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jueves, 4 de julio de 2019

‘Alien’ / Así se creó el diseño fálico de la bestia


‘Alien’, así se creó el diseño fálico de la bestia

Surgió de la mente enferma de un genio: H. R. Giger. Y Ridley Scott convirtió a Sigourney Weaver en la primera heroína de un filme de ciencia-ficción, desafiando los roles de género.

Alien no sería posible sin la perspicacia de Salvador Dalí. Cosas del destino, pues fue el artista catalán quien recomendó a Alejandro Jodorowski que contactara con H. R. Giger (Suiza, 1940), un tipo tan excéntrico como ellos para diseñar la futura Dune, película cuyos derechos había adquirido. Coincidió que Dan O’Bannon, el guionista de Alien, buscaba un monstruo con el que marcar la diferencia y fue Jodorowski de rebote el que le descubrió el trabajo del surrealista artista suizo. En concreto, O’Bannon y el director Ridley Scott se quedaron hipnotizados con una litografía realizada en 1976 llamada Necronom IV, protagonizada por un repugnante ser de gran cabeza con forma fálica. Mientras los directivos del estudio rechazaron en principio un diseño tan repulsivo, al director le interesaron sus connotaciones sexuales.

Las obsesiones de Hans Ruedi Giger


Las obsesiones de Hans Ruedi Giger

CRONOPIO
22 de septiembre de 2015

Conocido por la mayoría de vosotros por ser el modelador, el escultor de cuyas manos (y mente) salieron los ambientes claustrofóbicos y la criatura aterradora que asustarían a varias generaciones en la película de Ridley Scott, Alien, Hans Ruedi Giger encierra en su portafolio mucho más de lo que el celuloide le ha permitido dar a conocer.
Encierra un mundo espeluznante pero atrayente, un mundo que no es otra cosa que reflejo de las obsesiones de un niño inquieto que prefería pasar el día bajo una mesa que recibiendo la luz del sol a través de la ventana.



Infancia y oscuridad: allá donde reina el terror

A la ya presumible oscuridad proviniente de la retorcida orografía formada por escarpados valles, altas montañas e impenetrables bosques, del lugar donde se crió, se unirían un carácter huidizo y extremadamente tímido del infante Hans Rudi, quien tuvo la fortuna de dar sus primeros pasos en el seno de una familia acomodada dedicada a la farmacia.

El erotismo biomecánico de Hans Ruedi Giger

El erotismo biomecánico de Giger

Entre lo alienígena, lo lúbrico y lo artificial se encuentra el arte, al aerógrafo y en escultura, de H. R. Giger.



Madrid 
H.R. Giger ha dejado huérfano al arte fantástico a los 74 años, por una caída en las escaleras de su casa que le han causado la muerte. Pero sus obras perdurarán en el subconsciente colectivo. El alien que aterró en cines más que ninguna. En la imagen puede verse la primera versión del monstruo, creado por Giger para su libro 'Necronomicon' (1977).

Hans Ruedi Giger / Obras




Hans Ruedi Giger
OBRAS


Giger utilizó mayormente el aerógrafo para crear imágenes surrealistas y paisajes de pesadilla. Destaca también su mezcla de representaciones de cuerpos humanos mezclados con máquinas, descritas por él como Biomecanoides. Estas imágenes contienen un alto grado de fetichismo, a la vez que incorporan simbología sexual un tanto subliminal.

miércoles, 3 de julio de 2019

‘Alien’ / El terror procede del subconsciente


Obra de Hans Ruedi Giger

‘Alien’, el terror procede del subconsciente

La película de Ridley Scott fue uno de los primeros ejemplos de disociación entre calidad e impacto en el cine comercial


Sigourney Weaver en 'Alien'



Sigourney Weaver en 'Alien'

Alien, de Ridley Scott, no es la primera película en la que aparecen claramente disociadas su calidad (discutible) y su influencia (enorme) sobre el cine comercial posterior, pero sí es uno de los ejemplos más conspicuos. Alien impactó en el cine comercial no solo con una franquicia que todavía hoy, 40 años después, sigue explotando Scott, sino por la recuperación del terror como claustro genérico en el que emboscar cualquier descripción de la Weltanschauung posmoderna. La herencia de Alien no solo es crematística, que ya sería un incentivo poderoso, sino conceptual.

martes, 2 de julio de 2019

Alien / Cuarenta años en busca del octavo pasajero

40 años en busca del octavo pasajero

Un documental en el festival de Edimburgo analiza orígenes, claves e impacto de 'Alien', la célebre película de Ridley Scott


Tommaso Koch
Edimburgo, 28 de junio de 2019


Faltaba algo y Dan O’Bannon lo sabía. Sin embargo, no conseguía descubrir qué. Una y otra vez, su borrador se estrellaba contra la página 29: más allá, solo había niebla. Memory, el proyecto que escribió en 1971, hablaba de un grupo de astronautas que viaja por el espacio. Cuando su nave recibe una señal, investigan su procedencia. Aterrizan en un planeta que acaba influyendo sobre ellos. Y punto. El filme no podía terminar ahí, pero O’Bannon no veía la salida. Por lo menos, el huevo embrionario de Alien, el octavo pasajero estaba colocado: solo necesitaba que se acercara una buena idea para asaltarla.


