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jueves, 4 de septiembre de 2025

Leonardo Padura / Los maestros y la gratitud

 



Mario Vargas Llosa

Leonardo Padura
LOS MAESTROS Y LA GRATITUD

El País, 31 de agosto de 2025

Alguna vez he contado cómo ocurrió mi primer encuentro personal con Mario Vargas Llosa. Fue hace no sé cuántos años (15, quizás 20) en un tránsito por el aeropuerto de Barajas. En ese ambiente tan poco propicio, en el cual todo el mundo parece tener prisa (aunque no la tenga), descubrí al escritor y, contra mis costumbres, me atreví a abordarlo. Y apenas me le presenté, le solté una confesión: “Maestro, soy un escritor cubano. Y solo quería decirle que cada vez que comienzo a escribir una novela, me vuelvo a leer Conversación en La Catedral… a veces otra vez completa”, le dije y su rostro, hasta ese momento pétreo, se suavizó con una sonrisa y por eso pude agregar: “Con usted siempre aprendo algo sobre las estructuras”, y, sin añadir palabra, el Maestro me tendió la mano y se sumergió en el gentío apresurado.

domingo, 15 de septiembre de 2024

Muere Véra Kundera, viuda del escritor Milan Kundera

 

Milan Kundera y su mujer, Véra, en una imagen de 1990. Gyula ZARAND 


Muere Véra Kundera, viuda del escritor Milan Kundera

Ambos se habían exiliado en Francia, en 1975, tras la Primavera de Praga. Ella lo había cuidado hasta el último día y trabajó admirablemente en la difusión de su obra novelística y crítica


París, 14 de septiembre de 2024

Véra Kundera, viuda del escritor franco-checo Milan Kundera, inseparable de la vida y obra de su esposo, falleció a la edad de 89 años, anunció este sábado la editorial del novelista, Gallimard, a la AFP. "Antoine Gallimard y las ediciones Gallimard tienen el profundo pesar de anunciar este 14 de septiembre de 2024 el fallecimiento de Véra Kundera", indicó la célebre casa editorial. "Formando una pareja fusionada con su marido, ella lo cuidó hasta el último día y trabajó admirablemente en la difusión de su obra novelística y crítica en el mundo", añadió.

Milan Kundera / Un escritor entre la ironía y la profundidad


Milan Kundera, 1978 (FERDINANDO SCIANNA





milan kundera, un escritor entre la ironía y la profundidad

El autor de ‘La insoportable levedad del ser’ escribió 13 novelas en las que se entrelazan la filosofía, la política y la historia, sirviendo como escenarios desde los que retratar los dilemas y contradicciones de la propia existencia humana.

AITANA PALOMAR
20 de marzo de 2024

Milan Kundera se crio en un hogar en el que la música nunca dejaba de sonar. Nacido en la República Checa el 1 de abril de 1929, el hijo de Matilda Kunderová y Ludvik Kundera aprendió este primer arte de su padre, que era pianista, musicólogo y director de la Academia de Música de Brno. Durante su juventud, siguió el camino trazado por su progenitor y estudió musicología y composición, sin embargo, su expresión más genuina surgiría de otra disciplina que tardaría poco tiempo en llegar: la escritura.Después de terminar la escuela secundaria, Kundera empezó la carrera de literatura y estética en la Universidad Carolina de Praga. Al terminar el segundo, el joven decidió cambiar de rumbo y se matriculó en la Facultad de Cine de la Academia de Praga, de donde se graduó en 1952. Aquella formación le sirvió para trabajar como profesor de historia del cine en la Academia de Música y Arte Dramático y en el Instituto de Estudios Cinematográficos de Praga, una tarea que combinaba con sus primeros esbozos literarios y con conciertos de jazz.

