miércoles, 11 de marzo de 2026

Borges / El inmortal

 


Jorge Luis Borges

El inmortal


      Solomon saith: There is no new thing upon the earth. So that as Plato had an imagination, that all knowledge was but remembrance; so Solomon given his sentence, that all novelty is but oblivion
                  Francis BaconEssayslviii



         En Londres, a principios del mes de junio de 1929, el anticuario Joseph Cartaphilus, de Esmirna, ofreció a la princesa de Lucinge los seis volúmenes en cuarto menor (1715-1720) de la Iliada de Pope. La princesa los adquirió; al recibirlos, cambió unas palabras con él. Era, nos dice, un hombre consumido y terroso, de ojos grises y barba gris, de rasgos singularmente vagos. Se manejaba con fluidez e ignorancia en diversas lenguas; en muy pocos minutos pasó del francés al inglés y del inglés a una conjunción enigmática de español de Salónica y de portugués de Macao. En octubre, la princesa oyó por un pasajero del Zeus que Cartaphilus había muerto en el mar, al regresar a Esmirna, y que lo habían enterrado en la isla de Ios. En el último tomo de la Iliada halló este manuscrito.

Borges / Tlön, Uqbar, Orbis Tertius

 



Jorge Luis Borges

Tlön, Uqbar, Orbis Tertius





I

         Debo a la conjunción de un espejo y de una enciclopedia el descubrimiento de Uqbar. El espejo inquietaba el fondo de un corredor en una quinta de la calle Gaona, en Ramos Mejía; la enciclopedia falazmente se llama The Anglo-American Cyclopaedia (New York, 1917) y es una reimpresión literal, pero también morosa, de la Encyclopaedia Britannica de 1902. El hecho se produjo hará unos cinco años. Bioy Casares había cenado conmigo esa noche y nos demoró una vasta polémica sobre la ejecución de una novela en primera persona, cuyo narrador omitiera o desfigurara los hechos e incurriera en diversas contradicciones, que permitieran a unos pocos lectores – a muy pocos lectores – la adivinación de una realidad atroz o banal. Desde el fondo remoto del corredor, el espejo nos acechaba. Descubrimos (en la alta noche ese descubrimiento es inevitable) que los espejos tienen algo monstruoso. Entonces Bioy Casares recordó que uno de los heresiarcas de Uqbar había declarado que los espejos y la cópula son abominables, porque multiplican el número de los hombres. Le pregunté el origen de esa memorable sentencia y me contestó que The Anglo-American Cyclopaedia la registraba, en su artículo sobre Uqbar. La quinta (que habíamos alquilado amueblada) poseía un ejemplar de esa obra. En las últimas páginas del volumen XLVI dimos con un artículo sobre Upsala; en las primeras del XLVII, con uno sobre Ural-Altaic Languages, pero ni una palabra sobre Uqbar. Bioy, un poco azorado, interrogó los tomos del índice. Agotó en vano todas las lecciones imaginables: Ukbar, Ucbar, Ookbar, Oukbahr... Antes de irse, me dijo que era una región del Irak o del Asia Menor. Confieso que asentí con alguna incomodidad. Conjeturé que ese país indocumentado y ese heresiarca anónimo eran una ficción improvisada por la modestia de Bioy para justificar una frase. El examen estéril de uno de los atlas de Justus Perthes fortaleció mi duda.

Borges / El fin



Jorge Luis Borges
EL FIN

Recabarren, tendido, entreabrió los ojos y vio el oblicuo cielo raso de junco. De la otra pieza le llegaba un rasgueo de guitarra, una suerte de pobrísimo laberinto que se enredaba y desataba infinitamente…

martes, 10 de marzo de 2026

Borges / La intrusa




Jorge Luis Borges 

LA INTRUSA

Reyes, i, 26.