Intervino, entonces, un trío peculiar. El morbo de Crohn, que O’Bannon comenzó a padecer, le dio dolores casi mortales pero también una inspiración. Su pasión por los insectos llevó su mente hacia las avispas parásitas. Finalmente, compartió sus ocurrencias con su amigo y guionista Ronald Shusett. Pocos días después, este aportó la luz: “¡Un alienígena viola a uno de los astronautas! Salta sobre su cara y le deja su semilla“. Concordaron que, después, emergería de su pecho. O’Bannon lo celebró: “Creo que ya lo tenemos todo”. El resto es historia.



El propio Shusett lo recuerda en Memory: The Origins of Alien, un documental de Alexandre O. Philippe que se proyecta estos días en el festival de cine de Edimburgo –al que este diario ha sido invitado por la organización-. El filme pone la lupa sobre la génesis y el impacto de la obra maestra de Ridley Scott, de cuyo estreno se cumplen 40 años. A través de entrevistas con miembros del equipo original y expertos, vídeos de archivo de O’Bannon o H. R. Giger, el artista que ideó el aspecto del xenomorfo –ya fallecidos ambos-, y fragmentos del guion, Memory: The Origins of Alien analiza las claves que contribuyeron a forjar el mito. Se subraya la influencia de Lovecraft, de las furias de la mitología griega, de filmes como El enigma de otro mundo o Terror en el espacio, o del cómic Semillas de Júpiter. O se rememora cuando Scott se encerró en un cuarto a leer el guion y desde fuera solo se le escuchaba repitiendo: “¡Joder!”, “¡Joder!”.


Y eso que, antes que los tripulantes de la Nostromo, muchos intentaron abatir a Alien. O’Bannon y Shusett necesitaban un dinero que nadie estaba dispuesto a darles, por más que vendieran su obra como “Tiburón, en el espacio”. Aquello era distinto y daba vértigo a los inversores. Finalmente, tras demasiados noes, apareció la compañía Brandywine. Aunque sus responsables metieron mano al guion, chocando con los creadores originales. El propio Shusett les reconoce sin embargo que introducir el androide Ash fue brillante.



Las conexiones de Brandywine con Fox, que había rechazado el proyecto, y sobre todo el éxito en taquilla de Star Wars en 1977, subieron a bordo también a la major. O’Bannon fue descartado para la dirección, que recayó en un joven que había asombrado a la industria con Los duelistas. A Ridley Scott se debe también mucho de la leyenda de Alien: su ritmo lento –“durante 45 minutos no ocurre nada”, defiende un experto en el documental-, las apariciones mínimas del xenomorfo –apenas cuatro minutos-, la incomodidad constante, las repetidas alusiones sexuales. En Memory, se cuenta que Scott, aburrido ante las dudas de Fox, dibujó todo el storyboard de la película. Cuando lo entregó a la compañía, le duplicaron el presupuesto, hasta superar los ocho millones de dólares. El trío decisivo fue completado por H. R. Giger, quien dibujó las inquietantes formas de Alien, inspirándose, entre otras cosas, en Tres estudios para figuras en la base de una crucifixión, de Francis Bacon.


De ahí Giger sacó, en parte, la forma de la criatura en la secuencia del pecho. Para Ridley Scott, de aquel momento dependía todo el filme. Tanto que el reparto hubo de esperar en otra sala, durante horas, a que el plató estuviera listo, incluida la marioneta que debía romper las entrañas y la camiseta de Kane. Los intérpretes sabían a grandes rasgos qué ocurriría, pero su reacción de sorpresa es tan real como el disgustoso olor que inundaba la habitación. Veronica Cartwright, que interpretaba a Lambert, recuerda que se vio de golpe empapada de sangre, y hasta se resbaló. Yaphet Kotto (Parker) se pasó la tarde sin hablar con nadie.


Desde entonces, sin embargo, millones de cinéfilos han debatido sobre ello. Y sobre el filme. Una estudiosa afirma en Memory que “Alien va de la culpabilidad de la sociedad patriarcal: la fantasía del embarazo masculino, la penetración, la violación…”. La cineasta Axelle Carolyn recuerda la casualidad de que Ripley fuera una mujer –O’Bannon escribió los personajes sin especificar su sexo- pero destaca: “Es delirante que no tengamos tantos papeles femeninos tan buenos”. Otros entrevistados de Memory ven una crítica al imperialismo (el mismo año en que se estrenó Apocalypse Now) o la reflexión sobre la clase obrera. Al fin y al cabo, Alien no habla de princesas y caballeros: se centra en trabajadores, que se llaman por sus apellidos, cumplen órdenes y luchan por sobrevivir. “Es un filme realista”, se atreve uno de los entrevistados de Memory. “Star Wars nunca sería posible. Alien, en un futuro, sí”. Cuesta considerarla una buena noticia.

viernes, 14 de julio de 2017

Gregorio Belinchón / ¿Por qué, Ridley, nos has traído hasta aquí?

