viernes, 29 de mayo de 2026

Amor Towles / “En EE UU se han vendido más libros en los últimos años que nunca, la ficción mantiene su lugar”

 


El escritor Amor Towles, en su casa de Manhattan el pasado 13 de agosto.
El escritor Amor Towles, en su casa de Manhattan el pasado 13 de agosto.CORRIE AUNE

Amor Towles, escritor: “En EE UU se han vendido más libros en los últimos años que nunca, la ficción mantiene su lugar”

El novelista, autor del superventas ‘Un caballero en Moscú', publica el libro de relatos ‘Mesa para 


MARÍA ANTONIA SÁNCHEZ-VALLEJO
Nueva York - 07 SEPT 2024 - 22:30 

A Amor Towles (Boston, 1964) le sorprende la pregunta de qué le diría a los críticos que cada cierto tiempo proclaman la muerte de la novela. No parece, o tal vez sí, la más pertinente para un escritor superventas como él, con millones de libros vendidos en todo el mundo y una legión de lectores a los que ahora se incorporan en masa los que se enamoraron de Un caballero en Moscú —su segunda novela y el título que le catapultó a la fama— gracias a su reciente adaptación para una serie de televisión. “Solo me impliqué marginalmente en la producción, no escribí el guion, no dirigí, solo tenía el crédito de productor ejecutivo”, explica Towles en su domicilio de Manhattan. “Así que es de otra persona, no es mi obra ni tengo información sobre cómo ha ido, aunque creo que Ewan McGregor [el conde Rostov, protagonista del libro] ha hecho un gran trabajo. Eso es todo lo que sé, y también sé de los nuevos lectores que se acercan ahora al libro gracias a la serie de televisión”. Los considera el principal rédito de la adaptación.

Normas de cortesía, de Amor Towles / Reseña

 



Normas de cortesía, de Amor Towles

Una fantástica novela que retrata el Nueva York de finales de los años treinta.


Un caballero en Miscú, del escritor norteamericano Amor Towles (Boston, 1964), es uno de esos libros que despiertan una sonrisa cada vez que uno recuerda su lectura. Se trata de una novela fina y apasionante en la que el novelista bucea, con sentido del humor y una rica mochila cultural y literaria, en la historia de Rusia a partir de las vivencias de un conde que cumple la condena de arresto domiciliario en un hotel de lujo.

‘Un caballero en Moscú’: melancólico y maravilloso cuento sobre el infierno soviético



‘Un caballero en Moscú’: melancólico y maravilloso cuento sobre el infierno soviético

La adaptación de la novela de Amor Towles acierta con el tono y cuenta con un excelente Ewan McGregor como soporte esencial


Juan Carlos Galindo

24 de abril de 2024


Existen libros que se defienden por sí solos y con universos complejos, cerrados y bien acabados que, sin embargo, piden a gritos una adaptación: el lector quiere más, desea ver materializado ese microcosmos en la pantalla. Era el caso de Un caballero en Moscú, la novela de Amor Towles (Salamandra) que llega ahora a SkyShowtime con idéntico título y varios aciertos en su haber.

jueves, 28 de mayo de 2026

La enfermedad infantil de los literatos

 

Ilustración de Triunfo Arciniegas

Héctor Abad Faciolince

La enfermedad infantil de los literatos


De los siete pecados capitales (ira, gula, soberbia, lujuria, pereza, envidia y avaricia) hay solo dos que me parecen esencialmente despreciables: la avaricia y la envidia. Los demás los comprendo un poco 

Richard Ford / "Cada novela que escribo me vacía de todo lo que sé"


GRAFCAT3167. BARCELONA, 26/05/2026.- El escritor estadounidense Richard Ford ha explicado este martes a los medios en la presentación de 'En palabras sencillas', su último libro, que, si no se "muere antes", publicará una novela en tono de comedia sobre el deseo de un hombre de morir mediante eutanasia asistida rodeado de familiares y amigos. EFE/Quique García
 Richard Ford, hoy, en Barcelona Quique GarcíaEFE