The Interloper by Borges (Dragon)

Borges / L’intruse (Rimbaud)



         Dicen (lo cual es improbable) que la historia fue referida por Eduardo, el menor de los Nelson, en el velorio de Cristian, el mayor, que falleció de muerte natural, hacia mil ochocientos noventa y tantos, en el partido de Moran. Lo cierto es que alguien la oyó de alguien, en el decurso de esa larga noche perdida, entre mate y mate, y la repitió a Santiago Dabove, por quien la supe. Años después, volvieron a contármela en Turdera, donde había acontecido. La segunda versión, algo mas prolija, confirmaba en suma la de Santiago, con las pequeñas variaciones y divergencias que son del caso. La escribo ahora porque en ella se cifra, si no me engaño, un breve y trágico cristal de la índole de los orilleros antiguos. Lo haré con probidad, pero ya preveo que cederé a la tentación literaria de acentuar o agregar algún pormenor.

Borges / La casa de Asterión


Le roi des Minotaures, 1958

Pablo Picasso

Jorge Luis Borges
La casa de Asterión



      Y la reina dio a luz un hijo que se llamó Asterión.
                  Apolodoro: Bibliotecaiii, I.



 

The House of Asterion by Borges



Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es verdad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es infinito)[1] están abiertas día y noche a los hombres y también a los animales. Que entre el que quiera. No hallará pompas mujeriles aqui ni el bizarro aparato de los palacios pero si la quietud y la soledad. Asimismo hallará una casa como no hay otra en la faz de la tierra. (Mienten los que declaran que en egipto hay una parecida). Hasta mis detractores admiten que no hay un solo mueble en la casa. Otra especie ridicula es que yo, Asterión, soy un prisionero. ¿Repetiré que no hay una puerta cerrada, anadiré que no hay una cerradura? Por lo demás, algún atardecer he pisado la calle; si antes de la noche volví, lo hice por el temor que me infundieron las caras de la plebe, caras descoloridas y aplanadas, como la mano abierta. Ya se había puesto el sol, pero el desvalido llanto de un niño y las toscas plegarias de la grey dijeron que me habían reconocido. La gente oraba, huía, se posternaba; unos se encaramaban al estilóbato del templo de las Hachas, otros juntaban piedras. Alguno, creo, se ocultó en el mar. no en vano fue una reina mi madre; no puedo confundirme con el vulgo, aunque mi modestia lo quiera.

Alberto Moravia / Fanático

 


Alberto Moravia
Fanático


      Una mañana de julio dormitaba en la Plaza Melozzo da Forli, a la sombra de los eucaliptos, cerca de la fuente seca, cuando llegaron dos hombres y una mujer y me pidieron que los llevara al Lido de Lavinio. Los observé mientras discutíamos el precio: uno era alto y grueso, rubio, con una cara descolorida, como gris, y ojos de porcelana celeste en el fondo de unas sombrías ojeras, de unos treinta y cinco años. El otro era más joven, moreno, de cabello rizado, con gafas de concha, desgalichado, delgado, quizás un estudiante. En cuanto a la mujer, era muy flaca, con un rostro afilado y largo entre dos ondas de cabellos sueltos y el cuerpo delgado enfundado en un trajecito verde que le hacía parecer una serpiente. Pero tenía una boca roja y llena, semejante a un fruto, y unos ojos hermosos, negros y brillantes como carbón mojado. Me miró de una forma que me entraron ganas de combinar el negocio. En efecto, acepté el primer precio que me ofrecieron; subieron, el rubio a mi lado y los otros dos detrás, y partimos.

Alberto Moravia / Al dios desconocido



Alberto Moravia
Al dios desconocid0


      Durante aquel invierno me encontraba a menudo con Marta, una enfermera que conocí algunos meses antes en el hospital donde me había internado a causa de ciertas misteriosas fiebres, contraídas probablemente en África durante un viaje que hice a los trópicos en carácter de enviado especial.

