«La cuestión es no bajar nunca la guardia. No creer nunca que se está salvo. No dar nunca por hecho que el corazón de tus hijos late, que tus hijos beben leche, que respiran, que andan y hablan, sonríen, discuten y juegan. No olvidar ni un momento que pueden desaparecer, que te los pueden robar en un abrir y cerrar de ojos, que se los pueden llevar como leves vilanos.»
Es la primera novela que leo de
Maggie O'Farrell, autora irlandesa a la que llegué gracias a una elogiosa crónica que escuché en una emisora de radio durante un viaje. Quien la recomendaba era
Sergio del Molino, escritor a quien sigo y leo desde hace tiempo. En el programa radiofónico que oía mientras conducía Del Molino hablaba con
Concha Cardeñoso, traductora de la novela en la edición de Libros del Asteroide que es quien la ha publicado en España. Mis expectativas sobre ella tras escucharlos eran grandísimas. Sin desvelar nada de lo que ocurría en la narración pero sí aclarando el origen de la misma ambos expusieron algunos extremos de la novela que en 2020 ganó el
National Book Critics Circle Award for Fiction y el
Women’s Prize for Fiction.