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lunes, 29 de diciembre de 2025

Brigitte Bardot en la Casa Malaparte

 



Brigitte Bardot encarnó el mito del cine en la Casa Malaparte, una de las obras más icónicas de la arquitectura moderna de Italia

'El Desprecio' ('Le Mépris'), una de las mejores películas de Jean-Luc Godard, es también el escaparate para una joya de la arquitectura, Casa Malaparte. Este es nuestro pequeño homenaje al padre de la Nouvelle Vague.

miércoles, 22 de octubre de 2025

Hemingway, La Vigía y otros mundos

 


Hemingway, La Vigía y otros mundos

¿En qué rincón construye el escritor su visión del universo? Crea un mundo aparte. Así Goethe en Weimar a partir de 1775, pronto consejero del príncipe Carlos-Augusto, que cambiaba cada noche sus galas cortesanas y, vestido como un campesino, se retiraba a una casa en las afueras para escribir su Fausto en soledad


miércoles, 16 de abril de 2025

Así era el refugio de Vargas Llosa en pleno centro de Madrid

 

Vargas Llosa, junto a la calle Flora, donde se encuentra la que ha sido su casa en Madrid

Vargas Llosa, junto a la calle Flora, donde se encuentra la que ha sido su casa en MadridMontaje: David Díaz


Así era el refugio de Vargas Llosa en pleno centro de Madrid



En un edificio del siglo XIX y con una superficie de 283 metros cuadrados, su hogar de la capital era un lugar de inspiración para sus novelas

A lo largo de su vida, Mario Vargas Llosa expresó en múltiples ocasiones un profundo amor por Madrid, ciudad que no solo ha sido su residencia durante largos periodos, sino también un escenario vital en su trayectoria personal y literaria. Para el escritor peruano, Madrid representa mucho más que un simple lugar de paso: es una ciudad que le ofreció libertad, reconocimiento y un espacio fecundo para la creación.

lunes, 3 de febrero de 2025

Aquellos meses oscuros que compartí con Patricia Highsmith hace 30 años


Patricia Highsmith, a bordo de un tren entre Locarno y Zúrich en 1987.
Patricia Highsmith, a bordo de un tren entre Locarno y Zúrich en 1987.ULF ANDERSEN (GETTY IMAGES)

Aquellos meses oscuros que compartí con Patricia Highsmith hace 30 años

Huraña y enferma, la autora de ‘Extraños en un tren’ pasó su último invierno encerrada en su casa de Suiza con una asistente española entonces veinteañera


ELENA GOSÁLVEZ BLANCO
New Haven (Connecticut, EE UU) - 01 FEB 2025 - 23:30 COT

Leí toda la obra de Patricia Highsmith de una sentada en otoño de 1994. Yo tenía veinte años y vivía con la autora en su casa de Tegna (Suiza) en una habitación empapelada con sus primeras ediciones en orden cronológico. Pat tenía 73 y sabía que estaba a punto de morir.

jueves, 3 de octubre de 2024

La maldición de Joseph Roth

 

Joseph Roth

La maldición de Joseph Roth

La historia del más grande, y quizás el más borracho, novelista judío del que nunca has oído hablar

POR
DAVID MIKICS

1 DE SEPTIEMBRE DE 2022


La novela más importante sobre la Primera Guerra Mundial fue escrita por un judío alcohólico y fanfarrón que amaba el imperio de los Habsburgo. Joseph Roth, autor de La marcha Radetzky , tenía un don como ningún otro para las mentiras a gran escala. Roth pasaba los días y las noches en los cafés de París y Berlín, donde escribía, bebía, fumaba e intercambiaba ocurrencias con otros emigrados. Su mujer enloqueció y él perdió la esperanza, pero siguió escribiendo. En París y Berlín vivió con tres maletas, yendo de hotel en hotel. Finalmente, bebió hasta morir poco antes de que los nazis invadieran Polonia.

martes, 19 de octubre de 2021

Casas de famosos / El paraíso de Salinger




Casas de escritores
El paraíso de Salinger 

Cuando ‘el guardián entre el centeno’ le hizo famoso, J.D. Salinger hubiera deseado que la tierra le tragase. Alérgico a la popularidad, salinger –uno de los escritores más misteriosos e influyentes entre los jóvenes anglosajones– se recluyó en una casa de campo en Cornish, en el estado de New Hampsire. Corría el año 1953, y allí vivió aislado hasta su fallecimiento en 2010.

Casas de escritores / Jackie Collins en Beverly Hills

 


Jackie Collins
Beverly Hills
Los Ángeles




martes, 17 de agosto de 2021

La pensión donde se crió Thomas Wolfe





La casa-pensión victoriana en Asheville (Carolina del Norte) donde se crió el escritor Thomas Wolfe.Ampliar foto
La casa-pensión victoriana en Asheville (Carolina del Norte) donde se crió el escritor Thomas Wolfe.