Richard Ford: "Cada novela que escribo me vacía de todo lo que sé"

El autor estadounidense presenta en el CCCB su ensayo "En palabras sencillas"


Víctor Fernández
Barcelona, 26 de mayo de 2026

Richard Ford ha vuelto y lo hace con un breve, pero profundo ensayo publicado por Feltrinelli Lectures. “En palabras sencillas”, que es como se titula la obra, es una carta dirigida a sus lectores, con claves sobre su escritura. El escritor estadounidense presentará este trabajo hoy en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB). Previamente, Ford mantuvo esta mañana un encuentro con la Prensa para hablar de estas palabras y sobre su carrera literaria sin olvidar el ruido político en su país.

El auto de “El día de la independencia” y “El día de la independencia” fue preguntado sobre el aspecto más social de su obra. “Hace 25 años me preguntaron si hacía realismo social. Respondí que no, porque soy norteamericano. Sin embargo, con el paso del tiempo he ido reflexionando cada vez más sobre la dimensión política de mi obra. Para muchos autores, hablar con los lectores se convierte en una carga. Para mí, no. Al contrario, me obliga a pensar. Llegué a la conclusión de que, aunque mis libros no tuvieran una intención política explícita, eran percibidos con esa dimensión. Y eso era algo que tenía que asumir y analizar. De algún modo, toda novela posee una dimensión política. Cuando se escribe sobre la vida contemporánea, la política emerge de forma natural de lo cotidiano. Pensé que, si aceptaba esa lectura, mis libros podrían resultar más ricos y útiles para quienes los leen. Toda la vida de un autor es, en el fondo, un intento constante de mejorar. Eso es precisamente lo que narro en este libro: cómo, a lo largo de la existencia, uno puede ir perfeccionándose, madurando y creciendo”, aseguró. En todo esto admitió que aquellos que se acercan a sus páginas han tenido mucho que ver porque “creo que mis novelas no son ni mejores ni peores de lo que pensaba, pero los lectores le han dado una dimensión que no reconocía. Esta dimensión no reconocida es algo en lo que admito mi personalidad. Eres más sabio cuando eres mayor que joven a no ser que seas Yeats”.

¿Y Richard Ford podría definir lo que representa la literatura para él? La respuesta es clara: “La literatura es ese compañero fiel que nos sigue en nuestra vida emocional y nos permite adquirir una nueva conciencia. Hay colegas que piensan que ser escritor consiste únicamente en escribir. Yo creo que es importante saber por qué lo hacemos. Cuando entrego un libro, no quiero solo que se lea: quiero que la gente lo utilice, que lo haga suyo y que le sirva en su propia existencia”.

Igualmente, el escritor dio algunas claves sobre su proceso de escritura reconociendo que “cada novela que escribo me vacía de todo lo que sé y de las voces que escucho. Con cada libro debo reinventarme por completo y encontrar un nuevo estilo. Intento dar voces variadas a los personajes e introducir matices, incluso cuando regreso al mismo protagonista. Todos llevamos dentro distintas voces: la del médico, la del amante, la del padre, la del hijo… Por encima de todo, lo que busco es ser creíble. Cuando era joven, mis profesores me preguntaban constantemente si ya había encontrado mi voz. Y yo no tenía ni idea”. Pese a los muchos libros, con su personal sentido del humor, a Ford le gusta decir que “no he encontrado mi voz ni la encontraré nunca. Paso de una a otra”.

