| Tom Sharpe |
TOM SHARPE
Mi mujer y yo nos llevamos bien porque no nos vemos
Tomás García Yebra
El Semanal, 2 de junio de 1986
En cuanto llega el crudo invierno y la bruma se despereza por las calles de Cambridge, Tom Sharpe hace las maletas, se agarra al brazo de su mujer y viaja a España. Hace cinco años le comentó a Carmen Balcells -agente literario de grandes figuras de las letras- que deseaba un lugar tranquilo y con buen clima donde pasar el invierno. Carmen Balcells le aconsejó la Costa Brava. Sharpe aceptó la sugerencia y Balcells le buscó un hotelito en la localidad de Llafranc, provincia de Girona, rodeado de pinos, calas y preciosos rincones para pasear. Sharpe no necesita más. Ha ganado mucho dinero, pero el dinero -según él- sólo le sirve para "estar despistado todo el día".

