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domingo, 26 de octubre de 2025

Ralph Fiennes / La lista de Schindler



Ralph Fiennes
LA LISTA DE SCHINDLER

Ralph Fiennes una vez aterrorizó a Steven Spielberg tan completamente durante una audición que el director tuvo que salir de la habitación para recogerse. No estaba actuando, se estaba convirtiendo en un monstruo.

sábado, 21 de diciembre de 2024

El Vaticano, una intrincada red de secretos y susurros para elegir al nuevo papa

 



El Vaticano, una intrincada red de secretos y susurros para elegir al nuevo papa

‘Cónclave’, de Edward Berger, analiza como un ‘thriller’ las deliberaciones en la elección de un pontífice en un ambiente turbio y atenazado por la política


Gregorio Belinchón

19 de diciembre de 2024


Un grupo de hombres decidiendo quién heredará el poder. Y mujeres sirviendo alrededor. Una reunión habitual desde que el ser humano pisa la Tierra. En algunas corporaciones no ha habido grandes cambios. Y menos aún, en el poder espiritual. O en la gran organización que aúna con más fiereza política y espiritualidad, poder y religión, es decir, la Iglesia Católica, a su vez la asociación que más crudamente refleja el patriarcado. Sentado ante un café, el cineasta alemán Edward Berger sonríe y responde: “La Iglesia representa el patriarcado más antiguo del mundo. Desde luego, si quiere tener futuro, deberá cambiarlo”. Berger reflexiona sobre ello porque estrena Cónclave, adaptación de uno de los best sellers de Robert Harris, que, como su nombre deja claro, retrata la reunión de cardenales que decidirán el nuevo papa.

‘Cónclave’: la intriga funciona pero el final es un disparate

 

Conclave pelicula
Una imagen de 'Cónclave', con Ralph Fiennes (derecha) y Brían F. O'Byrne.


‘Cónclave’: la intriga funciona pero el final es un disparate

A medida que se va acercando el desenlace, percibes que este va a ser complicado, que al prestidigitador ya no le quedan palomas o conejos debajo del sombrero


Carlos Boyero

19 de diciembre de 2024

Admito la trascendencia y el permanente interés que mantiene el universo católico hacia los asuntos humanos y divinos que transcurren en el Vaticano. Imagino que allí ocurren cosas fascinantes, relacionadas con el espíritu y con las siempre turbias cosas terrenales, y que en ese opulento Estado al servicio de Dios ocurren las mismas historias siniestras que marcan el funcionamiento de todos los gobiernos, de los mecanismos del poder, de las grandísimas empresas. Pero mi atea existencia y mi inquina con causa desde que era pequeñito hacia todo tipo de iglesias logran que las temáticas que se desarrollan en la Santa Sede inicialmente me despierten indiferencia. No tengo demasiado interés en pasar horas de mi vida ante una pantalla habitada por gente ensotanada, o ataviada con capelo cardenalicio y birreta roja. Pero, dejando aparte ese ambiente tan poco grato para mí, admito que las cosas que ocurren allí puedan estar narradas con talento, imaginación o suspense.

Crítica de Cónclave / Ralph Fiennes, directo a los Oscars con un thriller vaticano

 

Cónclave


Crítica de Cónclave: Ralph Fiennes, directo a los Oscars con un thriller vaticano

La película de Edward Berger (Sin novedad en el frente) es una de las más elogiadas de 2024. Tiene seis nominaciones a los Globos de Oro.


Ignacio Camacho
21 de diciembre de 2024

Que Ralph Fiennes (61 años) es uno de los actores más importantes de los últimos 30 años es algo que está fuera de toda duda. En los 90 atormentó a toda una generación como el terrible y cruel comandante nazi Amon Göth en La lista de Schindler (Steven Spielberg, 1993) y encogió el corazón a millones de personas como protagonista de la dramática El paciente inglés (Anthony Minghella, 1995), dos obras maestras que obtuvieron el reconocimiento de la Academia, que las premió como las mejores películas de sus respectivos años. Fiennes estuvo nominado a los Oscars por su trabajo en ambos films, pero no logró ganar ninguna estatuilla. Aun así, aquellos dos papeles le sirvieron para ganarse el reconocimiento del gran público, un reconocimiento que supo renovar entre las generaciones más jóvenes cuando dio vida al famosísimo villano Lord Voldemort en la saga Harry Potter unos años más tarde, entre 2005 y 2011. Tras ganarse de nuevo a la crítica en películas como El jardinero fiel (Fernando Meirelles, 2006) y El Gran Hotel Budapest (Wes Anderson, 2014), el actor británico vuelve a opositar para el Oscar gracias a su interpretación en Cónclave, la última película de Edward Berger (Sin novedad en el frente, 2022) que se estrena en cines este 20 de diciembre.