Mientras habla muestra la libreta que lleva con él a todas partes. En ella están las ideas principales de lo que será la novela en la que está trabajando en la actualidad. El escrito dio algunas pistas al comentar que “tuve un amigo que decidió morir por eutanasia. Estaba rodeado de toda su familia cuando falleció. Pensé que sería interesante que a alguien le ocurriera algo parecido, pero rodeado también de sus amigos. Esa es la semilla de una novela cómica. Es lo que llevo ahora mismo en el bolsillo, dentro de un cuaderno que siempre me acompaña. Voy anotando nombres y personajes que podrían formar parte de esta historia, que se titulará «Nada es mejor».He sido profesor durante una parte importante de mi vida en Colombia. Nada mejor que dar clases en la universidad: es un jardín lleno de situaciones absurdas y divertidas. Será un libro cómico y académico, corto, de unas 160 páginas. No es «Moby Dick», ni pretende serlo”. Eso hace precisamente tentador preguntar por la dimensión política que pueda tener ese libro, aunque Ford lo matiza porque “hay una dimensión política haga lo que haga. No me considero un pensador intelectual, pero sí un buen observador. Todo lo que hace la gente tiene siempre una dimensión política. Fuera de la parte meramente informativa, la política nos llega en versión predigerida. En ese sentido, creo que mi imaginación funciona mejor. Cuántas veces hemos visto una entrevista a un político y nos hemos preguntado por qué no le hacen otras preguntas mejores. En una novela puedes plantearte todas las preguntas que no te has hecho”.


https://www.larazon.es/cataluna/richard-ford-cada-novela-que-escribo-vacia-dentro_202605266a158b527e0b46320799314b.html?outputType=amp

LA RAZÓN 

El asistente personal de Matthew Perry, Kenneth Iwamasa, condenado a más de tres años de cárcel por la muerte del actor


Matthew Perry y, a la derecha, Kenneth Iwamasa.BRIAN ACH (AP), CEDIDA


El asistente personal de Matthew Perry, Kenneth Iwamasa, condenado a más de tres años de cárcel por la muerte del actor

La de Iwamasa, quien inyectó tres veces ketamina al intérprete de ‘Friends’ el día de su fallecimiento, es la quinta y última sentencia de los implicados en el caso

miércoles, 27 de mayo de 2026

Ida Vitale / El sapo sensible



Ida Vitale
EL SAPO SENSIBLE

Donde la escalera arranca del camino de piedra entre dos espacios de césped, en el último escalón, un sapo se le cruza a Byobu saltando de verde a verde. Lo sigue otro, igual de veloz. No hace mucho, Byobu leyó la lista horrorosa de pequeñas tragedias que podía padecer un inglés del siglo XIX: incluía posar en un camino a un sapo creyéndolo una piedra. Byobu no es inglés ni decimonónico, pero ahí está en un pie, como una garza, aunque por suerte para los batracios no lo sea. En una magnífica noche de verano como esta es común oírlos, pero verlos no es tan frecuente, pensó Byobu al aparecer el tercero. ¿Por qué el tercero? Bueno, porque tres es número sagrado, como todos sabemos, y porque, además, fueron tres.

Ida Vitale / La vida no es una línea recta

 


Ida Vitale
La vida no es una línea recta

Byobu se levanta temprano. No muy temprano, pero al no tener ningún trabajo urgente que hacer, su comienzo le parece siempre en exceso matinal. ¿Qué desayunará? ¿Jugo, té, yogurt, cereales? Simplifica, no sin inquietud: cereales y café. ¿Café, sí? Entre tanto, busca un disco compacto y a poco de empezar la música sabe que no es la que tiene ganas de escuchar en ese momento. La reemplaza dos veces mientras concluye el desayuno. Necesita comprar algunas provisiones. Elige cierto mercado, pero este es el menos selecto. Allí encontrará azúcar, pero no el té y el vinagre que prefiere. También debe poner una carta en el correo. Para eso tiene que tomar otro rumbo. ¿Qué es lo más urgente, entonces? Mientras se baña resolverá la duda. Pero, entre lavarse o no la cabeza y tras una idea atractiva que se le cruza, olvida lo que pensaba tener resuelto al terminar su ducha. Además, en el momento de vestirse vacila entre ponerse o no cierto pantalón o destinarlo al lavadero.

