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Una visitante, delante de 'Portrait of an Artist (Pool with Two Figures)', cuadro que David Hockney pintó en 1972, en la Tate Modern de Londres en 2017.JACK TAYLOR
De la piscina al iPad: la obra de David Hockney, pintor de la vida moderna, en cinco claves
Entre el azul de California y la luz cambiante de Normandía, el artista británico buscó durante seis décadas una nueva manera de representar el mundo visible
Alex Vicente
París, 12 de junio de 2026
La obra de David Hockney, fallecido este jueves en Londres a los 88 años, puede leerse como una sucesión de ciclos temáticos desplegados a lo largo de más de seis décadas: las piscinas californianas, los interiores domésticos, los retratos de amigos y familiares, los paisajes de Yorkshire y Normandía, y una curiosidad constante por las herramientas técnicas, de la Polaroid al iPad, pasando por el fax y la fotocopiadora. En todas sus etapas, Hockney habrá sido un pintor de la vida moderna, casi un Manet de su tiempo, siempre atento a la perspectiva, la luz, el paso de las estaciones y el reverso melancólico del deseo.