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lunes, 6 de agosto de 2018

Marine Vacth al desnudo en 'El amante doble' / El thriller erótico de François Ozon





Marine Vacth al desnudo en 'El amante doble', el thriller erótico de François Ozon

4 DE SEPTIEMBRE DE 2017

 Hay críticos que dicen que François Ozon siempre rueda historias  retorcidas. Él suele reírse. "Es que yo soy retorcido", bromeaba hace años con este periódico. Pero lo cierto es que la filmografía del cineasta francés, de En la casa a 8 mujeres, está llena de intriga, misterios, giros en la trama, dobles sentidos y ambigüedades. Y su última obra, el thriller erótico El amante doble, lo confirma. La película llega a las salas españolas el 8 de septiembre. Aquí, adelantamos su tráiler.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Marine Vacth / En la piel de Isabelle


Marine Vatch
T.A.

Marine Vacth 

EN LA PIEL DE ISABELLE


Musa para Yves Saint Laurent, sucediendo a la inmejorable Kate Moss, la sublima Marine Vacth, solo tiene papeles protagónicos.    Lolita escandalosa de la última película de François Ozon « Jeune & Jolie », la bella no solo pone mala cara, como una B.B generación 2.0, pero interpreta el papel protagónico con un talento turbador en frente a Charlotte Rampling y Géraldine Pailhas. Entrevista con la revelación del cine.  
Par Fleur Lempinsky
 
Marine Vacth
¿Cómo pasó la encuentra con Francois Ozon? Muy simple, fui sometida a pruebas y he leído el argumento. Fui muy emocionada por esta historia, era fuerte y límpida pero necesitaba estar tranquilizada por François, que me cuenta cómo iba a ser filmada. Que pinta iba a tener la película, que estaría su estética. Me he sentido inmediatamente confortable con él, me gusta la malicia en sus ojos, su manera de ser trabajando, de tratarte normalmente, respetarte. No me sentía agobiada  por la autoridad del director ni puesta en un pedestal.   Y después cuando me eligió, François me pidió de actuar de nuevo con los otros actores de la película para ayudarle a terminar su casting, algunos no estaban seleccionados todavía. Quería verme por ejemplo con Géraldine para asegurarse que la relación madre-hija funcionaba físicamente. Lo mismo con Fantin que desempeña el papel de mi hermano menor. Era genial, me ha ayudado a ponerme más fácilmente en la piel de Isabelle.   ¿Cómo ha aprehendido el personaje de Isabelle ? No puedo decir que me identificaría a ella pero me emocionaba, tenía gana de acompañarla. Y después al interpretarla, obviamente, he puesto una parte de yo mismo.

Marine Vatch


¿Daba su opinión sobre un aspecto físico? No realmente pero he hablado mucho con François. Me había pedido antes del rodaje de ya no cortar mi pelo al fin que sea un poco más largo, y también engordar un poco para parecer un poco más adolescente, un poco mofletuda, con curvas. Isabelle no es una chica coqueta, no seduce no sigue la moda.   Con la cargada del vestuario, Pascaline Chavanne, hemos probado mucha ropa para encontrar un look justo y preciso para cada temporada: muy jovencita para el verano, que se vuelve más glamour y sexy cuando se prostituya y que termina muy a lo chico sin los artificios de la feminidad el final.   No es una jovencita de nuestro tiempo, es solo una jovencita. Tiene un lado intemporal François sobretodo no quería que la película sea un tratado sociológico sobre el fenómeno actual de las estudiantes que se prostituyan  para ganar la vida.
Marine Vatch