Ida Vitale / Una historia

 


Foto de Triunfo Arciniegas


Ida Vitale
UNA HISTORIA

Hay una historia. No se sabe con precisión cuándo ha empezado. Quienes podrían estar relacionados con ella en realidad ignoran que la historia no existe. No tiene un nombre que la identifique y no es claro si tiene un protagonista o dos. Puede ser la historia de A que B no acepta   o al revés. También puede ocurrir que ninguno sepa que la historia existe y les concierne. Es harto probable que uno muera sin saber que él es el verdadero protagonista de la historia y que el otro ha usurpado su lugar. De todos modos, la existencia de una historia, incluso si no está bien definida y bien atribuida, incluso si solo está en etapa de constitución, apenas a nivel de latencia, difunde emanaciones de estilo impreciso pero perentorio. Byobu, que sospecha su existir oscuro, se siente obligado a escrutar como un filatélico los bordes de su posible aparición. No es cosa de subestimar la desordenada densidad flexible: en cualquier momento puede adquirir una velocidad orientada que abata sobre él su irrespirable marasmo. Porque muchos sueñan con la aventura que cada día debería empollar para ellos. Para cuando asoma, perciben algún defecto, hasta los signos de una pavorosa lepra sobre la apariencia que suponían tentadora. Y se desentienden, aunque no olviden la llamada desoída. Pero la historia queda libre, sin ocupación, como rayo que ningún pararrayos ataja. Y Byobu sabe que él es el expuesto por excelencia. Por eso vigila, sin confianza, las historias que vagan libres, sin A ni B que las acepten.


Ida Vitale
El abc de Byobu
Lumen, Madrid, 2025, pp. 11-12

martes, 26 de mayo de 2026

Leonardo Padura / Los límites del amor

 



Leonardo Padura
Los límites del amor


    Para el Maluco Villafaña

Miércoles


    Suena el despertador, justo a las dos y veinte de la madrugada. Es un alivio. Descubres que has dormido mal porque sentías frío. Las cuatro horas dedicadas al sueño las pasaste con unos intangibles deseos de levantarte y hacer algo, tal vez sólo orinar, pero nunca te atreviste a dejar la cama. Eso siempre pasa.

La aventura mexicana de Penelope Fitzgerald como cazaherencias


Retrato de la escritora británica Penelope Fitzgerald en 1991 en Australia durante un festival literario. FAIRFAX MEDIA ARCHIVES (FAIRFAX MEDIA VIA GETTY IMAGES)


La aventura mexicana de Penelope Fitzgerald como cazaherencias 

Jessica Francis Kane recrea en la novela ‘Fonseca’ el viaje de la escritora británica con su hijo para escapar de la penuria económica



Andrea Aguilar
ANDREA AGUILAR
Nueva York - 24 MAY 2026 - 22:30 COT


Aún faltaba más de un cuarto de siglo para que Penelope Fitzgerald (1916-2000) arrancara su carrera como escritora a los 58 años, y se convirtiera en una de las autoras británicas más reverenciadas y queridas, un clásico de la literatura del siglo XX. En 1952 Fitzgerald mediaba la treintena, estaba en los primeros meses de su tercer embarazo, codirigía con su esposo Desmond, a quien había conocido en la Universidad de Oxford antes de la guerra, la revista literaria World Review, donde publicaban textos de J. D. Salinger, Norman Mailer o Alberto Moravia, y trataba de sacar adelante a dos hijos pequeños, mientras navegaba el alcoholismo de su pareja, que ya había perdido la licencia como abogado. Fue entonces cuando emprendió un viaje propio de una novela junto a su hijo Valpy, de cinco años, a Saltillo (México), alentada por la carta de unas supuestas parientes irlandesas, a quienes ella no conocía, y que le comunicaban que buscaban heredero para su fortuna y pensaban que su vástago era un posible candidato. 

Anthony Hopkins / El silencio de los corderos

 




Anthony Hopkins
EL SILENCIO DE LOS CORDEROS

Anthony Hopkins no necesitó moverse para crear una de las entradas más inquietantes del cine.