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domingo, 26 de noviembre de 2023

Leila Guerriero / El refugio del pianista

 

Bruno Leonardo Gelber pianista

El refugio del pianista 

Leila Guerriero
Fotografía de Diego Sampere
2 de mayo de 2019

El pianista argentino Bruno Leonardo Gelber dio cinco mil conciertos en 54 países a lo largo de su carrera. Tocó con los más notables directores y las más notables orquestas. Cuando tenía 19 años, el crítico musical Joachim Kaiser dijo que se trataba de un fenómeno sin límites.


Avenida Corrientes derecho, hasta Pueyrredón. Siempre al atardecer. Durante casi un año, ése fue el camino para ir a ver a Bruno.

***

Es 14 de septiembre de 2017, cinco de la tarde. Buenos Aires. El sol entra en el departamento del piso doce por una ventana lateral y le da al aire una cualidad ambarina, escenográfica. Sobre la mesa hay budín, tarta casera, sándwiches, masas, dos jarras diminutas con edulcorante líquido, otra con leche, vajilla de porcelana, todo sobre un mantel de damasco francés color bordó (que en las cenas importantes se cambia por otro, también de damasco, color crudo). En el centro, un racimo de uvas de piedras semipreciosas —cuarzo, ágata, jade— y dos candelabros de plata con sus velas apagadas. Sobre un hornillo, una tetera donde un earl grey con esencia de bergamota permanece caliente. Él está, como siempre, sentado de espaldas a la pared roja, frente a la mesa, en su silla con apoyabrazos tapizada en verde opaco con chispas blancas. Hoy no lleva maquillaje, aunque sí delineados los ojos y las cejas. La camisa a cuadros, extrañamente informal, cerrada hasta los puños, desprendida en el cuello, se abre levemente sobre el vientre abultado dejando ver algo de piel y el cinto de cuero sobre el pantalón negro.

martes, 8 de noviembre de 2022

Filipinas / Un viaje al otro lado del mundo

 




FILIPINAS: UN VIAJE AL OTRO LADO DEL MUNDO

Con escalas en Río de Janeiro y Dubai, Leila Guerriero viajó más de cuarenta horas: atravesó todo el mundo y llegó a un país donde gran parte de la población se llama Pedro o se apellida Ayala. Un mercado oloroso, un tránsito agobiante y el calor de incendio, acosaron a la cronista en Manila, la capital de Filipinas, una ciudad que parece salida de una película de ciencia ficción de los ochenta, la versión húmeda y empeorada de un suburbio de Nueva York.

Por Leila Guerriero
Arte: Diego Sampere
12 de marzo de 2013



“Simplemente quiero decir que en algún lugar de este libro escribo "hice", "fui", "descubrí", debe entenderse "hicimos", "fuimos", "descubrimos"(...)

(Prólogo a la tercera edición de Operación masacre, Rodolfo Walsh)

 

Si alguien –si un periodista- emprendiera un viaje sin saber nada acerca de su destino salvo la temperatura promedio, la calidad de las playas y la ubicación de las zonas de alojamiento barato; si metiera en su mochila veinte libros, poca ropa y un equipo de snorkell; si eligiera la ignorancia como una performance o como una –mucho menos confesable- forma de la felicidad. Si, en fin, ese periodista se tomara vacaciones, y si esas vacaciones fueran en Filipinas, es probable que sucediera algo de lo que sigue a continuación. 

sábado, 5 de noviembre de 2022

Leila Guerriero / Nadie te odia tanto si no te ama

 

Amelita Baltar

Nadie te odia tanto si no te ama


Leila Guerriero
Fotografía de Diego Sampere
23 de octubre de 2014

Amelita Baltar es una de las grandes figuras del tango argentino. Su voz única renovó el género y deslumbró a sus oyentes: navegaba sin dificultad por versos difíciles, arrancando chispas de luminosa oscuridad a las letras.


—Pasá, pasá, es chiquito, es el típico departamento de portero, pero me encanta. No vivo acá, vivo en otro departamento de la planta baja, éste lo alquilo porque tiene luz, balcón, lugar para los perros y los gatos. ¿Vos tomás té? Tengo uno riquísimo, japonés, que lo compré en Japón. Estuve en Japón hace poco, cantando “María de Buenos Aires”, primera vez que la canto en décadas. Ay, mirá vos, esta perra. Ni la mires porque te va a volver loca. Sentate mientras yo hago el té. Mirá la gata: ya te fichó. ¿Vos tomás con azúcar? Hoy ha sido una locura. Estaba con una alumna, porque doy clases de interpretación, y me llamó el productor de Notorius, el lugar donde voy a hacer el espectáculo de canciones de Astor y Vinícius, y me volvieron loca a llamados. Mirá esta pobre perra, está con displasia, pero no le duele. En cuanto vea que sufre, la pongo a dormir. Eso sí, no escucha nada, sorda como tapia. ¿Cuántos años tenés vos? Ah, una piba. Yo tengo 73. Y tomo sol y no me pasa nada. Es genético. Me pongo el coso, la cosa, la pantalla solar de sesenta en la cara, y me voy a tomar sol. Fumar ya no fumo, fumaba hasta hace diecisiete años, pero no hay que fumar. Yo no fumo y no tomo café.

viernes, 4 de noviembre de 2022

Dorotea Muhr / Vivir la vida breve



Dorotea Muhr
Fotografía de Diego Sampere
Dorotea Muhr: Vivir la vida breve
Dorotea Muhr es la viuda de Juan Carlos Onetti. Más conocida como Dolly, es una violinista que cuidó del escritor en nombre de un amor inconmovible.


Por Leila Guerriero
Fotografía de Diego Sampere
10 de octubre de 2016


Las vías del tren están a pocos metros, al otro lado de la calle sombreada por árboles añosos. Detrás de pequeños muros, detrás de pequeños jardines, detrás de rejas bien pintadas, las casas se ven sólidas y limpias como si acabaran de pulirlas. Es mediodía y hay un silencio de siesta, sin autos, sin gente. Nada ha cambiado mucho en los últimos cien años. Las vías del tren ya estaban allí, algunos de estos árboles ya estaban allí. La casa también. Ocupa toda la esquina de esta calle de Olivos, un suburbio elegante de la zona norte de Buenos Aires, pero apenas se ve al otro lado de la puerta de rejas, del muro agobiado por la hiedra. El timbre emite un ruido ronco, doloroso. Por el portero eléctrico se escucha la voz de una mujer.