
Vilhelm Hammershøi. ‘Una habitación en la casa del artista en Strandgade, Copenhague, con su mujer’, 1902. National Gallery of Denmark, Copenhague.
El Thyssen propone habitar el silencio y la calma de Hammershøi
El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza acaba de abrir ‘El ojo que escucha’, la primera gran retrospectiva en España dedicada a Vilhelm Hammershøi, pintor danés que desarrolló su trabajo a lo largo del último tercio del siglo XIX y el primer quindenio del XX, cuya extensa obra fue ampliamente reconocida en vida, pero que se vio abocada al ostracismo tras la Primera Gran Guerra y que sólo ha vuelto a recuperarse desde hace algunos años relacionando su trabajo con otros maestros del pasado, como los holandeses del siglo XVII y las grandes figuras de las vanguardias históricas europeas. Es el silencio el elemento alrededor del que se articula y estructura, dotándola de coherencia, la obra de este artista escandinavo, silencio que llena los espacios vacíos, los interiores domésticos, las ciudades y los paisajes. Y esta propuesta del Thyssen sí que es inmersiva de verdad: nos propone alejarnos de tanto ruido y espectáculo hueco, y habitar el silencio y la calma de Hammershøi.
