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jueves, 26 de diciembre de 2013

Joan Colom / El fotógrafo que hacía la calle




Joan Colom

BIOGRAFÍA

El fotógrafo que hacía la calle

El Museo Nacional de Arte de Cataluña exhibe más de 500 fotografías de Joan Colom, maestro de lo marginal


       

Fotografía de ambiente callejero del Raval tomada por Joan Colom hacia 1960.
Le ha gustado pasar siempre desapercibido. Por eso, durante años Joan Colom (Barcelona, 1921) se ha paseado por las calles del Raval, uno de los barrios más conflictivos de Barcelona, entre prostitutas y clientes, con su cámara por debajo de la rodilla, para no llamar la atención de las personas con las que se cruzaba y así poder retratarlos con naturalidad, sin que se dieran cuenta, naturales. Lo hizo en los años cincuenta y sesenta, en plena etapa franquista y lo volvió hacer, después de treinta años, en los noventa, durante la fiebre olímpica de Barcelona. Colom fue un contable serio y minucioso que dedicó infinitos fines de semana de su vida a una gran pasión: la fotografía, que realizaba armado con su Leica, con la intención de capturar, con respeto, sin interferir y casi de manera clandestina, el ambiente, el aroma, las personas de este barrio convertido en estudio al aire libre.
Al final reunió en torno a 9.000 fotografías, 7.300 negativos montados en marcos de diapositivas y 300 hojas de contacto. Podrían ser muchas más porque, una vez seleccionado el mejor negativo, Colom tiraba a la basura el resto del carrete. Todo fue entregado por él mismo en 2012 al Museo Nacional de Cataluña (MNAC), que ahora le rinde homenaje al inaugurar Yo hago la calle. Joan Colom, fotografías 1957-2010. En ella se pueden ver 500 de sus imágenes, muchas de ellas inéditas, del Barrio Chino en pleno apogeo de sexo y dinero, así como del Borne y del barrio de las barracas del Somorrostro. Se trata de la gran retrospectiva que tanto ha deseado Colom en los últimos años y que aseguraba, con cierto humor negro, que “sería póstuma”. Todavía no ha podido verla, pero se espera que este miércoles el gran fotógrafo de 92 años pueda visitarla.
Comisariada por Jorge Ribalta y David Balsells, la exposición recorre todas sus obras, llevando a cabo un periplo histórico que deja claro por qué siendo uno de los autores menos conocido de la llamada Nueva Vanguardia, ha acabado siendo considerado como un autor capaz de renovar el lenguaje de la fotografía en España de la segunda mitad de los años 50, sobre todo por “la espontaneidad de sus retratos”, según los comisarios.
La exposición arranca con las primeras imágenes del año 1957 y continúa con los trabajos del grupo El Mussol, con el que hizo solo dos exposiciones. Uno de los grandes ejes de la muestra es su famosa e icónica serie La calle, a partir de 1958, que se puede ver completa, y en la que las protagonistas son sus prostitutas elegantes, vestidas con faldas de tubo por encima de la rodilla, pelo cardado, tacones de aguja, jerséis y rebecas de punto, todo marcando sus pronunciadas curvas. En las fotografías se adivina el juego de miradas con sus clientes, los prolegómenos de los encuentros furtivos y el trajín de los portales, preámbulo del de las habitaciones de esta parte baja de la ciudad. Tampoco faltan los marineros, los delincuentes y los primeros turistas, así como los policías y transeúntes de La Rambla y de las calles adyacentes.
Su trabajo último, realizado tras 30 años de inactividad, tras ser denunciado por Eloísa Sánchez, una de las prostitutas fotografiadas, al reconocerse en una de las imágenes, ocupa tres cuartas partes del archivo. Los personajes son los mismos, pero en esta ocasión son fotografiados en color. “No sabía que hacía fotografía social, buscaba imágenes que me emocionasen, aunque no siempre estaba seguro de haberlas conseguido hasta que positivaba los negativos. Yo, como las prostitutas, hacía la calle”, ha explicado en varias ocasiones Colom.


