todo tipo de disidencia. Ortega se ha instalado en la represión y la persecución política para mantener el poder en el país centroamericano, a través del control del aparato de justicia, eficiente a la hora de levantar casos contra los opositores; la instrumentalización de la Asamblea Nacional, a sus órdenes para aprobar leyes que criminalicen la crítica y, sobre todo, su dominio sobre la Policía Nacional, el órgano represivo del régimen. “Eliminar toda candidatura, toda oposición, es el objetivo de una dictadura en agonía. Por eso recurre a la represión masiva. Nada le ha funcionado”, ha dicho Dora María Téllez, exguerrillera sandinista, otrora compañera de armas de Ortega y hoy voz crítica desde la oposición, detenida el domingo en Managua.

jueves, 11 de marzo de 2021

Daniel Ortega en su laberinto




Daniel Ortega 

en su laberinto

Después de 100 días del inicio de las manifestaciones que piden el fin del mandato del presidente, Ortega intenta mantener el control de un país sumido en la peor crisis política de los últimos cuarenta años

CARLOS SALINAS
Managua 26 JUL 2018 - 17:44 COT

Pasear por el Reparto El Carmen de Managua no es fácil. Desde hace décadas este viejo barrio de clase media alberga un vecino incómodo. Daniel Ortega instaló aquí su residencia en una casona de 900 metros cuadrados de construcción, seis habitaciones y dos salones, que fue propiedad de un oligarca del somocismo, pero que el viejo guerrillero confiscó con todo —obras de arte incluidas tras el triunfo de la revolución sandinista e hizo de ella su búnker. Cuando el pasado abril estallaron las protestas que exigen el fin del régimen, el presidente ordenó levantar un sistema de seguridad enorme que incluye el cierre de calles a varios kilómetros de su casa.



En este reparto hay decenas de policías fuertemente armados en cada esquina y una instalación de barricadas de piedras gigantescas lo alejan de cualquier contacto con el resto de una ciudad que, un día sí y otro también, protesta exigiendo el fin del mandato Ortega-Murillo. Para los vecinos de El Carmen salir y entrar de su viejo barrio es una odisea de preguntas y rechazos. Ortega ha impuesto un toque de queda y pobre de aquel que pretenda entrar a deshoras. Desde ese laberinto de piedras y fusiles, Ortega intenta mantener el control de un país sumido en la peor crisis política de los últimos 40 años.

Sergio Ramírez / Cambia, todo cambia


Manifestantes disparan morteros caseros, el pasado 9 de junio, durante los enfrentamientos entre manifestantes y policias en Masaya (Nicaragua).
Manifestantes disparan morteros caseros, el pasado 9 de junio, durante los enfrentamientos entre manifestantes y policias en Masaya (Nicaragua).  EFE

Cambia, todo cambia

Lo único que no ha cambiado en Nicaragua es la esperanza por una vida nueva, y la fe en un país democrático, justo y libre

Sergio Ramírez
11 de junio de 2018

Nicaragua es hoy un país distinto. Otro país. Quien lo vio antes del 18 de abril, cuando comenzaron las matanzas indiscriminadas de jóvenes, hoy no lo reconocería. Pero tampoco lo reconoce, menos de dos meses después, quien estuvo para esos primeros días infernales. Así me lo dice el periodista salvadoreño Carlos Dada, testigo de aquella primera rebelión desarmada reprimida salvajemente en las calles de Managua, y ha vuelto ahora, más de un mes después, y se aloja en el mismo hotel donde, si antes había alguno huéspedes, hoy él es el único, y la penumbra en la sala de estar ha crecido en medio de la soledad.

Sergio Ramírez / Ayer es hoy, multiplicado



Sede del FSLN que fue ocupada por manifestantes en Diriamba, a 40 km de Managua, el 14 de junio.
Sede del FSLN que fue ocupada por manifestantes en Diriamba, a 40 km de Managua, el 14 de junio.MARVIN RECINOS (AFP)

Ayer es hoy, multiplicado

Tras más de dos meses de siega, la cuenta se acerca a 300 asesinados, cazados por francotiradores, ejecutados con un tiro en la nunca, tiroteados por paramilitares. Y los heridos llegan a 1.500



SERGIO RAMÍREZ

10 JUL 2018 - 17:00 COT

La tarde del 23 de julio de 1959 se produjo en una calle de León la masacre de estudiantes de la que fui sobreviviente y que marcó mi vida para siempre, ejecutada por soldados del ejército de la familia Somoza.
Era una manifestación de protesta, y ya nos retirábamos hacia la universidad cuando estallaron las bombas lacrimógenas, y a los primeros disparos de los fusiles comencé a correr. Me topé con la puerta de servicio del restaurante El Rodeo. La empujé, y cedió. Se oía el tableteo de una ametralladora y seguían las descargas de los fusiles. Subí a la segunda planta. Había ahí tres niñas en una cama, aterrorizadas, en compañía de una empleada. “Estamos solas aquí”, me dijo la mujer”, con voz temblorosa.

