miércoles, 12 de agosto de 2026

Leila Guerrero / Mike, el héroe de moda


El presidente argentino, Javier Milei, este jueves en la inauguración en Buenos Aires del Foro Madrid–Río de la Plata.
El presidente argentino, Javier Milei, este jueves en la inauguración en Buenos Aires del Foro Madrid–Río de la Plata.MATIAS CAMPAYA (EFE)

Milei, el héroe de moda

Que haya tantos argentinos en España es el síntoma de un éxodo penoso



Leila Guerriero
LEILA GUERRIERO
06 SEPT 2024 - 22:00 COT


La diseñadora española Agatha Ruiz de la Prada estuvo en Buenos Aires. Dijo: “En España el mayor héroe que hay es Milei (...). Tiene muchísimos fans”. Un héroe nunca está solo. Muchos aportan a su causa. Nahuel Sotelo, al frente de la secretaría de Culto (ahora rebautizada como “de Culto y Civilización”), es uno de ellos. Se opone a la ley del aborto, es crítico de la ley de identidad sexual, está de acuerdo con que haya ”educación sexual en términos biológicos, no con cuestiones de género”. El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, aportó lo suyo proclamando en la Cámara de Diputados que “la diversidad de identidades sexuales son inventos subjetivos” y que su objetivo es preservar la familia como “núcleo central y pilar fundamental de la unión”. En julio hubo otros aportantes: seis diputados de La Libertad Avanza, el partido de Milei, visitaron en el penal de Ezeiza a genocidas de la última dictadura ―entre ellos Alfredo Astiz, cuya infiltración en Madres de Plaza de Mayo terminó con dos de sus integrantes desaparecidas―, todos condenados por delitos de lesa humanidad. El objetivo, se cree, era encontrar formas de disminuir las condenas y obtener indultos o prisiones domiciliarias. Hay más aportes recientes: el desmantelamiento de la CONADI, la Unidad Especial de Investigación de la Desaparición de Niños durante la dictadura; el desguace del Equipo de Relevamiento y Análisis de los archivos de las Fuerzas Armadas, que aportaba pruebas en juicios de lesa humanidad. La diseñadora agregó que en España la Argentina “está muy de moda. Todo lo que sea argentino, desde la comida a todo. Se están comprando muchísimas casas ahí, hay más argentinos que aquí”. Que haya tantos argentinos en España es el síntoma de un éxodo penoso. Salvo que el exilio se haya transformado en algo tan cool como los mocasines de Loro Piana, habría que revisar el significado de la palabra moda. Y, de paso, el de la palabra héroe.


EL PAÍS 



Asciende a 224 la cifra de muertos por el seísmo en Colombia de magnitud 7,4


Rescatistas piden silencio en busca de sobrevivientes en un edificio colapsado, en el centro de Pereira, este martes.CHELO CAMACHO


Última hora del terremoto en Colombia, en directo | Asciende a 224 la cifra de muertos por el seísmo en Colombia de magnitud 7,4 

El presidente de El Salvador dice que Colombia no necesita de momento equipos de rescate | Exteriores informa de que hay 164 españoles sin localizar tras el siniestro

11 de agosto de 2026

Al menos 224 personas han muerto y cientos han resultado heridas en Colombia por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste del país el lunes, según las autoridades locales. El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, ha cifrado en 188 personas los desaparecidos en Cali y ha explicado que continúan las labores de búsqueda y rescate de los supervivientes durante la noche. Según ha publicado en redes el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, el Gobierno de Colombia está rechazando de momento “el apoyo de personal internacional” y ha solicitado “únicamente” ayudas económicas “para atender a las familias afectadas”. “Nos han informado que sus equipos de rescate, médicos y demás cuerpos de emergencia se encuentran desplegados y atendiendo la situación, por lo que, en este momento, no requieren apoyo de personal”, ha añadido Bukele. Gran parte de los fallecidos se concentra en el área metropolitana de Pereira y también se han producido graves destrozos en la ciudad de Cali. Además, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, cifra en 164 los españoles a los que aún no se ha podido localizar.

EL PAÍS


martes, 11 de agosto de 2026

Mari Anastasova / Ingeniería del movimiento en la cerámica mural


Mari Anastasova, Meciendo. 2023. Escultura de porcelana artística, Londres, Inglaterra
Mari Anastasova, Meciendo. 2023. Escultura de porcelana artística, Londres, Inglaterra


La artista Mari Anastasova 

Ingeniería del movimiento en la cerámica mural


Ana María Llácer Sánchez
8 de julio de 2026

¿Es posible atrapar el movimiento del viento o el fluir del agua en un material tan rígido como la cerámica? Las instalaciones de Mari Anastasova son un sí como respuesta. Esta artista búlgara, afincada en el corazón de Londres, ha logrado lo que pocos: convertir la porcelana en un lenguaje de dinamismo, ligereza y emoción pura.

