LLANTO POR IGNACIO SÁNCHEZ MEJÍAS
Federico a las cinco


Una nueva y amplia biografía del historiador Mario Amorós revela cartas inéditas de un diplomático chileno con el ministro Sánchez Mazas para salvar la vida al poeta de Orihuela

'Lorca en Vermont', de Patricia A. Billingsley, investiga el encuentro del poeta español con un alumno de EEUU en la Residencia de Estudiantes, en su semana de amor en Vermont y en la influencia sobre 'Poeta en Nueva York'
"Se amaban por encima de todos los museos. Mano derecha, con mano izquierda. Mano izquierda, con mano derecha. Pie derecho con pie derecho. Pie izquierdo con nube. Cabello con planta de pie. Planta de pie con mejilla izquierda. ¡Oh, mejilla izquierda! ¡Oh, noroeste de barquitos y hormigas de mercurio! Dame el pañuelo, Genoveva; voy a llorar. Voy a llorar hasta que de mis ojos salga una muchedumbre de siemprevivas. Se acostaban. No había otro espectáculo más tierno. ¿Me ha oído usted? ¡Se acostaban!».

El poeta con su amigo Philip Cummings, en agosto de 1929
centro federico garcía lorcaAdolfo S. Ruiz Sevilla
13 de octubre de 2019
Christopher Maurer explica que “respetando el misterio y sus límites y haciendo lo posible para no confundir a Lorca y sus personajes”, ha intentado dejar hablar al poeta, o no hablar, mediante la selección más amplia posible de cartas, fotos, textos literarios, libros y objetos personales conservados en el Centro Federico García Lorca y en otros archivos públicos y privados: “restos del jardín deshecho de su breve vida”.

La obra de Federico García Lorca hace muchos años que tomó forma de bosque. En ella suma tanto la expedición febril de las palabras como las condiciones en las que éstas tomaron forma. No hay otro poeta español tan enlupado, tan perseguido, tan buceado. Todo lo que sucede en su jurisdicción es y ha sido motivo de pesquisas y expediente. Y es que al creador genial y fulgurante se suma el hombre malogrado en un 'swing' perfecto y compacto.
El lagarto está llorando.
La lagarta está llorando.
El lagarto y la lagarta
con delantalitos blancos.
Han perdido sin querer
su anillo de desposados.
¡Ay, su anillito de plomo,
ay, su anillito plomado!
Un cielo grande y sin gente
monta en su globo a los pájaros.
El sol, capitán redondo,
lleva un chaleco de raso.
¡Miradlos qué viejos son!
¡Qué viejos son los lagartos!
¡Ay, cómo lloran y lloran,
¡ay! ¡ay! cómo están llorando!
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Soneto de la guirnalda de rosas
¡Esa guirnalda! ¡Pronto! ¡Que me muero!
¡Teje deprisa! ¡Canta! ¡Gime! ¡Canta!
Que la sombra me enturbia la garganta
y otra vez viene y mil la luz de enero.
Entre lo que me quieres y te quiero,
aire de estrellas y temblor de planta,
espesura de anémonas levanta
con oscuro gemir un año entero.
Goza el fresco paisaje de mi herida,
quiebra juncos y arroyos delicados,
bebe en muslo de miel sangre vertida.
Pero ¡pronto! Que unidos, enlazados,
boca rota de amor y alma mordida,
el tiempo nos encuentre destrozados.
El Reina Victoria, en pleno centro de Valencia, es el hotel más antiguo de la ciudad. Inaugurado en 1913, detrás de su fachada de inspiración modernista albergaba en el momento de su apertura cerca de 100 habitaciones, un restaurante y numerosas salas pensadas para exposiciones.

Ingeniero de minas, secretario de La Barraca desde 1933, amante de Lorca y considerado como uno de los inspiradores de los Sonetos del amor oscuro. Otras investigaciones más recientes apuntan también como inspirador a Juan Ramírez de Lucas. Murió en el frente del norte combatiendo por la República.


El debut narrativo de la Premio Nacional de Poesía 2025, 'La edad infinita', tiene una vocación duradera, mezcla de intuición, observación, inteligencia, serenidad y calidad literaria. Es un esfuerzo admirable por entenderse y explicarse
I
Ensayamos formas de remendar
lo que podría sufrir desgarro
Detenido en el vano de la puerta
tiembla el cuerpo presintiendo
Del punto que atravesaría el anzuelo
gotea vaticina y desmaya la sangre