jueves, 14 de diciembre de 2023

Juan Tallón / Huyamos de aquí

thelma y Louise


Huyamos de aquí

Todos huimos. Hasta las ratas huyen. La vida va de eso. Incluso la muerte. Hay infinitas formas de hacerlo. Ni siquiera tiene que existir una razón. La huida posee una cara absurda que la libera de ese requisito. A la mierda. Cualquier momento es bueno para largarse. Ni siquiera hay que ir lejos. Eso te exime de hacer una maleta y meter una muda. Huir, a veces, solo es dar media vuelta en mitad de la calle, con el mismo calzoncillo. O abandonar un libro en la página 17. O entrar en Zara con 20 euros. John Fante contaba que su primera huida seria fue, en realidad, una carrera desesperada de 200 metros, cuando solo tenía diez años. Ese día caminaba por las calles de su Denver natal y decrépito, de regreso del colegio, cuando vio salir a una mujer de la parte de atrás de la casa del Padre Stevens. Ella parecía feliz, y el pequeño John se quedó estudiando fijamente su gesto. Tal vez le extrañó, aunque sin tener claro por qué le extrañaba, aquella presencia femenina en la casa del pastor. En verdad, no tenía aún edad para distinguir a una prostituta a lo lejos, mirando de reojo. El descaro de su mirada fija incomodó a la mujer, que cuando estuvo a su altura emborronó la sonrisa y le espetó: «Qué coño miras, mocoso. ¿Quieres que te la chupe?» El muchacho salió corriendo, aterrorizado por la presencia del verbo chupar. Normal. Solo con el tiempo aprendes que no se huye de la mamada, sino que se va hacia ella.

miércoles, 12 de julio de 2023

Milan Kundera / Nadie se va a reír





Milan Kundera
Nadie se va a reír
Smešné lásky 
(1969)
1
      “Sírveme un poco más de slivovice”, me dijo Klara y yo no puse objeciones.
       El pretexto esgrimido para abrir la botella no había sido nada fuera de lo corriente, pero bastaba: ese día yo había recibido una gratificación relativamente importante por la última parte de un estudio mío que se había publicado por entregas en una revista especializada en crítica de arte.

Muere el escritor Milan Kundera a los 94 años

 

Milan Kundera

Muere el escritor Milan Kundera a los 94 años

El autor de novelas como ‘La insoportable levedad del ser’ y ‘La broma’ fue uno de los narradores más importantes del siglo XX



Marc Bassets
12 de julio de 2023

Milan Kundera insistía en que, como descripción biográfica en sus libros, constasen solo dos frases: “Nació en Checoslovaquia. En 1975, se instala en Francia”. El resto no importaba, ni el autor, ni los detalles de vida, ni sus ideas. Lo que contaba era su obra, clásicos de la segunda mitad del siglo XX como La broma o La insoportable levedad del ser y ensayos como El arte de la novela o El occidente secuestrado, editados en castellano por la editorial TusquetsÉl, que fue un ferviente comunista en su país durante el apogeo del estalinismo, rehuía de las ideologías y repudiaba la biografía. La escueta nota biográfica que quería para presentar su vida ya tiene su frase final: “Nació en Checoslovaquia. En 1975, se instala en Francia. En 2023 muere en París”.

Milan Kundera / Philip Kaufman / La insoportable levedad del ser


Milan Kundera
LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER


La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera
Guión de Jean-Claude Carrière y Philip Kaufman
Dirección: Philip Kaufman
Dirección de fotografía: Sven Nykvist
Actores: Daniel Lay-Davis (Tomas), Juliette Binochete (-tereza), Lena Olin (Sabina)

Milan Kundera recupera la nacionalidad checa después de 40 años


milan kundera
El escritor Milan Kundera, en 2014. CATHERINE HÉLIE-GALLIMARD


Milan Kundera recupera la nacionalidad checa después de 40 años


El autor de 'La insoportable levedad del ser' recibió de nuevo la ciudadanía de su país natal el pasado 28 de noviembre, informó este martes el embajador de la República Checa en Francia


5 de diciembre de 2019

El escritor Milan Kundera recuperó la nacionalidad checa, que le había sido retirada en 1979 por las autoridades del régimen comunista de la desaparecida Checoslovaquia en 1979. La noticia fue confirmada este martes por el embajador de la República Checa en Francia, Petr Drulak, quien entregó al autor un certificado que lo acredita como checo el pasado 28 de noviembre.