Chiharu Shiota / El arte de hacer visible lo invisible

 

Chiharu Shiota, "Hilos de vida",Hayward Gallery: febrero/mayo 2026, Londres, Inglaterra
Chiharu Shiota, "Hilos de vida",Hayward Gallery: febrero/mayo 2026, Londres, Inglaterra


La artista Chiharu Shiota

El arte de hacer visible lo invisible




Ana María Llácer Sanchez
8 de agosto de 2026

Pablo Castro / La pesadilla





Pablo Castro
LA PESADILLA

De repente me despierto. Me quedé dormido en el sillón. Así que de inmediato miro el reloj colgado en la pared. Cada segundo cuenta. Afino el oído por si se acerca el camión, pero sólo oigo el murmullo del grupo de pibes que siempre toman cerveza y fuman marihuana en frente de casa. A las diez menos diez escucho los frenos y aceleres del camión de los residuos. Está a pocas cuadras. Así que me apresuro. Tengo que ir en el momento exacto ya que aún no hay en la vereda un cesto para las bolsas, y si quedan en el piso los perros callejeros las destrozan. Salgo. Dejo la reja entreabierta para meterme rápido en mi casa. El cielo estrellado junto al frío de la noche amenazan posibles heladas mañana temprano. Pero no creo que llueva. Al camión de la basura se le adelanta una moto. Los chicos de enfrente desaparecen. La calle queda vacía. Del asiento trasero de la moto baja alguien inidentificable, solo noto una especie de forma humanoide oscura, la noche le esconde su rostro. Forcejeamos. Me grita pero no le entiendo. De pronto un ruido me ensordece. El bulto humanoide huye hacia la moto. Me caigo. Me arde el estómago, me quema. Llevo hacia ese lugar mis manos y las observo ensangrentadas. Cierro los ojos y al abrirlos unos vecinos me rodean. Alguien me reconoce, sabe que vivo ahí, que soy de la cuadra. Otro se arrodilla, se acerca a mi rostro y escucho que dice:

 -Ya está, no se puede hacer nada.

 Con la certeza de estar muerto, abro los ojos. Mi sudor empapó las sábanas. Toco el abdomen, donde tendría la herida por el tiro, y siento en la yema de mis dedos la remera vieja con la que duermo todas las noches. Intento conciliar el sueño otra vez, pero ya no puedo. Tiemblo. De afuera llegan las voces de los chicos de siempre, que ríen como si nada, ajenos a mis sueños. Adentro de casa, el motor de la heladera re inicia su funcionamiento mecánico. Sólo fue una pesadilla, me digo. Pero no creo que me la saque de la cabeza tan fácilmente.

En la época de ese sueño daba mis primeros acercamientos al psicoanálisis. En la facultad leíamos a Freud. Entre otros textos, me había impresionado Más allá del principio del placer. Eros y Tánatos, muerte y vida compartían un mismo destino. Una frase de ese artículo me obsesionaba:

“la meta de toda vida es la muerte.”

 No sólo leía a Freud, y el material para cada examen. Me hacía siempre un tiempo para leer por el placer mismo de leer. Y eso cada tanto me llevaba a Borges. Las uñas es uno de sus poemas que releía con frecuencia. Allí escribe Borges:

“… Cuando yo esté guardado en la Recoleta, en una casa de color ceniciento provista de flores secas y talismanes, continuarán su terco trabajo, hasta que los modere la corrupción. Ellos, y la barba en mi cara.”

 Esta idea de ciertas partes del cuerpo, como la barba y las uñas, que crecen con posteridad a la muerte, me llevó a que, también en ese tiempo, encontrara en Internet que nuestra piel tiene células difuntas. Parece que la epidermis posee capas de células que se descaman y renuevan de forma constante. Algo nuestro muere y nace permanentemente. Es decir que el rostro que observamos en un espejo es una especie de rostro muerto. El cuerpo que tocamos al bañarnos, la mano de una persona amada, el abrazo con un amigo implican un contacto con algo sin vida. La muerte y la vida están unidas en la piel. ¿Será acaso nuestra imagen un cadáver? ¿O estaremos muertos en vida?

