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sábado, 10 de diciembre de 2022

Los jueces franceses se declaran competentes para juzgar a Facebook XLISTO 005_2015

El cuadro 'L'origine du monde', cuya publicación en el perfil de un usuario francés fue censurada por Facebook.
 AFP

Los jueces franceses se declaran competentes para juzgar a Facebook

La red social eliminó una cuenta por difundir un famoso cuadro de 1866 del sexo de una mujer


CARLOS YÁRNOZ
París 6 MAR 2015 - 11:22 COT


La justicia francesa se ha declarado este jueves competente para juzgar a Facebook, un precedente que rompe la sagrada norma de la red según la cual todos los posibles litigios con los usuarios deben resolverse ante los tribunales estadounidenses. Un usuario denunció a la red social por haber eliminado su cuenta tras haber difundido la fotografía de un cuadro expuesto en el museo d´Orsay de París y que, bajo el título de L´Origine du Monde, famosa obra pintada en 1866 por Gustave Courbet, representa un primer plano del sexo de una mujer.

miércoles, 25 de agosto de 2021

Fotos memorables / Facebook censura una foto de Willy Ronis

Desnudo con punto a rayas, París, 1970. 


Facebook censura una foto de Willy Ronis de un desnudo de una muestra del Museo Patio Herreriano

La imagen, titulada 'Desnudo con punto a rayas', muestra los pechos de una mujer mientras se quita la ropa

Madrid-Valladolid, 13 de abril de 2018

Facebook ha censurado la fotografía de un desnudo de una exposición del Museo Patio Herreriano de Arte Contemporáneo Español, situado en Valladolid, en la que se ven los pechos de una mujer mientras se quita la ropa. La imagen, titulada Desnudo con punto a rayas (París, 1970), es de Willy Ronis (París, 1910-2009), considerado uno de los grandes fotógrafos humanistas de la historia y que destacó por retratar la vida en la posguerra tanto en la capital francesa como en la Provenza, una región del sureste de Francia.


La red social creada por Mark Zuckerberg, además de eliminar el post de la galería vallisoletana con la imagen del desnudo, también ha bloqueado nuevas publicaciones de la página oficial de Facebook del museo hasta el próximo lunes, según ha confirmado la propia institución. "Los algoritmos de Facebook no saben distinguir contenido inapropiado de una obra de arte", ha escrito Patio Herreriano en un mensaje en su cuenta oficial de Twitter.
El caso de la censura de la imagen Desnudo con punto a rayas no es el primero que afecta a Facebook. El pasado diciembre, por ejemplo, una usuaria italiana, Laura Ghianda, denunció que los administradores de la red social habían censurado una publicación en su muro con la foto de la Venus de Willendorf, una escultura paleolítica datada entre el 25.000 y el 28.000 a.c. Hace solo un mes, en marzo, Facebook censuró La Libertad guiando al pueblo, el cuadro más famoso de Eugène Delacroix, por mostrar un pecho.
El Museo Patio Herreriano acoge desde este viernes y hasta el próximo 1 de julio un centenar de fotografías en una exposición inédita de Willy Ronis, titulada Un siglo de humanismo, a través de la colaboración de esta galería con el Jeu de Paume de París. Además, existe un programa de visitas guiadas gratuitas. Organizada conjuntamente con la Mediateca de la Arquitectura y del Patrimonio, esta exposición rinde homenaje a Ronis, un artista de renombre internacional. A la presentación han asistido el comisario y la coordinadora de la muestra, Matthieu Rivallin y Anne Morin, respectivamente.