Sergio Ramírez / Los nietos de la revolución




Pancartas en favor de la democracia en una calle de Managua.
Pancartas en favor de la democracia en una calle de Managua.  REUTERS

Los nietos de la revolución

Jóvenes lúcidos y sin artimañas políticas luchan por la democracia en Nicaragua


Sergio Ramírez

29 de mayo de 2018

Los muchachos que han salido a las calles a dar la cara por Nicaragua, nacieron a partir de los años noventa, o en este mismo siglo, y por lo tanto la revolución que derrocó a Somoza es un hecho ignorado para muchos de ellos, o ha sido distorsionado por la propaganda oficial, lo que viene a ser lo mismo.

sábado, 9 de mayo de 2020

La crisis del coronavirus / Temor al Gobierno de Nicaragua



La médico Karen Ojeda se prueba un traje de protección que logró conseguir en el mercado negro, debido a la escasez de este tipo de equipos en Nicaragua.
La médico Karen Ojeda se prueba un traje de protección que logró conseguir en el mercado negro, debido a la escasez de este tipo de equipos en Nicaragua.

 


LA CRISIS DEL CORONAVIRUS
Temor al Gobierno de Nicaragua

Los médicos denuncian la falta de acción gubernamental y se organizan para cuando llegue lo peor.

Wilfredo Mirada
Fotografía de Carlos Herrera
1 de mayo de 2020



La doctora Karen Ojeda Peralta se planta en la entrada de su clínica en posición marcial. Con el pequeño atomizador que antes contenía un producto para el pelo, apunta a los zapatos de sus pacientes. Rocía las suelas con alcohol y solo así relaja la postura, y los deja ingresar al consultorio, donde enseguida les aplica en las manos gel antibacterial. La médica nicaragüense se toma muy en serio la amenaza de la covid-19, incluso desde antes que el Gobierno de Daniel Ortega reportó el primer caso positivo el 18 de marzo. Sin duda mucho más que el presidente del país, que ha llegado a estar ausente durante 34 días.

lunes, 6 de abril de 2020

Daniel Ortega cumple 24 días sin dar la cara en plena contingencia por el coronavirus en Nicaragua

LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

Daniel Ortega cumple 24 días sin dar la cara en plena contingencia por el coronavirus en Nicaragua

La gestión de la crisis sanitaria por el Covid-19 ha sido asumida por su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo



Wilfredo Miranda
Managua, 6 de abril de 2020

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, fue el gran ausente en las honras fúnebres del diputado sandinista Jacinto Suárez, que se realizaron este 2 y 3 de abril en Managua. Suárez no solo era un “militante histórico” del sandinismo, sino que fue compañero de celda de Ortega cuando estuvieron presos bajo la dictadura de Anastasio Somoza (1967-1972 y 1974-1979) y uno de los hombres más cercanos al mandatario. La inasistencia de Ortega a las exequias reavivó una pregunta que los nicaragüenses se hacen en medio de la epidemia de Covid-19: ¿Dónde está el presidente?




Hasta este domingo, Ortega cumplió 24 días sin dar la cara públicamente. Contrario a los presidentes centroamericanos, que se han colocado en la primera línea de contención del coronavirus, el mandatario sandinista no ha dicho ni una sola palabra de la epidemia que, hasta ahora ha provocado en Nicaragua seis casos positivos y un fallecido.

sábado, 14 de marzo de 2020

La cultura nicaragüense despide a Cardenal y critica el “cinismo” de Daniel Ortega

Ernesto Cardenal

La cultura nicaragüense despide a Cardenal y critica el “cinismo” de Daniel Ortega

Los cantautores Hernaldo Zúñiga, Carlos y Luis Enrique Mejía Godoy lloran la partida del poeta nicaragüense


Wilfredo Miranda
Managua, 1 de marzo de 2020







El poeta Ernesto Cardenal en su casa de Managua.
El poeta Ernesto Cardenal en su casa de Managua. CARLOS HERRERA

El cantautor Carlos Mejía Godoy llora en el exilio. Lejos de su natal Nicaragua recibió la noticia de que su amigo, el poeta Ernesto Cardenal, falleció a los 95 años de edad. La conmoción es grande para este hombre que dotó de banda sonora a la Revolución Sandinista y creó la famosa Misa Campesina de la mano del poeta y figura clave de la teología de la liberación. “Más que mis lágrimas, mi corazón sangra con la muerte de Ernesto”, expresó Mejía Godoy.
“Se va no solamente un amigo, sino un sacerdote, un conductor, un piloto de esa nave que es la dignidad de un país que sigue sufriendo y luchando”, dijo Mejía Godoy a EL PAÍS, quien se exilió hace más de un año para protegerse de la represión del Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. “No pudo irse Ernesto sabiendo que su Nicaragua volvía a ser libre. Esa hubiera sido la mejor extremaunción, los mejores óleos antes de su partida; decirle que ya su patria es libre”.