Esas cosas pensé durante el día posterior al sueño. Buscando un sentido para la pesadilla. Aún me recuerdo empujando la máquina de cortar pasto, mientras el olor del césped recién partido en dos, mezclado con un perfume de flores, se metía en mi nariz. Aunque no tenía flores en el patio. Imaginaba películas de zombis y fantasmas que hicieran referencia a Freud y a Borges. Y me resultaba extraña la idea de leer a personas muertas, ya que sus letras les daban, al menos desde mi punto de vista, vida. A veces detenía la máquina sólo para tocarme el abdomen, justo en el lugar donde había recibido el disparo durante la pesadilla.

 Pero enseguida volvía a cortar el césped del patio. Hasta que en un momento la máquina chocó contra una diminuta pared. Blanca como la cal. Sin ningún epitafio, pero con algunos claveles, ahí estaba la lápida con mi nombre. Refregué mis ojos con fuerza suplicando ser víctima de una nueva pesadilla. Hasta que al fin me desperté en el sillón de casa, atento a la hora para sacar la basura.

Pablo Castro
Psicoanalista y escritor argentino. Coordina talleres literarios. Autor de Carne de Aleph (Peces de ciudad ediciones, 2017) y El flaco que quería ser Perón (Editorial Invisible, 2018)


lunes, 10 de agosto de 2026

Pablo Castro / El paquete






Pablo Castro

El paquete

La aeromoto surcaba el piso. Me gustaba que levantara polvo tras mí. En realidad nunca veía el polvo, pero yo estaba seguro que mi aeromoto dejaba una estela flotando en el aire del desierto. Era una forma de romper la quietud y el aburrimiento de un paisaje desolador, de enormes kilómetros de tierra reseca, montículos de arena sin una sola planta ni un animal,  tan sólo imágenes que se repetían una y otra vez como dos espejos enfrentados. Siempre quise trascender, dejar una estela en la historia de la humanidad. Por eso entré en el instituto militar. Y quizá esté ante un pequeño escalón.

1933 BMW 3/20 PS AM 4 Sedan

 



1933 BMW 3/20 PS AM 4 Sedan

Marking a critical transition for the Bavarian manufacturer, this sedan represented BMW's first completely independent automotive design after moving beyond its earlier collaboration with the Austin Motor Company.

Mariana Enriquez / Buenos Muchachos

Robert De Niro y su padre


 

BUENOS MUCHACHOS

Un documental estrenado por HBO en los Estados Unidos muestra algo tan notable como extraño de ver: Robert De Niro llorando por su padre, por la vida, la enfermedad y la muerte de su padre, un pintor reconocido y luego olvidado, el gran artista detrás de un hijo más que célebre y un hombre gay que vivió su sexualidad en la relativa libertad de los cánones de su tiempo. Remembering The Artist: Robert De Niro Sr. es una historia de desolada ternura entre padre e hijo.

Mariana Enriquez
5 de octubre de 2014

domingo, 9 de agosto de 2026

Andy Wharhol / Polaroids

  

Andy Warhol

All photos are courtesy of “Andy Warhol Family Album,” from April 30 – October 19, 2026 at the Whitney Museum. © 2026 The Andy Warhol Foundation for the Visual Arts, Inc.

Andy Warhol’s Life in 732 Polaroids

By Emily Sandstrom

sábado, 8 de agosto de 2026

El atroz estallido atómico de Hiroshima contado a través de cinco de sus protagonistas

 

Hiroshima tras la explosión de la bomba atómica en agosto de 1945.UNIVERSAL IMAGES GROUP/GETTY IMAGES

El atroz estallido atómico de Hiroshima contado a través de cinco de sus protagonistas: “Ni siquiera puedo describir del todo cómo era esa luz”

Con las historias de un científico, un general, el piloto, un periodista y el alcalde de la ciudad, el estudioso escocés Iain MacGregor revive en un libro escalofriante la historia del primer ataque nuclear cuando se cumplen 81 años de aquel apocalipsis


Jacinto Antón
5 de agosto de 2026

Mientras esperamos ilusionados y expectantes el eclipse del 12 de agosto, nos sale al paso hoy día 6 el aniversario de otro momento en el que el sol quedó ocultado, aunque no por la luna sino por un destello terrible desatado por la propia humanidad. El fulgor del estallido de la bomba atómica de uranio Little Boy sobre Hiroshima fue, parafraseando al padre del artefacto, J. Robert Oppenheimer, que a su vez citaba el Bhagavad-gita, como “el brillo de mil soles” e hizo desaparecer del cielo la luz del astro rey engullida por otra deslumbrante, cegadora que se vino encima de los habitantes de la ciudad japonesa (murieron en un instante 80.000 personas, y luego otras docenas de miles por envenenamiento radioactivo). A ese eclipse de luz, en el que la temperatura en el epicentro de la explosión alcanzó varios miles de grados centígrados, casi tanto como la de la superficie del sol, siguió otro de sombra al tapar a nuestra estrella la columna en forma de hongo de la explosión y elevarse al cielo nubes de polvo y detritos creando sobre la ciudad sacrificada una noche artificial en la que empezó a caer la famosa lluvia negra de gotas radioactivas. El eclipse de Hiroshima en el alba de la era atómica.