martes, 27 de julio de 2021

Jhumpa Lahiri / Eva Hoffman / Escribir en lengua ajena


Jhumpa Lahiri

BIOGRAFÍA DE JHUMPA LAHIRI

Escribir en lengua ajena

El gran clásico del desarraigo 'Extraña para mí', de Eva Hoffman, concide en las librerías con 'En otras palabras', el libro en el que la estadounidense de origen bengalí Jumpa Lahiri explica por qué ha cambiado el inglés por el italiano como lengua literaria


MONIKA ZGUSTOVA
12 ENE 2019 - 10:03 COT

Jumpa Lahiri en su casa de Roma.
Jumpa Lahiri en su casa de Roma. LORENZO CASTORE


El totalitarismo, la guerra, el Holocausto, el exilio: he aquí cuatro fenómenos que definen el siglo XX. Y todos ellos generaron las mayores migraciones que ha vivido la humanidad. Migraciones que continúan entrado el siglo XXI, sea a causa de la guerra, como en Irak y Siria; por regímenes autoritarios, casos de Rusia y Turquía, o por motivos económicos, en muchos países del continente africano.

Para un exiliado uno de los problemas más graves es el de verse enfrentado a diario con una lengua que no es la suya. Si no poderse expresar adecuadamente ni hacerse entender es una de las cosas más angustiosas que le puede suceder a un ser humano, en el caso de los escritores esta angustia puede ocupar el centro de su existencia. La lengua ¿es o no es una seña de identidad? Ante este dilema, los escritores reaccionaron de maneras distintas, empezando por la cuestión esencial: seguir escribiendo en la lengua materna o cambiar a la lengua de acogida. Muchos han sido y son los que optaron por el difícil camino de cambiar de lengua de expresión, empezando por el caso clásico de Joseph Conrad. Entre otros, Irène Némirovsky, Milan Kundera, Samuel Beckett, Eugène Ionesco, Jorge Semprún, Tahar Ben Jelloun, Cioran y Jonathan Littell ennoblecieron las letras francesas; Emine Sevgi Özdamar, las alemanas; Nabokov y Aleksandar Hemon, las americanas.

Sin embargo, en los escritores, no todos los exilios ni los cambios de lengua obedecen a razones exteriores. También los hay que responden a decisiones libres. Los escritores de expresión inglesa generaron una importante ola de exilio voluntario (James Joyce decía que el exilio es una de las armas del escritor). También las ciudades bilingües o multilingües (Praga, Trieste, Barcelona) crearon en sus escritores una sensación de identidad incierta y de desarraigo (Franz Kafka se sentía culpable por escribir en alemán en vez de en checo, lengua más pequeña, y Juan Goytisolo apuntaba: “Catalanes en Madrid y castellanos en Barcelona, nuestra ubicación es ambigua y contradictoria, amenazada de ostracismo por ambos lados”).
Al ejemplo clásico de Joseph Conrad se suman Nabokov, Beckett, Kundera o Ionesco


Estos días se han traducido al español dos libros que analizan lo que significa cambiar de lengua para quien tiene la escritura como su razón de ser. Se trata de dos mujeres, Eva Hoffman y Jhumpa Lahiri, la primera exiliada por razones políticas, la segunda se enfrenta al cambio de lengua como un debate existencial.

Cambiar por obligación

El libro autobiográfico de Eva Hoff­man, Extraña para mí, empieza así: “Abril de 1959. Estoy junto a la barandilla de la cubierta superior del Batory y siento que mi vida se acaba. Observo a la multitud reunida en la orilla para despedir al barco que zarpa de Gdynia —una multitud que de repente está irrevocablemente al otro lado— y quiero huir, regresar, precipitarme hacia la excitación familiar. No podemos abandonar todo esto, pero lo hacemos. Tengo trece años y emigramos. Es una noción tan demoledora, tan definitiva que podría muy bien significar el fin del mundo”. Así, con esta “expulsión”, comienza la primera parte, ‘Paraíso’, del libro publicado originalmente en 1989. Un texto que se ha convertido con los años en un ensayo clásico sobre el exilio y la vida en una nueva lengua, como lo es también ‘Reflexiones sobre el exilio’, de Edward Said, publicado en 1984 en la revista Granta.