La pensión donde se crió Thomas Wolfe

Una visita al lugar que puebla la obra del icónico y poco conocido novelista de Asheville, Carolina del Norte


Paul Alonso
5 de agosto de 2013

Estoy parado en medio de la habitación donde Thomas Wolfe (1900-1938), el escritor más importante y recordado de Asheville, Carolina del Norte, escribió Return, un texto publicado en un periódico local que habla sobre estar de vuelta en casa. Se refiere, entre otras metáforas, a esta casa-pensión de estilo victoriano (ubicada en la calle Spruce 48, en el centro de Asheville) donde su madre -Julia Westall Wolfe- alquilaba cuartos a viajantes y donde Wolfe pasó su infancia y adolescencia hasta los 16 años. La casa-pensión, llamada 'Old Kentucky Home' y construida en 1883 (y restaurada tras un incendio en 1998), es hoy parte de un museo y se conserva como a comienzos del siglo XX: los pisos de madera, los muebles y utensilios de la época, la distribución de las 29 habitaciones donde tanta gente se cobijó -entre ellos, Zelda Fitzgerald antes de morir en el incendio de un hospital psiquiátrico donde había sido internada en 1936- o las camas donde murieron el hermano y el padre de Wolfe.

lunes, 22 de marzo de 2021

Sicilia / La ruta del Gatopardo






Sicilia

LA RUTA DEL GATOPARDO

Hace 150 años, los piamonteses,tras la expedición de Garibaldi y sus camisas rojas, los piamosteses forzaron a Sicilia a unirse con el resto de Italia. La isla donde dejaron sus huellas sicanos, sículos, griegos, romanos, árabes, normando o españoles dio su aquiescencia a un periodo históricos, como lo hizo Don Fabrizio Corbera, el príncipe de Salina y protatonista de "El Gatopardo", la novela que mejor retrata Sicilia y no solo esta tierra: "Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie".

Luis Pancorbo / Tino Soriano
3 de noviembre de 2011

Gatopardo fue el mote y el emblema de los Salina, la familia que destila melancolía y transición en las páginas de la famosa novela de Giuseppe Tomasi, publicada en 1958, un año después de su muerte. Este escritor, que tenía el título de príncipe de Lampedusa, no tuvo que ir muy lejos para inspirarse: un leopardo rampante figuraba en el escudo de su propio linaje. A nivel popular esa figura felina fue vista como un gattopardu. Aparte de una genealogía más fantástica, como la de proceder de Thomaso, El Leopardo, comandante de la guardia imperial de Tito, el escritor descendía de Mario Tomasi, capitán siciliano al servicio de los españoles, quien en 1580 se casó con una dama que heredó la baronía de Montechiaro. Giuseppe Tomasi era noble por los cuatro costados, pero sobre todo por el que da a la literatura, don que le permitió reflejar magistralmente la intrahistoria familiar, y siciliana, en Il Gattopardo.


El mayor título nobiliario del escritor, el de príncipe de Lampedusa, radicaba en la isla del mismo nombre, la más meridional de Italia, últimamente meta de refugiados libios y tunecinos. Ya hacia 1840 la ruina económica había hecho presa en los gatopardos. Abrumados por las deudas, los antepasados de Tomasi quisieron vender Lampedusa a la reina Victoria de Inglaterra, cosa que impidió Ferdinando II, el rey de Nápoles, adquiriéndola por 12.000 ducados. Los Tomasi retuvieron el título y la memoria de tiempos mejores. En 1943, a consecuencia de un bombardeo de los norteamericanos, quedó destruido el Palacio Lampedusa de Palermo, donde el escritor había nacido. Fue la gota que colmó el vaso de una decadencia para Giuseppe Tomasi, el último príncipe de Lampedusa, un fin de race en tantos sentidos. Con él se apagaba, junto a su propia estirpe, una cierta cultura. Un declive de influencia a través de las generaciones, una pérdida de tierras y palacios, tamizados en El Gatopardo con un sentido de reconciliación final con la vida y la historia. Siempre con el humor escéptico al ver lo poco que cambian las cosas en el fondo.Tres son los lugares clave de Sicilia donde Tomasi no solo ambientó su novela sino que se dejó la piel de la memoria. Para empezar, si hay un corazón de El Gatopardo, ha de ser Palma di Montechiaro. Es un pueblo de la provincia de Agrigento, entre collados donde se saca el azufre, sin que falten limoneros y huertos de naranjas sanguinas que soportan "seis meses de fiebre a cuarenta grados". Tal es el clima isleño, según Tomasi. Es la Sicilia que no parece tener compasión, pero que en cualquier esquina guarda sus sorpresas, sus vinos y aceites generosos, y sus mares que bullen de atunes y peces espada. Palma di Montechiaro se arracima en un altozano buscando la sombra protectora del pasado. Tiene monumentos gatopardianos de altura, empezando por el Palacio Ducal, con sus artesonados polícromos del siglo XVII. La Chiesa Madre, como llaman a la catedral, fue diseñada por Angelo Italia, lo mismo que la escalinata que da prestancia al pueblo. Cuando por la tarde el calor inclina su cerviz, en esa escalinata de piedra, que parece un decorado de la película de Visconti, solo falta el vuelo de la falda blanca de Angélica desplegándose como una magnolia.

