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miércoles, 29 de julio de 2026

‘El gabinete mágico’ / Cuando el Paraíso es una biblioteca

  


Portada de 'El gabinete mágico. Libro de las bibliotecas imaginarias', de Emilio Pascual. EDITORIAL SIRUELA


‘El gabinete mágico’: cuando el Paraíso es una biblioteca

Emilio Pascual reúne un rico botín de colecciones imaginarias de libros: de la submarina del ‘Nautilus’ a la medieval de ‘El nombre de la rosa’

ALBERTO MANGUEL
04 MAY 2023 - 22:30 COT


El gabinete mágico

Emilio Pascual 
Siruela, 2023
564 páginas. 

sábado, 27 de junio de 2026

Giorgio Manganelli / La pasión del lector implacable

  

El escritor italiano Giorgio Manganelli, visto por Sciammarella.


La pasión del lector implacable

'La literatura como mentira' reúne los ensayos literarios de Giorgio Manganelli. De Dumas a Joyce, para él no existen jerarquías oficiales. La única regla de oro es la inteligencia

ALBERTO MANGUEL
28 AGO 2015 - 12:35 COT

Quizás porque la lectura es una actividad íntima y solitaria, el lector siente, después de cerrar un libro que le ha gustado, la necesidad de contarle a otro su experiencia. De ese generoso impulso nacen los oficios de editor (cuando no se trata de una vocación de tendero), de traductor, de antólogo, de reseñador. Una colección de ensayos de Giorgio Manganelli (1922-1990), diestramente traducidos por Mariagiovanna Lauretta bajo el título La literatura como mentira, es prueba de tal generosidad. A pesar de lo dicho, Manganelli dudaba “que el cometido del crítico sea ser generoso, omnicomprensivo o vagamente neoclásico”. Manganelli fue uno de los más inteligentes críticos italianos, ensayista exquisito en un país en el que la estafa financiera es un pecadillo menor pero la torpeza estilística no tiene perdón de Dios. Su campo de interés fue vasto, aunque solía concentrarse en la literatura de lengua inglesa, que Manganelli leyó con ojos de recienvenido. Stevenson y Dickens fueron para él autores de su siglo XX, y otros, menos conocidos por los ingleses mismos (Edwin A. Abbott, Ronald Firbank, Ivy Compton-Burnett), ocuparon en sus estanterías el mismo lugar que los clásicos canónicos. Algunas otras literaturas estuvieron representadas (Hoffmann y Dumas), pero es la de las islas Británicas la que Manganelli sintió como más suya.

jueves, 25 de junio de 2026

La inexplicable felicidad de leer en verano


Una mujer lee en la playa bajo una sombrilla, en 1962.MARISA RASTELLINI (MONDADORI / GETTY IMAGES)


La inexplicable felicidad de leer en verano

El escritor Alberto Manguel ofrece una guía particular de novelas famosas que suceden en periodo estival y una lista personal de grandes títulos para disfrutar estos meses

¿Pueden servir los libros malos para llegar a los buenos?


Librería La Casa del Libro, en Gran Vía, Madrid.SAMUEL SÁNCHEZ

¿Pueden servir los libros malos para llegar a los buenos?

La literatura de consumo que fomenta la industria del libro busca la rentabilidad económica, pero la cuestión es si sirve de trampolín para otro tipo de lecturas

ALBERTO MANGUE
LAURA FERNÁNDEZ
22 ABR 2025 - 22:00 COT

En el Día del Libro, el ciudadano curioso se va a encontrar con decenas de recomendaciones de libros y el consejo general de leer a menudo. Pero, ¿leer por leer? ¿Da igual lo que se lea? ¿Lo importante es el hábito, más que el contenido? Puede ser que la literatura llamada de consumo o ‘best seller’ que impulsa la industria del libro pueda llegar a convertirse en una pasarela para que el lector acceda a otro tipo de creación literaria. Pero también puede ser que el libro de consumo fácil sea un fin en sí mismo y que no provoque a sus lectores ganas de aventurarse en otros estilos.

martes, 23 de junio de 2026

Después de Borges / La lectura como felicidad lenta, generosa e infinita

 

El escritor y poeta argentino Jorge Luis Borges.EFE


Después de Borges: la lectura como felicidad lenta, generosa e infinita

En el 40º aniversario de su muerte, Alfaguara reedita la obra completa del escritor. Manguel, estrecho colaborador del genio argentino, traza un mapa para entrar en su mundo

domingo, 28 de junio de 2020

'La biblioteca de Babel' que creó Borges vuelve a casa

Jorge Luis Borges (2017) - Galeria Arte contemporaneo SMA

'La biblioteca de Babel' que creó Borges vuelve a casa

La Biblioteca Nacional argentina exhibe el manuscrito del cuento, cedido por un coleccionista