Poe / Los crímenes de la calle Morgue

Ilustración de Jedediah Kahl


Edgar Allan Poe
Los crímenes de la calle Morgue
Traducción de Julio Cortázar

Las características de la inteligencia que suelen calificarse de analíticas son en sí mismas poco susceptibles de análisis. Sólo las apreciamos a través de sus resultados. Entre otras cosas sabemos que, para aquel que las posee en alto grado, son fuente del más vivo goce. Así como el hombre robusto se complace en su destreza física y se deleita con aquellos ejercicios que reclaman la acción de sus músculos, así el analista halla su placer en esa actividad del espíritu consistente en desenredar. Goza incluso con las ocupaciones más triviales, siempre que pongan en juego su talento. Le encantan los enigmas, los acertijos, los jeroglíficos, y al solucionarlos muestra un grado de perspicacia que, para la mente ordinaria, parece sobrenatural. Sus resultados, frutos del método en su forma más esencial y profunda, tienen todo el aire de una intuición. La facultad de resolución se ve posiblemente muy vigorizada por el estudio de las matemáticas, y en especial por su rama más alta, que, injustamente y tan sólo a causa de sus operaciones retrógradas, se denomina análisis, como si se tratara del análisis par excellence. Calcular, sin embargo, no es en sí mismo analizar. Un jugador de ajedrez, por ejemplo, efectúa lo primero sin esforzarse en lo segundo. De ahí se sigue que el ajedrez, por lo que concierne a sus efectos sobre la naturaleza de la inteligencia, es apreciado erróneamente. No he de escribir aquí un tratado, sino que me limito a prologar un relato un tanto singular, con algunas observaciones pasajeras; aprovecharé por eso la oportunidad para afirmar que el máximo grado de la reflexión se ve puesto a prueba por el modesto juego de damas en forma más intensa y beneficiosa que por toda la estudiada frivolidad del ajedrez. En este último, donde las piezas tienen movimientos diferentes y singulares, con varios y variables valores, lo que sólo resulta complejo es equivocadamente confundido (error nada insólito) con lo profundo. Aquí se trata, sobre todo, de la atención. Si ésta cede un solo instante, se comete un descuido que da por resultado una pérdida o la derrota. Como los movimientos posibles no sólo son múltiples sino intrincados, las posibilidades de descuido se multiplican y, en nueve casos de cada diez, triunfa el jugador concentrado y no el más penetrante. En las damas, por el contrario, donde hay un solo movimiento y las variaciones son mínimas, las probabilidades de inadvertencia disminuyen, lo cual deja un tanto de lado a la atención, y las ventajas obtenidas por cada uno de los adversarios provienen de una perspicacia superior.

lunes, 9 de marzo de 2026

Poe / Sombra / Una parábola


 

Edgar Allan Poe
Sombra - Una parábola

Sí, aunque marcho por el valle de la Sombra.
(Salmo de David, XXIII)

Vosotros los que leéis aún estáis entre los vivos; pero yo, el que escribe, habré entrado hace mucho en la región de las sombras. Pues en verdad ocurrirán muchas cosas, y se sabrán cosas secretas, y pasarán muchos siglos antes de que los hombres vean este escrito. Y, cuando lo hayan visto, habrá quienes no crean en él, y otros dudarán, mas unos pocos habrá que encuentren razones para meditar frente a los caracteres aquí grabados con un estilo de hierro.

Poe / El demonio de la perversidad

 



