
domingo, 27 de septiembre de 2026
Algo que quería contarte / El libro que convirtió a Alice Munro en una maestra del relato

jueves, 8 de diciembre de 2022
Nabokov / El original de Laura / Morir es divertido
Vladimir Nabokov
El original de Laura.
Morir es divertido
Javier Aparicio Maydeu
30 junio 2010
En realidad, el interés de la publicación de esta novela póstuma nabokoviana radica en lo anterior, en la posibilidad que se le brinda al lector de acceder al proceso creativo –sin duda espectacular en manos del cazamariposas ruso precisamente por su peculiar método compositivo en fichas de cartón pautadas para archivador– pues la novela en sí, apenas un borrador dubitativo, no permite un juicio crítico. ¿Qué tenemos? Piezas para armar, un puzzle cuya imagen se intuye pero no se ve aún, una joyita para fetichistas, bibliófilos, nabokovianos militantes y amantes de las vueltas de tuerca narrativas, o de los relatos otoñales (o, mejor, invernales) de autores míticos, un nuevo ejemplo de metaficción nabokoviana, en este caso una novela-dentro-de-la-novela con médico maduro, intelectualmente brillante y físicamente decepcionante,
el neurólogo Philip Wild, recreación del intelectual Albinus de Risa en la oscuridad, y esposa jovencita, casquivana y perversa, Flora, recreación de Lolita, uno de cuyos amantes, el supuesto narrador de la novela, escribe a su vez una novela à clef cuya trama es el affaire entre ambos y en la que ella se convierte en Laura “y el ‘yo’ del libro es un hombre de letras neurótico e indeciso que destruye a su amante en el acto mismo de retratarla”, un hombre de letras tan neurótico, piensa el lector del autor ruso, acostumbrado a sus guiños autobiográficos, como el propio Nabokov. Fragmentos de esta historia conviven en las fichitas con fragmentos de un extraño ensayo psicológico del doctor Wild acerca de la posibilidad de autoextinción o de autodisolución, ensayo excéntrico que habría que relacionar con el tópico del memento mori, de la previsión de la decadencia y de la muerte, en contrapunto con otros motivos sumamente nabokovianos, a saber, los ritos libertinos, la concupiscencia y la lujuria macerándose en el alcohol de la cotidianidad, el cosmopolitismo (del lenguaje de la novela tanto como de los amantes que transitan por sus páginas, uno de los cuales, Hubert H. Hubert, es innecesario advertir que le guiña un ojo al Humbert Humbert de Lolita), las referencias a los cuentos de hadas y al ajedrez, el galimatías de las instancias narrativas y los narradores no fiables, el empleo del lenguaje como una pirotecnia festiva (“mientras su bicicleta se bamboleaba en la niebla indeleble. También ella sabía mover las piezas, y le encantaba lo del peón que come en passant”), la mundanidad doméstica (“Estaba disfrutando de un petit-beurre con mi té del mediodía...”), la literatura señoreando el relato y el sexo señoreando la literatura. El universo de Nabokov encerrado en 138 fichas, apenas 45 páginas mecanografiadas que concluyen con una lista de sinónimos de “eliminar”, “suprimir”, “borrar”, “tachar”, “cancelar”, “anular”, “obliterar”, seguramente una referencia, sí, a la desaparición del individuo, a la muerte, pero tal vez un modo irónico de referirse, en cambio, al propio texto embrionario, ahogado en dudas y malbaratado por el bloqueo o por la falta, siempre ingrata, de creatividad.
lunes, 27 de junio de 2022
Amélica Nothomb y el lobo feroz
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| Amélie Nothomb |
Amélie Nothomb y el lobo feroz
La narradora belga reescribe de manera brillante la fábula 'Barba Azul' de Charles Perrault
lunes, 13 de junio de 2022
Obras reunidas, de Lydia Sandgren, una trama fascinante
‘Obras reunidas’, una trama fascinante para pensar el arte
La primera novela de Lydia Sandgren, comparable a los ‘thrillers’ familiares de Siri Hustvedt, celebra por todo lo alto la ficción mientras desvela los entresijos de la creación artística
JAVIER APARICIO MAYDEU
12 MAY 2022 - 22:30 COT
Una ópera prima de tan largo aliento que se diría que alberga no solo el vestigio de los sucesivos estadios creativos de rigor, sino hipotéticas obras anteriores subsumidas en estas Obras reunidas tituladas con guasa por Lydia Sandgren, autora novel de 1987 que se las sabe todas y que, aupada por su dilatado bagaje de lecturas, es capaz de ver la literatura con mirada burlesca y desde la atalaya del campo literario, sin incurrir en la complacencia de la obra propia, tentación en la que tantos autores primerizos caen.
domingo, 25 de julio de 2021
Julian Barnes / Por amor al arte
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| Julian Barnes, visto por Sciammarella. |
Por amor al arte
Julian Barnes despliega su virtuosismo en sus dos nuevos libros: una novela de educación sentimental y una colección de ensayos sobre pintores
JAVIER APARICIO MAYDEU
18 MAR 2019 - 05:25 COT
viernes, 29 de enero de 2021
Joyce Carol Oates / Un libro de mártires americanos / Reseña
La corriente de la conciencia
Joyce Carol Oates pergeña un megalómano alegato contra la irracionalidad que envenena la sociedad en ‘Un libro de mártires americanos’
23 OCT 2017 - 03:59 COT
domingo, 27 de diciembre de 2020
Ted Chiang / El humanista de la deshumanización
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| Ted Chiang |
Los 50 mejores libros de 2020
EXHALACIÓN
Ted Chiang, el humanista de la deshumanización
Los cuentos de 'Exhalación' son una profunda reflexión sobre asuntos como la ética de las máquinas, el libre albedrío o la fragilidad de la memoria
18 SEP 2020 - 17:36 COT