MAR CENTENERA
Buenos Aires, 14 de septiembre de 2016



Alberto Manguel frente al manuscrito de La biblioteca de Borges.
Alberto Manguel frente al manuscrito de La biblioteca de Borges. MARCELO HUICI


La biblioteca de Babel, ese universo infinito imaginado por Jorge Luis Borges que alberga todos los volúmenes escritos, todos los catálogos e incluso los catálogos de los catálogos, está ahora en el lugar de Argentina más cercano a su ficción: la Biblioteca Nacional. El director de la institución, Alberto Manguel, presentó hoy -en el día del bibliotecario- el manuscrito de este célebre cuento borgeano, que ha sido cedido por un coleccionista brasileño hasta finales de noviembre. Los nueve folios escritos con lo que él denominaba "letra de enano" se exhiben junto a otros 15 manuscritos de sus obras como parte de la exposición Borges el mismo, otro. 

jueves, 25 de junio de 2020

Alberto Manguel / Ganarse la vida como escritor (o no)

Jorge Luis Borges

Ganarse la vida como escritor (o no)

Son poquísimos los autores que se ganan la vida sólo con sus libros. La mayor parte sobrevive haciendo otras cosas


Alberto Manguel
24 de abril de 2020

A finales de los años sesenta, me encontraba yo trabajando en la pequeña editorial Galerna de Buenos Aires, fundada por Guillermo Schavelzon. Estábamos preparando una antología alrededor del grabado de Durero El Caballero, la Muerte y el Diablo, y le habíamos pedido a varios escritores que colaborasen con un texto. Uno de los primeros a plegarse al proyecto fue Jorge Luis Borges, quien nos ofreció dos magníficos sonetos sobre el tema. Cuando fui a verlo con la modesta suma que podíamos ofrecerle, se sorprendió: “¡Cómo! ¡Me van a pagar por unos pocos versos!”. No era falsa modestia. Borges no vivía (nunca vivió) de sus regalías, sino, después de la muerte de su padre, de conferencias que, a causa de su timidez ante el público, hacía que otros leyeran y de su miserable sueldo como empleado en una biblioteca municipal. Más tarde dio clases en la universidad y después de la caída de Perón aceptó el cargo de director de la Biblioteca Nacional. Durante los años setenta, el editor Franco Maria Ricci de Milán fue su mecenas, pagándole generosamente por pequeños proyectos editoriales. Pero durante casi toda su vida, Borges fue un escritor pobre.

domingo, 19 de abril de 2020

Alberto Manguel / “Necesitamos pensar para saber que estamos sobreviviendo”



Alberto Manguel durante el Festival Internacional de Literatura en Roma, Italia, en junio de 2019.
Alberto Manguel durante el Festival Internacional de Literatura en Roma, Italia, en junio de 2019.GETTY

Alberto Manguel “Necesitamos pensar para saber que estamos sobreviviendo”

Desde su encierro en Nueva York, Alberto Manguel explica por qué durante las tragedias buscamos respuestas en la literatura y cómo las narraciones ayudan a mirar el presente


ELIEZER BUDASOFF
México - 18 ABR 2020 - 12:43 COT

La crisis por el coronavirus trajo, entre otras cosas, el descubrimiento de lo que ya teníamos. Como esos niños saturados de novedades que, cuando se corta la luz, recurren a la caja de viejos juguetes en busca de consuelo, miles de personas en cuarentena descubrieron que podían amasar su propio pan y agotaron reservas de harina y levadura, otras encontraron que podían usar sus teléfonos para llamar a sus amigos y familiares, y en Europa se dispararon las ventas de una novela publicada hace más de 70 años, inspirada en una epidemia de cólera en una colonia francesa a mediados del siglo pasado. Mientras muchos franceses e italianos leían La peste de Albert Camus por primera vez, el escritor, traductor y editor argentino-canadiense Alberto Manguel, varado en París por una conferencia que lo habían invitado a dar en el Collège de France, se enteró de que Estados Unidos iba a cerrar sus fronteras y decidió volver a su casa en Nueva York, donde permanece encerrado desde principios de marzo.