sábado, 11 de enero de 2020

Sergio Ramírez / La fracasada obsesión del todo total


Un grupo de estudiantes agitan banderas nicaragüenses durante las protestas congra el Gobierno de Daniel Ortega.
Un grupo de estudiantes agitan banderas nicaragüenses durante las protestas congra el Gobierno de Daniel Ortega.  EFE

La fracasada obsesión del todo total

Al controlar el todo, lo que se ha pretendido es crear un vacío lleno de silencio y de miedo. Y el silencio y el miedo se han roto


Sergio Ramírez
15 de mayo de 2018

Managua es una ciudad extraña, llena de imposturas oficiales que bien podemos llamar mesiánicas. Pongamos por caso, en primer lugar, los árboles de la vida, arbolatas como han sido bautizados por el ingenio popular, artefactos de fierro de gran altura y peso sembrados en calles, rotondas y avenidas por docenas.
Precisamente, abro mi novela Ya nadie llora por mí, con la visión de ese bosque hechizo. Mientras el inspector Dolores Morales recorre en su viejo Lada la carretera a Masaya, llegando a la rotonda Jean Paul Genie, él, y el lector, se enfrentan a esos adefesios coloridos y retorcidos:
“Las estructuras metálicas de los árboles de la vida poblaban el camellón central y los espaldones de la carretera formando un bosque inmenso y extraño, los arabescos de sus follajes amarillo huevo, azul cobalto, rojo fucsia, verde esmeralda, violeta genciana, rosa mexicano y rosado persa, alzándose entre la maraña de rótulos comerciales…”
Durante las demostraciones populares del mes de abril, encabezadas por jóvenes estudiantes, de los cuales cerca de 50 perdieron la vida bajo las balas, muchos fueron derribados entre clamores triunfales. En los vídeos, los muchachos siembran plantitas de árboles verdaderos en lugar de las monstruosas estructuras.
Pero aún quedan bastantes en pie, aunque siguen cayendo. Mucho se ha especulado sobre el significado esotérico de estos árboles sin vida, que provienen aparentemente de una tradición muy antigua, y según lo que puede leerse, siempre tuvieron una sacerdotisa encargada de su culto. Un antídoto eficaz, se lee en alguna otra parte, contra el mal de ojo.
La pretensión de controlar la estética urbana, arruinándola, es parte de la obsesión desmesurada de controlar el todo, o controlarlo todo, algo que parece sacado del mundo orwelliano pero más asfixiante aún. De esa agresión contra el paisaje son parte también las gigantografías de la pareja presidencial que se multiplican vigilantes, e ineludibles a la mirada.
Es la misma voluntad que controla los colores que debes ver, una gama caprichosa y arbitraria que empieza con el rosado chicha, colores que se muestran, agresivos, en banderolas, paredes de los edificios públicos, muros y bordillos de aceras. Y hasta la tipografía. Hay un tipo único de letra que debe usarse para los encabezados de los membretes de gobierno en circulares, comunicados de prensa, cartas y sobres, que se alterna con la caligrafía de la primera dama, su letra inscrita también hasta en los billetes de lotería. Y la @ para marcar de una vez el masculino y el femenino en esos mismos documentos.
Y, por supuesto, las consignas, creaciones poéticas de notable extravagancia unas veces, y otras fruto del saqueo de las oraciones, letanías y lemas católicos, sin que queden por fuera las celebraciones religiosas mismas, empezando por las de la Virgen María del mes de diciembre. Costosos altares, erigidos por decenas a lo largo de la avenida “De Chávez a Bolívar”, a cuenta de las instituciones públicas, entraron a competir con los que cada familia levanta por tradición en sus casas. Recién pasadas las últimas elecciones presidenciales se leía en cada uno de esos lujosos altares una consigna sacada de un novenario a la Virgen: “¡Victoria, victoria, María triunfó!”. La que había triunfado era la Virgen, convertida en valedora del partido oficial.
Como los obispos han condenado las masacres contra los estudiantes y exigen un nuevo orden democrático, los empleados públicos son convocados ahora a cultos de oración y alabanza neopentecostales en las rotondas de la ciudad. Los policías antimotines, antes de su jornada diaria, deben rezar estas alabanzas de rodillas en los cuarteles, según puede verse en los vídeos que circulan en las redes sociales.
Al controlar el todo, lo que se ha pretendido es crear un vacío lleno de silencio y de miedo. Y el silencio y el miedo se han roto. Se ha resquebrajado el todo total, que enseña fracturas irreversibles.
Y como en ese guion del todo total nunca cupieron los colores de la bandera de Nicaragua, ahora se han vuelto subversivos. Corren a borrarlos donde la gente los pinta sólo para que vuelvan a aparecer de nuevo. En las marchas, lo que se ve es una oleada de banderas azul y blanco.
En las redes cuenta un ciudadano que en un alto, mientras conducía, tomó la bandera que un niño le ofrecía, pero como el semáforo cambió a verde tuvo que avanzar. Luego de regreso, lo buscó y quiso pagársela.
―No señor –fue la respuesta del niño―. La bandera no se vende.
Sergio Ramírez es escritor y premio Cervantes 2017

