jueves, 26 de marzo de 2026

‘Peaky Blinders / El hombre inmortal’ no está a la altura de la serie

 

Imagen de 'Peaky Blinders: El hombre inmortal'. (Robert Viglasky/Netflix)





‘Peaky Blinders: El hombre inmortal’ no está a la altura de la serie: ni Cillian Murphy ni Nick Cave logran rescatar una historia que Netflix debió terminar antes

Steven Knight pone punto y final a la historia de Tommy Shelby con una película poco original e incapaz de enganchar al público con sus nuevos personajes


Nel Gómez
22 de marzo de 2026

El creador de ‘Peaky Blinders’ reveló cómo se escribió el destino de Tommy Shelby



El creador de ‘Peaky Blinders’ reveló cómo se escribió el destino de Tommy Shelby: “Al final solo había una conclusión”

El guionista Steven Knight y el director Tom Harper compartieron detalles sobre la película “Peaky Blinders: El hombre inmortal”, que ya se estrenó en Netflix

Antonella Rabaul
22 de marzo de 2022

‘Peaky Blinders’ / El creador de la serie explica la ausencia de Paul Anderson en la última película


El creador de Peaky Blinders
El creador de Peaky Blinders revela por qué Arthur Shelby no aparece en la nueva película. (Captura de video)

‘Peaky Blinders’: el creador de la serie explica la ausencia de Paul Anderson en la última película

Steven Knight detalló los motivos detrás del giro argumental que pusieron fin al personaje de Arthur Shelby, interpretado por el actor

Virginia García
24 de marzo de 2026

miércoles, 25 de marzo de 2026

Jaime Sabines / Cien años

 

Jaime Sabines


Jaime Sabines, cien años



Sabines, el poeta del amor y una de las voces más leídas de la poesía mexicana del siglo XX, hubiera cumplido cien años. Dicen sus hijos que antes de fallecer, en 1999, Sabines les dijo que precisamente el amor era lo más importante del mundo, recordando tal vez aquellos versos suyos que a la sazón exponen:

Los amorosos juegan a coger el agua,

a tatuar el humo, a no irse.

Juegan el largo, el triste juego del amor.

Nadie ha de resignarse.

Dicen que nadie ha de resignarse.

Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.

Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,

la muerte les fermenta detrás de los ojos,

y ellos caminan, lloran hasta la madrugada

en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,

a mujeres que duermen con la mano en el sexo,

complacidas,

a arroyos de agua tierna y a cocinas.

Los amorosos se ponen a cantar entre labios

una canción no aprendida,

y se van llorando, llorando,

la hermosa vida.

"Según ha declarado su hija, Judith Sabines, el poeta tenía varios cuadernos con poemas que nunca publicó, porque quería revisarlos a fondo"