Ronis destacó por su mirada hacia lo cotidiano para elaborar microrelatos a partir de personajes y de situaciones que tienen como marco la calle. Su obra testifica la actividad de un fotógrafo que se inscribe en la historia del siglo XX. Fue él, junto con otros fotógrafos, entre ellos Robert Doisneau, Izis, André Kertész y Brassaï, el responsable de esa imagen en blanco y negro, cándida y romántica del París de mediados del siglo XX.
"Nací con un meticuloso gusto por la música. Durante mucho tiempo, hasta los 16 o 18 años pensé que iba a ser compositor", recordaba el artista en una entrevista grabada en los últimos años de su vida. Su madre, profesora de piano, le inculcó la pasión por la música. Fue también quien le aconsejó visitar el Louvre. Admiraba a los pintores flamencos. De la descripción de lo cotidiano que observó en su pintura surgió la búsqueda del fotógrafo por los momentos triviales y fugaces de la vida diaria. Su padre era fotógrafo y dueño de un estudio de fotografía de retrato. A los 15 años le regaló su primera cámara y cuando enfermó de cáncer le pidió que se hiciera cargo de su negocio. Las paredes del estudio pronto quedaron estrechas. El 14 julio de 1936 se lanzó a la calle para documentar el ascenso del frente popular en París.
Las clases más desfavorecidas y desestabilizadas encontraron siempre un lugar en la mirada del autor. Cubrió, como encargos para distintas publicaciones, los conflictos de Citroën o Renault, y documentó, entre otros, a los trabajadores textiles de la Alsacia y a los mineros de Saint Étienne. También trabajó para la agencia Rapho, y entre sus mejores amigos se encontraban David Seymour y Robert Capa, fundadores de Magnum. Con ellos compartía la necesidad de reivindicar los derechos de autor del fotógrafo.
Perfeccionista en la técnica, Ronis cuidaba con exquisitez la composición y la proporción. La mayoría de sus imágenes están tomadas en la calle. Le gustaba trabajar en proyectos de largo recorrido. Además, catalogaba y referenciaba cada uno de sus negativos. Estos iban acompañados de una pequeña narración escrita donde explicaba los detalles de cada toma, con la intención de contextualizarlos. Tocó múltiples géneros, entre ellos el desnudo. Una de sus fotos más famosas, El desnudo provenzal, es la que tomó a su mujer, Mari Anne Lansiaux, cuando la sorprendió lavándose en su cabaña de Gordes, en Provenza.




domingo, 21 de octubre de 2018

Sexting / Manda fotos desnuda



"Manda fotos desnuda"

Acosadas en la calle y en la Red

Un informe de la UE alerta de que los patrones machistas entre jóvenes se recrudecen ‘online’.

Eva, que tiene 22 años y habla con mucho desparpajo, empieza explicando que su relación con las redes sociales es bastante buena, que apenas tuvo algún problemilla cuando era adolescente. Como quien no quiere la cosa, hace recuento y asegura que ha recibido “como unas mil fotos de penes”, sobre todo por Twitter e Instagram, las que más usa. “Uno se escribía mi nombre de usuaria en el pene y me mandaba fotos: ‘Mira lo que hago por ti”, explica que le decía. A Rocío, otra chica de 21, le han repetido como 20 veces perfectos desconocidos esta frase en redes: “Manda fotos desnuda”. Son amigos de amigos con los que intercambia una conversación convencional en redes (a qué te dedicas, de dónde eres, …) y la segunda vez que le escriben le reclaman las imágenes y tratan de justificarse con que “están algo borrachos” o que “llevan mucho sin practicar sexo”, dice ella.




Acosadas en la calle y en la Red


Sus experiencias ilustran una parte de la compleja relación y efectos que la digitalización tiene entre los jóvenes de 16 a 24 años. En el mundo virtual, como en el real, se perpetúan las diferencias de género y los ataques machistas, según el informe Igualdad de Género y juventud: oportunidades y riesgos de la digitalización, elaborado por el Instituto Europeo de Igualdad de Género (EIGE, por sus siglas en inglés y dependiente de la Comisión Europea) con datos unificados de la UE y grupos de trabajo con un centenar de jóvenes en 10 países, entre ellos España.



La parte positiva es que los jóvenes participan masivamente —más del 85% de chicos y chicas de 15 a 24 años usan Internet asiduamente— y uno de cada tres lee noticias en línea. Ellas crean más contenidos propios, según el informe presentado esta semana a un grupo de periodistas europeos en Viena, entre los que fue invitado EL PAÍS.

“Uno se escribía mi nombre de usuaria en el pene y me mandaba fotos: ‘Mira lo que hago por tí”
EVA, 22 AÑOS

Las chicas españolas reciben cuatro veces más ataques que los chicos cuando se expresan en las redes. La diferencia es del 6,8% frente al 1,7% y es sensiblemente superior a lo que ocurre de media en la UE, con un 9% y un 6%, respectivamente. La mayoría de los ataques hacen referencia al aspecto físico o incluyen contenido sexual. Sufren una presión estética que dificulta su participación en la vida pública y política, según el trabajo. Más de la mitad de las chicas y el 42% de los chicos se cuestionan su participación tras ser atacados. Ellas abandonan con más facilidad esta plataforma en la que las insultan, pero que también ha sido fundamental para articular movilizaciones como el Me Too.
La juventud está habituada a comunicarse por las redes cuando se enamoran (“el romance es un gran motivo para la comunicación online”, resalta el trabajo) y viven con naturalidad el intercambio de imágenes o contenidos sexuales, lo que se conoce en el argot como sexting [una fusión de los términos sex and texting,mensajear].

