miércoles, 19 de febrero de 2020

Triunfo Arciniegas / Hermanos




Triunfo Arciniegas
Biografía
HERMANOS 
Un poco ebrio, un amigo me cuenta la trama de la novela que nunca escribirá. Luego no sabe si la historia, que acaba mal, es suya o la leyó en alguna parte. Se trata de dos hermanos que se disputan a sus mujeres. Uno es mago, y el otro, poeta. Mientras el primero les endulza el oído para seducirlas, el otro las hechiza con sus trucos. El poeta las ve salir felices del cuarto del mago, sin sus poemas, y con cierta melancolía reconoce que se equivocó de profesión.




MESTER DE BREVERÍA
Triunfo Arciniegas / Confesión
Triunfo Arciniegas / Susana
Triunfo Arciniegas / El festejo
Triunfo Arciniegas / Samaritana
Triunfo Arciniegas / La princesa y el dragón
Triunfo Arciniegas / La tía Teodora
Triunfo Arciniegas / Hermanos


Almudena Grandes / Zuleijá abre los ojos



Almudena Grandes

‘Zuleijá abre los ojos’


Las novelas tienen el poder de curar, de fulminar el tiempo y los problemas. Esta me la he leído como si necesitara avanzar por sus páginas para seguir respirando.


9 DE NOVIEMBRE DE 2019


ME PASO LA VIDA contando cómo descubrí que la literatura es milagrosa, que los libros tienen el poder de curar, de fulminar el tiempo y los problemas, que la ficción me otorgó superpoderes cuando más los necesitaba. Cuento una y otra vez la misma historia de adicción y dependencia, evocando aquellas novelas de aventuras que a los 12, a los 13 años, me engancharon como un anzuelo que nunca ha dejado de estar clavado en mi paladar. ¿Qué me importaba a mí que no me eligieran para hacer de angelito, ni siquiera de pastorcita, en la función de Navidad del colegio, si al llegar a casa fundaba ciudades en planetas desconocidos, y colonizaba islas desiertas, y descendía hasta el fondo de la Tierra? Recuerdo muy bien esa avidez, esa emoción que se ha ido haciendo cada vez más rara con los años. Y sin embargo, ahí sigue, agazapada, esperándome.

Guzel Yájina / “La época estalinista esconde respuestas sobre la Rusia actual”




Guzel Yájina. Foto: Basso Cannarsa

Guzel Yájina: “La época estalinista esconde respuestas sobre la Rusia actual”

La escritora rusa publica en España Zuleijá abre los ojos (Acantilado), la historia de una mujer que busca la libertad y construye una nueva vida en medio de la trágica Unión Soviética de los años 30.
Andrés Seoane
2 de septiembre de 2019

Zuleijá es una campesina tártara que en plena década de los 30 todavía vive en la Edad Media. Jamás ha abandonado el oscuro y aislado mundo de su aldea natal, donde el trabajo extenuante es el pan de cada día, es constantemente oprimida y maltratada por su marido y combina la fe en Alá con un mundo mitológico de geniecillos y espíritus. Pero este estilo de vida secular termina el día en que los soldados soviéticos de la deskulakización, el movimiento de expropiación de tierras de campesinos llega a su aldea y mata a su marido. Deportada a Siberia, a más de 4.000 kilómetros de su hogar, Zuleijá enfrenta una serie de eventos trágicos que llevan inesperadamente a su liberación interna y un inmenso cambio personal.

Guzel Yájina / Zuleijá abre los ojos / El renacimiento de una joven tártara







Sacos de grano confiscados a una familia 'kulak', alrededor de 1930. 
Sacos de grano confiscados a una familia 'kulak', alrededor de 1930.  SOVFOTO / AGE FOTOSTOCK

EL LIBRO DE LA SEMANA

Renacimiento de una joven tártara

Guzel Yájina se estrena en la novela y narra con una prosa cinematográfica una tragedia del siglo XX: una historia de abuso y liberación durante la Gran Purga estalinista