Edgar Allan Poe
El demonio de la perversidad

En la consideración de las facultades e impulsos de los prima mobilia del alma humana los frenólogos han olvidado una tendencia que, aunque evidentemente existe como un sentimiento radical, primitivo, irreductible, los moralistas que los precedieron también habían pasado por alto. Con la perfecta arrogancia de la razón, todos la hemos pasado por alto. Hemos permitido que su existencia escapara a nuestro conocimiento tan sólo por falta de creencia, de fe, sea fe en la Revelación o fe en la Cábala. Nunca se nos ha ocurrido pensar en ella, simplemente por su gratuidad. No creímos que esa tendencia tuviera necesidad de un impulso. No podíamos percibir su necesidad. No podíamos entender, es decir, aunque la noción de este primum mobile se hubiese introducido por sí misma, no podíamos entender de qué modo era capaz de actuar para mover las cosas humanas, ya temporales, ya eternas. No es posible negar que la frenología, y en gran medida toda la metafísica, han sido elaboradas a priori. El metafísico y el lógico, más que el hombre que piensa o el que observa, se ponen a imaginar designios de Dios, a dictarle propósitos. Habiendo sondeado de esta manera, a gusto, las intenciones de Jehová, construyen sobre estas intenciones sus innumerables sistemas mentales. En materia de frenología, por ejemplo, hemos determinado, primero (por lo demás era bastante natural hacerlo), que entre los designios de la Divinidad se contaba el de que el hombre comiera. Asignamos, pues, a éste un órgano de la alimentividad para alimentarse, y este órgano es el acicate con el cual la Deidad fuerza al hombre, quieras que no, a comer. En segundo lugar, habiendo decidido que la voluntad de Dios quiere que el hombre propague la especie, descubrimos inmediatamente un órgano de la amatividad. Y lo mismo hicimos con la combatividad, la idealidad, la casualidad, la constructividad, en una palabra, con todos los órganos que representaran una tendencia, un sentimiento moral o una facultad del puro intelecto. Y en este ordenamiento de los principios de la acción humana, los spurzheimistas, con razón o sin ella, en parte o en su totalidad, no han hecho sino seguir en principio los pasos de sus predecesores, deduciendo y estableciendo cada cosa a partir del destino preconcebido del hombre y tomando como fundamento los propósitos de su Creador.

domingo, 8 de marzo de 2026

Poe / El misterio de Marie Roget

Ilustración de Jedediah Kahll

 

Edgar Allan Poe

El misterio de Marie Rogêt[1]

(Continuación de «Los crímenes de la calle Morgue»)


(“The Mystery of Marie Rogêt”, 1842)


Es giebt eine Reihe idealischer Begebenheiten, die der Wirklichkeit parallel läuft. Selten fallen sie zusammen. Menschen und Zufälle modificiren gewöhnlich die idealische Begebenheit, so dass sie unvollkommen ercheint, und ihre Folgen gleichfalls unvollkommen sind. So bei der Reformation; statt des Protestantismus kam das Lutherthum hervor.

(Hay series ideales de acaecimientos que corren paralelos a los reales. Rara vez coinciden; por lo general, los hombres y las circunstancias modifican la serie ideal perfecta, y sus consecuencias son por lo tanto igualmente imperfectas. Tal ocurrió con la Reforma: en vez del protestantismo tuvimos el luteranismo).
(Novalis, Moral Ansichten)



      Aun entre los pensadores más sosegados, pocos hay que alguna vez no se hayan sorprendido al comprobar que creían a medias en lo sobrenatural —de manera vaga pero sobrecogedora—, basándose para ello en coincidencias de naturaleza tan asombrosa que, en cuanto meras coincidencias, el intelecto no ha alcanzado a aprehender. Tales sentimientos (ya que las creencias a medias de que hablo no logran la plena fuerza del pensamiento) nunca se borran del todo hasta que se los explica por la doctrina de las posibilidades. Ahora bien, este cálculo es puramente matemático en esencia, y así nos encontramos con la anomalía de que la ciencia más rígida y exacta se aplica a las sombras y vaguedades de la especulación más intangible.

Poe / El hombre de la multitud

 

Ilustración de Henry Clarke


Edgar Allan Poe


El hombre de la multitud
(“The Man of the Crowd”, 1840)


Ce grand malheur de ne pouvoir être seul.
[Esta gran desgracia, de ser incapaz de estar solo]
(Jean de La Bruyère)