¿Cómo ha tratado las escenas de desnudez? Me daban un poco miedo pero finalmente, ¡les he trabajado como las otras! Era tan sumergida en el rodaje y en mi personaje que me he olvidado. Esta sensación es muy agradable. Dos meses de rodaje… no había conocido nunca una implicación a largo plazo. Además, todas las escenas fueron rodadas en seguida. Más avanzábamos, más tenía la impresión de conocer mejor Isabelle. Como un motor, estoy rodada y después paso a la velocidad superiora.   ¿Cómo fue la encuentra con Charlotte Rampling ? Fui impresionada de encontrarme en frente a esta actriz que admiro mucho. Tiene una presencia, es guapa. Es muy atenta conmigo también. ¿Quiere continuar en el cine ? He empezado esta profesión – como la de modelo – un poco al azar: Cédric Klapisch buscaba un modelo para desempeñar un papel en MA PART DU GÂTEAU… Mi papel en CE QUE LE JOUR DOIT A` LA NUIT de Alexandre Arcady, era casual también. Mi deseo de ser actriz, lo he sentido realmente en THE MAN WITH THE GOLDEN BRAIN, un cortometraje de Joan Chemla. Y ahora gracias a JEUNE & JOLIE, empiezo realmente a asumirlo.


RETRATOS AJENOS

DE OTROS MUNDOS

DRAGON

DANTE



lunes, 23 de julio de 2018

Jean-Louis Trintignant dice adiós al cine y empieza a despedirse de la vida

Jean-Lous Trintignant

Jean-Louis Trintignant dice adiós al cine y empieza a despedirse de la vida

El actor, de 87 años, anuncia su retirada y revela que no tiene ya fuerzas para luchar contra el cáncer que padece






SILVIA AYUSO
París, 21 de julio de 2018

Jean-Lous Trintignant no puede más. O no tiene ganas. A sus 87 años, y aquejado de un cáncer de próstata, el actor francés se despide de las películas y, en cierto modo, de la vida. “Creo que el cine se acabó para mí”, anuncia en una entrevista con el diario Nice Matin publicada hoy viernes. Tampoco tiene fuerzas, reconoce, para combatir la enfermedad que lo afecta. “No lucho. Dejo que las cosas pasen. Hay un médico marsellés que va a probar una cosa nueva. Pero no hago quimioterapia, aunque estaba ya preparado”, revela.



Volver a someterse a la dura disciplina de un rodaje es algo para lo que ya no se siente capaz. “Acabo de rechazar trabajar en una película de Bruno Dumont. Era interesante, pero tengo miedo de no estar a la altura físicamente”, explica el actor de reconocidos títulos como Rojo, Amor o Z. “Ya no me muevo solo, siempre necesito a alguien a mi lado que me diga: cuidado, hay un mueble delante de ti, te vas a dar un trompazo”, cuenta no sin una cierta ironía. De este modo Happy End, la última película de Michael Haneke, de título engañoso, que se estrena hoy viernes en España, pondrá un final, también poco feliz, a una larga carrera con más de 120 títulos que lo han convertido en un referente del cine francés y europeo del último medio siglo.

viernes, 15 de junio de 2018

El desprecio / Una película de Jean Luc Godard




EL DESPRECIO (1963)

Un clásico de Jean Luc Godard


el desprecio
Con la erudición cinéfila y literaria a las que nos tiene acostumbrados desde su clamoroso debut con "Al final de la escapada (1960)", el realizador más emblemático de la "nouvelle vague", en su cuarta película, nos propone de un modo más lineal (desde el punto de vista narrativo) que en otras ocasiones, una apasionante reflexión acerca de la integridad a la hora de hacer cine y al mismo tiempo un desgarrador retrato sobre un matrimonio en descomposición debido al repentino desprecio que siente ella por él. Se trata de la pareja formada por el escritor y guionista Paul Javal (excelente Michel Piccoli) y su joven esposa Camille (una sensual Brigitte Bardot, fotogénico exponente de la belleza en estado puro, que supo reconducir Godard de una manera muy especial hacia sus intereses y objetivos). Un ejercicio sin duda doloroso para el realizador francés, pues, pese a que el guión parte de un texto de Alberto Moravia, aquél pasaba por un trance similar con su musa en pantalla y fuera de ella, Anna Karina, que cristalizaría en el anuncio del divorcio en diciembre de 1964. El rodaje de una adaptación de "La Odisea" de Homero en Cinecittá y en la isla de Capri, dirigida por Fritz Lang, configura el marco en el que se mueven los personajes de esta sensacional película, dividida en tres piezas claramente delimitadas y subrayadas por la excelente banda sonora de George Delerue, que constituye otro acto de amor de Godard hacia aquellos maestros que realizaron importantes obras para el cine estadounidense en la década anterior y que en los años 60 del siglo XX mal vivían en una industria que se venía abajo, devorada por la televisión (esos realizadores están perfectamente representados por la figura del anciano Fritz Lang).