Eva Hoffman nació en Cracovia en 1945, justo al acabar la guerra, hija mayor de supervivientes judíos polacos. En Cracovia, Eva aprendió a tocar el piano con virtuosismo y experimentó su primer amor infantil. Sin embargo, más que por el totalitarismo comunista fue a causa del antisemitismo polaco que la autora describe con todo lujo de detalles que la familia se vio obligada a abandonar su país. De entre dos opciones, los padres prefirieron el boscoso Canadá al desértico Israel, no en vano durante la guerra el bosque se había convertido en su refugio y salvación.

En el segundo capítulo, ‘Exilio’, Eva y los suyos llegan a Vancouver, donde empiezan una vida en una nueva lengua y en un ámbito desconocido. La autora describe las percepciones que evoca en ella la sociedad canadiense de finales de los cincuenta. Si no fuera porque carecía de un hogar al que volver, la familia podría vivir el traslado como una aventura; pero la pérdida irrevocable del país natal convierte su experiencia en trágica. Los padres son demasiado mayores para cambiar su escala de valores, Eva y su hermana han perdido sus puntos de referencia y se sienten extraviadas en la nueva sociedad, tan competitiva y exigente.

Sin embargo, no queda otro remedio que adaptarse: Eva devora hamburguesas en coches descapotables llenos de adolescentes alborotadores, sale con chicos que la encuentran incomprensiblemente sofisticada y cuenta chistes que no resultan graciosos a nadie: los jóvenes canadienses no comprenden el humor de la Europa del Este. Además, Eva nota que sus compañeros apáticos desestiman su faceta de virtuosa del piano, pero aun así la conserva como parte de su identidad.
Hoffman acaba resultando una extraña tanto para sus propios padres como para los polacos de su generación


Solo tras años de exposición al inglés, ya en Nueva York tras sus estudios en Vancouver, Dallas y Boston, Eva decide renunciar al piano y con él a su vieja identidad. Lo cuenta en el tercer y último capítulo, ‘El Nuevo Mundo’. Siente entonces que se ha convertido en una criatura híbrida cuyas dos terceras partes “proceden de materiales americanos”; es “una especie de extranjera residente”. A veces piensa en las palabras de Theodor Adorno, exiliado de Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, que avisó a los inmigrantes que si pierden su condición de extranjeros perderán su alma. Eva se propone lo contrario: formar parte del ambiente intelectual de Nueva York como ensayista en inglés y dejar de ser extranjera sin perderse a sí misma. Cuando finalmente logra transformarse en una intelectual neoyorquina, acaba resultando una extraña tanto para sus propios padres, aferrados a los valores de antaño, como para los polacos de su propia generación.

Este libro ingenioso y perspicaz, escrito con vivacidad e ironía, captura en términos profundamente humanos lo que es la esencia de la experiencia del exilio. Millones de personas se sintieron como la autora a lo largo del último siglo y en las dos décadas de este. Eva Hoffman acaba su ensayo concluyendo que, una vez perdido todo, al emigrante se le hace difícil caer en brazos de cualquier fe, sea religiosa o política. De manera que se convierte en aquel que no es de nadie ni de ningún lugar, en el único ser “realmente irreligioso”.
Cambiar por elección

También Jhumpa Lahiri escribe sobre el cambio de lengua en su ensayo En otras palabras, un texto tan sincero que se lee casi como una confesión. La escritora estadounidense de origen bengalí siempre ha tratado en sus novelas y cuentos los temas de la nacionalidad y la ausencia de identidad, el sentido de pertenencia, la asimilación y la pérdida voluntaria de la tradición. En este su primer libro de ensayo, la escritora comparte con el lector los motivos que la han llevado a cambiar de lengua de expresión literaria, del inglés al italiano. Y es que de eso se trata: Jhumpa confiesa que su paso al italiano es irreversible.

