Mostrando entradas con la etiqueta Pablo Sol Mora. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pablo Sol Mora. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de julio de 2022

Álvaro Uribe / Retrato de novelista con Borges

 



Retrato de novelista con Borges


Pablo Sol Mora

6 de diciembre de 2014

Álvaro Uribe
Autorretrato de familia con perro
México, Tusquets, 2014, 242 pp.

“¿Dónde se está mejor que en familia?”, se preguntaba retóricamente el padre de Marguerite Yourcenar, para añadir de inmediato: “en cualquier parte”. La broma sirve para ilustrar la última novela de Álvaro Uribe. No es la primera vez que desciende al infierno de lo doméstico; lo había hecho ya, memorablemente, en El taller del tiempo, centrada en la carnicería de la relación padre-hijo, y toca ahora turno a la fraternidad y al más sagrado de los mitos mexicanos, la madre. Con base en diversas voces narrativas –recurso favorito del autor desde su primera novela, La lotería de San Jorge, y quizá ya algo sobreexplotado–, en este caso las de parientes, amigos, conocidos y hasta la de la mascota (el perro salchicha, Canuto), se cuenta la feroz historia de los gemelos Adán y Alberto Urquidi y, sobre todo, de su madre, la rimbombante Malú. Desde el nacimiento, ella muestra una preferencia descarada y sin disimulos por Alberto, al que colma toda su vida de atenciones, mientras menosprecia olímpicamente a Adán. Pero la predilección tiene sus trampas y expone, al que la ejerce y al que la recibe, a peligros que los desfavorecidos no corren. Al final, desde luego, habrá suficiente amargura y remordimiento para todos. A diferencia, sin embargo, de lo que ocurre en El taller del tiempo, que raya en lo trágico, en Autorretrato de familia con perro todo o casi todo transcurre en un tono de comedia u ópera bufa. Y es que, como diría Malú: “no es para tanto”.

miércoles, 13 de julio de 2022

Aprendiendo a distraerse con Alejandro Rossi

Aprendiendo a distraerse con Alejandro Rossi


Pablo de Sol
26 de enero de 2022

Me llamó la atención el título, que siempre me ha parecido afortunado (recuerda el de la clásica Guía de perplejos del filósofo judío Maimónides). No creo ser especialmente distraído en el sentido tradicional de la palabra, pero ¿no vivimos todos un poco distraídos, sin enterarnos realmente de lo que pasa a nuestro alrededor?, ¿no necesitamos todos un manual?

martes, 12 de julio de 2022

Alejandro Rossi / El nacimiento de un escritor

 

Alejandro Rossi

Alejandro Rossi: el nacimiento de un escritor

Antes de Plural, Rossi era un respetado académico, autor de un espeso tratado sobre el lenguaje. Sus colaboraciones mensuales en la revista lo fueron convirtiendo en uno de los prosistas más imaginativos de la lengua.

Pablo Sol Mora

1 de agosto de 2021

En 1973, tras una infancia y una juventud azarosas y viajeras, Alejandro Rossi (Florencia, 1932-Ciudad de México, 2009) parecía razonablemente asentado. Se había radicado en México, donde se había casado y tenido hijos, tenía ya cuarenta años, era un respetable profesor universitario de filosofía –pionero en el mundo hispánico de la corriente analítica– que había fundado una revista especializada, Crítica, y publicado un único libro igualmente especializado, Lenguaje y significado (1969). Una biografía académica ejemplar y algo monótona que podría haberse prolongado sin sobresaltos durante años. Sin embargo, conjeturo, precisamente en esa época y a esa edad, una insatisfacción íntima, un malestar personal: no era un escritor. Porque Rossi había sido un adolescente que había jurado por Borges en Buenos Aires, donde había tenido el privilegio de descubrirlo en sus primeras ediciones, y que, sospecho, abrigaba desde entonces el secreto deseo de ser escritor. La filosofía era para él una profesión, no cabe duda, un interés intelectual legítimo y serio; la academia universitaria, su ámbito natural, al que siempre defendería, pero la vocación profunda era la literatura.

lunes, 11 de julio de 2022

Juan García Ponce / Obras reunidas

Juan García Ponce


Obras reunidas. Volumen V. Novelas, de Juan García Ponce




Pablo Sol Mora
30 de noviembre de 2008

“Un gran escritor es una manifestación completa del espíritu, y, como tal, debe ser tratado como una unificada totalidad.” Citadas por Juan García Ponce en un ensayo a propósito de Henry Miller, estas palabras de Nikolái Berdyaev sobre Dostoievski bien podrían aplicársele a él mismo. Como la de pocos autores mexicanos del siglo XX, la vasta obra de García Ponce –compuesta principalmente por novelas, cuentos y ensayos– es una unidad espiritual y constituye en sí misma una literatura. Frente a ella estamos en realidad ante un solo gran libro: un libro llamado Juan García Ponce (no en balde fue un obsesivo lector de Musil, el hombre libro por excelencia).

sábado, 9 de julio de 2022

El embrujo Borges

Jorge Luis Borges

El embrujo Borges


Pablo Sol Mora
10 de noviembre de 2021

Poco tiempo después, Alfonso llega una tarde a mi casa con unas fotocopias (así es, la revelación ocurrió en unas humildes fotocopias): “Tienes que leer esto”.

Se trata de “El inmortal” de Borges, originalmente incluido en El Aleph. No creo exagerar si digo que la lectura de ese texto es el punto de inflexión de mi vida, la que determinó definitivamente mi vocación de lector. Después de eso, nada volverá a ser igual. Nunca podré olvidar mi sensación de asombro ante las primeras líneas del relato del protagonista: “Que yo recuerde, mis trabajos empezaron en un jardín de Tebas Hekatómpylos, cuando Diocleciano era emperador. Yo había militado (sin gloria) en las recientes guerras egipcias, yo era tribuno de una legión que estuvo acuartelada en Berenice, frente al mar Rojo: la fiebre y la magia consumieron a muchos hombres que codiciaban magnánimos el acero”.

jueves, 7 de julio de 2022

Sobreviviendo al Libro del desasosiego de Fernando Pessoa

Fernando Pessoa


Sobreviviendo al Libro del desasosiego de Fernando Pessoa

Hay autores que parecen ensanchar, para todos los hombres, los límites de la soledad y la angustia, y Pessoa es uno de ellos. Sobre su obra más representativa va la vigésima primera entrega.


Pablo Sol Mora
29 de junio de 2022

En 2007, luego de un par de años en Estados Unidos y tras terminar la tesis de doctorado, decidí tomarme un año sabático para leer y escribir a mi antojo. Venía de un periodo largo de mucho trabajo y en el que había leído, sobre todo, con fines académicos; en realidad, más que verdaderamente leer, “trabajaba con”, típica deformación del filólogo. Deseaba recuperar mi antigua libertad lectora, en la que leía voraz y desordenadamente lo que quería, sin ninguna obligación y sin ninguna presión, porque sí.