Monika Sgustová
6 de mayo de 2019

Zuleijá abre los ojos es la ópera prima de Guzel Yájina, escritora y guionista de expresión rusa, aunque de raíces tártaras. Yájina, cuya lengua materna es el tártaro, nació en 1977 en Kazán, capital de Tartaria, y basó su novela, galardonada con varios premios rusos e internacionales, en las vivencias de su abuela. El lector se encuentra con la protagonista, Zuleijá, cuando esta tímida y sumisa musulmana tiene 30 años y vive con su marido y su suegra, a la que llama para sus adentros la Vampira; y es que Zuleijá vive su vida como si fuera un cuento de hadas supervisado por Alá. Hijo y madre menosprecian a esa chica menuda y frágil que se casó a los 15 años y cuyas cuatro hijas están enterradas en el cementerio del pueblo. Desde el alba hasta entrada la noche Zuleijá desempeña los trabajos más duros tanto en la casa como en el bosque helado sin ser consciente de su condición de esclava. La aldea donde viven se encuentra en la Tartaria soviética.

martes, 18 de febrero de 2020

Triunfo Arciniegas / La tía Teodora

Matisse



Triunfo Arciniegas
Biografía
LA TÍA TEODORA 
No derramó una sola lágrima en el entierro de la abuela. Después comenzó a dibujar muñecos en las paredes y a salir sin calzones. Se levantaba el vestido y los muchachos se morían de risa. Se zarandeaba como una reina y arrojaba besos al aire.
–Vieja cochina –gritaban las mujeres. 
La tía Teodora salió desnuda a la calle una o dos veces. Vimos su foto en El Norteño. La pobre se veía muy flaca. 
–¿Entonces qué, cuñado? –le decían los amigos a papá. 
La tía Teodora hizo otras cosas pero no sé si creerlas. Unas las vi y otras las oí. Hasta que la policía subió a Los Garabatos y se la llevó. 

Cuernavaca, México, 21 de octubre de 2015 






Nota
En la versión 22 (octubre de 2015), "La tía Teodora" corresponde al capítulo 23. Ya no va. No encaja. O mejor que eso: no es necesario. Ahora hace parte de Mester de brevería.
La tía Teodora, que en realidad no enloqueció, ha vivido por siempre en mi memoria.  Leía el diccionario como si fuese una novela, página tras página, sin saltarse una sola. La tía y la abuela Candelaria son personajes de mi infancia. La abuela, quien falleció en Málaga cuando todavía era niño, es la base de la Carmen Sinsonte de La sirena de agua dulce. El capítulo 20 (denominado "Visitas") explica un poco las relaciones entre estas dos mujeres atormentadas.
La tía Teodora de carne y hueso nunca se casó. La locura, no entiendo del todo por qué, es el destino que le tengo asignado. Sé que seguirá apareciendo una y otra vez en mi escritura. 



MESTER DE BREVERÍA
Triunfo Arciniegas / Confesión
Triunfo Arciniegas / Susana
Triunfo Arciniegas / El festejo
Triunfo Arciniegas / Samaritana
Triunfo Arciniegas / La princesa y el dragón
Triunfo Arciniegas / La tía Teodora
Triunfo Arciniegas / Hermanos



Gustavo Álvarez Gardeazábal / No vamos para ninguna parte


Gustavo Álvarez Gardeazábal
NO VAMOS PARA NINGUNA PARTE

He sido convocado para que exprese aquí mi opinión sobre para dónde va Colombia. Tengo que ser categórico: Colombia no va para ninguna parte.
Este país perdió la brújula buscando el tesoro escondido que nunca supo si era la guerra, la paz ,el oro o el narcotráfico. Y, como buenos descendientes de españoles, hemos andado metidos en una y mil guerras civiles a lo largo de toda su historia. Nunca hemos tenido completa paz . Nos hemos pasado 200 años firmando treguas, armisticios y redactando nuevas constituciones para satisfacer a vencidos y vencedores. Siempre hay alguien a quien no le gusta la paz y alguien que cree que es mejor seguir haciendo la guerra para que sus negocios rindan. Lo vimos durante todo el año que lleva el gobierno Duque. Lo estamos viviendo por estos días con la declaración de guerra de Márquez, El paisa y Santrich, quienes habían firmado el acta del acuerdo de La Habana.



Como buenos descendientes de indígenas que en vez de forjar un imperio como el maya o el azteca o el inca prefirieron tener 120 tribus, 120 caciques y 60 guerras.
Como descendientes forzados de negros traídos luego de ser prisioneros de guerras que perdieron en el interior de Africa y los sacaban a la costa para venderlos a los portugueses.
Como nos conquistaron con la cruz de la crueldad inquisidora y con la espada visigoda que negoció, combatió o expulsó a los árabes que también dejaron su semilla de guerra traída en las banderas del Mahoma guerrero. Como somos un amasijo de perdedores eternos, no hemos podido encontrar para dónde vamos, pero seguimos buscando el tesoro.