      Bien se ha dicho de cierto libro alemán que er lässt sich nicht lesen —no se deja leer—. Hay ciertos secretos que no se dejan expresar. Hay hombres que mueren de noche en sus lechos, estrechando convulsivamente las manos de espectrales confesores, mirándolos lastimosamente en los ojos; mueren con el corazón desesperado y apretada la garganta a causa de esos misterios que no permiten que se los revele. Una y otra vez, ¡ay!, la conciencia del hombre soporta una carga tan pesada de horror que sólo puede arrojarla a la tumba. Y así la esencia de todo crimen queda inexpresada. No hace mucho tiempo, en un atardecer de otoño, hallábame sentado junto a la gran ventana que sirve de mirador al café D…, en Londres. Después de varios meses de enfermedad, me sentía convaleciente y con el retorno de mis fuerzas, notaba esa agradable disposición que es el reverso exacto del ennui; disposición llena de apetencia, en la que se desvanecen los vapores de la visión interior —άχλϋς ή πριν έπήεν— y el intelecto electrizado sobrepasa su nivel cotidiano, así como la vívida aunque ingenua razón de Leibniz sobrepasa la alocada y endeble retórica de Gorgias. El solo hecho de respirar era un goce, e incluso de muchas fuentes legítimas del dolor extraía yo un placer. Sentía un interés sereno, pero inquisitivo, hacia todo lo que me rodeaba. Con un cigarro en los labios y un periódico en las rodillas, me había entretenido gran parte de la tarde, ya leyendo los anuncios, ya contemplando la variada concurrencia del salón, cuando no mirando hacia la calle a través de los cristales velados por el humo.

Poe / El diablo en el campanario



Edgar Allan Poe
EL DIABLO EN EL CAMPANARIO
Traducción de Julio Cortázar

“The Devil in the Belfry”, 1839


Todo el mundo sabe, de una manera general, que el lugar más hermoso del mundo es -o era, ¡ay!- la villa holandesa de Vondervotteimittiss. Sin embargo, como queda a alguna distancia de cualquiera de los caminos principales, en una situación en cierto modo extraordinaria, quizá muy pocos de mis lectores la hayan visitado. Para estos últimos convendrá que sea algo prolijo al respecto. Y ello es en verdad tanto más necesario cuanto que si me propongo hacer aquí una historia de los calamitosos sucesos que han ocurrido recientemente dentro de sus límites, lo hago con la esperanza de atraer la simpatía pública en favor de sus habitantes. Ninguno de quienes me conocen dudará de que el deber que me impongo será cumplido en la medida de mis posibilidades, con toda esa rígida imparcialidad, ese cauto examen de los hechos y esa diligente cita de autoridades que deben distinguir siempre a quien aspira al título de historiador.

Shirley Jackson / La lotería

 


Shirley Jackson
LA LOTERÍA


La mañana del 27 de junio amaneció clara y soleada con el calor lozano de un día de pleno estío; las plantas mostraban profusión de flores y la hierba tenía un verdor intenso. La gente del pueblo empezó a congregarse en la plaza, entre la oficina de correos y el banco, alrededor de las diez; en algunos pueblos había tanta gente que la lotería duraba dos días y tenía que iniciarse el día 26, pero en aquel pueblecito, donde apenas había trescientas personas, todo el asunto ocupaba apenas un par de horas, de modo que podía iniciarse a las diez de la mañana y dar tiempo todavía a que los vecinos volvieran a sus casas a comer.

sábado, 7 de marzo de 2026

Jacqueline Kennedy / Red Gate Farm

 


Jacqueline Kennedy
RED GATE FARM


Hace cuarenta años, mi madre se enamoró de Martha's Vineyard. Cuando descubrió Red Gate Farm, fue la expresión perfecta de su espíritu romántico y aventurero. Las dunas, los estanques y las ondulantes colinas de Aquinnah le dieron la oportunidad de crear un mundo donde pudiera estar tan cerca de la naturaleza, cerca de su familia y amigos, y, lo más importante, cerca de sus adorados libros. Incluso construyó una casa del árbol de hadas para sus nietos. Esos nietos ya son adultos, así que ahora es el momento de que sigamos el ejemplo de mi madre y creemos nuestros propios mundos. Esperamos que una nueva familia atesore este lugar como lo hemos hecho nosotros durante tres generaciones.

– Caroline Kennedy

Jackie Kennedy / Martha’s Vineyard

 



JACKIE KENNEDY
MARTHA’S VINEYARD

En 1979, Jackie Kennedy Onassis pagó alrededor de 1,1 millones de dólares por una franja de costa barrida por el viento en Martha’s Vineyard que muchos compradores ya habían descartado.