sábado, 7 de diciembre de 2019

Los 25 mejores libros del siglo XXI / Karl Ove Knausgård / Un hombre enamorado / Y la rutina se transformó en gran literatura






Los 25 mejores 

libros


del siglo XXI

No 11


Karl Ove 

Knausgård

MI LUCHA

Y la rutina se convirtió en gran literatura

 El escritor Karl Ove Knausgård busca transformar la resaca de los días en algo que los justifique 


Los mejores libros en español de los últimos 25 años / 1990 - 2015

Los 21 mejores libros del siglo XXI


Karl Ove Knausgård



    'La esclusa' (1824), de John Constable.
    Cuentan que cuando Proust propuso a Gallimard el primer tomo de la inmensa novela que acabaría siendo En busca del tiempo perdido, André Gide, que trabajaba allí como editor, rechazó el manuscrito después de leer el primer capítulo diciendo: “No entiendo que un señor pueda llenar treinta cartillas para describir cómo da vueltas y más vueltas en su cama antes de poder conciliar el sueño”. Después de que la novela conociese el éxito merecido, Gide, como se sabe, presentó sus avergonzadas excusas al autor, pero su primera reacción ejemplifica claramente la rivalidad entre los dos campos en los que se inscribe toda ficción: aquel que se propone una recreación fotográfica de la realidad, tal como la memoria del autor cree verla, opuesta a aquel que desdeña esa documentación fidedigna y prefiere imaginarla. La primera se enorgullece de contar los hechos tal como se supone que han ocurrido; la segunda, de inventarlos para mejor serles fiel. Ambas mienten.

    miércoles, 4 de diciembre de 2019

    Borges & Bioy casares / Una amistad


    Bioy Casares y Borges

    MEMORIA INÉDITA DE DOS ESCRITORES
    BORGES & BIOY CASARES

    Una amistad


    Alberto Manguel
    14 de octubre de 2006

    La primera vez que los vi juntos fue en el vasto departamento que Bioy y Silvina Ocampo ocupaban cerca del cementerio de La Recoleta, en Buenos Aires. Yo los había conocido separadamente: a Borges en la librería en la que yo trabajaba, a Bioy en un café cerca de su casa. Esa tarde, yo había ido a ver a Silvina, a quien le había pedido un texto para una antología que preparaba la editorial Galerna. Estábamos hablando en el salón (Silvina hacía preguntas íntimas que yo no sabía cómo contestar) cuando de pronto escuchamos a dos hombres riéndose a carcajadas en una de las habitaciones del fondo. "Esos dos se divierten como chicos malos", comentó Silvina. Cuando al rato aparecieron, las sonrisas no se habían borrado. La de Borges era la más contagiosa, quizá porque era la más visible. Al reírse, abría la boca, cerraba los ojos, y la cara se le arrugaba como si tratase de contener algo a punto de explotar. La sonrisa de Bioy era más discreta, quizá porque era más joven. "Siempre se portan así cuando escriben juntos", me explicó Silvina. "En cambio yo, si algo de lo que escribo me divierte, me tengo que reír sola".

    Oímos a dos hombres riendo. "Estos dos se divierten como chicos malos", comentó Silvina

    Es fama que Bioy y Borges se conocieron gracias a Victoria Ocampo. La madre de Bioy, amiga de Victoria, le confesó un día que le inquietaban las veleidades literarias de su hijo adolescente y quería saber si Victoria sabía de alguien, con cierta experiencia en el mundo de las letras, que pudiera guiarlo. Sin dudarlo, Victoria nombró a Borges. Adolfito, como lo llamaban entonces, tenía 17 años; Borges, 32. Su primera conversación, según recuerda el mismo Bioy, fue en el trayecto de regreso de la casa de Victoria. Con la torpeza del joven escritor ante el ya consagrado, Bioy emprendió "el elogio de la prosa desvaída de un poetastro que dirigía la página literaria de un diario porteño".

