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lunes, 14 de septiembre de 2020

Los campeones mundiales de la novela negra contemporánea

Revolver on Red Digital Art by Michael Tompsett


Los campeones mundiales de la novela negra contemporánea

Celebramos Getafe Negro con una selección de autores contemporáneos del género


JUAN CARLOS GALINDO
24 DE OCTUBRE DE 2014

Getafe Negro llena estos días todo Madrid de autores de novela negra y locos de la ficción criminal. Desde EL PAÍS ya hemos hablado con algunos de esos autores (Jo Nesbo o Lee Child) pero ahora queríamos proponer algo más ágil, divertido y polémico.
Elegimos 13 escritores contemporáneos cuya obra, éxito de ventas y/o crítica, repercusión e influencia les colocan muy arriba en el escalafón del género. Hay anglosajones, nórdicos, franceses o españoles.

Faltan, como en cualquier lista (se me ocurren a bote pronto James Sallis, Deon Meyer , Donna Leon o Tana French), pero a alguien había que dejar fuera. Son 13 para que se pueda elegir uno por mes y uno de más de regalo. Importante: el orden no es jerárquico.















Michael Connelly (Filadelfia, 1956)

El padre del personaje Harry Bosch es una figura clave en la literatura del género de las últimas dos décadas. Su pasado por el mundo del periodismo como reportero de sucesos le da un estilo directo, pulcro y emocionante. En los 16 libros escritos sobre Bosch el personaje evoluciona, envejece y se hunde como pocos en la oscuridad de un trabajo nada agradable. Si tengo que elegir, me quedo con Cuesta Abajo. Es también responsable de la serie del abogado Mike Haller y de otras obras como Deuda de sangre.








Dennis Lehane (Boston, 1965)

Uno de los grandes renovadores del género. Una voz esencial en la novela negra de los últimos años con una obra diversa y literariamente rica. Su serie protagonizada por los detectives Kenzie y Gennaro es una delicia. Su maestría con el género se ve perfectamente en otras obras ajenas a esta serie como Vivir de noche, Mystic River o Shutter Island. Es, además, guionista de The Wire, creador y guionista de Boardwalk Empire y uno de los escritores del género que mejor han sido llevados a la pantalla.








James Ellroy (Los Ángeles, 1948)

El autor de la Trilogía americana o del Cuarteto de los Ángeles, entre las que se incluye la hiper famosa L.A. Confidencial, y de otras series menos conocidas pero igual de esenciales como la Trilogía del sargento Lloyd es posiblemente uno de los personajes más insoportables de la escena contemporánea. Pero su extensa y gran obra le justifica. Su radiografía del EE UU de los 40, 50 y 60 del siglo XX, su buceo en lo peor de las cloacas del poder, su estilo abrumador y original y la fuerza del universo que ha creado le hacen sin distinción merecedor de casi todos los halagos que él mismo se dedica








Jo Nesbo (Oslo, 1960)

Decir novela negra nórdica hoy en día es decir Jo Nesbo. Las novelas de Harry Hole son un manual de los límites del género y del ser humano para enfrentarse al sufrimiento. El inicio de Némesis (una de las mejores narraciones de un atraco de la literatura contemporánea) o la evolución de Harry Hole en las, hasta ahora, últimas novelas del personaje son dos grandes ejemplos. Promete matarlo, lo que no dejaría de ser una novedad que dejaría huérfanos a los millones de fans de este policía tan, tan especial. Su enorme difusión en el mundo anglosajón ha hecho de este excantante y antiguo economista uno de los autores de más éxito de la ficción criminal.








John Banville (Wexford, 1945)

El reciente Premio Príncipe de Asturias de las Letras ha llevado a cabo sus incursiones en el género bajo el pseudónimo de Benjamin Black. Las cinco novelas de Quirke y Hackett, personajes sublimes, supusieron un impulso literario tremendo para un género siempre bajo sospecha. El lémur es un sencillo y maravilloso thriller. Aunque hay opiniones para todos los gustos, La rubia de los ojos negros es una acertada continuación de las obras de Raymond Chandler, una misión suicida de la que sale bien parado. Un grandísimo escritor haga lo que haga.