Si para tantos escritores el cambio de lengua es doloroso, ¿por qué Lahiri, autora que escribe en la lengua más hablada del mundo, decidió dar este paso? En su libro confiesa que, a diferencia de su madre, que durante 50 años en el extranjero cultivó sus raíces indias, la rebelión de la hija consistió en asimilarse en América. Lahiri considera Estados Unidos su país, su inglés es perfecto, y su esfuerzo por conseguir su propósito de una asimilación completa fue enorme. ¿Por qué entonces ha decidido abandonarlo?
Jhumpa Lahiri huye del inglés a pesar de que entró en él por la puerta grande ganando el Pulitzer


Lahiri huye del inglés. Huye de él a pesar de que su italiano no resulta, hoy por hoy, tan brillante. Y no solo huye del idioma, sino de todo lo que esta lengua y cultura han simbolizado para ella. Durante casi toda su vida el inglés y lo que encarna fue una lucha extenuante, “un conflicto pasional, un continuo sentimiento de fracaso del que deriva casi toda mi angustia. El inglés representa una cultura que debía superar, interpretar. Temía que representara una ruptura entre mis padres y yo”.

No obstante, fue en inglés que Lahiri entró en las letras internacionales por la puerta grande: el Premio Pulitzer a su ópera prima, El intérprete del dolor. Sin embargo, su éxito le parece inmerecido, conseguido demasiado pronto y con excesiva facilidad. Por eso, con el cambio de lengua, la escritora desea recuperar la oportunidad de sentirse una aprendiza.

Al igual que todos los autores que han cambiado de país y de lengua, Jhumpa Lahiri podría firmar lo que proclama Eva Hoffman: “Porque he aprendido la relatividad de los significados culturales en mi propia piel, no puedo considerar definitivo un único conjunto de significados. En mi vida pública, social, me situaré siempre en los intersticios entre culturas y subculturas. Encuentro en esta posición un punto de apoyo digno de Arquímedes para contemplar el mundo”.

‘Extraña para mí’. Eva Hoffman. Traducción de Sergio Sánchez. Báltica, 2018. 338 páginas. 20,95 euros.

‘En otras palabras’. Jumpa Lahiri. Traducc8ión de Marilena De Chiara Salamandra, 2019. 160 páginas. 15 euros.

GRANDES OBRAS EN OTRAS PALABRAS

Irène Nemirovsky, Suite francesa

La autora nació y vivió su infancia y adolescencia entre ciudades ucranianas y rusas. A raíz de la revolución rusa la familia huyó a Francia a través de Finlandia. Suite francesa es la novela más conocida de la autora. En ella Nemirovsky retrata el sobresalto que representó la invasión nazi de Francia en 1940 y el éxodo que la siguió. Como si se tratara de un documental cinematográfico filmado en directo, Suite francesa dibuja el comportamiento de la gente que de repente se encuentra en una circunstancia sin precedentes, una situación límite. Es entonces cuando se revela lo más recóndito del carácter de cada uno de los personajes. Solo un exiliado podía escribir un libro como este sobre el desplazamiento físico pero también emocional, sobre la espera de la huida y el éxodo en sí.

Nabokov, Pnin



El protagonista de la novela, Timofey Pnin, es una especie de doble de Nabokov. Ante todo, Pnin es el personaje más auténtico y entrañable de toda la obra nabokoviana. En su condición de exiliado ruso en Estados Unidos, que había pasado por Europa, al igual que el novelista, Pnin se esfuerza por mantenerse leal a sí mismo. Es un personaje donquijotesco: hace lo que desde su punto de vista debe hacer, es firme y constante en sus ideales. Ese soñador intenta luchar –a su manera, con un libro en la mano– contra los excesos del pragmatismo americano, al igual que Don Quijote se batía contra los molinos de viento.

Kundera, La ignorancia

No hay retorno del exilio: este es el mensaje de La ignorancia, novela de pensamiento del autor de origen checo que hace un cuarto de siglo decidió empezar a escribir en francés. Durante la ausencia del exiliado, cuenta la novela a través de los personajes de Josef e Irena, la vida y las circunstancias han cambiado tanto en su país de origen, y su lengua materna ha sufrido una metamorfosis tan grande que el fugitivo que regresa a su patria no la reconoce como su casa. Por el otro lado, el exiliado también ha cambiado. Durante su estancia en el país de adopción ha adquirido nuevos puntos de referencia y un nuevo sistema de valores y en su país de origen resulta un desconocido, un extranjero. El exiliado nunca más pertenecerá a ningún lugar concreto. Su identidad está en el desarraigo.


