Foto: José González
La llamada de… María Sánchez
Tenía María Sánchez ocho años cuando localizó en la biblioteca familiar, por otra parte una biblioteca mayoritariamente dotada de los típicos ejemplares que regalaban en las cajas de ahorros o que retractilaban en los periódicos del domingo, un libro con el logotipo de una cabra en el lomo. La niña, que por aquel entonces ya hacía sus pinitos pastoreando el rebaño de cabras de su abuelo, quedó prendada tanto del emblema de la editorial Austral como de la cubierta rosada de aquel volumen en concreto, y lo cogió, se lo llevó al dormitorio y lo abrió en silencio. En su interior, dos obras de teatro, Bodas de sangre y Yerma, de un mismo autor: Federico García Lorca.