    miércoles, 21 de agosto de 2019

    Alberto Manguel / Cómo Pinocho aprendió a leer

    Mimo con Pinocho
    Alfredo Alcalde


    Alberto Manguel

    Cómo Pinocho aprendió a leer


    Alberto Manguel / Pinocchio ha imparato a leggere



    Leí Las aventuras de Pinocho de Carlo Collodi por vez primera hace muchos años, en Buenos Aires, cuando tenía ocho o nueve años, en una imprecisa traducción española que incluía las ilustraciones originales en blanco y negro de Mazzanti. Vi la película de Disney tiempo después, y me molestó descubrir multitud de cambios respecto del original: el asmático Tiburón que devoraba a Geppetto se había convertido en Monstro la Ballena; el Grillo-parlante, en vez de aparecer de forma intermitente, había recibido el nombre de Pepito y se pasaba el tiempo persiguiendo a Pinocho con sus buenos consejos; Geppetto el gruñón se había transformado en un viejo agradable con un pez de colores llamado Cleo y un gato llamado Fígaro. Y muchos de los episodios más memorables habían desaparecido. En ningún momento, por ejemplo, presentaba Disney a Pinocho (como hizo Collodi en una escena del libro que se me antojaba envuelta en un aura de pesadilla) siendo testigo de su propia muerte, cuando, después de rechazar su medicina, cuatro conejos "negros como la tinta" venían a buscarlo para llevárselo en un pequeño ataúd negro. En su versión original, la conversión del Pinocho de madera en un ser de carne y hueso me parecía un itinerario tan excitante como el viaje de Alicia por el País de las Maravillas buscando una salida, o el de Ulises en busca de su amada Ítaca. Excepto por el final: cuando, en las páginas finales, Pinocho se transforma, como premio, en "un lindo muchacho con los cabellos castaños, los ojos celestes", solté un grito de entusiasmo y sin embargo me sentí extrañamente insatisfecho.

    sábado, 18 de agosto de 2018

    Alberto Manguel / Érase una vez el “érase una vez”




    Érase una vez el “érase una vez”

    Algunos comienzos de libros se hacen tan célebres que se convierten en lugares comunes: 'El Quijote', 'Cien años de soledad', 'La metamorfosis'... ¿Qué secreto encierran esas frases que pasan a la posteridad?


    Alberto Manguel
    17 de agosto de 2018




    Ilustración de Pep Boatella.
    Ilustración de Pep Boatella.

    Cuando el Conejo Blanco aparece ante el Rey Rojo para dar su testimonio en el País de las Maravillas, dice que no sabe por dónde empezar. “Empiece en el principio”, le dice el Rey, “y siga hasta que llegue al final. Entonces deténgase”. ¿Pero qué es ese principio? San Juan, pensando sin duda que aclaraba así el complejo dogma cristiano, escribió que en el principio era el verbo. Siglos más tarde, en la primera parte del Fausto, el desilusionado doctor busca en esa primera palabra el entendimiento que siente le falta. Lutero había traducido ese verbo (logos) como wort, “palabra”, perdiendo así los otros sentidos implícitos en el vocablo griego, y Fausto se propone leerlos como “sinn”, “kraft” y “tat” —“intelecto”, “fuerza” y “acción”—. Para Fausto, en el principio del libro sagrado están todas esas cosas.

    viernes, 6 de julio de 2018

    El pequeño milagro de Penelope Fitzgerald


    Penelope Fitzgerald

    El pequeño milagro 

    de Penelope Fitzgerald

    'La librería', nuevo filme de Isabel Coixet, adapta la novela homónima y recupera así a una de las mejores autoras inglesas del siglo XX


    ALBERTO MANGUEL
    12 de noviembre de 2017

    La evolución de un escritor es siempre misteriosa. ¿De dónde surge, y cuándo, la necesidad de inventar historias, de componer magníficas mentiras en las cuales los lectores podemos reconocer nuestras secretas verdades? A veces, casi de niño, como en el caso de Rimbaud; a veces ya en los umbrales de lo que las burocracias llaman, con voluntad jerárquica, la tercera edad. Este último fue el caso de Penelope Fitzgerald (Lincoln, 1916-Londres, 2000), una de las escritoras inglesas más admirable de la segunda mitad del siglo veinte. Penelope Fitzgerald empezó a escribir en 1975, a los 58 años, publicando primero una biografía del pintor prerrafaelita Edward Burne-Jones, luego otra de su padre y sus tíos (los hermanos Knox, destacados hombres de letras). Dos años más tarde, aparece su primera novela, The Golden Child, una suerte de relato policial humorístico que transcurre en un museo de antigüedades de Inglaterra.

    domingo, 5 de marzo de 2017

    Los placeres del miedo / La terrible biblioteca



    LOS PLACERES DEL MIEDO

    La terrible biblioteca

    Alberto Manguel
    17 de agosto de 2002


    El miedo es una gran metáfora de la mejor literatura: su atractivo reside más en la espera de la resolución que en la resolución misma. Además, el terror y el horror son sentimientos opuestos. El primero agudiza nuestras facultades. El segundo las apaga. Lovecraft, Horacio Quiroga, Henry James o Maupassant son algunos de los grandes maestros del escalofrío.

