| Charles Swann |
Jorge Edwards
ANTES Y DESPUÉS DE SWANN
Letras Libres
31 de enero de 2001
31 de enero de 2001
Marcel Proust se preparó toda la vida para escribir A la recherche du temps perdu, En busca del tiempo perdido. Todo lo que escribió antes de la Recherche crónicas mundanas, ensayos literarios y sobre cuestiones de arte, la novela inconclusa Jean Sauteuil e incluso las traducciones de John Ruskin, no fue más que un primer borrador, una exploración preliminar, un anuncio de la obra definitiva. Después de vacilaciones que parecían interminables, de aproximaciones insatisfactorias, Proust descubrió el tono preciso que le permitiría escribir la Recherche. Al hacerlo se transformó en otro escritor y en otra persona. El error garrafal de André Gide al rechazar, en su calidad de lector para la NRF y para Gallimard, el manuscrito de la novela, consistió en haber conocido al Proust de antes, el de los salones y las duquesas, y no comprender que el autor de El camino de Swann era otro. Porque Proust, al emprender la tarea de escribir su obra definitiva, se identificó en forma completa con la obra, fue la Recherche, así como la Recherche, uno de los mayores monumentos verbales de toda la historia literaria, formó al Marcel Proust definitivo, al Proust transformado en sí mismo, al fin, para la eternidad, de acuerdo con el verso de Stéphane Mallarmé que conocía tan bien y que a menudo citaba.