Pérez-Reverte / Esos reporteros sensibles


Esos reporteros sensibles


Arturo Pérez Reverte
30 de julio de 2026

Hay oficios que parecían normales, sencillos, hasta que llegaron los tontos a complicarlos. El camarero atiende el bar, el taxista conduce, el soldado dispara, el dentista procura no perforarte el cerebro cuando implanta una muela y el periodista averigua. Para esto último no parece necesaria una revelación divina: basta con preguntar, escuchar y, si un entrevistado intenta largarse por la alcantarilla de la retórica, agarrarlo por el pescuezo y volver a preguntar. Pero eso era antes, me temo. Ahora demasiados periodistas sienten. Y de qué manera, oigan. Algunos sienten tanto que las emociones no les caben en el corazón, y tienen que llevarlas al telediario para compartirlas con el entrevistado y con el espectador.

viernes, 7 de agosto de 2026

Arturo Pérez Reverte / El libro de Sarajevo

 

Retrato de una familia empujando un carrito en 'Sarajevo Blues', obra que reúne poesías y prosas del escritor bosnio Semezdin Mehmedinović, con fotografías de Milomir Kovačević.MILOMIR KOVAČEVIĆ


El libro de Sarajevo


Arturo Pérez Reverte
23 de julio de 2026

La noche y la mañana del 25 al 26 de agosto de 1992, Sarajevo ardió como arden los fondos de los cuadros de El Bosco: con esa luz rojiza y lenta que parece venir de las calderas del infierno. Después, como de costumbre, el fuego se convirtió en arquitectura del horror: la forma que siempre tuvo la barbarie. Desde las colinas, la artillería serbia destruía la biblioteca de la ciudad, el hermoso edificio austrohúngaro levantado junto al río Miljacka, que durante décadas había custodiado la memoria de una frontera llamada Europa. Y mientras las llamas devoraban salas y estantes, un cámara de Televisión Española, Paco Custodio, y su ayudante de sonido, Miguel de la Fuente, grababan lo que ningún europeo debería haber vuelto a ver después de más de medio siglo: miles de libros ardiendo deliberadamente.

La llamada de Hanna Nordenhöh

 



La llamada de… Hanna Nordenhök


Álvaro COLOMER
11 de febrero de 2026


Hanna Nordenhök sintió la llamada de la literatura durante un vuelo. Tenía siete años cuando su padre se la llevó como acompañante al estreno de una obra de teatro traducida por él mismo: Bodas de sangre, de Federico García Lorca. La sala estaba en la otra punta del país y, durante el viaje en avión, el hombre leyó a su hija la historia que había trasladado al sueco, un manuscrito en el que dos hombres se pelean por amor y en el que tres mujeres lloran de dolor. Y lo que ocurrió durante aquel trayecto es que la voz del padre amado, sumada al calor que desprendía el texto y al zumbido del primer avión tomado en la vida, despertó en la pequeña un sentimiento, mejor dicho una necesidad, que hoy identifica con el nacimiento de su vocación.

La llamada de Alicia Kopf

 



La llamada de… Alicia Kopf


Álvaro COLOMER
13 de mayo de 2026

El primer seudónimo de Imma Ávalosno fue Alicia Kopf, sino otro que adoptó durante un concurso interescolar de redacción celebrado en su ciudad natal: Girona. El profesorado había convocado a los estudiantes mejor dotados en el arte narrativo, adolescentes de todos los centros educativos abarrotaron el salón de actos, había tantas hormonas en el ambiente que parecía que se iba a celebrar antes una justa medieval que un certamen literario. Los aspirantes habían presentado sus trabajos bajo lema y plica, y ahora tocaba levantarse y desvelar su identidad. Los alumnos de los colegios privados habían elegido sobrenombres tipo “Son Goku”, “Luke Skywalker” o “El Príncipe Valiente”, mientras que los de los institutos públicos habían sido más mundanos, como de hecho se demostró cuando Imma Ávalos —la alumna de quien todos decían que acabaría siendo pintora o escritora— desveló a voz en grito su alias: “Pastanaga negra” (“Zanahoria negra”). Años después, aquella misma chica, ya convertida en universitaria, se puso un seudónimo algo más serio, Alicia Kopf, y se lanzó al asalto de galerías de arte y librerías.