Gillian Flynn (Kansas, 1971)

De plena actualidad por la película Perdida, basada en su excelente thriller con el mismo título, esta antigua periodista y crítica de televisión víctima de un ERE es una voz renovadora del género, que trata con maestría la novela psicológica femenina, que entra de lleno en la novela de venganza, una hija bastarda de Jerry Seinfeld y Patricia Highsmith, capacidades que demuestra de sobra en otro de sus libros, Heridas abiertas. Todo esto sin olvidar que Perdida es el tercer libro electrónico más comprado de la historia y que llegó a desbancar a 50 sombras de Grey en la lista de The New York Times aunque, todo hay que decirlo, con bastante más calidad.








Andrea Camilleri (Sicilia, 1925)

“Comunista, siempre, siempre, siempre, por justicia social” “empleado de la escritura” y, sobre todo, padre de Salvo Montalbano, uno de los mejores regalos que nos ha hecho la literatura italiana del último siglo. El autor recibió el Pepe Carvalho de novela negra en Barcelona el pasado mes de febrero, un reconocimiento que esperamos no sea el último a una carrera excelsa.








Fred Vargas (París, 1957)

La creadora del comisario Adamsberg, ese hombre que tiene como don y como castigo una tremenda intuición, es una de las más loadas autoras de novela negra contemporánea por la calidad de sus textos. Algo que tiene más mérito todavía si consideramos que durante años escribió las novelas a salto de mata, en las tres semanas que tenía de vacaciones de verano. Por cierto, le encantan las pequeñas batallas.
Por ejemplo, sigue publicando en Francia en la misma pequeña editorial a pesar de las ofertas millonarias que le han hecho los grandes grupos.








Henning Mankell (Estocolmo 1948)

Con Kurt Wallander ya fuera del panorama y su creador relatando su vida bajo el cáncer brutal que padece, Mankell se merece un homenaje. Y Wallander, ese policía melónmano, gordo e hipertenso, ese pobre justiciero inteligente e infeliz, ha tenido una influencia enorme en todo lo que ha venido después.








Ian Rankin (Fife, 1960)

Hablar de Rankin es hacerlo de John Rebus, aquel policía malencardado, complejo, contestatario, genial. Le hizo envejecer, le jubiló, pero ha tenido que rescatarlo e incluso lo ha cruzado con el policía de asuntos internos Malcom Fox. Todo para crear una saga tremendamente exitosa, con cientos de miles de lectores detrás de las peripecias de John Rebus, pobre John Rebus. Su renovación de la novela negra escocesa, que tantos y tantos buenos autores nos ha traído, le hacen merecedor de un sitio en esta pequeña lista.








Pierre Lemaitre (Paris, 1951)

No es nada fácil que un Premio Goncourt de novela no sólo venga del género negro, sino que lo reivindique. Tampoco es fácil que alguien que empieza a escribir a los 56, a los 63 tenga ya un buen puñado de novelas negras como por ejemplo la trilogía del comisario Camille Verhoeven (excelente debut y homenaje al género con Travail Soigne) o Robe de Marié, auténticas referencias del género. Una voz brutal y con un hondo sentir literario.








Francisco González Ledesma (Barcelona, 1927)

Puede que la novela negra española tenga varios padres, lo que nadie discute es que González Ledesma es uno de ellos. El creador de Ricardo Méndez, ese extraño detective con los bolsillos llenos de libros imposibles, sobre todo dotó al género en España de una mirada más social, más pegada a la realidad, más crítica. Otro maestro al que hemos incluido aunque no se pueda ya prodigar.








Lorenzo Silva (Madrid, 1966)

Responsable de esa pareja de guardias civiles formada por Bevilacqua y Chamorro; responsable a su vez de dotar a esos personajes de un visión más cercana para el lector español; responsable, si no culpable, de haber arrasado con esos dos personajes en las siete novelas que ha escrito con ellos de protagonistas. Premio Planeta, Premio Nadal, autor de género juvenil y, sobre todo, un escritor comprometido con la calidad del género.