domingo, 21 de abril de 2019

Ernesto Cardenal / “No hay libertad para que yo diga algo, en Nicaragua estamos en una dictadura”

Ernesto Cardenal

Ernesto Cardenal

“No hay libertad para que yo diga algo, en Nicaragua estamos en una dictadura”

El poeta y sacerdote nicaragüense Ernesto Cardenal, recuperado tras 16 días hospitalizado con 94 años, celebra la figura del papa Francisco y lamenta la deriva de Ortega


Javier Lafuente
Managua, 20 de abril de 2019


Ernesto Cardenal
Pedir un nacatamal, un plato típico de Nicaragua a base de maíz, carne, verduras y arroz que se cuece envuelto en hojas de plátano, cuando acabas de salir de un hospital después de 16 días ingresado es cuando menos un signo de fortaleza. De lucidez, estar leyendo tres libros a la vez. El característico mal genio garantiza que Ernesto Cardenal, poeta, sacerdote, revolucionario, sigue en forma a los 94 años un Jueves Santo de 2019.

-¿Qué es para usted a estas alturas una revolución?
-¿Por qué me lo pregunta a mí? Búsquelo en un diccionario. Yo ya escribí sobre eso en La revolución perdida. Para qué voy a repetir las cosas, no tengo más que decir, no quiero.

lunes, 18 de febrero de 2019

El martirio de Cardenal bajo el régimen de Daniel Ortega


El obispo auxiliar de la archidiócesis de Managua, Silvio José Báez, visitó este jueves a Ernesto Cardenal. Imagen publicada en su cuenta de Twitter


El martirio de Cardenal bajo el régimen de Daniel Ortega

El poeta ha sido perseguido por el mandatario y su esposa, Rosario Murillo, que mantiene un odio enconado


CARLOS SALINAS
México 17 FEB 2019 - 10:49 COT

Silvio Báez, obispo auxiliar de la archidiócesis de Managua y considerado el número dos de la Iglesia de Nicaragua, se postró el jueves frente a la cama en la que convalece el poeta Ernesto Cardenal y pidió su bendición. Un gesto cargado de simbolismo, que tuvo un fuerte impacto en este país donde Cardenal es idolatrado, pero también duramente criticado por el sector más conservador de la feligresía católica, que ve en él a un traidor por haber apoyado directamente la revolución sandinista y participado como ministro de Cultura del Gobierno revolucionario de los años ochenta, que pronto derivó en un régimen autoritario.

viernes, 17 de agosto de 2018

Sergio Ramírez / Nunca cerrar los ojos






Marcha contra el gobierno de Daniel Ortega en Managua
Marcha contra el gobierno de Daniel Ortega en Managua EFE

Nunca cerrar los ojos

Los estudiantes que protestan en Nicaragua están devolviendo al país la moral perdida



Sergio Ramírez
28 de abril de 2018

Jamás antes la doble condición que siempre he defendido en mí mismo, la del escritor y el ciudadano, se hizo tan patente como el mediodía del 23 de abril cuando subí a la cátedra del paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares para pronunciar mi discurso ritual tras recibir de manos del rey de España el Premio Cervantes.

Nicaragua / Una represión sin sentido



El escritor nicaragüense Sergio Ramírez, junto a la escritora Gioconda Belli, en la concentración en la Puerta del Sol.
El escritor nicaragüense Sergio Ramírez, junto a la escritora Gioconda Belli, en la concentración en la Puerta del Sol.  EFE

Una represión sin sentido

Todo diálogo debe darse lejos de la manipulación y el engaño y estar dirigido a volver a la democracia plena y el respeto a los derechos humanos



Sergio Ramírez
23 de abril de 2018

En Nicaragua el régimen está usando la violencia desproporcionada y sin sentido para reprimir la justa protesta ciudadana encabezada por los jóvenes que están siendo masacrados por fuerzas paramilitares y policiales. Centenares han sido apresados y no se sabe de su paradero.