Petrovideo


Los españoles, andaluces y extremeños, vascos y castellanos creyeron que conquistar Colombia era arrebatarle el oro que les colgaba a los indios o que enterraban al lado de los cuerpos de sus caciques muertos en sepulturas no muy profundas. Pero todos vinieron a buscar el tesoro. Y cuando no encontraron a El Dorado y se acabaron las guacas, sus nietos, bisnietos y tataranietos salieron a escarbar superficialmente  la tierra o  a lavar las bateas en las aguas de los ríos  para encontrar la veta del oro de donde los indios extraían todo el brillo que les colgaba. Lo hicieron burlándose de los ancestrales métodos indígenas y por eso despreciaron las minas de Buriticá, donde por siglos habían amarrado a los indios de sus pies y los metían en huecos profundos a cavar la tierra y buscar el brillo. Les dio pereza abrir huecos para encontrar la veta. Trajeron los métodos españoles ,no los de otras partes de Europa y solo cuando la iglesia y los gobernantes de Madrid permitieron que vinieran ingleses expertos en minas  a las orillas del rio Cauca y alemanes a las breñas de Santurban, la minería de oro  se volvió rentable e hizo grande ,para la guerra y para el poder, a Antioquia y a Santander, pero como los administradores de la cosa pública y del ocultismo de la iglesia estaban  en Popayán o en Santa Fé de Bogotá, el oro que podría haber sido el verdadero tesoro de la nación resultó envidiado y no aumentado ni aprovechado.

Antonio Caballero / A sangre fría

Popeye


A sangre fría

Popeye, el peor de los sicarios de Pablo Escobar, murió de un cáncer sin haber manifestado el menor arrepentimiento por sus crímenes. Semblanza de un asesino que marcó a Colombia. 