Celebrado por generaciones de jóvenes que en sus versos han encontrado una educación sentimental, Sabines recibirá homenajes con recitales, obras de teatro, danza y hasta un billete de lotería, así como la publicación de un poemario inédito aún sin título. Según ha declarado su hija, Judith Sabines, el poeta tenía varios cuadernos con poemas que nunca publicó, porque quería revisarlos a fondo, pero todo lo que saldrá a luz, alrededor de 70 poemas que datan de entre 1965 y 1968 y que han permanecido inéditos hasta ahora, lo había elegido él antes de su muerte. Nacido en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, en los años 40 Sabines viajó a la Ciudad de México para estudiar medicina tratando de complacer a sus padres, pero su vocación fue más fuerte y tras abandonar esos estudios se inscribió en la facultad de Filosofía y Letras, entablando amistad con escritores como Rosario Castellanos, Dolores Castro, Roberto Cabral o Efrén Hernández. En 1952, con su primer libro bajo el brazo, Horal, regresó a su tierra y un año después se casó. Trabajaba de dependiente de una tienda de ropa y en sus tiempos libres escribía poemas en libretas de contabilidad. Así nació uno de sus poemarios más célebres, Tarumba (1956), considerado un espejo de su frustración al tener que volver de la gran ciudad a un pueblo de provincia. Y pocos años más tarde, en 1962, enfrentó una de las experiencias que marcarían su vida y su obra, la muerte de su padre, cuya pérdida inspiró el largo poema Algo sobre la muerte del mayor Sabines, acontecimiento que lo sumió en un silencio creativo, hasta que en 1959 la familia vendió sus negocios y se trasladó definitivamente a la Ciudad de México, donde su vida se centró en sus hijos. Finalmente, en 1973, cuando se decidió a publicar ese largo poema de duelo en forma de libro, las críticas le llovieron: le recriminaban hacer sonetos fallidos. Pero los lectores lo siguieron fielmente, siempre, aun cuando la polémica lo persiguió por sus coqueteos con la política y aceptó presentarse a diputado. Así, con una intensa vida a cuestas, el 12 de noviembre de 1989, mientras visitaba a su cuñada en Chiapas, el poeta tropezó y se fracturó el fémur izquierdo. A esto se sumó que contrajo una infección durante su hospitalización en Tuxtla Gutiérrez, lo que deterioró aún más su salud. Y a pesar de las múltiples cirugías que le practicaron, los resultados nunca fueron positivos y al final tuvo que depender de una silla de ruedas, hasta que enfermó de cáncer y tuvo que recluirse en su casa, donde moriría el 19 de marzo de 1999. Sus restos yacen en el panteón Jardín de la Ciudad de México junto a sus padres, Julio y Luz. Pero en el corazón de legiones de jóvenes mexicanos, así pasen otros cien años, su voz y su poesía seguirán cantando al amor y a la muerte.

BUROCRACIA A LA MEXICANA

"Se trata de un pin pon en medio del cual queda un espacio fundado en noviembre de 1949 por importantes pintores, grabadores y escultores mexicanos"

El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) trabaja bajo las normas de toda burocracia que se respete: dejando pasar el tiempo para que sea el azar, la casualidad o los dioses quienes resuelvan los problemas que sus gestiones deberían resolver. Es el caso del Salón de la Plástica Mexicana (SPM), una institución con casi un siglo de vida que ahora enfrenta el desahucio de su sede histórica en la calle Colima de la famosa colonia Roma, ya que se adeuda un año de alquiler y obviamente el dueño del local exige el pago que las autoridades no atienden, por lo que un grupo de artistas enviaron una carta al coordinador de Artes Visuales del INBAL, Gerardo Cedillo, en la que pedían una reunión urgente para tratar el tema y ante la cual, denunció públicamente el muralista Julio Carrasco Bretón, no hubo respuesta, hasta que el asunto trascendió en medios de comunicación y, entonces sí, el INBAL, que dirige Alejandra de la Paz, salió al paso de las acusaciones y expuso mediante una nota informativa que el Salón de Plástica Mexicana, como institución, no desaparecerá, pero sí deberá cambiar de sede antes del próximo 30 de abril, luego de ocupar durante 32 años el inmueble del que va a ser desalojado. Según las autoridades culturales, la razón del cambio no obedece a adeudos, como expuso Carrasco Bretón, sino a que el dueño del inmueble decidió no renovar el contrato de arrendamiento. O sea que se trata de un pin pon en medio del cual queda un espacio fundado en noviembre de 1949 por importantes pintores, grabadores y escultores mexicanos como Frida Kahlo, Diego Rivera, Rufino Tamayo, Juan O’Gorman, Juan Soriano, Olga Costa, Leopoldo Méndez, Pablo O’Higgins o Gerardo Murillo, el Dr. Atl, entre otros, y que actualmente agrupa a cerca de 390 artistas, quienes temen el cierre del salón, ya que hace tiempo vivieron la experiencia de perder la otra sede que tenían en la calle Donceles 99, gracias a la malograda intervención del entonces coordinador, Carlos Bracho. Por otro lado, desde diciembre pasado el SPM no tiene director, ya que el relevo de la antigua titular, Cecilia Santacruz, no lo ha realizado el INBAL, responsable de hacerlo, alegando que, como la señora  Santacruz ha iniciado su proceso de jubilación, se nombrará a un nuevo titular “cuando los procesos administrativos lo permitan”. Es decir, cuando la burocracia funcione como es debido, que es prácticamente nunca. Asimismo, según las autoridades culturales, el INBAL se encuentra “en la búsqueda de un nuevo espacio que reúna las condiciones necesarias para resguardar y continuar con las actividades sustantivas de este recinto, el cual forma parte de su red de museos”. ¿Saben cuándo va a ocurrir esto? Se admiten apuestas.