    martes, 16 de agosto de 2016

    Hans Christian Andersen / El primer cuento



    El primer cuento 

    de Hans Christian Andersen

    Investigadores daneses encuentran en un archivo privado lo que parece ser el primer cuento del autor, titulado 'The tallow candle'

     13 DIC 2012 - 14:29 CET



    El escritor Hans Christian Andersen. / CORBIS
    Un investigador danés ha encontrado el primer cuento que el escritor Hans Christian Andersen escribió cuando era adolescente. Titulado The tallow candle, el relato narra la historia de una vela que tiene dificultades para encontrar su lugar en el mundo hasta que una caja de cerillas le muestra su valor al poder dar luz.
    El director del archivo nacional danés, Mads Peter Christensen ha asegurado al periódico Politiken que fue el propio descubridor quien contactó con la institución para informar del hallazgo. La investigación demuestra que se trata de un escrito de su época de estudiante escolar. "Es un descubrimiento sensacional", ha dicho Ejnar Stig Askgaard, del museo municipal de Odense, uno de los mayores expertos en la obra de Hans Christian Andersen. "En parte porque se trata del primer cuento del autor y porque demuestra que estaba interesado en los cuentos desde su juventud, antes de que su fama comenzara".

    Andersen / Cuentos de nunca acabar



    Hans Christian Andersen

    Cuentos de nunca acabar



    El mundo conmemora hoy doscientos años del nacimiento de uno de los más grandes narradores de literatura infantil: Hans Christian Andersen (1805-1875). El autor danés se inspiró en le yendas populares para crear maravillosos cuentos que despiertan en los niños que los escuchan o leen toda clase de sensaciones. La sirenita, El soldadito de plomo, El patito feo y El traje nuevo del emperador son algunas de sus inmortales historias.



    Con pocas excepciones, los inventores de los cuentos que seguimos contando a lo largo de los siglos son anónimos. Quienes imaginaron por primera vez las aventuras de Ulises y de Simbad el marino, de Edipo y del rey Arturo, de Fausto y de Don Juan no creyeron que fuera necesario firmar sus obras; tal vez les sorprendería saber que hoy asociamos sus invenciones con el prestigio de la literatura. Las excepciones, sin embargo, son honrosas y, para mí, conmovedoras. Poder ponerle un nombre y una cara a quienes una cierta noche soñaron con el conde Drácula o con el monstruo de Frankenstein, con Alonso Quijano o con el desdoblado doctor Jekyll, saber a ciencia cierta que estos magos se llamaron Bram Stoker, Mary Shelley, Cervantes o Robert Louis Stevenson, tiene algo de inaudito, de imposible. Aceptamos que Blancanieves y Caperucita sean apadrinados por los hermanos Grimm (quienes célebremente fueron sus recopiladores); más difícil es creer que la Reina de las Nieves y la enamorada Sirenita fueran la obra de un inspirado danés llamado Hans Christian Andersen.

    lunes, 15 de agosto de 2016

    Alberto Manguel / Mis influencias literarias son Borges, Borges, Borges

    Alberto Manguel

    Alberto Manguel

    “Mis influencias literarias son Borges, Borges, Borges”

    El escritor argentino Alberto Manguel contesta el carrusel de preguntas de este diario


    Mar Centenera
    Buenos Aries, 7 de julio de 2016

    Alberto Manguel (Buenos Aires, 1948) es el nuevo director de la Biblioteca Nacional en Buenos Aires, puesto que ocupó Jorge Luis Borges, el hombre que le enseñó cómo leer. Intelectual respetado, erudito, trotamundos, experto en la historia del libro —tiene una biblioteca personal de 30.000 títulos en Canadá— volvió a su país después de 40 años fichado por el Gobierno de Mauricio Macri. 
    Su último libro es Una historia natural de la curiosidad (Siglo XXI), 17 capítulos que son, a su vez, 17 interrogantes —¿Qué es la curiosidad?, ¿quién soy?, ¿qué hacemos aquí?, ¿qué hay después?— en los que Manguel invita a ejercitar la memoria y el poder de la reflexión.
    ¿Cuál es el último libro que le hizo reír a carcajadas?
    Te vendo un perro, de Juan Pablo Villalobos. Es divertidísimo, una visión irónica de la vida en México.
    ¿Quién sería su lector perfecto?
    No hay lectores perfectos.