Mostrando entradas con la etiqueta Amos Oz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amos Oz. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de diciembre de 2025

Amos Oz / «Es un orgullo que algunos israelíes me llamen traidor por oponerme a la ocupación»

 

Amos Oz

Amos Oz: «Es un orgullo que algunos israelíes me llamen traidor por oponerme a la ocupación»

El escritor israelí, que publica en España «Judas», su última novela, charla con ABC en su casa de Tel Aviv. «Recibo amenazas de muerte, pero no me iré», asegura con firmeza.

martes, 29 de octubre de 2024

De Einstein, Freud o Kafka a Spielberg o Phillip Roth: el influjo de la cultura judía en el mundo

 



Portada del libro 'Genio y ansiedad. Cómo los judíos cambiaron el mundo, (1847-1947), de Norman Lebrecht.
Portada del libro 'Genio y ansiedad. Cómo los judíos cambiaron el mundo, (1847-1947), de Norman Lebrecht.ALIANZA EDITORI

De Einstein, Freud o Kafka a Spielberg o Phillip Roth: el influjo de la cultura judía en el mundo

El ensayo ‘Genio y ansiedad: cómo los judíos cambiaron el mundo (1847-1947)’ plantea la preeminencia de esta comunidad en Occidente

domingo, 7 de marzo de 2021

Amos Oz / Aprender de sexo leyendo novelas clásicas

 


Amos Oz

Aprender de sexo leyendo novelas clásicas

Se lee como una memoria personal del escritor israelí, fallecido a finales del año pasado¿De qué está hecha una manzana? reúne los últimos pensamientos del autor de Tierra de chacales, sacados de las conversaciones que mantuvo con su editora Shira Hadad. En este extracto de uno de sus capítulos aborda su relación con las mujeres


Amos Oz
6 de abril de 2019


MI EDUCACIÓN ERÓTICA empezó leyendo libros: Madame BovaryAnna Karenina, a Jane Austen, Virginia Woolf, Emily Brontë. Tras leer muchas novelas sobre la vida espiritual de las protagonistas, con mínimas alusiones veladas y censuradas a su vida carnal, llegué a un punto —pasa algo parecido al aprender a conducir— en que ya estaba casi preparado para el examen teórico. Para el examen práctico aún me quedaba un buen trecho. Pero de pronto lo comprendí. Lo comprendí, y para eso me ayudó el fantástico regalo que recibí de mi madre: la imaginación. Al leer aquellos libros, empecé a preguntarme si, en el fondo, yo podía ser Emma Bovary: piensa, ponte en su piel, métete debajo del vestido de Anna Karenina; no debajo del vestido como yo desearía, sino en sentido espiritual. De aquellas novelas aprendí cosas que ni sabía ni imaginaba sobre las mujeres, y, como ocurre a veces al leer buena literatura, se pone de manifiesto que los chinos no son tan diferentes de nosotros como pensábamos, que las personas de la Edad Media no son tan distintas a nosotros, y que ni siquiera las mujeres eran tan distintas a mí como pensaba hasta entonces. El gran extraterrestre empezó a ser menos extraterrestre, menos asustadizo y furibundo, y hasta un pelín parecido a mí. Eso me emocionó tanto… Fue una catarsis.



El odio nacido de la envidia, la humillación y la desesperanza empezó a desvanecerse, la ira empezó a disiparse. Poco a poco, en medio de la espesa niebla, empezaron a apreciarse algunos contornos; por ejemplo, ¿por qué ellas no “daban”? Ahora ya sabía que no era por crueldad o egoísmo. ¿Qué les asustaba? ¿Qué les resultaba repulsivo? Nunca me habían dicho lo que les resultaba repulsivo ni lo que les asustaba, y por supuesto nunca me habían dicho lo que les agradaba, lo que las fascinaba, lo que las atraía. Y es que, desde la muerte de mi madre, en realidad desde mucho antes de su muerte, ninguna mujer había hablado nunca conmigo. Ninguna mujer ni ninguna niña. Jamás. Se lo debía todo a los libros que leía.