“Tienes una relación con un chico y te invita a hacer 'sexting'. Si dices que no, te deja. Y sientes la presión de aceptar”
CHICA ESPAÑOLA, 17 AÑOS

Marieta, de 24 años, lo hizo una vez: “Solo he mandado fotos sexis cuando era más joven a mi novio de entonces”, explica esta otra joven, activa en Facebook e Instagram y muy cauta con las fotos que sube.
El riesgo de que sus imágenes íntimas acaben compartidas y las dañen de por vida es real. Le ocurrió a una menor de 17 años cuyo caso recoge una sentencia del pasado marzo. La chica, nacida en 2000, “mantuvo una relación sentimental durante unas semanas” con otro menor “al que voluntariamente envió un vídeo a través de la aplicación WhatsApp, que ella misma grabó y donde se la veía masturbándose”, según el fallo de un juzgado de menores. Tras romper su relación, él envió la grabación por WhatsApp a varios conocidos y se difundió entre alumnos del instituto. Fue condenado a 40 horas de prestaciones en beneficio de la comunidad, a no acercarse a menos de 50 metros de ella durante tres meses y a indemnizarla con 300 euros.


Acosadas en la calle y en la Red


Los chicos tampoco escapan a las presiones. En los debates con el centenar de chavales europeos, los expertos de la UE comprobaron que se perpetúan también en las redes otros estereotipos que existen en la calle: la obligación de ser un machote. Ellos también están “expuestos a la masculinidad tóxica: se burlan de ellos si no son suficientemente hombres”. Algunos sufren presiones por colegas para que pidan fotos sexis a sus parejas, que pueden terminar después en el chat común. “Sí, claro. En el grupo de amigos de mi novio pasaban fotos de una chica con la que acababan de estar y sin que ella lo supiera”, admite Eva, la chica de 22 años con la que arranca este reportaje.

-¿Le has pedido ya que te mande alguna foto desnuda?
-¿Cómo? ¿Por qué debería hacer algo así?
- Todos los chicos de la clase tienen fotos de sus novias desnudas. Y a veces las comparten con el grupo.
CONVERSACIÓN DE DOS CHICOS (INFORME DE EIGE)

“Creen que funciona así”

 Louise Horvath es una investigadora social del Instituto Austriaco de Telecomunicaciones Aplicadas (ÖIAT), que ha impartido más de 2.000 talleres para niños y adolescentes sobre el uso de redes. Explica que uno de los riesgos es que los menores no consideran las agresiones que viven en Internet como algo malo: “Justifican que es la forma en la que Internet funciona y eso es muy peligroso”. Recomienda dar más herramientas y nociones a los jóvenes para navegar: “Deben aprender que lo que les ocurra ni es su culpa ni es normal. Y que tienen derechos”.

“Solo he mandado fotos sexis una vez, era mi novio y teníamos confianza. Las amigas que mandaban fotos, acababan en grupos de chats de clase”.
MARIETA, 24 AÑOS

Las jóvenes que han hablado con este periódico, todas ya en la veintena, explican que ahora su relación con Internet es “más segura” que años atrás. Se lo piensan más al subir fotos o compartir mensajes personales, protegen mejor sus claves y no dejan rastro del lugar concreto en el que se encuentran. Ellas lo aprendieron solas, después de aguantar centenares de peticiones sexuales y una presión más fuerte por el hecho de ser mujeres.

sábado, 4 de agosto de 2018

Facebook por dentro / Un día en el imperio de Zuckerberg


Empleados de Facebook en su sede central en Menlo Park, California. 