Ridley Scott dirige a Katherine Waterston en 'Alien: Covenant'. TRÁILER

¿Por qué, Ridley, nos has traído hasta aquí?

La que era una saga modélica en la que cada capítulo lo dirigía un creador distinto que aportaba su talento está entrando ahora en terrenos plomizos


GREGORIO BELINCHÓN
Madrid 16 MAY 2017 - 08:55 CDT
Uno a veces se pregunta y, como gritos en el espacio, no encuentra ni eco ni respuesta. La saga Alien era una de las franquicias con más estilo y defendible en el mundo del cine. Tras una obra maestra inicial, realizada en 1979, Ridley Scott,que estaba en una espectacular racha creativa, dejó el legado en manos de otro.

Ridley Scott / Prólogo / The Crossing


Ridley Scoot
PRÓLOGO: THE CROSSING


The Crossing, el cortometraje-prólogo oficial para Alien:Covenant, revela qué pasó a los miembros de la tripulación - la Dra. Elizabeth Shaw y el androide David - después de los ocurrido en Prometheus.



Localizada en una de las naves abandonadas, la Dra. Shaw repara a David mientras continúan su búsqueda.



Director: Ridley Scott



Reparto: Michael Fassbender, Katherine Waterston, Billy Crudup, Danny McBride, Demián Bichir, Carmen Ejogo, Amy Seimetz, Jussie Smollet, Callie Hernandez, Nathaniel Dean, Alexander England, Benjamin Rigby




Ridley Scott / Alien: Covenant


Alien: Covenant - Trailer final español (HD)

Sinopsis: Secuela de Prometheus (2012) de Ridley Scott


La tripulación de la nave Covenant llega a un planeta remoto en el punto más alejado de la galaxia. Allí descubren que, en lo que creían que era un deshabitado paraíso, vive el sintético David, un androide que fue el único superviviente de la desafortunada expedición Prometheus






Director: Ridley Scott
Reparto: Michael Fassbender, Katherine Waterston, Demián Bichir, Danny McBride, Noomi Rapace, Billy Crudup, Carmen Ejogo, Jussie Smollett, Amy Seimetz, Callie Hernandez




Eliane Brum / Alien, el pasajero perdido de una nave sin futuro




Alien, el pasajero perdido de una nave sin futuro

Hoy, nos despedimos de la criatura de Ridley Scott cuando salimos del cine y nos vamos a comer una pizza. Antes, nos inseminaba en la butaca y volvía a casa con nosotros. ¿Qué pasó?

TRADUCCIÓN de MERITXELL ALMARZA



ELIANE BRUM
16 MAY 2017 - 16:13 CDT

(Aviso de spoiler: si no has visto la recién estrenada Alien: Covenant y quieres verla, no leas el texto antes de hacerlo.)
En una poesía de principios del siglo XIX está la clave para la tragedia, la de la humanidad y la del creador de Alien: el octavo pasajero.
"Hay algo escrito en ese pedestal:
'Soy Ozymandias, el gran rey. ¡Mirad
Mi obra, hombres de poder! ¡Desesperad!':
La ruina es de un naufragio colosal.
A su lado, infinita y legendaria
Solo queda la arena solitaria”.* 



En la recién estrenada Alien: Covenant, la poesía la evoca un robot, o "sintético", como lo llaman en la película. Se llama David, como la estatua de Miguel Ángel. David habla con otro sintético, que se llama Walter. Y le dice que la poesía es del poeta inglés Byron. En ese momento, algunos de entre el público se sobresaltan: ¿Ridley Scott, el director de la película, se ha equivocado? ¿Los guionistas se han equivocado? No se puede cometer un error como este en una película de tamaña magnitud. ¿Qué quiere decir, entonces? Después, Walter corrije a David, de un hermano aindroide a otro: la poesía no es de Byron, sino de otro poeta, Percy Shelley.

domingo, 14 de mayo de 2017

Alien / Respétate, Ridley Scott




Tráiler de Alien Covenant. 

Respétate, Ridley Scott

A diferencia del primitivo 'Alien', aquí se habla mucho y ocurren pocas cosas


Carlos Boyero
14 de mayo de 2017

Aseguran que cuando el talento es verdadero no tiene extinción, que puede sufrir crisis pasajeras pero en cualquier momento recobrará su esplendor. No hay duda de que Ridley Scott lo posee, aunque lo lamentable es que comenzó su obra en posesión de genio (no es lo mismo que talento) y que, después de realizar sucesivamente tres obras maestras, ese genio se esfumó. Esta teoría es comprobable. Vean o revisen un prodigio estético con fondo enigmático y desasosegante titulado Los duelistas, cine aun más poético que negro como Blade Runner, o esa obra maestra, tensa y escalofriante, denominada Alien, el octavo pasajero, y constatarán que no exagero. Este señor figuraría en los altares de la historia del cine si hubiera cerrado su legado con estas tres extraordinarias películas. Después ha hecho cosas muy meritorias, correctas a secas, aparatosas y huecas, ejercicios marcados por el quiero y no puedo, pero el estado de gracia que conceden los caprichosos o sabios dioses se esfumó hace 35 años.