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Isabelle Huppert / Doctora Jekyll y señora Hyde

Isabelle Huppert en una imagen de la película 'Madame Hyde', de Serge Bozon.


Isabelle Huppert: doctora Jekyll y señora Hyde

Serge Bozon recurre al clásico literario para criticar el sistema educativo de su país en una comedia en el Festival de Cine Europeo de Sevilla


Héctor Llanos Martínez
8 de noviembre de 2017

Isabelle Huppert siempre luce frágil en pantalla, pero casi nunca débil. En 45 años de filmografía, a la musa de hierro del cine europeo le ha dado tiempo a ser la Emma Bovary de Claude Chabrol y una de las hermanas Brontë para André Techiné. Ahora, encarna en Madame Hyde el contrapunto actual y femenino de otro mito de la literatura universal, a las órdenes del desafiante cineasta Serge Bozon. La señora Géquil, una menuda profesora de ciencias con problemas de autoridad, protagoniza la extraña comedia del francés, que se proyecta estos días en el Festival de Cine Europeo de Sevilla.
El director y actor es experto en retorcer los lugares comunes del cine hasta hacer de ellos algo inédito. De hecho, confiesa con sonrisa maligna haber disfrutado esta vez descolocando al espectador con una Huppert demasiado dulce y pusilánime. “Tenía que jugar con la idea que todo el mundo tiene de ella, generando la duda de si, al llegar la esperada transformación en la película, termina surgiendo la Huppert de siempre”, admitía el pasado verano en Locarno (Suiza), donde presentó la cinta.
No pasan muchos de minutos de metraje hasta que el personaje principal se convierte en una mujer eléctrica. Ocurre en el sentido más literal (que no literario) del término. Trasteando en su laboratorio, la profesora recibe una descarga que cambia su actitud de vida y surge en ella una especie de Wonder Woman en llamas. A esta metamorfosis accidental, más propia de los relatos de superhéroes que de la novela original, el director le aplica las formas realistas y pausadas del cine galo y un toque de las películas de instituto de los años ochenta. La mezcla de estilos es parte del sello Bozon, un cineasta que destacó hace una década narrando la participación de su país en la Primera Guerra Mundial a ritmo de musical en La France. “No es que me levante por las mañanas diciendo: ‘¿Qué género cinematográfico puedo echar a perder hoy?’, pero necesito darle un giro a mis historias. De lo contrario, debería rendirme a la evidencia de que ya está todo contado”, defiende.