jueves, 6 de agosto de 2026

Pablo Castro / La seño






 


Pablo Castro

La seño

Imaginate un viaje. Uno más o menos largo. Son kilómetros que pasan, más rápidos o más lentos, pero pasan. De a poco, te acercás a tu destino. Pero  hay un momento en que todo se detiene. O al menos se frena de repente. ¿Y sabés cuándo? Cuando estás más cerca de la llegada. Cuando según los carteles de la ruta el fin del viaje está ahí nomás, a pocos kilómetros. Y si vas manejando, querés hundir hasta el fondo el acelerador. Y si el chofer es otro, en silencio rogás que se apure. No te bancás más el viaje, el estar sentado. Querés llegar, estirar las piernas, acomodar los bolsos o lo que sea. Pero el problema radica en que pese a tus esfuerzos, la ruta se hace cada vez más larga. Y el viaje, por más que hagas todo lo necesario, en su última parte se lentifica.

La llamada de… Diego Zúñiga

 

La llamada de… Diego Zúñiga

Escribir también es una forma de regresar al hogar. Diego Zúñigaentendió esto a una edad temprana, sobre los doce años, cuando su familia abandonó su Iquique natal para instalarse en Santiago. En aquel momento no reparó en la importancia que esta mudanza habría de tener en su formación, pero al empezar a escribir, al empezar a escribir en serio, se dio cuenta de que todos sus libros estaban ambientados en el norte de Chile. Diego Zúñiga cree, en consecuencia, que su despertar literario está vinculado al viaje, al abandono del paraíso y al anhelo del regreso, a la vuelta a casa a través del relato ficticio. Por resumir, a la conversión de nuestra infancia en territorio mítico.


*

En 327 cuadernospelícula documental de Andrés Di Tella sobre los famosos y en gran medida ya célebres diarios de Ricardo Piglia(publicados en varios volúmenes bajo el título Los diarios de Emilio Renzi), el escritor argentino comenta que él nació en Adrogué, ciudad sureña del Gran Buenos Aires, pero que sus padres se mudaron a Mar del Plata cuando él tenía dieciséis años, y que fue precisamente durante aquella mudanza cuando comprendió que la única forma de mantener el vínculo con el lugar que estaba abandonando sería a través de la literatura.

La llamada de… John Langan

 


La llamada de… John Langan

Imagen de portada: Fiona Paton


La llamada de… John Langan


Álvaro Colomer sigue empeñado en desvelar el mito fundacional oculto en la biografía de todos los escritores, es decir, indagar en los orígenes de su vocación, en el germen de su despertar al mundo de las letras, en el momento exacto en que sintieron la llamada no precisamente de Dios, sino de algo acaso más abstracto: la literatura.

miércoles, 5 de agosto de 2026

Harry Crews

 




Harry Crews, “el Rabelais de Georgia” según la necrológica del New York Times, aún vivía cuando me llamó aquel periodista de Barcelona que quería contactar con él.

Harry Crews, “el Rabelais de Georgia” según la necrológica del New York Times, aún vivía cuando me llamó aquel periodista de Barcelona que quería contactar con él. Debió ser al poco de que publicásemos El cantante de góspel en España. Estaba vivo, pero no estaba bien. Hacía poco había dicho que estaba jodido y que no sabía si iba a poder terminar su última novela (The Wrong Affair). Aparte de la enfermedad que le venía consumiendo desde hacía años, estaba lo de la reciente puñalada en el abdomen.

Sergey Polyushko / Animales

 



Sergey Polyushko
ANIMALES



martes, 4 de agosto de 2026

Etgar Keret / La chica sobre la nevera / Reseña



Etgar Keret
'La chica sobre la nevera, 
Pizzería Kamikaze y otros relatos'

Etgar Keret nos ofrece unos cuentos muy cortos que se suceden al ritmo trepidante de la vida israelí, revelando una realidad insoportable y conmovedora a la vez: la de una sociedad que intenta distanciarse del absurdo de los conflictos bélicos de la región. Los cuentos de Keret nos provocan violentas risotadas por sus profundas inmersiones en el humor más negro y su enorme ironía. Moviéndose entre la vida corriente y la fantasía, expresan su disconformidad e incomodidad ante la realidad, hablan de la violencia, de la debilidad humana, de perdedores sin ambiciones, de soñadores que todavía creen poder cambiar el mundo y, también, de la generación de los treintañeros incorregiblemente apegados a la infancia, y todo ello en un lenguaje coloquial, precipitado y natural en el que se reconocen las técnicas del pastiche, del kitsch y del vídeo clip.