jueves, 15 de agosto de 2019

Las lágrimas de Julianne Moore / “The End of the Affair” o la beata penitente

Julianne Moore (Sarah) y al fondo, Ralph Fiennes (Maurice Bendrix)
El fin de la aventura


Las lágrimas de Julianne Moore 


“The End of the Affair” o la beata penitente
BIOGRAFÍA DE GRAHAM GREENE

En uno de sus lúcidos ensayos sobre la novela moderna, Mario Vargas Llosa reconocía como uno de los grandes méritos de El final de la aventura de Graham Greene el hecho de que su autor había logrado hacer verosímil un milagro en la trama. En 1996, Neil Jordan asumió el reto de volver a contar esa historia, a través de imágenes en movimiento, y con ello el milagro y el proceso de iluminación y conversión de una pecadora, Sarah Miles.

Maurice dies - "The End of the Affair" - Ralph Fiennes, Julianne Moore


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El traje color guisante de Sarah
En esta película todas las escenas están bien orquestadas y meditadas. La ropa de Julianne Moore se luce especialmente. Hay que admirar sus vestidos verdes y rojos, con boinas ladeadas y joyas a juego. Hasta las escenas de amor configuran una lenta danza de brazos y miradas. Sarah, la esposa infiel, y Bendrix, el escritor escéptico y torturado, se aman con locura y compiten por poseer al otro, con deseo, con palabras, con desafíos, etc., mientras el mundo se destruye a su alrededor. Tengo celos de la lluvia, le dice su amante a Sarah. ¿Hay algo acaso más hermoso y enfermizo?

jueves, 5 de junio de 2014

Ralph Fiennes / En la piel de Dickens








Ralph Fiennes, caracterizado como Charles Dickens en 'La mujer invisible'
Ralph Fiennes, caracterizado como Charles Dickens en 'La mujer invisible'


Ralph Fiennes, en la piel de Dickens


El actor británico protagoniza y dirige 'La mujer invisible', la historia de amor entre Charles Dickens y una joven actriz


Toni García
Barcelona, 5 de junio de 2014

Rapado y de negro, Ralph Fiennes (1962, Ipswich, Reino Unido), entra en la habitación con la misma discreción que mostrará después en la entrevista: silencioso y –casi- cabizbajo, dejando largas pausas entre pregunta y respuesta en las que su mirada busca la ventana. Como actor alcanzó fama y fortuna gracias a El paciente inglés y La lista de Schindler y huyó de su estrellato como alma que lleva el diablo: “No encajaba en el mundo de las celebridades de entonces como no encajo en el actual. No soy un producto, y con esto no quiero decir que haya actores que sean productos, pero sí que una gran parte de lo que hacen entra en unos parámetros que no son los míos”.
El británico, quintaesencia del intérprete forjado en las tablas, entre Shakespeare y Chejov, ha logrado compaginar cine y teatro con igual fortuna y en su carrera como director ha demostrado una singularidad exquisita. “Coriolanus [su primer trabajo en la dirección] es una película que quise hacer durante años, probablemente por una obsesión personal con la obra. Tuve la suerte de encontrar la forma de hacerla sin renunciar a nada de lo que yo consideraba imprescindible, como la escenografía y el lenguaje. La mujer invisible ha sido otra historia completamente distinta: alguien me hizo llegar el guión a pesar de mis reticencias y la verdad es que me enamoré de él de inmediato”. La mujer invisible cuenta la historia de amor entre un Dickens en el apogeo de su fama y una jovencísima aspirante a actriz, en un romance encadenado por las severas convenciones sociales de la época. “Por extraño que parezca no creo que eso hay cambiado demasiado: la diferencia de edad en las relaciones sigue siendo un tabú. Ahora lo es menos, pero la prensa sigue incidiendo en ello, como si fuera algo inconcebible que siendo muy joven puedas enamorarte de alguien mayor”, dice Fiennes, que añade: “Es como si trataran de decirte cómo y cuándo debes sentir algo por alguien. Eso es algo que va en contra de la naturaleza misma del amor, un ser que cambia, que muda de piel, que te sorprende y te atrapa. Es imposible planificar de quién te vas a enamorar”.