Como era de esperar, poco queda del original de Robert Louis Stevenson en su Madame Hyde, salvo alguna que otra reflexión aislada —¿somos fruto de nuestra naturaleza o de nuestro entorno?—. Además de intercambiar el género del personaje principal, el director sustituye la alta sociedad médica británica de la época victoriana que ambientaba el libro por un instituto actual situado en un barrio de inmigrantes de Lyon. Entonces aparece otra de sus constantes cinematográficas: el humor como instrumento para dar alguna que otra coz a las instituciones de su país.
Bozon, con experiencia en la docencia, aprovecha la cinta para criticar el sistema educativo francés. Impartió durante un par de años clases de Filosofía en un centro de secundaria parisino donde, al igual que le ocurre a la protagonista de su película, los alumnos no le hacían ni caso. “Hubo de todo: insultos, faltas de respeto, agresiones físicas…”, recuerda con gesto apesadumbrado. Mientras soñaba con pasarse al cine, comenzó a enseñar Lógica Matemática en la universidad. Las cosas mejoraron, pero terminó abandonando tras un par de cursos, convencido de que lograr que los alumnos piensen por sí mismos es un objetivo que ha desaparecido de los planes de estudios.
El sistema educativo fue precisamente uno de los grandes retos planteados en las recientes elecciones del país, al que ahora se enfrenta el Gobierno de Macron. En los últimos años, Francia debate de nuevo sobre si los alumnos de primaria deben o no repetir curso y juega con la idea de hacer desaparecer los deberes. “También se están planteando cambiar el concepto de bachillerato. No creo que Macron sea el líder indicado para reformar la enseñanza, porque solo piensa en ella en términos económicos”, opina Bozon.
A pesar de su gran personalidad como cineasta, el francés asegura transformarse completamente cuando ejerce de actor. Hace poco se le pudo ver en la Bella Durmiente de Ado Arrieta. “Trabajo a menudo, pero siempre en papeles secundarios y en producciones independientes. En ese caso, no me atrevo a sugerir al director que cambie ni una coma. Como actor, soy un esclavo”, asegura, mientas la sonrisa de Hyde regresa a su rostro.

martes, 10 de octubre de 2017

Muere el actor Jean Rochefort, protagonista de ‘El marido de la peluquera’

Jean Rochefort

Muere el actor Jean Rochefort, protagonista de ‘El marido de la peluquera’

El famoso intérprete francés trabajó en cerca de 150 películas


ÁLEX VICENTE
París 9 OCT 2017 - 14:30 COT
Jean Rochefort fue un hombre a un bigote pegado. Se lo dejó crecer tarde, habiendo superado ya los 40, pero después nunca se lo pudo volver a afeitar. “Quedarme sin bigote es como quedarme sin calzoncillos. Sin bigote me encuentro obsceno”, solía decir con su conocida flema, que prácticamente lo emparentaba con los británicos. Sorna y mostacho habrán sido, seguramente, los principales rasgos distintivos de este veterano y carismático actor, fallecido en París en la noche del domingo a los 87 años, tras haber participado en 150 películas. Se había casado dos veces y tenía seis hijos.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Jeanne Moreau / Se fue la belleza, la inteligencia, la seducción


Eva (1962)
Jeanne Moreau

Se fue la belleza, la inteligencia, la seducción

Al morir Jeanne Moreau no solo desaparece una intérprete excepcional, sino también una mujer irrepetible


Carlos Boyero
31 JUL 2017 - 14:24 COT




Jeanne Moreau, en el rodaje de 'Eva', en 1961.
Jeanne Moreau, en el rodaje de 'Eva', en 1961. AFP

Hay tres actrices francesas en las que, dando por obvios y transparentes su talento, su profundidad emocional, su capacidad para encarnar a distintos personajes manteniendo siempre su inconfundible personalidad, un permanente magnetismo, una belleza intensa, lo que las mantiene para siempre en mi recuerdo es que me enamoraron. Y aunque su paso por la tierra fuera longevo o trágicamente acortado, nunca las imagino ni jóvenes ni viejas. Para mí, su imagen está asociada entre la treintena y la cuarentena. Una es Simone Signoret. O sea, la inteligencia, la clase, la sabiduría sobre esa cosa tan compleja llamada vida. La segunda es Romy Schneider, mujer entre las mujeres, hermosa hasta el escalofrío, sin huellas de la ingenua emperatriz Sissi a medida que la existencia se iba ensañando con ella. La tercera es Jeanne Moreau. Ha muerto con 89 años, pero no puedo ni quiero imaginarla anciana, estuviera lúcida o devastada. Y mi amor es a perpetuidad. Me basta con la memoria o con colocar un DVD o un Blu-ray en el reproductor.

martes, 12 de septiembre de 2017

Jeanne Moreau / Una dama en París


Jeanne Moreau

UNA DAMA EN PARÍS

La Moreau y la moral


JORDI COSTA
23 JUL 2015 - 15:20 COT



Fotograma de 'Una dama en París'
Fotograma de 'Una dama en París'