Joan Colom / Fotógrafo callejero


© Joan Colom
© Joan Colom

 Joan Colom
BIOGRAFÍA
FOTÓGRAFO CALLEJERO

"… no sabía que hacía fotografía social, buscaba imágenes que me emocionasen, 
aunque no siempre estaba seguro de haberlas conseguido hasta que positivaba los negativos. 
Yo, como las prostitutas, hacía la calle. "


"Con mis fotografías busco ser una especie de notario de la época."


"En la Rambla hay prostitutas, turistas, delincuentes, policías... y yo."

 


































lunes, 6 de septiembre de 2004

Joan Colom sale del cuarto oscuro

Fotografia de Joan Colom

Joan Colom sale del cuarto oscuro

BELEN GINART
Barcelona 19 ABR 1999

Joan Colom (Barcelona, 1921) atravesó de puntillas el umbral de la fotografía catalana: se inició en ella en 1957, con 36 años, por pura inquietud personal, sin ninguna formación específica. Cultivó con fervor su vocación tardía hasta 1964, año en que se alejó voluntariamente de la actividad fotográfica. En tan corto periodo de tiempo, consiguió marcar el punto culminante de de la nueva vanguardia fotográfica, un movimiento del que fue precursor Francesc Català-Roca y al que se adscribieron también los fotógrafos Xavier Miserachs y Oriol Maspons. Según los críticos, Colom realizó una aportación culminante a esta corriente rupturista con los principios estéticos y conceptuales seguidos hasta el momento. Sin embargo, el poso de la historia ha oscurecido el recuerdo de su trabajo hasta convertirle en un ciudadano anónimo. El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) acoge ahora una amplia exposición sobre su obra con la que pretende sacarle del cuarto oscuro. Para volver a poner las cosas en su sitio, nada mejor que un punto y seguido. La exposición del MNAC, que tiene como comisario a Jorge Ribalta, reproduce fielmente la exhibición de las fotografías de Colom organizada en 1961 en la desaparecida sala Aixelà. Fue el punto culminante de la carrera del fotógrafo y la primera exposición individual de sus imágenes -la segunda no llegó hasta 35 años después-. El carrer. Joan Colom a la sala Aixelà, 1961 reúne 49 imágenes, en su mayoría de gran plasticismo y fuerza visual, que sin embargo siguen los preceptos marcados por la vanguardia fotográfica: rechazo a toda aspiración artística en favor del contenido, y un gran interés por el reportaje gráfico. La exposición demuestra cómo Colom daba prioridad a qué contar sobre cómo decirlo. Las imágenes expuestas están realizadas con cámara oculta, una técnica que le permitió abrir a los profanos el territorio del barrio chino barcelonés. Con su Leica bajo el brazo, el fotógrafo plasmó transacciones clandestinas y posturas indecorosas. Ésta es la parte más conocida de su trabajo, pues se publicó en Izas, rabizas y colipoterras, un libro con textos de Camilo José Cela publicado por Lumen. Es también la vertiente que le ocasionó más quebraderos de cabeza: para los patrones morales de la época, constituyó un escándalo, un hecho que contribuyó a su decisión de colgar la cámara. Pero en El carrer. Joan Colom a la sala Aixelà, 1961 se muestran también otros tipos ligados al barrio chino que nada tienen que ver con el ambiente de prostitución de sus imágenes más populares. Muestran en cambio a un Colom sensible, con debilidad por los niños, los gestos amables y las miserias del otro. La exposición, que podrá verse hasta el 17 de junio, se completa con un documento audiovisual realizado por el propio fotógrafo. Es un documental que se exhibe sin editar, tal y como el autor lo grabó "con una cámara a la que tenía que dar cuerda cada poco rato porque entonces no había pilas", según recuerda, que constituye un vívido cuadro de las escenas de la vida cotidiana de los años de la posguerra en el corazón de Barcelona. Colom recorrerá de nuevo todos sus viejos escenarios dentro de unos itinerarios por el barrio chino organizados paralelamente a la exhibición y abiertos al público con inscripción previa, que se realizarán los días 15 y 29 de mayo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de abril de 1999