ZENDA

José Emilio Pacheco / Sabines se equivoca

Jaime Sabines

SABINES SE EQUIVOCA COMO TODOS PERO ACIERTA COMO POCOS 

BIOGRAFÍA

Por José Emilio Pacheco 

No hay relecturas. Al volver a un texto que nos sabemos casi de memoria ya no somos los mismos, el mundo ha cambiado, la página surge por vez primera ante nuestros ojos. No es igual haber leído a Jaime Sabines en 1962 que leerlo en 1977. A quince años de su edición original; este es de verdad un «Nuevo recuento de poemas». Pero hoy como entonces la única respuesta posible es aceptar, reconocer con entusiasmo, que Jaime Sabines es un gran poeta.

Juan Forn / Freud encuentra a Buda

 


Freud encuentra a Buda



Juan Forn
19 de abril de 2013

Hasta cierta noche decisiva de 1986, Lucian Freud decía que toda su pintura era producto de dos hechos fortuitos ocurridos en 1940 en el Londres bombardeado de la guerra. El joven Lucian trabajaba por entonces en una galería de arte y era tan confiable (nieto del mismísimo Sigmund, egresado de los mejores colegios, pintor obsesivo y prolijo) que sus empleadores lo mandaron con una tela de Picasso que debía exhibirse en Brighton. El joven Freud fue en tren: así se hacían las cosas en Inglaterra. Puso el Picasso en el asiento enfrente al suyo, se acomodó para el viaje y se pasó de su destino sin darse cuenta porque no podía parar de mirar aquel cuadro, que era uno de los famosos retratos que Picasso hizo de Dora Maar, el más triste y roto de aquellos retratos, el que cancelaba la serie, el que logró que todo el cuerpo y el alma de Dora Maar asomara a su cara. Un día después, el joven Freud conoció a ese huracán pictórico llamado Francis Bacon y se volvió instantáneamente su hermano menor: dejó que le cambiara para siempre su forma de pintar. Hasta ahí era una cruza obediente y lavadita de Otto Dix con Balthus; a partir de entonces se convirtió en el que todos conocemos: el más despiadado retratista del cuerpo humano, el que desnudó como ningún otro a sus modelos.

Bella Freud / “Lo malo del psicoanálisis es que intelectualizarlo todo puede ser muy cansado y no todo se puede resolver pensando”


Bella Freud posa con un traje azul modelo Earl en tejido 'hopsack' y una camisa modelo Minelli con corbata incorporada, ambas prendas de su propia marca. Los zapatos en la pared y las sandalias que lleva son parte de su fondo de armario.
CHARLOTTE HADDEN


Bella Freud: “Lo malo del psicoanálisis es que intelectualizarlo todo puede ser muy cansado y no todo se puede resolver pensando” 

Su apellido es lo que parece: el Freud original era su bisabuelo y ella, en el mundo de la moda desde los ochenta, ha alcanzado notoriedad mundial gracias al éxito de ‘Fashion neurosis’, un podcast en el que hace terapia a sus ilustrísimos invitados

Giovana Madalosso y “Suite Tokio”, dos historias paralelas de mujer, dos mundos desiguales




Emma Rodríguez 

23 de septiembre de 2025

martes, 24 de marzo de 2026

Hans Christian Andersen / Las cigüeñas


ALbrecht Durer


Hans Christian Andersen

LAS CIGÜEÑAS  



Sobre el tejado de la casa más apartada de una aldea había un nido de cigüeñas. La cigüeña madre estaba posada en él, junto a sus cuatro polluelos, que asomaban las cabezas con sus piquitos negros, pues no se habían teñido aún de rojo. A poca distancia, sobre el vértice del tejado, permanecía el padre, erguido y tieso; tenía una pata recogida, para que no pudieran decir que el montar la guardia no resultaba fatigoso. Se hubiera dicho que era de palo, tal era su inmovilidad. «Da un gran tono el que mi mujer tenga una centinela junto al nido -pensaba-. Nadie puede saber que soy su marido. Seguramente pensará todo el mundo que me han puesto aquí de vigilante. Eso da mucha distinción». Y siguió de pie sobre una pata.