El objeto amoroso de Dickens, una joven llamada Nelly (interpretada por Felicity Jones), obliga a Fiennes hacer una reflexión sobre el propio Dickens, interpretado por el propio actor: “Si soy sincero debo reconocer que sabía muy poco de Charles Dickens. Había leído obras sueltas, interpretado algunas otras, pero desconocía los detalles de su vida. Por eso cuando leí el guión y descubrí a ese Dickens íntimo recuperé toda su obra y en cierto modo me sentí feliz de haber descubierto a un autor tan brillante y comprometido”.




No sé si yo hubiera podido interpretar a James Bond. Me siento mucho más cómodo con M"

Una mujer invisible, basada en la novela de Claire Tomalin, fue recibida en Toronto con críticas entusiastas, alabando su condición de drama y su sensibilidad, y resaltando la delicadeza de Fiennes como director. “Intenté mostrar ese momento en que negociamos con nosotros mismos para negarnos y así poder adaptarnos a una situación que nos supera, que sabemos positivamente que va a llevarnos a un callejón sin salida. No hay nada más humano que esa sensación y creo que Nelly lidia con ello con una fuerza descomunal, aunque la cicatriz sea imborrable”.
Fiennes vuelve a estar en la cresta de lo ola tras dejar atrás Harry Potter (donde interpretaba a Lord Voldemort) por su papel de M en la saga de James Bond, sustituyendo a Judi Dench. Personaje que repetirá en la próxima entrega de las aventuras del agente secreto, otra vez a las ordenes de Sam Mendes: “Bueno, tampoco se puede decir que no a ciertos papeles [sonríe] y si todo va bien voy a interpretar a M durante algunas películas más, una o dos mínimo. ¿Paradoja? Ya sé por dónde vas, pero la verdad es que no sé si yo hubiera podido interpretar a James Bond. Me siento mucho más cómodo con M y el papel ha llegado en el momento justo. Espero que me dejen correr y disparar, con eso me daría por satisfecho [ríe]”. Tras El gran hotel Budapest y Grandes esperanzas, queda claro que prefiere el cine menos estridente: “No diría que no a algo que me interesase sólo porque llega de Hollywood. Ellos hacen películas para conquistar a multitudes y esos filmes no siempre me parecen atractivos. Cuando me han propuesto proyectos interesantes no he tenido ningún problema en aceptar, pero esto no pasa continuamente”.

jueves, 25 de abril de 2013

Mike Newell / Una pasión dickensiana







Mike Newell dirige a Jeremy Irvine en el rodaje de 'Grandes esperanzas'
Mike Newell dirige a Jeremy Irvine en el rodaje de 'Grandes esperanzas'

Una pasión dickensiana

El director británico Mike Newell adapta ‘Grandes esperanzas’, última gran obra del escritor


Su versión académica es fruto de décadas de estudio y amor al autor inglés


Gregorio Belinchón
Madrid, 25 de abril de 2013

Tópicos sobre Charles Dickens: niños pasando hambre, barro en las calles londinenses, prostitutas, mecenas con corazones de oro, jóvenes idealistas, miseria social y económica, clímax sentimentaloides... “Y todos ciertos”, confirma Mike Newell (St. Albans, Hertfordshire, Inglaterra, 1942). “Te añado uno más: era un escritor muy popular, que como publicaba en entregas sus novelas atendía a las reacciones del público. Y lo sigue siendo: el lenguaje de Dickens es más reconocible por un británico que el de Shakespeare. Cualquier inglés sabe instantáneamente que está leyendo un texto suyo”. Newell sabe de lo que habla: no solo es un director de cine de variopinta carrera, con títulos como Bailar con un extraño, Cuatro bodas y un funeral, Un abril encantado, Donnie Brasco, Fuera de control, Harry Potter y el cáliz de fuego, La sonrisa de Mona Lisa o Prince of Persia: las arenas del tiempo, es que si ha habido una constante en su vida ha sido su pasión por Dickens, una quemazón que le ha hecho batallar durante bastante tiempo para sacar adelante una adaptación de su obra, que ha logrado gracias a la celebración del 200 aniversario de su nacimiento en febrero de 2012 “y a que por fin había un guion que podía acercarse a su calidad literaria”. Mañana se podrá ver en los cines españoles el resultado de tanta brega: Grandes esperanzas, una versión académica con Ralph Fiennes, Helena Bonham Carter, todo un batallón de estupendos secundarios británicos y protagonizada por Jeremy Irvine (War horse).