Antonio Caballero
2 de febrero de 2020

Muere en su cama Popeye, el sanguinario jefe de sicarios del sanguinario narcotraficante Pablo Escobar, y entre los primeros que envían públicamente su sentido pésame a la familia del difunto está el comandante del Ejército Nacional, el general Eduardo Zapateiro. Lo explica con solemnidad, en un escenario imponente de banderas de Colombia y del Ejército, diciendo: “Hoy ha muerto un colombiano. Como comandante del Ejército, presento a la familia de Popeye nuestras sentidas condolencias. Lamentamos mucho la partida de Popeye. Somos seres humanos, somos colombianos”.
Se queda uno estupefacto. “El Ejército Nacional en cabeza de su comandante del Ejército…” lamenta oficialmente la defunción de un convicto y confeso asesino al servicio de la criminalidad organizada, llamándolo familiarmente por su apodo, Popeye, como a un viejo compinche, y despidiéndolo como a una figura de Estado. ¿Un “gran colombiano”?
Sí. Pero también eran seres humanos colombianos los 300 asesinados con su propia mano por Jhon Jairo Velásquez,alias Popeye, y los 540 policías, de los cuales “unos 25” matados por él en persona, y los 107 pasajeros del avión de Avianca que explotó en vuelo por una bomba puesta por sus hombres, y los otros 63 muertos y 600 heridos del camión bomba contra el edificio del DAS, y los centenares de víctimas de los demás 200 carros bomba ordenados por su jefe, el narcotraficante Pablo Escobar, y los 3.000 en total cuyo asesinato “coordinó”, según confesión propia, para él, el Patrón, a quien describía (en una entrevista dada para esta revista hace cuatro años, cuando después de pagar 23 de cárcel salió en libertad por pena cumplida) como “un genio, un líder, un organizador de bandidos y un gran secuestrador”. Aunque no como un asesino. Porque, reveló Popeye, Escobar personalmente “no mató a más de 20 personas en toda su vida”.
Poca cosa, es verdad, frente a los centenares de asesinatos de Popeye, que incluyeron –aunque no por propia iniciativa, sino por orden del Patrón– el de la mujer a quien amaba y los de varios de sus íntimos amigos.
Y los secuestros. Popeye fue, siguiendo las órdenes del “gran secuestrador” Pablo Escobar, el primer ejecutor de secuestros políticos que hubo en Colombia, con los de Pacho Santos, hijo del entonces dueño y director de El Tiempo Hernando Santos, y Andrés Pastrana, hijo del expresidente Misael Pastrana y futuro presidente él mismo (en buena parte gracias a la Alcaldía de Bogotá que en ese momento le dio la popularidad de su secuestro).
Las condolencias del general Zapateiro pueden haberles parecido a muchos una confesión vergonzosa de la muy sospechada y varias veces comprobada complicidad entre ciertos sectores militares y los carteles criminales del narcotráfico, y a muchos más simplemente una imprudente metida de pata; y es posible que el general al que se le fue la lengua las matice con alguna excusa patriótica en estos días que vienen, pasado el primer impacto de la luctuosa noticia. Pero no cabe duda de que son sinceras. Ni tampoco de que el general no es el único que lamenta la defunción del tenebroso hampón. Porque Colombia –y, como el general Zapateiro dice, “somos colombianos”– está llena de colombianos que sí, que también admiran a los organizadores de bandidos y a los asesinos moderados –de los que solo matan gente de 20 en 20-; y no digamos ya a los narcotraficantes poderosos que siguen siendo hoy las personas más ricas de Colombia, cuyo negocio puede representar, según dicen los cálculos de los economistas, entre un 2 y un 5 por ciento del producto interno bruto del país: el doble que el de los cafeteros. Un negocio que les permite comprar, por simple admiración espontánea o por dinero contante, las conciencias de jueces, de periodistas, de militares, de políticos, tal como llevamos 40 años viéndolo. Y, por supuesto, de pilotos de avión, de policías, de aduaneros, de campesinos cocaleros y de raspachines de la mata de coca. Por eso la tumba de Pablo Escobar en Itagüí está siempre rebosante de flores y de cartas de amor y es visitada por más peregrinos que la de la santa madre Laura en Jericó o la del millonario Leo S. Kopp en Bogotá, que según es fama reparte plata. Al propio Popeye, convertido en youtuber desde su liberación, lo seguían en internet un millón de personas. Lo del general Zapateiro no es una metida de pata: es un síntoma.
Popeye fue un horror. La enciclopedia electrónica Wikipedia lo describe escuetamente como “sicario, asesino, narcotraficante y violador”, bajo el acápite de la que era su “ocupación”. Pero también narra las etapas de su educación juvenil, que no parecían llevarlo a ser todo eso: En la Academia Toscana cursó estudios de manicurista y pedicuro, oficio que al parecer no le gustó y dejó por el de barbero en peluquerías de Medellín, donde que se sepa no llegó a degollar a ningún cliente. Luego pasó a la Escuela de Cadetes de la Policía Nacional, y finalmente terminó en el Sena (Servicio Nacional de Aprendizaje), ya desde la cárcel, donde obtuvo el diploma de “recuperador ambiental”. Pero antes había desarrollado su exitosa carrera delincuencial acumulando los cadáveres, como se enumeró más arriba. Entre sus víctimas personales se contaron, según su confesión –o más bien, su jactancia– 25 policías de un total de 540 pagados por Escobar, su novia preferida (aunque compartida con el Patrón) y su mejor amigo, el narcotraficante Quico Moncada. Secuestros, carros-bomba. Y su colombianísima inclinación a admirar a los ricos y poderosos. No solo a su jefe, el Patrón, sino incluso a los secuestrados famosos que estuvieron en su poder. A Pastrana, a quien en la mencionada entrevista con SEMANA definió diciendo, asombrosamente, “yo soy muy bruto y él es muy inteligente”.
Su retorno al crimen tras su liberación: solo por el placer, sin que le faltara el dinero. Porque, como sabemos, el aparato de la justicia colombiana es incapaz de recuperar las fortunas mal habidas de los delincuentes, sean asesinos profesionales o simples politiqueros peculadores. Y su final conversión a la política respetable a través del respetable y respetado Centro Democrático uribista, con su publicitada y aplaudida participación en las marchas convocadas por este por el NO al plebiscito por la paz y su militancia activa en la campaña electoral de Iván Duque, el elegido destinado a “hacer trizas” los pactos que dieron término al conflicto armado que devastó al país durante el último medio siglo.
Después, ya salido de la cárcel, volvió a caer preso por los delitos de extorsión, concierto para delinquir, amenazas e incitación al odio.
Incitación al odio: al leer esas imputaciones se queda uno pensando que con la muerte de Popeye la política colombiana acaba de perder a una gran figura.
O si no, que se lo pregunten al acongojado comandante del Ejército.