En los dominios del Gatopardo

Gioacchino Lanza Tomasi, heredero de Lampedusa,
asoma al balcón del palacio en el que este vivió sus últimos años.
 


En los dominios del Gatopardo

El legado literario de Lampedusa se atesora en un palacio en Palermo con habitaciones para el alquiler turístico. Su heredero, Gioachino Lanza Tomasi, vela por su recuerdo


Iker Seisdedos
1 de septiembre de 2018

¿Se ha movido usted mucho este verano? Seguramente no tanto como acostumbraba Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1896-1957), autor de El gatopardo. Su rutina estival incluía en los años veinte “un viaje largo por Europa, iniciado con una larga estancia en Inglaterra, seguida de un breve trayecto por Francia y de una escala en Austria, antes de reunirse con su madre para terminar en el Tirol”. Lo cuenta Gioacchino Lanza Tomasi, pariente y heredero del escritor italiano, en la introducción al volumen epistolar Viaje por Europa. Correspondencia (1925-1930), traducido por Juan Antonio Méndez. Editado por Acantilado, es una deliciosa reunión de cartas llenas de humor enviadas desde el extranjero a sus primos en Sicilia, los Piccolo, dos hermanos exquisitamente excéntricos: Casimiro, pintor dado a hablar con los espectros, y Lucio, poeta y músico medio ocultista cuyo éxito despertó al escritor que había en Lampedusa.

martes, 4 de agosto de 2020

Casa Malaparte / Un símbolo para la Arquitectura fruto de una compleja relación

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Casa Malaparte

Un símbolo para la Arquitectura fruto de una compleja relación

La Casa Malaparte nace de la controvertida relación entre el Arquitecto italiano Adalberto Libera,  uno de los máximos exponentes del movimiento moderno arquitectónico en la Italia de mediados del siglo pasado; y el Escritor y Propietario Curzio Malaparte, Diplomático, corresponsal de guerra y entusiasta comunista. Curzio Erich Suckert, toma el seudónimo de Malaparte según sus palabras “porque Napoleón se llamaba Bonaparte y terminó mal”.

jueves, 6 de febrero de 2020

George Steiner / Una estrategia de exilio permanente

George SteinerUna estrategia de exilio permanente

El escritor como erudito lingüístico, igualmente cómodo en varias lenguas, es algo muy nuevo. Que quienes son probablemente las tres figuras geniales de la narrativa contemporánea –Nabokov, Borges y Beckett– tengan un dominio de virtuoso de varias lenguas, que Nabokov y Beckett hayan producido grandes obras en dos o más lenguas completamente distintas, es un hecho de enorme interés. Sus repercusiones por lo que concierne el nuevo internacionalismo de la cultura apenas han sido entendidas. Los logros de los tres y, en menor grado, los de Pound –con su deliberado apresuramiento de diversas lenguas y alfabetos– indica que el movimiento modernista puede verse como una estrategia de exilio permanente. El artista y el escritor son incesantes turistas que se dedican a ver escaparates por toda la brújula de las formas disponibles. Las condiciones de estabilidad lingüística, de conciencia local y nacional de uno mismo, en las que floreció la literatura entre, pongamos, el Renacimiento y la década de 1950 se hallan sometidas a extrema tensión. Tal vez se considere un día a Faulkner y a Dylan Thomas como los últimos grandes “propietarios de viviendas” de la literatura. Tal vez el empleo de Joyce en Berlitz y la residencia de Nabokov en un hotel lleguen a ser signos de una época. De manera creciente, todo acto de comunicación entre seres humanos parece un acto de traducción.
George Steiner
Del matiz y el escrúpulo, 1968

The New Yorker

CALLE DEL ORCO



viernes, 11 de enero de 2019

Casas de escritores / Escritores en casa

Paul Auster
CASAS DE ESCRITORES
Escritores en casa


Agatha Christie

Dorothy Parker

Casas de escritores / Vargas Llosa hipoteca su casa después de que Hacienda le reclame más de 2 millones