"Nadie quiere pasarse la vida formulando preguntas y filtrando resultados”. No es cierto. Ted Chiang sí, y es lo que hace en sus cuentos, cercanos a la especulación y la conjetura, dispuesto a lanzar hipótesis y consignar los corolarios que se desprenden de las sugestivas propuestas que ofrece su mente. Al aclamado autor e informático neoyorquino le interesa abordar los conflictos éticos y etológicos que se desprenden de la relación entre el hombre y la máquina, no a la manera de los textos agoreros como el alarmista Yo, robot, de Asimov, o 2001. Una odisea del espacio, de Arthur C. Clarke, y su rebelde computadora Hal, sino desde la serena óptica del científico que no pretende desarrollar un drama distópico, sino plantear su contingencia a la vez que reflexionar sobre la forma en que alteraría el orden natural de las cosas.
jueves, 27 de agosto de 2020
La ciudad como protagonista literaria

La ciudad como protagonista literaria
Los paisajes urbanos evocan los recuerdos y sostienen una trama. Cuatro escritores llevan de viaje al lector por los escenarios de Nápoles, Roma y Marsella
sábado, 25 de mayo de 2019
Haruki Murakami / Retrato del artista evanescente
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| Haruki Murakami Ilustración de John Springs |
Haruki Murakami
Retrato del artista evanescente
Haruki Murakami aborda los secretos de la creación en el primer volumen de 'La muerte del comendador', una novela escrita con un estilo más sobrio de lo habitual
15 OCT 2018 - 03:22 COT

domingo, 8 de octubre de 2017
Kazuo Ishiguro / Una literatura del desconcierto
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| Kazuo Ishiguro Poster de T.A. |
Kazuo Ishiguro
Una literatura del desconcierto
Ishiguro entiende la escritura a la vieja usanza, con textos para ser leídos, con miles de lectores, traducido hasta la saciedad y respetado en la sociedad literaria
5 OCT 2017 - 16:10 COT

El Nobel distingue este año a un autor que es escritor de literatura entendida a la vieja usanza, de textos para ser leídos, con miles de lectores, traducido hasta la saciedad y respetado en la sociedad literaria, enemigo de tendencias y contrario a consignas y excipientes, capaz de darle a sus editores lo que quiere que sus lectores lean y no lo que le dicen que sus lectores quieren leer. Y, en efecto, no es que Kazuo Ishiguro no siga las tendencias, ocurre que las sigue a destiempo, las elige cuando no están vigentes y las restituye. Seguramente porque no le interesan como moda, sino como técnica.
viernes, 6 de octubre de 2017
Kazuo Ishiguro / El gigante enterrado / Reseña