EL PAÍS



miércoles, 20 de febrero de 2019

Lo que no sabías de Fred Vargas

Fred Vargas



Lo que no sabías de

Fred Vargas 

2 de julio de 2018

El 24 de mayo de 2018 le otorgaron el Premio Princesa de Asturias 2018 (el mismo que se llamó Príncipe de Asturias hasta 2014) a Fred Vargas.


El jurado destacó “la intriga, la acción y la reflexión” presentes en la obra de la autora francesa; además de “un ritmo que recuerda la musicalidad característica de la buena prosa en francés”.

Se convirtió en la sexta mujer en ganar esta especie de Nobel hispano que se entrega desde 1981. Esto es, desde hace 37 años lo ganaron 31 hombres y solo seis mujeres. Antes de Vargas, lo ganaron: la británica Doris Lessing (2001); en un triunfo compartido, la estadounidense Susan Sontag y la marroquí Fatima Mernissi (2003); la brasileña Nélida Piñón (2005); la canadiense Margaret Antwood (2008).

miércoles, 13 de febrero de 2019

Fred Vargas / La enigmática reina de la novela negra europea

Ilustración de Fernando Vicente



La enigmática reina de la novela negra europea


Arqueóloga antes que novelista, Fred Vargas (París, 1957),
referente indiscutible del género negro europeo, ha recibido el Premio Princesa de Asturias 2018


MIGUEL POLO
26/11/2018 05:00

Culta, directa, sencilla, enigmática, esquiva a los focos, canapés y entrevistas, feroz defensora de su intimidad y personaje público comprometido, ha sabido mezclar la dosis perfecta de realidad, historia, ficción y thriller con los que hacer temblar al mismísimo misterio.

Fred Vargas, una autora muy discutida en Italia por su apoyo a un terrorista


Fred Vargas, retratada en París en 2011  AP


Fred Vargas, una autora muy discutida en Italia por su apoyo a un terrorista

La ganadora del Princesa de Asturias ayudó y defendió a Cesare Battisti, reclamado en su país por cuatro homicidios en los años de plomo

Iñigo Dominguez
Madrid, 25 mayo 2018




Hay un país europeo donde la fama literaria de Fred Vargas es pareja, o incluso menor, que la mala fama que tiene por su papel en un asunto muy controvertido, bastante desconocido en España: es Italia, por su encendido apoyo al terrorista Cesare Battisti, que ahora tiene 63 años y fue condenado a cadena perpetua en 1993 por cuatro homicidios. Huyó a Francia en los ochenta, se recicló como escritor de novela negra –así fue como conoció a Vargas- y fue arrestado en París en 2004.
Se armó entonces un lío diplomático monumental: la escritora salió en su defensa en una airada ofensiva de intelectuales franceses, junto a Bernard-Henri Lèvy y Philipe Sollers, y en menor medida, Daniel Pennac y Tahar Ben Jelloun. El Gobierno francés se vio atrapado entre la presión de Italia y la de su opinión pública, y mientras el Supremo estudiaba la extradición, Battisti quedó en libertad provisional y aprovechó para huir a Brasil. Luego él mismo reveló en una entrevista que se fugó a instancias de los servicios secretos franceses. La Justicia francesa luego aceptó la extradición, pero ya era tarde.

Fred Vargas / Los dos relojes del inspector



Los dos relojes del inspector

El Adamsberg de Fred Vargas es anárquico, sentimental, conflictivo con sus colegas aunque sin mala intención, intuitivo y a la vez resignadamente racional


Fernando Savater
24 de mayo de 2018

El inspector Adamsberg, protagonista un poco a pesar suyo de todas las novelas de Fred Vargas, lleva un reloj en cada muñeca y ambos parados. No tiene mas remedio que preguntar la hora a sus subordinados, tan pintorescos como él mismo, a los sospechosos… o inventársela aproximadamente, lo que va con su carácter.