Por todo lo anterior el cineasta disfruta más hablando del escritor que de su película: “Dickens escribía para todos, cualquiera puede verse reflejado en alguno de sus personajes, ya que él no los marcaba con severos juicios morales. Por eso, hay versiones en la pantalla de sus obras por cada generación”. Newell recuerda cómo siendo estudiante se especializó en Dickens “como un fan arrebatado”. Y cómo esta pasión no le ha ayudado en la adaptación de Grandes esperanzas. “Es un libro muy extenso y cada vez que recortaba capítulos y personajes me dolía en el alma. Escogí este libro porque su protagonista, Pip, es un chaval humilde, idealista, pero no exactamente un buen tipo: hace cosas horribles. Y es la penúltima gran novela de Dickens, la última grande. Se miró a sí mismo, se retrató en Pip y se expuso ante sus lectores como si dijera: ‘Miradme, yo también procedía de la nada. Trabajé en una fábrica con 12 años, cuando mi padre estuvo en prisión, y he llegado hasta aquí’. Fascinante”.
Toda esta autoexposición pública ocurrió antes del 9 de junio de 1865, el día del accidente ferroviario de Staplehurst, cuando siete vagones de un tren cayeron desde un puente en reparación. Solo se salvó un vagón de primera clase, en el que viajaba Dickens... con la actriz Ellen Ternan, que era su amante, y la madre de esta. “Estaba separado de su esposa, que cuidaba a sus hijos \[tuvieron 10\]. Aún no existía el divorcio. Así que Dickens ayudó a los heridos, recogió el manuscrito inconcluso de Nuestro amigo mutuo y desapareció por el que dirán. Lo sabemos porque su hija Kate escribió un libro sobre ella, su padre y los amores paternos. Kate murió en 1929, y años antes recibió la visita de George Bernard Shaw, que quería escribir sobre Dickens. Ella solo le pidió que no le retratara con una sonrisa de oreja a oreja, como un caballero amable y con la espada de la justicia en una mano... Porque no era así”.



Ralph Fiennes, en la película.
Ralph Fiennes, en la película.


Tanta pasión, tanto conocimiento de los secretos de Dickens, ¿no los hubiera canalizado mejor dirigiendo una biografía del escritor? “Pues es que he llegado tarde por meses. Ralph Fiennes, justo él que ha trabajado en mi película, acaba de dirigir y protagonizar un filme que ahonda en esta relación extraconyugal. Lo siento, ya está hecha [risas]”. Ahora el cineasta prepara Reykjavik, recreación del encuentro que en 1986 reunió en la capital islandesa a Mijail Gorbachov y Ronald Reagan, y reconoce que su adaptación de El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez, no fue... buena. "Me equivoqué, porque me pudo la pasión y ni conozco lo suficiente el idioma español ni la rodé en este idioma. Grave error".
Newell empezó en 1966 dirigiendo capítulos del culebrón británico por antonomasia, Coronation Street, que aún sigue en antena. “Me ayudó mi pasión por Dickens. Porque en una serie de televisión tienes muy poco tiempo para enganchar a la gente, volverla loca y con ansias de más. Dickens escribía solo tres capítulos por delante de lo que se publicaba: es decir, él funda el esquema del culebrón. Todo lo contrario de, por ejemplo, Dostoievski: el ruso escribe en largo, sin clímax; Dickens encadena un clímax y otro y otro. Por eso es el gran contador de historias y el gran artista de la literatura inglesa”..