Amos Oz / Árboles en la nieve

 

Franz Kafka
Ilustración de Robert Crum


Israel, arboles en la nieve

En opinión de Amos Oz, Franz Kafka fue el mayor profeta del siglo XX, capaz de prever la deshumanización y las tiranías, la crueldad del poder y la impotencia del ser humano


Amos Oz
29 de noviembre de 2013

La familia de Amos Oz se estableció en Jerusalén en 1934 y gracias a ellos sobrevivió al genocidio nazi.
La familia de Amos Oz se estableció en Jerusalén en 1934 y gracias a ellos sobrevivió al genocidio nazi. ANA NANCE

Existe un relato breve de Kafka que se titula Los árboles. En él, el autor dice que somos semejantes a unos árboles en la nieve, que parecen flotar, como si no tuvieran raíces. Es pura apariencia, escribe Kafka, porque todo el mundo sabe que los árboles tienen raíces bien enterradas. Y dice a continuación: pero eso también es pura apariencia.

Hace 60 años, una noche de invierno, en el kibutz Hulda, un chico de 15 años leyó este fragmento de Kafka, y se sintió transformado: los árboles, las colinas, los aullidos de los chacales en la noche invernal, todo había dejado de ser sencillo. Hay una realidad, y hay una realidad interior, y más. Los hechos pueden convertirse en el peor enemigo de la verdad. Este relato, Los árboles, no solo fue mi primer contacto con Kafka, sino que leerlo, como leer sus demás obras, contribuyó enormemente a mi formación. Además, Kafka tiene cierta manera de poner al descubierto una pesadilla en un lenguaje de lo más burocrático. Sus demonios llevan traje y corbata. Su infierno es un despacho vulgar y destartalado.

Amos Oz / Solo

 


Amos Oz
SOLO
Traducción de Raquel García Lozano


Una flecha atrapada en un arco tensado:él recuerda el contorno
de sus muslos. Adivina el movimiento de sus caderas hacia él.
Se contiene. Sale del saco de dormir. Respira
a pleno pulmón el aire de nieve. La niebla pálida,
diáfana y lechosa se va retirando, una fina túnica
sobre las curva de la montaña.




Las memorias de la hija de Amos Oz escandalizan a Israel y dividen a la familia del celebrado escritor

Amos Oz
Foto de Edward Kaprov


Las memorias de la hija de Amos Oz escandalizan a Israel y dividen a la familia del celebrado escritor

“Me decía que era basura”, escribe Galia Oz en su libro ‘Algo disfrazado como amor’, entre otras acusaciones de abuso físico y emocional. Su madre y sus hermanos han defendido al difunto autor.


Isabel Kersher
2 de marzo de 2021

JERUSALÉN — Amos Oz fue uno de los escritores más celebrados de Israel, un humanista que utilizó sus palabras para buscar la paz en una región sumida en el conflicto.

sábado, 5 de enero de 2019

Vargas Llosa / Amos Oz, combatiente por la paz


Amos Oz
Ilustración de Fernando Vicente

Amos Oz

Combatiente por la paz

Todas las veces que he dicho en mi vida que Israel era el único país donde yo me he sentido siempre un hombre de izquierda, era por las cosas que allí hacía, decía y escribía Amos Oz, que falleció hace poco


Mario Vargas Llosa
5 de enero de 2019

Conocí a Amos Oz en noviembre de 1976, en mi primer viaje a Israel. Fui a visitarlo en el kibutz Hulda, donde estaba desde los 14 años. (Su madre se había suicidado dos años antes). Su primera novela, de título intraducible en español (Quizás en otro lugar sería lo más aproximado), había provocado una gran controversia en su país porque en ella hacía un minucioso análisis de la vida en esos pequeños recintos idealistas —los kibutz— que perseguían, como dijo irónicamente años más tarde, “crear gentes buenas y sanas, sin sospechar siquiera que los seres humanos no somos ni buenos ni sanos”.

viernes, 6 de octubre de 2017

Premio Nobel de Literatura 2017 / La casa de apuestas falló en sus pronósticos

Haruki Murakami

La casa de apuestas falló en sus pronósticos del Nobel de Literatura

Nombres como el keniano Wa Thiong'o o el japonés Murakami encabezaban las apuestas al galardón más importante de las letras


ALEJANDRO MENDOZA ARRIAGA
Madrid 5 OCT 2017 - 08:28 COT

El escritor keniano Ngugi wa Thiong'o era el favorito para ganar el Premio Nobel de Literatura 2017, pero finalmente se hizo con el galardón Kazuo Ishiguro, que no entraba en las apuestas. El anuncio más esperado cada año del mundo de las letras se ha conocido este jueves. Mientras llegaba la decisión de la Academia Sueca, las pujas en la casa de apuestas británica Ladbrokes situaban como principal candidato al novelista africano, con una cuota de cuatro a uno, aunque no es la primera vez que el autor de Descolonizar la mente aparece entre los candidatos.