Jacqueline Kennedy / Dos fotos

 

Jacqueline Kennedy


Jacqueline Kennedy
DOS FOTOS

Antes de convertirse en la mujer más fotografiada del mundo, era la hija de un padre alcohólico e infiel y de una madre de ambición implacable, y utilizó esas dos herencias para sobrevivir a lo inimaginable.

Christina Onassis pagó a Jacqueline Kennedy 19 millones como única herencia tras la muerte del armador

Jacqueline Kennedy

Christina Onassis pagó a Jacqueline Kennedy 19 millones como única herencia tras la muerte del armador

Los documentos sobre el acuerdo al que llegaron la hija y la última esposa de Aristóteles Onassis después de meses de desavenencias, salen a subasta el 26 de marzo por 14.000 euros de partida

viernes, 6 de marzo de 2026

¿Qué se siente gastar US$ 10 millones en un bolso?

 

Jane Birkin

¿Qué se siente gastar US$ 10 millones en un bolso? Esto dice el hombre que compró el Hermès original de Jane Birkin


CNN — 

La venta récord del bolso original Hermès de Jane Birkin fue una de las subastas más notables de los tiempos modernos.

El bolso Hermès original de Jane Birkin se vende por US$ 10 millones

 

Jane Birkin


El bolso Hermès original de Jane Birkin se vende por US$ 10 millones


CNN — 

Desgastado, rayado y manchado, este bolso Birkin de cuero negro se acaba de vender por 8,6 millones de euros (US$ 10 millones), con gastos incluidos, y se convirtió en el bolso más caro jamás subastado. El precio base de la subasta fue de 7 millones de euros (US$ 8,2 millones de dólares).

Cómo "Cumbres Borrascosas" se convirtió en la película más polémica del año

 

Margot Robbie y Jacob Elordi a punto de darse un beso bajo un cielo gris y nublado

FUENTE DE LA IMAGEN, WARNER BROS

Pie de foto, Los entrañables Cathy y Heathcliff en una nueva versión fílmica del clásico de la literatura inglesa Cumbres Borrascosas, de Emily Brontë, publicada en 1847 bajo el pseudónimo masculino de Ellis Bell.

Cómo "Cumbres Borrascosas" se convirtió en la película más polémica del año
    • Autor, Nicholas Barber
    • Título del autor, BBC Culture *

¿La película más controvertida del año? Normalmente, ese galardón se reserva para un thriller político provocador o una película de terror que rompe tabúes. Pero la película que actualmente genera más debate -por usar un término educado- es una adaptación de una novela del siglo XIX. 

jueves, 5 de marzo de 2026

Jacob Elordi / Mi madre estaba empeñada en que fuera modelo o actor“

 

portada jacob elordi
Esquire



Jacob Elordi: "Mi madre estaba empeñada en que fuera modelo o actor, cualquiera de las dos, porque pensaba que ambos caminos me llevarían a convertirme en un Magic Mike”

Asistimos en exclusiva a esta íntima y sorprendente conversación entre Emerald Fennell, la directora de 'Cumbres borrascosas', y su estrella, su Heathcliff, Jacob Elordi.

Tom Holland y Zendaya se han casado en secreto

  

Tom Holland y Zendaya en Nueva York el 24 de octubre de 2024. XNY/STAR MAX (GC IMAGES)


Tom Holland y Zendaya se han casado en secreto, según confirma el estilista y amigo de la actriz 

La pareja se conoció en 2016 durante el rodaje de ‘Spiderman: De vuelta a casa’, pero fue en 2021 cuando iniciaron su relación sentimental. A pesar de que son habituales en las alfombras rojas, han llevado con total discreción su noviazgo

Paul Dano / “Lo triste de ver famosos que se meten en política es que muestra lo impresionables que somos”


Paul Dano viste ACNE STUDIOS.ANTONIO MACARRO

Paul Dano: “Lo triste de ver famosos que se meten en política es que muestra lo impresionables que somos”

Toda generación necesita a un actor que encaja en los papeles que se salen de lo habitual. En ‘El mago del Kremlin’, Dano vuelve a demostrar que es el de la nuestra.

IRENE CRESPO
San Sebastián -