Hans Christian Andersen / El cofre volador



Hans Christian Andersen

EL COFRE VOLADOR







Érase una vez un comerciante tan rico, que habría podido empedrar toda la calle con monedas de plata, y aún casi un callejón por añadidura; pero se guardó de hacerlo, pues el hombre conocía mejores maneras de invertir su dinero, y cuando daba un ochavo era para recibir un escudo. Fue un mercader muy listo... y luego murió.
Su hijo heredó todos sus caudales, y vivía alegremente: todas las noches iba al baile de máscaras, hacía cometas con billetes de banco y arrojaba al agua panecillos untados de mantequilla y lastrados con monedas de oro en vez de piedras. No es extraño, pues, que pronto se terminase el dinero; al fin a nuestro mozo no le quedaron más de cuatro perras gordas, y por todo vestido, unas zapatillas y una vieja bata de noche. Sus amigos lo abandonaron; no podían ya ir juntos por la calle; pero uno de ellos, que era un bonachón, le envió un viejo cofre con este aviso: «¡Embala!». El consejo era bueno, desde luego, pero como nada tenía que embalar, se metió él en el baúl.

Hans Christian Andersen / El jardín del paraíso



Hans Christian Andersen

EL JARDÍN DEL PARAÍSO



Érase una vez un príncipe, hijo de un rey; nadie poseía tantos y tan hermosos libros como él; en ellos se leía cuanto sucede en el mundo, y además tenían bellísimas estampas. Se hablaba en aquellos libros de todos los pueblos y países; pero ni una palabra contenían acerca del lugar donde se hallaba el Paraíso terrenal, y éste era precisamente el objeto de los constantes pensamientos del príncipe. 

lunes, 23 de marzo de 2026

Hans Christian Andersen / Esta fábula es para ti

 


Hans Christian Andersen

ESTA FÁBULA ES PARA TI



Los sabios de la antigüedad descubrieron ingeniosamente cómo decir la verdad sin ser groseros. Enseñaban un misterioso espejo en el que aparecían toda clase de animales y cosas extraordinarias, creando un espectáculo tan divertido como instructivo. A esto lo llamaban fábula, y las acciones que los animales realizaban, ya fuesen tontas o sabías, los humanos podían atribuírselas a sí mismos y así comprender: ¡La fábula se refiere a ti! De esta forma, nadie se sentía molesto. Veamos un ejemplo:

Había una vez dos montañas, y en la cima de cada una se alzaba un castillo. Abajo, en el valle, un perro corría, olfateando el suelo frente a él como si buscara un ratón o una perdiz paea saciar el hambre. De repente, desde uno de los castillos sonó una trompeta, anunciando que la cena estaba lista. El perro subió corriendo la montaña para conseguir algo de comida, pero cuando llegó a la mitad del camino, la trompeta se apagó y comenzó a sonar la del otro castillo. Entonces el perro pensó: «Para cuando llegue, ya habrán terminado de comer, pero allí apenas se están preparando para comer». Así que bajó corriendo y subió de nuevo la otra montaña. Pero entonces la trompeta del primer lugar volvió a sonar, mientras que la segunda se detuvo. El perro corrió bajando y subiendo otra vez, y siguió haciéndolo hasta que finalmente ambas trompetas enmudecieron, y la comida se acabó sin importar a qué lugar llegara el perro.

Adivina qué querrían decir los antiguos sabios con esta fábula, y quién es el tonto que se cansa corriendo sin ganar nada, ni aquí ni allá.