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viernes, 13 de marzo de 2026

Cuchillo en el agua, de Roman Polanski

  


Cuchillo en el agua, de Roman Polanski

José Ramón
 


Ganador del premio de la Crítica Cinematográfica Internacional (FIPRESCI), en el Festival de Venecia de 1962, este primer largometraje de Román Polanski dio a conocer al mundo a la llamada “nueva ola” polaca, que al igual que la francesa buscaba renovar el lenguaje del cine mediante obras personales que privilegiaban la escritura por sobre el espectáculo, la espontaneidad por sobre la manipulación. Junto a Polanski trabajó en el guión Jerzy Skolimowski, la otra gran promesa de esa generación, quien con La barrera (1966), realizó tal vez el filme más corrosivo del joven cine polaco.

miércoles, 3 de diciembre de 2025

¿Qué hacemos con el arte de los hombres monstruosos?

 

FOTOGRAFÍA DE  MANHATTAN  DE WOODY ALLEN

¿Qué hacemos con el arte de los hombres monstruosos?

Por Claire Dederer
 

Roman Polanski, Woody Allen, Bill Cosby, William Burroughs, Richard Wagner, Sid Vicious, VS Naipaul, John Galliano, Norman Mailer, Ezra Pound, Caravaggio, Floyd Mayweather... aunque si empezamos a enumerar deportistas, no pararemos. ¿Y qué hay de las mujeres? La lista se vuelve inmediatamente mucho más compleja y tentativa: ¿Anne Sexton? ¿Joan Crawford? ¿Sylvia Plath? ¿Cuenta la autolesión? Bueno, bueno, supongo que volvamos a los hombres: Pablo Picasso, Max Ernst, Lead Belly, Miles Davis, Phil Spector.

domingo, 21 de julio de 2024

El gran adiós, de Sam Wasson / “Lárgate de aquí, Jake. Esto es Chinatown”




“Lárgate de aquí, Jake. Esto es Chinatown”

El libro ‘El gran adiós’, de Sam Wasson, ilustra el rodaje de la obra maestra de Roman Polanski, con Jack Nicholson y Faye Dunaway como protagonistas


Carlos Boyero
25 de marzo de 2021


No sentí nada especial, ni siquiera desencanto, cuando pisé Los Ángeles, la antipática ciudad de las estrellas y de las luces. Lo de tener que disponer obligatoriamente de un vehículo para moverte en una ciudad me parece aberrante. Los paseantes urbanos son ínfimos o inexistentes en esas calles. Y, por supuesto, conocía Los Ángeles a través de toda mi existencia viendo películas ambientadas allí. Pero también gracias al universo literario de un sarcástico, compasivo, duro, lírico, enorme escritor llamado Raymond Chandler. Yo había viajado literariamente muchas veces por ese paisaje y sus alrededores en las pesquisas y aventuras del lúcido, mordaz, solitario, escéptico y honesto detective Philip Marlowe.