Jonathan Littell, Las benévolas

Littell es un estadounidense que estudió en Francia, reside en Barcelona y que usa el francés como lengua literaria. La novela está escrita en forma de memorias de un antiguo alto mando de las SS en las que este personaje ficcional narra sus actividades durante el Tercer Reich. La obra pone al lector en el corazón del horror nazi, más que cualquier otro libro que se haya escrito sobre el tema. En su novela, cuyas intenciones y alcance hacen pensar en Guerra y paz de Tolstoi, el autor se introduce en la conciendia de un individuo cualquiera que se convierte en un asesino de masas.

martes, 7 de octubre de 2014

Murakami, Kundera y Roth en el sonajero del Nobel 2014


Haruki Murakami

Murakami, Kundera y Roth, 

favoritos al Nobel de los lectores de Babelia

Casi 5.000 participantes en la encuesta sobre el galardón que se falla este jueves


De izquierda a derecha, Philip Roth, Haruki Murakami y Milan Kundera
Haruki Murakami, Milan Kundera y Philip Roth son los preferidos de los lectores de Babelia para ganar el premio Nobel de literatura, que anunciará la Academia Sueca este jueves a las 13 horas. Casi 5.000 personas han participado en la encuesta abierta en Babelia.com el día 29 de septiembre y terminada hoy martes a las 14 horas de Madrid. El japonés Murakami, de 65 años, autor de novelas como Tokio blues (Norwegian wood) o Los años de peregrinación del chico sin color, obtuvo un 22,88% de los votos entre los lectores.

En segundo lugar de la encuesta, por estrecho margen, se sitúa el autor checo Milan Kundera, quien ha publicado recientemente La fiesta de la insignificancia, su primera novela desde el año 2000. El también autor de La insoportable levedad del ser obtuvo un 19,64% de los votos.
Ligeramente por detrás, queda en tercer lugar el estadounidense Philip Roth, de 81 años, que el pasado mes de mayo anunció que abandona la literatura tras una larga trayectoria. El escritor de libros como Pastoral americanaEl lamento de Portnoy o La mancha humana recibió el apoyo del 19,52% de los votos en Babelia.com.

sábado, 4 de octubre de 2014

Nobel / Favoritos del 2014

Haruki Murakami
LOS FAVORITOS
Nobel de Literatura 2014
Aunque no creo en los premios –lo he dicho varias veces–, sí creo en la influencia que los premios literarios ejercen sobre la vida cultural de pueblos y naciones. Millones de personas leen los textos que han sido tocados por la fama y orientan sus preferencias y opiniones en razón de lo que se oye, se comenta, se alude y se recomienda. Por eso –y tal vez por otras razones más nobles– tal vez sea interesante hablar del premio Nobel de Literatura que la Academia Sueca otorgará dentro de unas semanas y cuyo afortunado receptor todavía no conocemos.

sábado, 30 de agosto de 2014

Milan Kundera / El falso autostop

Fotografía de Anja Millen


Milan Kundera

EL FALSO AUTOSTOP


1

La manecilla del nivel de la gasolina cayó de pron­to a cero y el joven conductor del coupé afirmó que era cabreante lo que tragaba aquel coche.
—A ver si nos vamos a quedar otra vez sin gasoli­na —dijo la chica (que tenía unos veintidós años) y le recordó al conductor unos cuantos sitios del mapa del país en los que ya les había sucedido lo mismo.
El joven respondió que él no tenía motivo alguno para preocuparse porque todo lo que le sucedía estan­do con ella adquiría el encanto de la aventura. La chi­ca protestó; siempre que se les había acabado la gaso­lina en medio de la carretera, la aventura había sido sólo para ella, porque el joven se había escondido y ella había tenido que utilizar sus encantos: hacer autoestop a algún coche, pedir que la llevasen hasta la gasolinera más próxima, volver a parar otro coche y regresar con el bidón. El joven le preguntó si los conductores que la habían llevado habían sido tan de­sagradables como para que ella hablase de su misión como de una humillación. Ella respondió (con pueril coquetería) que a veces habían sido muy agradables, pero que no había podido sacar provecho alguno por­que iba cargada con el bidón y había tenido además que despedirse de ellos antes de que le diera tiempo de nada.

