
Siri Husvedt, Sophie Auster y Paul Auster, fotografiados en el 2003
En el libro de duelo que la novelista ha escrito para llorar a su difunto marido, se siente el dolor de la enfermedad y la ausencia, pero también el cálido abrazo de los restos de una vida en común
Mery Zamora
9 de mayo de 2026
Cualquiera que haya perdido a un ser querido podrá entender el estado de desconcierto, de distracción y desubicación que acompaña a quien se queda en este mundo. Cuando la ausencia es una evidencia y ya no hay esperanza a la que agarrarse, se impone regresar a la rueda de la vida, que nunca ha dejado de girar. No es fácil, entonces, pasar de los cuidados, las pautas médicas y los adioses, a la rutina de la vida anterior. Siri Hustvedt (Minnesota, 1955) habla de todo esto en las páginas del conmovedor Historias de fantasmas , su libro de duelo tras la muerte de su marido, Paul Auster, el 30 de abril de 2024.