A propósito de una retrospectiva de Jeanne Moreau en el Instituto Francés de Londres en 1998, Ginette Vincendeau escribía en Sight & Sound que la actriz “fascina principalmente como una imagen de la feminidad, todavía rodeada por un aura sexual a la edad de 70 años. Esta imagen se fundamenta en sus películas de finales de los 50 y los 60 –a pesar del hecho de que era considerada poco fotogénica en comparación con bellezas como Bardot y Deneuve– y su atractivo ha resistido en una industria conocida por su discriminación de edad hacia las mujeres”. El encuentro entre una Moreau ya en la treintena y la energía de la Nouvelle Vague creó un arquetipo inédito: una feminidad asociada a una nueva moral, una sexualidad intelectualizada, un espíritu libre situado en un extraño lugar entre la más temprana madurez y una imparable voracidad vitalista. La Moreau tiene ya 87 años, pero su papel en Una dama en París, su antepenúltima película, deja claro que todo lo que se ha dicho sobre ella sigue siendo tan válido como en la época de Los amantes (1958) de Louis Malle.

martes, 29 de agosto de 2017

Muere Mireille Darc, la mujer con el escote más turbador de la historia




Muere Mireille Darc, la mujer con el escote más turbador de la historia


Su relación con Alain Delon duró más de una década, pero ella siempre será recordada por el espectacular vestido de Guy Laroche que lució en 'El gran rubio con un zapato negro'

Por IANKO LÓPEZ
28 de agosto de 2017 / 15:37


Allí trabajó como modelo y empleada doméstica (cuidó de los niños y los perros de una condesa) hasta conseguir sus primeros papeles en teatro y televisión. Eligió “Darc” como apellido artístico a modo de homenaje a Juana de Arco (“Jeanne d’Arc”), y parece que encomendarse a la santa nacional por excelencia le aportó la suerte buscada. Tras llamar la atención del público francés en diversas comedias -en 1963 interpretó a la hija de Louis de Funèsen Pouic-Pouic–, hizo lo propio con el director Georges Lautner, que la requirió primero para encarnar a una mujer liberada en la película Galia (1966) y que no se separaría de ella a lo largo de otras doce películas.

sábado, 3 de junio de 2017

Fanny Ardant / El regreso de la musa de Francia

Fanny Ardant
Fanny Ardant, el regreso de la musa de Francia
BIOGRAFÍA
Leyenda viva del cine, políticamente incorrecta y enemiga del feminismo ortodoxo. 

Por BEGOÑA DOÑAT
15 de marzo de 2014, 09:44 pm

Leyenda viva del cine francés, musa de François Truffaut, descarada, enemiga del feminismo ortodoxo y políticamente incorrecta. Fanny Ardant (Saumur, 1949) vuelve a la gran pantalla con Bright Days Ahead, una comedia dirigida por Marion Vernoux que dignifica las pasiones intergeneracionales y que se presentó en el Festival de Toronto. A sus 64 años, Ardant mantiene su atractivo y el ímpetu con el que indignó a las feministas al declarar que prefería cenar con un hombre estúpido a la compañía de una mujer inteligente. Hablamos con ella de los toy boy (hombres jóvenes que salen con mujeres mayores), de la falta de privacidad en internet y de que no tiene televisión ni lee prensa.
Como su personaje, ¿teme la jubilación?
Soy una actriz y es un oficio diferente a otros trabajos. En el cine siempre van a necesitar a mujeres mayores para interpretar papeles de ese rango. Una de las actrices a las que más admiro es Vanessa Redgrave, porque era una de las más bellas del mundo, recuerdo Blow Up, con Antonioni, y año tras año siempre ha mantenido su dignidad como mujer que iba cumpliendo años...

martes, 31 de enero de 2017

Muere la actriz Emmanuelle Riva, musa de Alain Resnais y de Michael Haneke




Muere la actriz Emmanuelle Riva, musa de Alain Resnais y de Michael Haneke

La intérprete, que protagonizó filmes como 'Hiroshima mon amour' y 'Amor', fallece a los 89 años