El señor Fred Vargas




Fred Vargas en Gijón en 2009.
Fred Vargas en Gijón en 2009.  EFE

El señor Fred Vargas

No hay mejor instrumento promocional que un premio concedido justo antes de una feria

JUAN CARLOS GALINDO
Madrid, 30 de mayo de 2018


En la Feria del Libro de Madrid pueden pasar cosas extrañas. Mi paseo empieza sentado en un café a dos minutos del Retiro, porque la feria desborda las verjas del parque y deja regueros de escritores por el centro de Madrid. Fuera del local hay un sol tremendo aunque la previsión daba lluvia desde las 11 de la mañana. Converso con Guillermo Roz y Oscar Grillo, escritor uno, ilustrador el otro. Acaban de publicar la novela gráfica Las gafas oscuras de Amparito Conejo (La huerta grande) y recomiendan Crimen y castigo. Pura esencia negra, aseguran.

Fred Vargas sigue siendo inigualable



Fred Vargas sigue siendo inigualable

El nuevo libro de la autora francesa muestra una vez más que es un caso poco frecuente en el género negro

JUAN CARLOS GALINDO
2 DE ABRIL DE 2018




La escritora francesa Fred Vargas.
La escritora francesa Fred Vargas. SIRUELA


En un mundo literario en el que cada día salen novelas más “trepidantes” y “sorprendentes” y en la que cada mes nos encontramos con un nuevo valor que va a cambiar el panorama negrocriminal, volver a Fred Vargas es un lujo. En Cuando sale la reclusa (Siruela, traducción de Anne- Hélène Suárez) me encuentro con todo lo que me gusta del género: un argumento llevado con solidez y sin artificios, un personaje central poderoso y original, grandes secundarios, inteligencia y respeto por el lector y diálogos brillantes.
La llega de Frédérique Audoin-Rouzeau (París, 1957), alias Fred Vargas, a la literatura desde la arqueozoología fue una suerte para todos, aunque contado por ella parece casi un accidente. En una entrevista, y no da muchas, en 2005 aseguraba: "No sé por qué empecé a leer de pequeña novelas policiacas, cuando nadie las leía en casa. No he dejado de leerlas desde entonces. En cuanto a decidir escribirlas, es bastante sencillo: era arqueóloga, tenía 28 años y conocía mi oficio. Pero, a pesar del mito, es una ocupación bastante científica, bastante austera. De vez en cuando sentía la necesidad de ir a jugar a otra parte. Entonces, una noche, después de trabajar en una excavación, decidí escribir una novela policiaca. Para divertirme. Al día siguiente compré un cuaderno y un bolígrafo, y así empezó".

Fred Vargas y la picadura de la mejor literatura

Fred Vargas

Fred Vargas y la picadura de la mejor literatura

La última novela de la autora francesa es magistral. Un breve ensayo permite intuir alguno de sus secretos



Guillermo Altares
26 de marzo de 2018

Ni las historias de Fred Vargas ni los personajes de Fred Vargas se parecen a nada que se haya leído anteriormente. Cuando se empieza un nuevo libro de la escritora francesa, uno de los nombres más respetados de la novela europea, independientemente del género, el lector atraviesa unas cuantas páginas sin poder apartar la vista de la lectura, pero sin saber muy bien hacia dónde va el relato o, incluso, si todo va a tener sentido en algún momento. Los fieles saben que sí, que el puzle se empezará a perfilar antes de lo que parece, aunque también que las sorpresas y los giros serán numerosos.

viernes, 19 de octubre de 2018

Premios Princesa de Asturias / ¿Qué pasa cuando no acuden los premiados?





Premios Princesa de Asturias 2018
La escritora Fred Vargas, en una imagen de archivo. ASTRID DI CROLLALANZA (FUNDACIÓN PRINCESA DE ASTURIAS)

Premios Princesa de Asturias: ¿Qué pasa cuando no acuden los premiados?