Milan Kundera en la época del ombligo



Milan Kundera en la época del ombligo


‘La fiesta de la insignificancia’ es la nueva novela de Kundera. Una traducción de Beatriz de Moura.



Milan Kundera, en una imagen reciente.
“¡La individualidad es una ilusión!”. Eso exclama uno de los personajes de la esperada novela de Milan Kundera, La fiesta de la insignificancia (Tusquets), cuya idea condensa buena parte de la filosofía con que el escritor de origen checo ve la vida según la ha plasmado en sus novelas, cuentos y ensayos.
Y con mayor fuerza ahora a sus 85 años, cuando el ombligo ocupa un lugar esencial en su narrativa.

domingo, 13 de abril de 2014

Milan Kundera abandona la guarida

Milan Kundera

Milan Kundera abandona la guarida


El autor rompe su silencio, que no su secreto, con ‘La fiesta de la insignificancia’
Francia aplaude su vuelta a la novela 14 años después de su última obra




Milan Kundera. / FERNANDO VICENTE
Con ironía, menor pesadumbre de la esperada por algunos y apartado pero atento, ha regresado Milan Kundera (Brno, República Checa, 1929) al panorama de las letras europeas. Francia esperaba la aparición en las librerías de La fête de l’insignificance (Gallimard), que será publicada en septiembre en España por Tusquets (antes llegó a Italia con 100.000 ejemplares vendidos y un eco discreto). Y lejos de resolverse, el enigma del escritor esquivo y huraño, escondido y voluntariamente escindido de su lengua materna —escribe en francés desde La lentitud, aparecida en 1994— queda un poco más abierto ahora.
“Ligero como una pluma de perdiz o de ángel”, compara Le Monde, Kundera vuela alto en la novela que aparece ahora 14 años después de La ignorancia. ¿Dónde se ha metido? ¿Qué ha hecho? Apartarse, ocultarse, leer en francés, alemán y checo, las lenguas que domina. Ahondar quizás en los vericuetos kafkianos que tanto le apasionan y reconocer en ellos las señales de este tiempo difuso, escurridizo.

miércoles, 17 de junio de 2009

Tusquets / Cuarenta años en la brecha


Tusquets, 40 años en la brecha

Beatriz de Moura y Antonio López Lamadrid repasan la trayectoria de la editorial - En su catálogo conviven Kundera, Mankell y Almudena Grandes

ROSA MORA Barcelona 17 JUN 2009

        
Beatriz de Moura y Antonio, Toni, López Lamadrid celebran los 40 años de Tusquets Ediciones y sus respectivos 70º cumpleaños. Y lo hacen sin nostalgia, aunque sin olvidar su historia y con los ojos muy abiertos puestos en el futuro. "Del futuro lo único jodido es la edad", dice López. Lo demás son proyectos e ilusión. Estos días les han preguntado hasta la saciedad si van a vender la editorial. No, aseguran. "La editorial nos sobrevivirá. Hemos formado un equipo buenísimo y luego tenemos las filiales de México y Argentina que, a nivel pequeño, están muy valoradas y funcionan bien", dice López. Están contentos también con los proyectos más próximos. El nuevo libro de Haruki Murakami, 1Q84,un homenaje a George Orwell, que en Japón ha aparecido en dos volúmenes. El escritor japonés ha sido una sorpresa tan agradable como en su día lo fue Milan Kundera. Empezó a publicarlo Anagrama pero lo dejó. Más tarde, al enterarse de que los derechos estaban libres, Tusquets se hizo con ellos. Los tres primeros (Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, Sputnik, mi amor y Al sur de la frontera, al oeste del sol) vendieron poco. Pero la cosa cambió a partir de Tokio blues.