Lo que Joaquin Phoenix tuvo que soportar para interpretar al Joker



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lunes, 17 de febrero de 2020

Triunfo Arciniegas / La princesa y el dragón



Triunfo Arciniegas
Biografía
LA PRINCESA Y EL DRAGÓN 
Murieron trescientos hombres y otros tantos aún no se recuperan de las quemaduras. No le dieron muerte al dragón pero rescataron con vida a la princesa. No ha servido de nada. La muchachita escapó del castillo esta mañana.
París, 2017 





MESTER DE BREVERÍA
Triunfo Arciniegas / Confesión
Triunfo Arciniegas / Susana
Triunfo Arciniegas / El festejo
Triunfo Arciniegas / Samaritana
Triunfo Arciniegas / La princesa y el dragón
Triunfo Arciniegas / La tía Teodora
Triunfo Arciniegas / Hermanos




Hugo García Michel / Qué más se puede decir de Patti Smith

Patti Smith

Hugo García Michel
¿Qué más se puede decir sobre Patti Smith?
01/08/2012
Hay personajes tan definitivos que poco o nada se les puede agregar. ¿Qué de nuevo podría uno escribir acerca de quien ha trascendido a su tiempo, ha transformado su nombre en leyenda y se ha convertido en mito viviente?

Patti Smith


No se trata de endiosar a alguien. Nada más lejos de las intenciones de este artículo que colgarle a otro ser humano cualidades que lo transmuten en apóstol, en Mesías, en semidiós. Luego acaban por creérselo y ya sabemos cómo termina eso. Se trata, eso sí, de saber que existen personas con cualidades y sensibilidades, con talentos y facultades que las colocan más allá de lo común. Genios, las llaman algunos.

Rosa Amills / Las fantasías sexuales de Patti Smith


Roser Amills

Roser Amills

Las fantasías sexuales de Patti Smith 

y otros al desnudo

Madrid, 7 jun (EFE).- Thomas Edison cuando iba al teatro hablaba con su novia en morse con los dedos sobre sus muslos desnudos y Patti Smith se masturbaba mientras escribía. Estas son algunas de las mil fantasías eróticas que ha reunido la escritora española Roser Amills en un libro.
Un libro, que bajo el título "Las 1.001 fantasías más eróticas y salvajes de la historia", editado por Entre Parentésis, en España y Latinoamérica, agrupa con mucho sentido del humor y documentación, cientos de fantasías de personajes célebres, escritores, políticos, artistas, actores y actrices, algunos ya muertos, pero también vivos.

Telecinco | las 1.001 fantasías en el programa de Ana Rosa Quintana


Einstein, Marilyn Monroe, Warren Beatty, Fernando Sánchez Dragó, Borges, Rosa Regás, Julio Iglesias, Madonna, Eva Longoria, Naomi Campell o Courtney Love cruzan su sueños y deseos más húmedos en este libro con Juan Ramón Jiménez, Fidel Castro, Hitchcock, Hitler, Ava Gardner, Cleopatra, María Félix, Frida Kahlo, Amy Winehouse.

Verano de reencuentros para Miguel Bosé

Miguel Bosé en distintos momentos de su verano



Verano de reencuentros para Miguel Bosé

El cantante pasa parte de las vacaciones en España con sus hijos y los de Nacho Palau, que crió como propios


Mábel Galaz
9 de agosto de 2019

El estado de ánimo de Miguel Bosé se mide, entre otras cosas, por sus publicaciones en las redes sociales. En la pasada primavera sus vídeos, sus mensajes, las fotografías mostraban un importante deterioro físico, su voz era casi inaudible y sobre todo sorprendía el tono crispado que empleaba. En esas fechas la batalla con Nacho Palau, quien fue su pareja durante 26 años, arreciaba. El escultor había roto barreras que antes nadie se atrevió. Habló de su vida privada con Bosé y desveló el conflicto alrededor de los cuatro hijos que la pareja crió como una familia. Salió a la luz la reclamación judicial interpuesta por Palau para que los niños siguieran relacionándose como hermanos a pesar de que ellos ya no estaban juntos.