Fred Vargas no recibirá los 50.000 euros del galardón por su ausencia. Dylan tampoco fue, pero pidió el ‘miró



Jesús Ruiz Mantilla
Oviedo, 19 de octubre de 2018


A lo largo de la historia de los Premios Princesa de Asturias —nacidos como Príncipe de Asturias en 1981— se han producido ausencias de galardonados sonadas y discretas. La de Bob Dylan en 2007 dio para muchos titulares. Supuso el precedente a otras notables espantadas en su carrera, como la del Nobel de 2016. La de Philip Roth en 2012 tampoco pasó desapercibida: sus serios problemas de salud llevaron a los médicos a no darle permiso para asistir. También causó revuelo la de los hermanos Gasol hace tres años, que dos días después de la entrega comenzaban a disputar la NBA y no lograron convencer a los responsables de sus respectivos equipos. Pero este año apenas nadie cae en que falta alguien de la lista: la escritora Fred Vargas.
Bien es cierto que el foco lo consume Martin Scorsese. Entre las leyendas vivas del cine, tanto él como Woody Allen (premiado en 2002), Pedro Almodóvar (2006), Michael Haneke (2013) y Francis Ford Coppola (2015) acudieron y disfrutaron de la ceremonia y los agasajos en una Asturias entregada a los galardonados. En Fred Vargas apenas repara nadie. ¿Qué ocurre cuando un premiado no viaja a la ceremonia en Oviedo? El procedimiento está reflejado en los estatutos de la Fundación Princesa de Asturias: no reciben los 50.000 euros con que está dotado el galardón ni la escultura de Joan Miró que lo simboliza.
Nadie protesta ni pide nada a cambio. No acudir, cualesquiera que sean las razones, tiene su coste, pero el único que no ha estado dispuesto a renunciar del todo ha sido Dylan. Tan parco, pero tan espabilado, el cantante pidió que se le enviase la pieza de Miró. Por supuesto, no hubo manera.





El único que no estaba dispuesto a renunciar del todo fue Dylan. Tan parco, pero tan espabilado, pidió que le enviaran la pieza de Miró"

Vargas, en cambio, se ha esforzado en excusarse. Envió una carta de dos folios con sus razones y la fundación ha dado por más que justificada su ausencia por motivos de salud. Ha pedido perdón a los Reyes y ha dejado convencidos incluso a buena parte de los miembros del jurado que en mayo la eligieron entre 35 candidatos al galardón de Letras.
“Siento profundamente no poder devolver el honor que se me ha hecho. Poder agradecer personalmente al Rey la cálida y amistosa carta que me envió, y que conservo como algo muy valioso. En mí y para mí, conservaré siempre este premio de Asturias, que me ayuda más de lo que pueda imaginar. Les ruego que estén convencidos de mi extrema gratitud y de la sinceridad de mi pesar”. Son líneas extraídas de la misiva en la que Vargas —seudónimo de Frédérique Audoin-Rouzeu (París, 61 años)— detalla sus razones.
Pero nadie debía llamarse a engaño. El carácter de la escritora, poco dada a exponerse en público, hacía previsible su ausencia. Cuando debe enfrentarse a un auditorio sufre y rehúye participar en programas de radio y televisión. Una de las pocas veces que ha aceptado alguna invitación ha sido precisamente en Asturias: acudió en 2009 a la Semana Negra de Gijón. El ambiente entre autores de intriga le resultaba sin duda más llevadero que el protocolo, exposición y agenda de los Princesa de Asturias.
Una de las razones de su elección este año es que un sector del jurado intentó contrarrestar la gran tendencia a reconocer la literatura anglosajona en detrimento de otras lenguas. El reconocimiento dejó fríos a muchos sectores, que pensaron que su obra literaria se halla absolutamente volcada en un género específico, aunque dentro del mismo haya creado piezas de referencia como El hombre al revés o su más reciente Cuando sale la reclusa, que la convirtió en la autora francófona más leída el año pasado.
Pero apenas surgió polémica tras el anuncio, como ahora su ausencia no desata decepciones ni protestas. Quienes la conocen a fondo lo intuían. Siruela, su editorial en España, ha perdido una oportunidad extraordinaria de promoción y ayer, en el vestíbulo del Hotel Reconquista de Oviedo, cuartel general de los premios, o en las calles de la ciudad, nadie echaba en falta su figura tímida, retraída y ataviada de oscuro. La suya es una espantada discreta.