ÁLEX VICENTE
París 29 ENE 2017 - 12:01 COT




Emmanuelle Riva, en Roma, en octubre de 2012.  AFP

La actriz Emmanuelle Riva, responsable de una larga y prestigiosa trayectoria en cine y teatro, falleció este viernes en París por complicaciones ligadas al cáncer que padecía desde hace cuatro años. Riva, de 89 años, había sobrellevado esa enfermedad con su habitual pudor y discreción. Entre otros motivos, porque aspiraba a seguir al pie del cañón hasta el final, y no deseaba que nadie la retirara de la circulación antes de tiempo. Lo terminó consiguiendo, porque ha muerto con las botas puestas. Hace solo un par de años, pese a su fragilidad física (no así interpretativa­), Riva seguía subida cada noche al escenario del Théâtre de l’Atelier, en el barrio parisino de Montmartre, interpretando una obra de Marguerite Duras. En los últimos meses había rodado tres películas, una de ellas en Islandia, que alternaba con un espectáculo teatral en la Villa Médicis de Roma.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Elle / La sombra a la vista


La sombra a la vista

Lo que propone 'Elle' es una mirada a una nueva moral, levantada sobre la convicción de que todos somos, en mayor o menor medida, monstruo


Jordi Costa
29 de septiembre de 2016






ELLE


Dirección: Paul Verhoeven.
Intérpretes: Isabelle Huppert, Laurent Lafitte, Anne Consigny, Charles Berling.
Género: comedia. Francia, 2016.
Duración: 130 minutos.

Cuando los circuitos de exhibición se dejaban intoxicar por los vientos libertarios de la contracultura, una modesta película holandesa marcó la diferencia con su desinhibida celebración del cuerpo y su exploración de los claroscuros del placer: era Delicias turcas (1973) de Paul Verhoeven. Nadie hubiese podido prever que ese cineasta acabaría integrado en la maquinaria de Hollywood sin comprometer su abrasiva identidad: Desafío total (1990), Showgirls (1995) y Starship Troopers (1997) son perdurables testimonios de disfuncionalidad en el contexto del cine de consumo. La gran industria, no obstante, terminó por expulsar a ese cuerpo extraño. Verhoeven podría haber perdido mordiente con el paso de los años, pero su encuentro con una novela de Philippe Djian, autor que inspiró Betty Blue (1986) y El amor es un crimen perfecto (2013), ha dado como resultado una película que es suma y psicoanálisis de toda su poética: Elle supone la conquista de una cumbre expresiva, donde el gusto por la provocación del holandés encuentra su manifestación más retorcida, serena y sutil.
Definir esta esquiva película como un thriller y, tácitamente, asociarla a Instinto básico (1992) es hacerle un flaco favor a su naturaleza, porque si Elle se parece a algo es a las ceremonias de la transgresión que tramaron Buñuel y Carrière: El discreto encanto de la burguesía (1972) y El fantasma de la libertad (1974) presiden el árbol genealógico del que brota esta película donde una mujer reacciona con perturbadora gelidez a su violación y donde la sorprendente raza de un recién nacido no lleva a su supuesto padre a sumar dos y dos.

Con unos personajes que parecen lucir sus respectivas sombras jungianas como quien lleva un broche de oro en la solapa, Elle habla de la gestión personal de la propia monstruosidad: una monstruosidad que, aparentemente, distingue a esa protagonista que proporciona a Isabelle Huppert uno de sus papeles de alto riesgo pero que, poco a poco, acaba definiendo a todos. No es casual que aparezca como telón de fondo la industria del videojuego, entendido como una tecnología al servicio de las pulsiones inconscientes. No era el propósito de Djian elaborar una sátira sobre la institución familiar, ni moralizar. Tampoco es ese el propósito de Verhoeven. Lo que propone Elle es una mirada a una nueva moral, levantada sobre la convicción de que todos somos, en mayor o menor medida, monstruos. Porque deseamos. Y el deseo es un animal salvaje.