"Mi padre no accedió a comprarme un muñeco de Bart Simpson. Y eso que mi madre si quería, pero mi padre no cedió y dijo que soy un caprichoso.
-¿Por qué se lo vamos a tener que comprar, eh? - le dijo a mi madre -. No tiene más que abrir la boca y tú ya te pones firme a sus órdenes.