Facebook por dentro: un día en el imperio de Zuckerberg

La tecnológica invita a un grupo de periodistas internacionales a su sede central para ofrecer una imagen de transparencia en plena crisis de reputación

Menio Park, 2 de agosto de 2018

La llegada a Facebook decepciona. Uno espera encontrar un gran edificio con arquitectura eficiente, grandes cristaleras y luz natural. Pero la zona escogida para recibir a una treintena de periodistas de todo el mundo en la primera visita de prensa internacional organizada por la compañía a sus cuarteles generales de Menlo Park (California) es la antigua sede: una serie de naves industriales de dos plantas pintadas de colores que recuerdan más a un centro comercial que al lugar donde se atesora uno de los algoritmos más cotizados del planeta.

martes, 5 de enero de 2016

El dedo censurado por Facebook / Luna Miguel pierde su cuenta por la masturbación femenina




El dedo censurado por Facebook: Luna Miguel pierde su cuenta por la masturbación femenina

La poeta y periodista denuncia que la red social le ha bloqueado su cuenta

Sergio C. Fangul
5 de marzo de 2016

La poeta y periodista Luna Miguel (Alcalá de Henares, 1990) ha escrito un pequeño libro titulado El dedoBreves apuntes sobre la masturbación femenina(Capitán Swing) que trata sobre eso mismo: sobre los dedos. En la portada se ve una ilustración muy sencilla, elegante a la par que naif, de una mano con el índice erecto tocando una curva que podría ser un monte de Venus, entre muchas otras cosas.
El caso es que Miguel colocó la cubierta (acompañada de un oportuno poema de Anne Sexton, algo de información sobre la edición y algunas imágenes alegóricas) en su perfil de Facebook, con 4.000 amigos y seguidores… y Facebook le quitó el perfil, según denuncia la periodista. Aunque no el dedo. Una publicación muy similar, confirma Miguel a Verne, a la que realizó la propia editorial y que sí puede verse aún en Facebook:

En un post de su blog  la poeta ha narrado cómo pidió explicaciones a la red social y esta le ha dicho que “no cumple los requisitos para usar Facebook” aunque tampoco puede explicitar los motivos por los que se habilitó su cuenta “por motivos de seguridad”.
Lo que sí puede leerse en la Declaración de Derechos y Responsabilidades que los usuarios aceptan al crear una cuenta en Facebook - en el punto 7 del apartado 3 referente a la Seguridad -  es: "No publicarás contenido que contenga lenguaje que incite al odio, resulte intimidatorio, sea pornográfico, incite a la violencia o contenga desnudos o violencia gráfica o injustificada."







Pantallazo de la notificación de Facebook a Luna Miguel
“Se queda una rara cuando pasa algo así. Sobre todo por la incomprensión”, dice Miguel en declaraciones a Verne, “aún no entiendo muy bien qué ha pasado, ni qué es lo que realmente ha molestado a Facebook, porque ni siquiera han querido darme sus razones. La sensación es como de: ‘venga ya, se acabó la broma, que todo vuelva a la normalidad, ¿no?". Algo así le pasó a Josef K, procesado por algo que desconocía, mucho antes del invento de las redes sociales, en El proceso de Franz Kafka.
¿Se puede vivir sin Facebook? La cosa está complicada a día de hoy, y más si eres periodista, así que Luna seguirá usando la red social, sobre todo por motivos de trabajo. Aunque planea reducir su actividad. “Facebook es algo que está tan en nuestro día a día que ni te planteas que pueda tener un ‘final’. Lo primero que hago todas las mañanas al levantarme es mirar notificaciones de mis redes. Esta mañana, al despertar sin Facebook después de ocho años ahí dentro, me he sentido muy rara”.
No está segura de si de haberse tratado de un tema similar pero masculino hubiera ocurrido lo mismo. “Pero viendo la cantidad de webs que hay con contenido machista que pasan desapercibidas y a las que Facebook no condena ni censura podría decir que no habría pasado lo mismo o se habría solucionado de otra manera”, apunta la escritora. “Recordemos que esta red social censura desnudos femeninos, pero no masculinos”.
La autora tenía más de 5.000 fotos colgadas en su perfil desde casi los inicios de la red social.“Voy a echar de menos las fotos. Tenía allí muchos recuerdos a lo largo del tiempo que he perdido. Pero trato de tomármelo con humor. Hace unas semanas cerró Fotolog, luego Tuenti, ahora pierdo Facebook. ¿Quizá todo esto quiera decir que debo empezar una nueva etapa?”.
Algunos conspiranoicos empiezan a ver aquí un maquiavélico plan para la promoción del libro. Y lo cierto es que sería buena idea, porque el asunto está teniendo bastante repercusión en las redes sociales, sino fuera porque perder el perfil que lleva usando tantos años parece un precio demasiado alto. ¿Qué le diría a su denunciante? “Creo que mi denunciante necesita un poco de lo que se habla en el libro. Un poco de amor. Un poco de autoplacer. Un poco de cariño”.