Mario Vargas Llosa e Isabel Preysler


Vargas Llosa hipoteca su casa después de que Hacienda le reclame más de 2 millones


Redacción
06/11/2018

Mario Vargas Llosa ha tenido que hipotecar su mansión en Madrid, la famosa propiedad de la calle Flora, para poder hacer frente a los 2,1 millones de euros que le reclama Hacienda. Así pues, hasta que el literato peruano no resuelva su deuda, la casa pende de un hilo fiscal.
Vargas Llosa cuenta con un competente servicio jurídico a su cargo que le aconsejó mantener la deuda suspendida para que no entrara en fase ejecutiva, tal y como ha avanzado este martes El Confidencial. De este modo, los abogados y el mismo escritor pretenden demostrar que la cantidad reclamada no es tal.

Casas de escritores / Un recorrido por la casa de Alberto Moravia

Un recorrido por la casa de Alberto Moravia 25 años después de su muerte
Un recorrido por la casa de Alberto Moravia 25 años después de su muerte


CASAS DE ESCRITORES



Una casa con unas maravillosas vistas sobre el río Tíber en la que Moravia permaneció desde 1962 hasta su muerte, en 1990, y en la que convivió con las dos mujeres con las que estuvo casado, ambas escritoras, Elsa Morante y la española Carmen Llera.

Aixa de la Cruz / Sabina Urraca / Felices aquellas

Anne Sexton en casa

CASAS DE ESCRITORES

“FELICES AQUELLAS…”: ESCAPAR DEL RUIDO PARA ESCRIBIR MEJOR, CON AIXA DE LA CRUZ Y SABINA URRACA

La cuestión le ha importado a —digamos “casi” — todo aquel que ha querido afirmarse como escritor: retirarse o no para escribir más y mejor. Ante el persistente sentimiento de culpa por dejarse distraer, y no producir esa tirada de páginas que hagan merecer el apelativo, los escritores tomaron un día el hábito del monje —laborar, callar— como aspiración;  y desde entonces no han dejado de mirar hacia allí. Y digo monje, pero es un anhelo precristiano: todos sabemos que el mito lo inventaron Horacio y Marcial, la crisis entre querer estar en Roma y enterarse de todo o marcharse a la finca de las afueras, en compañía de los cipreses. Por eso he bautizado como felices a las dos escritoras con las que he conversado, Aixa de la Cruz (Bilbao, 1988) y Sabina Urraca (San Sebastián, 1984), por el “Beatus ille/feliz aquel” con que Horacio hurgaba en la herida de escritor demasiado apegado a la urbe. De la Cruz y Urraca han encarnado el motivo, al menos por unos meses —bastantes ya, eso les da toda credibilidad— del Beatus Ille, y se han marchado, una al campo, a una casa sin agua corriente ni calefacción; otra a un lugar donde no conoce a nadie. ¿No es terrorífico? ¿No fantaseamos con ello todos los días? Por otro lado, ¿no lo hemos hecho ya todas, aunque sea durante un fin de semana; no seríamos capaces de hacerlo el mes que viene? Sí. Como digo, éste es casi un dilema cotidiano para todo escritor. Pero lo que importa es que, de Horacio a acá, no se ha resuelto. No sabemos si es lo que debemos hacer; si, como queremos creer, existe una solución a nuestra resistencia a la escritura, una resistencia que no sabemos explicarnos: ¿Por la qué odiamos tanto?  “I hate to write”, que dijo Anna Quindlen en su artículo The agony of writing. O más bien “Odio escribir, me gusta haber escrito”, que decía Dorothy Parker. Y queremos que algo cure este rechazo incomprensible a nuestro, por otro lado, único asidero, último hilo de convicción y amor duradero.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Sale a la venta la casa donde Juan Ramón Jiménez escribió ‘Platero y yo’







Casa y finca del poeta Juan Ramón Jiménez a la venta
Casa y finca del poeta Juan Ramón Jiménez a la venta 

Sale a la venta por 1,5 millones de euros la casa donde Juan Ramón Jiménez escribió ‘Platero y yo’

Tanto el alcalde de Huelva, como la sobrina nieta del poeta consideran que el precio es "desorbitado"


EL PAÍS / EFE

20 de agosto de 2018


Platero fue mucho más que un burro para el literato español Juan Ramón Jiménez. Platero fue su fuente de inspiración y a través del cual el poeta logró desarrollar y crear sus versos. Se dice que este burro está enterrado bajo uno de los pinos de su finca de veraneo Fuentepiña, la misma donde escribió su gran obra Platero y yo (1914). Uno de los libros más traducidos en los últimos cien años, después de La Biblia y El Quijote.