Kazuo Ishiguro
EL GIGANTE ENTERRADO
En el laboratorio de géneros
Kazuo Ishiguro firma un exitoso experimento de novela histórica en la Inglaterra medieval
15 NOV 2016 - 18:02 COT
No es que Ishiguro no siga las tendencias, ocurre que las sigue a destiempo, las elige cuando no están vigentes y las restituye. Ah, y, a la vieja usanza, es él, el autor, el que va a buscarlas, no permite que ellas, las tendencias, lo vengan a buscar a él. Seguramente porque no le interesan como moda, sino como técnica. No las necesita como autor para abrirse camino, y en cambio sí las precisan sus mundos ficcionales, que saltan en el tiempo, el espacio y el género como átomos de talento moviéndose en una molécula de creación. Ishiguro es, valga la ironía, un verdadero artista del mundo flotante de las tendencias. O de los nichos, o de los géneros, o de las formas. No gusta de fórmulas mágicas, prefiere el riesgo de la discontinuidad, también el de la discontinuidad temporal, pues se cumple una década desde su última novela, Nunca me abandones (2005). Vista la fertilidad de los narradores hoy día, Ishiguro no es precisamente prolífico, y tal vez esto le honre o se gane así un respeto que ya tiene, si bien es preciso admitir que el tiempo no parece ser un indicador fiable, a juzgar por Kafka componiendo una obra maestra como La metamorfosis en 15 días (y por muchos otros dedicando años a lograr un bodrio magnífico).
miércoles, 6 de septiembre de 2017
Emmanuel Carrère, el perturbador
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| Emmanuel Carrère |
Carrère, el perturbador
El escritor logra crear inquietud en el lector en su primera novela, 'El bigote', recuperada ahora
JAVIER APARICIO MAYDEU
10 SEP 2014 - 13:03 COT
La sombra de una patología casi siempre oscurece los relatos de Carrère, un perturbador profesional que parece haber leído muy bien a Kafka porque saca sobrado provecho de la vida cotidiana para cimentar en ella los edificios de desasosiego y de angustia que acaba levantando. Desde El adversario (1999), la historia de la vida ficticia de Jean-Claude Romand y de su truculento final, y con Una novela rusa (2007) optó por una suerte de novela de no ficción cercana al reportaje o la crónica novelada, en la línea de Truman Capote en A sangre fría, convencido como estaba de que la novela no tiene por qué verse asociada por defecto a la imaginación, a la ficción, un criterio ciertamente interesante a estas alturas de la película, cuando “novela” ya es todo aquello que se lee como tal.
martes, 1 de agosto de 2017
Sam Shepard / Retrato del escritor rockero que quería ser actor
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| Sam Shepard |
Sam Shepard
Retrato del escritor rockero
que quería ser actor
Javier Aparicio Maydeu
10 JUL 2004
SAM SHEPARD (Illinois, 1942) es uno de esos casos de genio natural. Nacido en una base militar, estuvo dando tumbos por distintos Estados, islas del Pacífico y aldeas californianas, de ahí que suscribiera con entusiasmo juvenil las enseñanzas de Jack Kerouac. Su padre fue piloto militar, cultivador de aguacates y alcohólico empedernido, y la relación hostil entre ambos marcó a Shepard de tal modo que acabó siendo uno de sus temas literarios favoritos, como el magnetismo por los paisajes -una suerte de agorafilia balsámica- o la rebelión de sus personajes contra el sentido de la autoridad. En los sesenta aún no sabía si sería escritor o estrella del rock, vivió en Greenwich Village como portero de clubes de jazz, escritor de juguetes dramáticos y relatos destartalados, hasta que el off-off Broadway lo acogió en su seno convirtiéndolo en un dramaturgo de culto, apadrinado por Edward Albee, el autor de ¿Quién teme a Virginia Woolf?Deportista, batería de rock, colaborador de Dylan, de los Rollings y de su esposa y musa Patti Smith, fue hippy militante, adoró a Pirandello, Alan Ginsberg y a Pollock, frecuentó las drogas, se convirtió en guionista y actor de Hollywood -Altman o Ridley Scott pero también Schlöndorff- y ganó el Pulitzer como digno heredero de Tennessee Williams, escribiendo clásicos del teatro contemporáneo como su Trilogía familiar -La maldición de la clase hambrienta (1976), Niño enterrado (1978) y Oeste verdadero (1980)- dramatizando una América sombría que recorre asimismo sus relatos. Su imaginario se surte de mitos populares, inspirándose en el cine y la publicidad, y su foto de cowboy en la portada de Neewsweek, en 1985, convirtió en mito a este artista siempre adolescente y escritor excepcional.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de julio de 2004
EL PAÍS
lunes, 7 de noviembre de 2016
Un flash en la oscuridad
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| Toni Morrison con Oprah |


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